Pasen y lean, la tendenciosidad

21 de julio de 2009

Me pregunté cómo había tratado diario El Universo los acontecimientos entre los universitarios y la Policía Nacional y entre los comerciantes informales y la Policía Metropolitana, los que sucedieron a día seguido. La comparación de las ediciones que ese diario publicó los días miércoles 15 y jueves 16 me dieron la respuesta: los trató con una no disimulada tendenciosidad.

Las noticias:
 
 
Miércoles 15.- Ese día diario El Universo publica en su portada el titular “Gases y golpes durante marcha de universitarios” con una foto de las fricciones entre universitarios y policías. El texto de la noticia nos dice que “[l]uego de una accidentada marcha de protesta, los universitarios del país no pudieron concretar un diálogo con el presidente Rafael Correa”. La noticia precisa que “miles de universitarios” que salieron “desde la Universidad de Guayaquil” quisieron entregarle al Presidente Correa “una propuesta de reformas al anteproyecto de Ley de Educación Superior” pero fueron “impedidos, con gases lacrimógenos” y que “[s]olo una delegación, de unos 20 universitarios […] fue recibida por el Gobernador Francisco Jiménez y un asesor presidencial”. Esta nota de la primera página nos remite a información adicional en las páginas 8 y 11 de la primera sección. La página 11 es de Deportes y se la incluyó porque la noticia de la portada contenía (en plan de contraste) una referencia a que el Presidente Correa “saludó al equipo de Emelec que ganó la primera etapa del campeonato de fútbol”. La página 8 es de El País y la noticia se titula “Marcha de universitarios terminó en incidentes y fallida cita con Correa” y repite ideas que se expresaron en la noticia de la portada con el añadido de algunos detalles. Curiosamente, la noticia afirma que “[l]a caminata se desarrolló sin inconvenientes, pero a una cuadra antes…” lo que contradice la versión de la noticia de la portada de que “[l]uego de una accidentada marcha…” (¡?). En todo caso, la noticia de la página 8 repite la información de que “una comisión de 20 personas” se reunió con el Gobernador, quien asimismo afirmó que se compromete “a investigar a los policías que agredieron a estudiantes”. El resto de la nota no tiene mayor relevancia para este análisis.

 
Jueves 16.- Ese día diario El Universo publica en la portada “Sabando desmiente a la CFN; no aprobó crédito a Megamaq”. Debajo de esta noticia, un par de fotos con un encabezado que dice “Violento enfrentamiento entre informales y metropolitanos”. Una foto muestra a una señora que persigue con un palo a un metropolitano que salta una cerca y otra que muestra a dos metropolitanos que arrastran a un supuesto comerciante informal. El pie de página afirma: “Metropolitanos y comerciantes informales se enfrentaron ayer en los alrededores del Mercado Central. Esto después de los anuncios que realizara el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, de que no se permitirá el caos en la ciudad. Según los vendedores minoristas, se registraron cuatro heridos. El Municipio no habló sobre el conflicto”. El pie de página nos remite a la página 3 de la sección Gran Guayaquil. La página 3 es de Ciudad y la noticia se titula “Informales, metropolitanos y policías en otro enfrentamiento”. La noticia afirma que “[e]l origen del conflicto, al igual que ayer, fueron los controles de los municipales a los comerciantes municipales”. La noticia afirma que “[l]os informales acusaron a los policías metropolitanos de iniciar la gresca al incautar mercadería y agredir a algunos comerciantes” pero que “algunos policías metropolitanos aseguraron que fueron los informales quienes los agredieron cuando efectuaban un control de rutina”. La nota termina con una referencia de la dirigente de la Federación de Comerciantes Autónomos del Guayas, Elizabeth Palacios Silva, a que la acción de los policías metropolitanos “respondería a supuestas amenazas que estos [los metropolitanos] hicieron a los comerciantes informales la tarde del pasado martes”.

Comparación:

1) Lo primero que se evidencia es el tratamiento de noticia de primera página que se le otorga al enfrentamiento de estudiantes universitarios y policías nacionales, al que se le adjuntan dos fotos: una que muestra un momento de fricción entre los estudiantes y los policías y otra que muestra a Correa cuando recibe una camiseta de manos de David Quiroz, jugador de Emelec (esta segunda foto, es evidente, se la utiliza para contrastar que atiende a unos y no a otros). En el caso del enfrentamiento entre comerciantes informales y policías metropolitanos, ésta no es noticia de primera página (esa noticia es “Sabando desmiente a la CFN; no aprobó el crédito a Megamaq”) sino que se reduce a dos fotos y un pie de página. Una foto muestra a una señora que persigue con un palo a un metropolitano que salta una cerca y la otra que muestra a dos metropolitanos que arrastran a un supuesto comerciante informal; la información de las fotos equilibra la lucha de los bandos. (De hecho, la foto que estuvo colgada en la edición digital de El Universo del día miércoles –día del enfrentamiento en el Mercado Central- solo tenía la foto de la señora que persigue con un palo al metropolitano.)

2) La noticia de portada en relación con el enfrentamiento de estudiantes universitarios y policías nacionales tiene el titular “Gases y golpes…” pero no detalla ninguna situación específica de violencia que justifique el uso del término golpes en contra de los estudiantes universitarios. La noticia de portada y de la página 8 dicen que los estudiantes “fueron impedidos, con gases lacrimógenos”, “fueron reprimidos”, “los policías formaron un cerco para evitar el paso de los manifestantes”, “se produjeron forcejeos”. Ni un solo dato específico de violencia, ni en el contenido de las noticias ni en ninguna de las cinco fotos que ilustran las dos noticias. En cambio, el pie de página y la noticia del Gran Guayaquil en relación con el enfrentamiento de comerciantes informales y policías metropolitanos tienen un par de fotos de agresiones de policías metropolitanos (en una aparecen dos que arrastran a un supuesto comerciante informal; en otra cuatro golpean a un supuesto comerciante informal) pero los titulares sólo se refieren a que existió un “enfrentamiento”. Ninguna referencia a los “golpes” que, en este caso concreto, sus fotos sí evidencia que ejecutó la Policía Metropolitana.

3) La noticia de la portada del enfrentamiento entre estudiantes universitarios y policías nacionales refiere que “solo una delegación, de unos 2o universitarios” dialogó con autoridades. La noticia de la página 8 afirma con algo de sorna que “[m]ientras los voceros universitarios abandonaban, al mediodía, el edificio con rostros de decepción, por otro lado ingresaban sonrientes los jugadores, cuerpo técnico y directivos de Emelec”. El pie de página de la portada de la noticia del enfrentamiento entre comerciantes informales y policías metropolitanos afirma de manera escueta: “El Municipio no habló sobre el conflicto”. No se da ninguna explicación de ese silencio. Ninguna.

4) Finalmente, las noticias del enfrentamiento entre estudiantes universitarios y Policía Nacional intenta minimizar los diálogos y maximizar el enfrentamiento, a pesar de que en este caso sí hubo diálogo y el enfrentamiento no produjo ningún herido ni ningún detenido. La noticia del pie de página solo afirma de manera escueta que “se registraron cuatro heridos”, pero no detalla en ninguna parte quiénes son ni cómo los hirieron, salvo una escueta referencia a que a un tal Cristian Rodríguez “le rompieron la cabeza”. Pero no hay ninguna explicación de ese hecho, ni referencia alguna a ninguno de los otros tres heridos que el diario afirma que existieron. Tampoco tenemos ninguna referencia a las, al menos, 12 detenciones que realizó la Policía Metropolitana. Ninguna, ninguna información: para El Universo, esas detenciones no existieron.

Conclusión:

No es difícil imaginarse, con este ánimo tendencioso que se observa en la redacción de sus noticias, lo que habría hecho diario El Universo con la noticia si la Policía Nacional se hubiera comportado como la Policía Metropolitana (¡Fotos de agresiones concretas! ¡Más de una decena de detenidos! Eso sí que es represión bárbara, blablá). Esto que sugiero que nos imaginemos es hipotético, pero si tomamos como referencia estos antecedentes, no es ninguna hipótesis endeble. Porque lo que nos revelan estas noticias del 15 y 16 de julio que tomamos como antecedentes es que la redacción de las noticias que involucran al Gobierno es la redacción de noticias contra un enemigo al que hay que darle como se pueda mientras que la redacción de las noticias sobre el Municipio es la redacción de noticias a favor de un amigo al que se le brinda apoyo: que por lo que a uno se lo ataca con denuedo, al otro se lo perdona con ligereza. No es difícil entonces, si lo miramos de manera serena y neutral, observar el doble estándar que utiliza El Universo, la penosa tendenciosidad que lo suele caracterizar y que no se compagina con su supuesta defensa la libertad de expresión (si es que supieran, al menos, de lo que se trata este concepto).

Total eclipse of the heart (literal version)

20 de julio de 2009

La señora Gaynor es galesa pero casi nadie lo sabe, se apellida Hopkins pero no es prima del gran Anthony y es A.K.A. Bonnie Tyler. Con este último dato, ¿Ahora sí? Tal vez no, pero si les menciono la canción Total Eclipse of the Heart, seguro que han escuchado sus agudos, e incluso es probable que hayan visto ese vídeo tan 1982 style, con todo lo que eso implica. Lo que sí que es realmente improbable es que hayan escuchado esta versión literal de la canción, que les cruzo en todo su total delirio:

¿Podría hacerse algo similar con nuestra música nació-mal? En todo caso, pilas, que
Fonzie’s been cloned!

La sociedad normal (further!)

19 de julio de 2009


La siguiente es la definición de Barry Miles sobre el movimiento hippie: “Pelo largo, marihuana y LSD, amor libre, música rock y sus grandes festivales de Monterey a Woodstock, protestas contra la guerra y activismo político, comunas y macrobióticos, búsqueda espiritual en religiones del Este y transformación personal en terapias y prácticas desde el est hasta la gestalt, las primeras movidas de los modernos movimientos feminista y ambientalista: los hippies fueron definidos por todo aquello que la así llamada ‘sociedad normal’ no era”.

Ahora, ¿quiénes han compuesto, en nuestro país, la así llamada “sociedad normal”? De manera tradicional, la han compuesto personas de clase social media/alta, de género masculino, de raza blanca (o pretensamente blanca), de religión católica y de ideología conservadora. También, de manera habitual, el derecho (expresado en la redacción de leyes y, en particular, en las decisiones de los jueces -que han solido compartir los atributos de quienes componen la “sociedad normal”) ha respaldado la posición de los miembros de la “sociedad normal”. Precisión necesaria: sostener la existencia de una “sociedad normal” implica sostener la existencia de “anormales” para esa sociedad, de personas que no comparten esos atributos de clase, género, raza, religión o ideología, lo que termina por implicar, de manera habitual, la exclusión o la represión (que se manifiesta en la negación del ejercicio de ciertas libertades) de quienes son considerados “anormales” (o sea, en concreto: indios, negros, cholos, mujeres, no católicos, homosexuales, liberales y defensores de libertades públicas y, en definitiva y de manera general, los pobres).

El derecho, en su vertiente de garantizar de manera principal el patrimonio (esto es, en su vertiente usual durante el siglo XIX y buena parte del XX) resultó funcional a la defensa de los intereses de quienes componen la “sociedad normal”. Pero el derecho, al día de hoy, ya no puede limitarse a cumplir la mezquina función de garantizar de manera principal el patrimonio de quienes componen la “sociedad normal”: el derecho, al día de hoy y a partir de la emergencia de los derechos sociales (lo que implica un tránsito desde un “derecho patrimonial” a un “derecho social”) puede y debe pensárselo de manera incluyente; puede y debe pensárselo desde el punto de vista de los más desaventajados de nuestra sociedad, desde el punto de vista (para decirlo contra la “sociedad normal”) de los “anormales” de una sociedad porque son ellos a quienes esa sociedad (expresada en normas jurídicas y decisiones judiciales) les ha negado de manera reiterada sus libertades individuales y su integración a la comunidad política.

De vuelta a los hippies: quienes creemos en el poder reivindicador del derecho debemos recuperar ese espíritu de transgresión que definió el tiempo hippie y debemos actualizar ese espíritu de transgresión a las herramientas actuales que el derecho nos ofrece para romper los patrones excluyentes de la “sociedad normal”: ejercicio de los derechos sociales, reclamos jurídicos y activistas de no discriminación, acciones afirmativas, y en general, el ejercicio de las garantías que establece la Constitución: Further!

P.S.- Imagen tomada de la bitácora de Alberto Bovino.

Chayanne vs. la Maldición Guatemalteca


Recuerdo la primera vez que viajé a Medellín (bendita sea Santa Petra la Carnosa que auspició mi lúdico viaje) y nomás llegar el lunes nos fuimos con el buen amigo Camilo Mejía y un grato personal a un bar en una de las esquinas del parque Lleras. Había en aquel bar una beneficiosa promoción de a 3 x 1 las caipirinhas y nos reímos un buen rato en plan random. En una de esas, Camilo se despachó con una frase tipo “Chayanne es una basura, pero tengo que reconocerle un mérito: ha hecho, de entre todas las canciones que en el mundo hay y eso que las hay muy, muy malas, perversas y narcosatánicas, la peor canción de todas: tiempo de vals”. Nos desternillamos de la risa un largo rato y ya para el quinto caipirinha esa frase tenía el estatus de verdad tallada en piedra.

Recordé esta historia cuando leí esta entrada de Poplife, en la que Mancusi nos refiere las que él entiende que son las frases más randomnianas de la música latina (una lista que, por supuesto, puede ampliarse muchísimo, e incluso para mucho peor). Como podía esperarse, quien encabeza esta patética lista es Chayanne, pero de inmediato aparecen la Maldición Guatemalteca y su maléfico loop de lugares comunes, Maná, Ricardo Montaner y Axel. Hace años leí en una revista una enumeración de las cosas que deberían avergonzarnos de ser latinos y en segundo lugar estaba Chayanne: yo tiendo a pensar que no, que la revista estaba equivocada y que Chayanne podría sin drama ser el primero de la lista, pero lo que me hace pensar que la revista acertó es que existe la Maldición Guatemalteca y su verbo que asola. En todo caso, reñida está la lucha de titanes para establecer quien hace la peor “letra latina” (letra latina: letrina).

P.S. (1).- Mientras redactaba este post entré a Pop Life para buscar el enlace y me encontré con este Especial Arjona. Yo lo intuía, pero me rindo a la evidencia: la Maldición Guatemalteca es el vencedor de este chapoteo en la miseria verbal.
P.S. (2).- La foto es cortesía de Denise Nader.

Otra de familia: la fiesta de los Aguirre

17 de julio de 2009

Quienes somos descendientes de Juan X. Aguirre Oramas y María Avilés Elizalde y algunos parientes laterales tenemos a bien, cada cierto tiempo, participar de una fiesta familiar. La más reciente acaeció este sábado 11 de julio. Ya la foto familiar del grupo de los descendientes del quinto de los trece hijos de ese matrimonio (“todos vivos, ninguno bobo”, según cuentan), a la sazón, mi abuelo Antuco (A.K.A. Toro Padre) empezaba un poco delirante, como se aprecia a continuación:

Luego, en plan fraterno, vinieron los concursos de talentos (¡ay de mí, ja!), el furtivo piscinazo, el baile con asomos crecientes de ridiculez (do quiera esté el meneaíto…), la mezcla de vodka con chupitos de agua loca, güisqui, vino y lo que nos se venga, la representación física de la canción de los buenos borrachos en más de docena de nosotros y la conformación de la resistencia juvenil en siete de los que, creo recordar pero no me siento en capacidad de asegurarlo, quedamos en pie hacia el final de esa divertida noche:

Dejo expresa constancia que el espíritu lúdico de mi abuelo Antuco vive en cuatro de los siete resistentes. Al día siguiente, estuve muy tentado a crear el grupo de feisbuc “quisiera ser el Conde Decapitado para alivianarme de mi chuchaqui”, pero mucha agua, sopa china y una siesta cumplieron ese nobilísimo propósito –oh, what a night!

Noticia familiar: ¡soy tío!

Desde las 21:15 de ayer, 16 de julio, día del Maracanazo, soy tío. Foto del primer encuentro madre e hija, y mucha alegría.

Hipocresía y egoísmo

15 de julio de 2009

Fuente: godisnotheredotcom.wordpress.com

Esta caricatura es representativa de la hipocresía que suelen tener los creyentes (cuando escribo creyentes, me refiero en particular a los creyentes conservadores de religiones de origen cristiano –aunque no son los únicos creyentes que tienen estas prácticas).

Para la comprensión de su usual egoísmo, basta recordar la definición que ofreció Oscar Wilde: “Egoísmo no es vivir como uno desea vivir, es requerir de otros que vivan tal como uno desea vivir”, que es lo que suelen pretender los creyentes. A partir de la caricatura y la frase de Wilde, formulo dos observaciones:

1) Los no creyentes (ateos o agnósticos) no pretendemos que se obligue a que los creyentes se conviertan al agnosticismo o al ateísmo. (La historia de las creencias suele ser, tristemente, la historia de pretender imponerles a otros las mismas.) Eso sí, los no creyentes solemos persuadir (tenemos el derecho a hacerlo) a cualquier otra persona a que piense como nosotros, en el marco de nuestro derecho de expresión de nuestras ideas y con el debido respeto a la decisión de esa otra persona de no hacernos caso. Lo que sí exigimos es que la política pública en una sociedad democrática garantice el derecho de toda persona de conservar (cambiar si le apetece) y profesar la creencia que quiera –adorar a Joe Pesci, por ejemplo:

 

2) No se trata de que las personas no creyentes al emitir una opinión sobre las creencias de otras personas necesariamente ofendan a esas otras personas (a esas supuestas opiniones ofensivas se les aplican las mismas responsabilidades ulteriores que a cualquier otra opinión, lo que ampara las opiniones críticas e hirientes, irónicas y burlescas). Si las personas creyentes se sienten ofendidas ante esas opiniones críticas e hirientes, irónicas y burlescas es porque no entienden la naturaleza de una sociedad liberal y, más todavía y de manera probable, porque no se hacen cargo de lo que significa el término “ofender”, el que resulta mucho más aplicable a la histórica y habitual intolerancia (porque, como fue dicho arriba, la historia de las creencias suele ser, tristemente, la historia de pretender imponerles a otros las mismas) de los miembros de su fe.

Yes We Can (take a look, at least a glance)

14 de julio de 2009

No miro, no miro, no miro


Esta foto provocó críticas en Estados Unidos, un país en el que convive una acentuada tradición liberal (aunque valga precisarlo, principalmente de índole económica) con un profundo puritanismo de cuño religioso (que no es extraño que sea hipócrita). La foto parece mostrarnos al Presidente Barack Obama en el acto de mirar el enorme culo de esa mujer. Pero como suele suceder, la foto es engañosa (no es extraño que una foto, de las que se suele decirse que dicen más que mil palabras, diga más de mil palabras mentirosas): el Presidente Obama (v. acá) se volteó, pero no para mirarle con descaro el culo a esta mujer, sino para ayudar a la mujer que venía detrás de él. Acaso hubo una pasadita de mirada, un ligero glance que justo lo captó la cámara y que provocó esta falsa impresión de Obama mirando esas caderas de manera morbosa.

Ahora, hay que admitirlo: esas nalgas son admirables y merecen ocasionar un debate menos político que el que yo propongo (ya escucho abucheos) a continuación. Pero sucede que en el ámbito político es interesante constatar como difieren las posturas en un caso de mirada morbosa según el país en que se emitan los juicios de valor. Para no salirnos todavía de los países desarrollados (porque América latina puede provocar un anecdotario sustancioso, piénsese en clave local en Bucaram y Rosalía) convengamos que lo que en Francia o en Italia no se lo toma mal, o de plano, se lo acepta de manera generalizada, e incluso con agrado (piénsese en esta mano en el culo de Sarkozy o en las partuzas que sostiene Papi Berlusconi –así como en la alerta crítica que lanzó el semiólogo Umberto Eco, acá) en los Estados Unidos podría significar un grave problema (recuérdese a Clinton) al amparo de las críticas moralistas de los macarras de la moral, pobre gente (Obama salió bien librado porque no tenía culpa). En contraste y de regreso al mundo latino, yo creo que en general en nuestros países la reacción de un mandatario, y ni se diga de los ciudadanos de a pie que solemos andar de sarta de morbosos viandantes, sería más o menos (acaso un poco menos) como la siguiente:



Bue, tampoco me podrán negar que ese caderamen vale cada segundo de potencial problema, ¿no?

Religion is bullshit

13 de julio de 2009

Carlin tiene la trompa llena de razón: palabras más, palabras menos, mi postura en la materia.

Los álter ego del abogado Nebó


Las figuras públicas están sujetas a interpretaciones que pueden representarse con personajes imaginarios y sentido del humor: el abogado Nebó es una de ellas. Los otros días recordé la historia que escribió Carlos Andrés Vera para la revista Soho (edición No 63, con Karen Martínez, uyuyuy, en la portada) en la que incorpora a un álter ego del abogado Nebó, un personaje de nombre Androide Nobot, al que Vera describe como “temible Nobot, un mecanismo androide creado por los pelucones” y que en su historia se encuentra a las órdenes del malvado Febrescorleone (“¡Oye, Nobot! ¡Sácale la madre a este serrano!”) y ataca al cholito (así, en la historia Nobot “toma al cholito y lo levanta en sus brazos”) quien en respuesta a este ataque de Nobot se convierte en el Hombre Verde (parodia de Hulk que representa, es obvio, a Rafael Correa) “una masa de músculos y mal carácter. Nobot, a pesar de ser androide y no tener sentimientos, se pone pálido del miedo. El Hombre Verde lo aplasta de un puñetazo, dejando a Nobot noqueado”. Tal es el primer álter ego posible del abogado Nebó, cortesía de Vera. Pero su lado violento y represivo no se agota en esa representación y nos da chance para pensar otro álter ego, uno que personifique el espíritu de cuerpo de la Policía Metropolitana, un personaje acrítico, brutal y celoso guardián del orden establecido que siempre lo beneficia, el férreo oficial Nebocop, variación malona y con mostacho de Robocop, que tendría como soundtrack una versión tropical de este tema de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota y quien apatrullaría la ciudad para perseguir a los malos, o sea, a todos aquellos que no se parezcan y no piensen como él y que no merezcan entonces la autonomía (de su voluntad).

Ahora, las representaciones de este servil Androide Nobot que ideó Carlos Andrés Vera o el represivo Nebocop de mi autoría son álter egos del lado, digámoslo así, menos grato del abogado Nebó. Como todo individuo que haya visto un comercial de Axe, el bien y el mal conviven en ti y el abogado Nebó no podría ser la excepción. Detrás de su facha de hombre duro y de su constante apelación genital y otras muestras de machismo tropical podría suponerse que existe una persona que respeta a los que piensan y actúan distinto a él, tolerante y de buen sentido del humor, que se olvida de los grandes y vacíos eslóganes (autonomía, blablá) y disfruta de alterar su conciencia, de participar en un workshop de hula hula y de imitar los pasos de Michael Jackson en Thriller: o sea, todo un Nobopop (una aproximación a esa representación en la foto abajo y su soundtrack, acá). Yo no tengo ninguna certeza de que Nobopop conviva en el abogado Nebó y dejo expresa constancia de que ese álter ego es el menos probable de todos (pero, ¿quién sabe?: el que daba las órdenes para matar a los niños judíos en las cámaras de gas acariciaba a su perro al llegar a casa y escuchaba a Mozart) pero es quien en su casi segura imposibilidad mejor me cae, un tipo piola. E imaginárselo con un hula hula celeste y blanco no tiene precio (para todo lo demás existe la Policía Metropolitana, ¡chiale!).

P.S.- Escribo Nebó porque es una variante popular de pronunciar su apellido, como en la frase “ya llené la solicitum para el abogado Nebooó” (habría que escucharlo a mi pana Fernando Ampuero decirlo, te desternillas de la risa).



Honduras

12 de julio de 2009

La seguridad del capital, valga precisarlo.

Escupir para arriba


Abelardo de la Espriella, a quien se lo considera el “abogado de la parapolítica”, es quien encabeza el grupo de diez abogados que el 6 de julio se presentaron en la Fiscalía de Colombia para, entre otras cosas, solicitar que se denuncie al Presidente de Ecuador ante la Corte Penal Internacional por sus supuestos vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Yo apoyo esta pretensión del grupo de abogados que encabeza Abelardo de la Espriella. La apoyo, porque tengo interés en que la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (que dirige el argentino Luis Moreno Ocampo) investigue la situación en Colombia: los posibles crímenes de lesa humanidad que se han cometido en ese país las FARC, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y el Ejército de Colombia (valga decirlo, la responsabilidad del Estado en crímenes de lesa humanidad se ha probado en varios casos que se han seguido en la Corte Interamericana de Derechos Humanos). Pero en este punto se me dirá que la pretensión que se solicita a la Fiscalía de Colombia es distinta, que lo que se busca es investigar los supuestos vínculos de Rafael Correa con las FARC.
Precisamente: porque lo que revela entonces esa pretensión de los abogados colombianos es la evidente mala fe de discutir un bluff o su profunda ignorancia del derecho internacional en razón de que el que un Estado remita información a la Corte Penal Internacional (al amparo de su potestad para hacerlo, consagrada en el literal a) del artículo 13 del Estatuto de Roma) para que ésta investigue una posible situación que constituya uno o varios crímenes de su competencia (descritos en los artículos 6, 7 y 8 del Estatuto de Roma) no circunscribe la investigación de la Corte Penal Internacional a los términos de la información que el Estado remitió. En otras palabras, si la Fiscalía de Colombia le hace caso a estos abogados colombianos y decide remitir la situación de supuestos vínculos del Presidente Rafael Correa con las FARC, la Corte Penal Internacional podría investigar esos supuestos vínculos de Correa y toda otra situación que en Colombia pueda constituir uno o varios crímenes de competencia de la Corte Penal Internacional (genocidio y crímenes de lesa humanidad –el otro crimen de competencia de este tribunal, los crímenes de guerra, no los puede investigar la Corte Penal Internacional en relación con Colombia porque este es el único país en el mundo que mantiene la declaración que faculta el artículo 124 del Estatuto de Roma que implica la no aceptación de la competencia de la Corte Penal Internacional para investigar esos crímenes). En realidad, es evidente que ni la Fiscalía ni ninguna otra autoridad colombiana será tan torpe como para hacerle caso a los abogados que comanda el “abogado de la parapolítica”, Abelardo de la Espriella, porque para Colombia eso sería escupir para arriba: tiene muy poco que ganar (el supuesto vínculo de Correa es peccata minuta en comparación a las atrocidades que han sucedido en el conflicto colombiano, a las que el Estado de Colombia no es ajeno) y mucho que perder y no querrá hacerlo. Pero ojalá lo hiciera: yo te apoyo, abogado de la Espriella.

Christianity will go

11 de julio de 2009


John Lennon, March 4th 1966:

“Christianity will go. It will vanish and shrink. I needn’t argue about that. I’m right and I will be proved right. We’re more popular than Jesus now. I don’t know which will go first -rock n’ roll or Christianity. Jesus was alright but his disciples were thick and ordinary. It’s them twisting it that ruins it for me”.

He is so right, and I bet that is rock n’ roll the one that will go last, thanks God!

Vuelta al mate

7 de julio de 2009


Hacia 1824 Victorino Bandín escribió:

“Es también muy común en aquel país el mate, que es una especie de té de la India oriental, aunque el modo de tomarlo es distinto, pues es con una bombilla o canuto. Usan por lo regular esta bebida por la mañana en ayunas y muchos la repiten por la tarde. Ella puede muy bien ser saludable y provechosa, pero el modo de beberla es demasiado desaliñado, porque con una bombilla sola se sirven todas las personas que hay en la compañía: los naturales son apasionados de este mate, y cuando caminan lo prefieren a otro cualquier alimento”.

La vida en aquel país, que no es otro país que el nuestro, siguió (como siguen las cosas / que no tienen mucho sentido) pero ese apasionamiento de los naturales por la yerba mate al punto de preferirla al caminar a cualquier otro alimento se nos perdió en el camino y al día de hoy su consumo local es casi siempre un gusto adquirido de quienes hemos vuelto del Sur. Muchos locales se resisten a consumir mate por su sabor amargo (lo propio dicen del fernet, psss) pero es cuestión de agarrarle el gusto a ese amargor. Para mi caso yo tengo, en adición, dos razones: la primera, que para alguien como yo, excesivo e inveterado cafeinómano, el mate se constituye como un oportuno reemplazo del café, el que Talleyrand recomendaba que sea “caliente como el infierno, negro como el diablo, puro como el ángel y dulce como el amor” y a quien yo solía hacerle demasiado caso en esa recomendación (salvo en el apartado de la dulzura) con consecuencias que no podría describir como gratas para mi estómago. Y la segunda, que el consumo del mate, como nos lo refiere Bandín, tiene esta desaliñada forma de servirse “porque con una bombilla sola se sirven todas las personas que hay en la compañía” lo que promueve la sociabilidad y el compartir entre amigos (el mate es la versión líquida y sosegada de los asados): este aspecto comunitario de su consumo me apasiona.

Hace poco me compré un termo de metal y buena pinta que se ajusta muy bien a mi bicicleta, restablecí mi mendocino recipiente, la bombilla y la yerbera, y le presté yerba al Curro, pagadera con la que me traiga el primer viandante sureño de confianza. Así, mi vuelta al mate (que no del mate en general, apasionamiento perdido) es un hecho que disfruto de manera frecuente y que lo disfruto ahora, que tengo ganas de suscribir la frase de Monterroso, “hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea…” mientras miro la bombilla.

P.S.- El termo de esta foto, obviamente, no es el termo de metal y buena pinta que tengo al día de hoy, sino uno prestado para esa ocasión en que cicleé algunas rutas europeas. El resto permanece (salvo la boina que me se la robaron en Medellín) y la foto sucede en Rotterdam.

Casi Soho

5 de julio de 2009


El 18 de junio Marcela Noriega me escribió un mensaje en el feisbuc en el que me dice, “estamos haciendo un especial de Cine y me encargaron entrevistar a cinco personas de Guayaquil. Solo es una pregunta: ¿cuáles son las tres películas que te marcaron y por qué?”. Yo, que no suelo revisar mi feisbuc tan a menudo (pero incremento mi frecuencia cada vez más) abrí el mensaje al día siguiente y respondí deuan que sí, que “porsupollo”. Pero demorarse un día, en términos de periodismo, puede resultar muy tarde y en esta ocasión lo fue. A Marcela le contestaron Santiago Roldós y Cynthia Viteri y completó el número. I’m out: me quedé con las ganas de aparecer en mi revista favorita.

Solo para el récord, yo habría respondido a esa pregunta con la mención de una película que ya la conocen quienes leen este blog desde hace algún tiempo, Cinema Paradiso (por razones que apunté acá y por el prolijo proceso de edición, acá) y habría añadido a la lista Il sorpasso (con esa actuación de Vittorio Gassman que es un canto a la vitalidad) y The clockwork orange (una película que he visto decenas de veces y que me vuela los sesos). Es difícil decidir tres películas entre tantas que uno ha visto, pero el significado biográfico de esas tres me hacen decidirme por ellas. Y solo para el récord, me habría encantado aparecer en esta edición No 79 de Soho, entre la prosa de Esteban Michelena y las tetas de Mirelly Barzola (un bombón, ecuatoriana de nación e hija del noble e ínclito cantón Nobol –me encanta que salgan ecuatorianas en Soho y que terminemos de una buena vez con la penosa pacatería que nos caracteriza). Yo ahí habría estado felish, Polito, felish. Pero las entrevistas no salieron en esta edición y saldrán supongo, en la No 80. Ya hubiera querido estar yo, entonces (arrojemos la hipótesis) entre la prosa de Juan Fernando Andrade y otras tetas de producción local, que ojalá estén así, tan melón con pezón de sandía como las de la Barzola. Pero no será en esta ocasión, ojalá en otra, yo dichoso.

Contra la discriminación


Dos actos contra la discriminación se realizaron en días recientes. El primero, la denuncia por discriminación racial que el futbolista de raza negra Felipe Caicedo presentó el 25 de junio en la Fiscalía del Guayas porque el lunes 22 de ese mes en el restorán El Portón él y un acompañante empezaron a sentirse observados “en forma insistente, con desconfianza y hasta desprecio por un hombre blanco que parecía ser el dueño o administrador y que hacía llamadas desde un celular” para al poco rato aparecérseles quince agentes de policía “irrumpiendo en el lugar y dirigiéndose directamente a mí [nos relata Caicedo] me pidieron que presente mis documentos [y] en forma agresiva y con tratos denigrantes nos exigieron a mi primo y a mí que les explicara por qué estábamos en este sitio ya que no era lugar para nosotros”. (Valga decirlo: de la ley que invoca Caicedo para sancionar a los responsables de este hecho se pueden predicar muchas cosas, pero digámoslo con énfasis, la ley existe y tiene plena vigencia: que se aplique). La denuncia que presentó Caicedo involucra al dueño del restorán (quien alega que fue un cliente el que llamó a la Policía) y a los quince policías que intervinieron. Solo resta esperar que sobre la persona que llamó y sobre los policías, seguido el debido proceso que corresponde, recaiga todo el peso de la ley.

El segundo acto contra la discriminación fue la marcha del Orgullo Gay que en las calles céntricas y en la zona regenerada de Guayaquil se realizó el 27 de junio. Hasta el año 2007 el Municipio de Guayaquil no la autorizaba, sin ofrecer motivación alguna para negarla (podían intuirse, por supuesto, el enorme tamaño de sus prejuicios, inversamente proporcionales al de su concepto de democracia). El 2008 la autorizó, pero el Municipio de Guayaquil la confinó a calles secundarias y le impidió el acceso al centro de la ciudad y a su zona regenerada, espacios donde se concentra su poder político y donde se podía visibilizar de mucho mejor manera la marcha del Orgullo Gay (porque el objetivo de salir a marchar, obviamente, es visibilizarse). Este año 2009 el Municipio de Guayaquil no autorizó la marcha, pero no era indispensable que la autorice: los organizadores consiguieron la autorización de la Intendencia del Guayas y el apoyo de la Defensoría del Pueblo para realizarla y para marchar por la calle Malecón y el bulevar Nueve de Octubre. En esos términos, la marcha del Orgullo Gay representó una grave derrota para el poder político represivo al ejercicio de las libertades individuales que encabeza la M. I. Municipalidad de Guayaquil y un triunfo para el colectivo GLBTT que se afianza, cada vez más (la Constitución y las leyes lo amparan) en el ejercicio de sus derechos.

Los actos referidos son ejemplos que ilustran el que para combatir la discriminación se requiere (en ocasiones) la demanda judicial para que se reconozca el derecho a no ser discriminado y la visibilización de los grupos a quienes se discrimina, para que así, poco a poco, quienes los discriminan caigan en cuenta que los “anormales”, o sea, los que no comprenden lo que significa vivir en una sociedad democrática, son ellos, pobre gente.