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Pronóstico (segunda vuelta)

1 de abril de 2017


En mi opinión, habrá triunfo de Lenin Moreno el 2 de abril.

¿La razón? La resistencia a Guillermo Lasso en los sectores populares de la Costa (1). Ese lastre le impedirá remontar el 11.25% de votos de diferencia que mantiene con Moreno (2).

El resultado será aproximadamente un 55-45, a tono con el resultado de la consulta popular de la primera vuelta (3).

(1) Para un análisis numérico de esta resistencia en la provincia más populosa del país, v. ‘Ximena, Febres-Cordero, Pascuales’, ‘19F: los cantones de Guayas’ y ‘¿Remontada en Guayas?’.
(2) Remontar este 11.25% de votos sería un hecho inédito en la historia política del Ecuador, una auténtica hazaña. La mayoría de las veces que ha habido una segunda vuelta, quien ganó en la primera, ganó también en la segunda. Las excepciones han sido tres:  Febres-Cordero a Borja le remontó un 1.5%; Bucaram a Nebot le remontó un 0.9%; Correa a Noboa le remontó un 3.9%. Cifras muy lejanas al 11.25% actual (que representa 1.064.000 votos).
(3) Parece razonable que una consulta popular sobre paraísos fiscales, sin ninguna otra consideración como no sea la de haberla presentado el Gobierno de Correa, funcione como una medida del apoyo o de rechazo a su modelo de gestión. En realidad, el voto de este 2 de abril es muy similar al voto por la consulta popular: no se escoge a uno de los candidatos por lo que es, sino por lo que representa: la continuidad o el cambio. Esta idea fue expuesta con su habitual agudeza por Xavier Zavala en una entrevista de TV conducida por Carlos Rabascall: ‘Entrevista a Xavier Zavala, experto en derecho penal, sobre la 2da vuelta electoral’, Ecuador TV, 1 de marzo de 2017.  

Preso político

18 de febrero de 2010

Jaime Nebot es el Alcalde de un cantón importante (muy, muy importante) pero no es, mal que les pese a algunos de mis conciudadanos, sino el Alcalde de un territorio de 344,5 Kms². Las prácticas políticas de este Alcalde no pueden considerarse, sin falacia ni mentira, como democráticas: las sistemáticas violaciones a las libertades individuales en el espacio público y la nula participación que permite en la gestión municipal y en la discusión de políticas y obras públicas (últimamente, para mayor inri, permite el ingreso de simpatizantes con el propósito de estorbar la participación de la oposición en el Concejo Municipal –no podía esperarse menos, ya se tardaba este sujeto demasiado) son síntomas de sus faltas democráticas. En realidad, como fue dicho en una entrada anterior, sus prácticas políticas se parecen mucho más a las de Don Corleone que a las de cualquier mínimo demócrata. En adición, Nebot es un sujeto criado al calor de las bolsas del animal político (no hago juicios de valor aquí, el término es simplemente descriptivo de la trascendencia del personaje en la vida política reciente del país) que fue León Febres-Cordero, pero de quien no supo heredar su “hambre” ni su “calle” políticas. Nebot no le da la talla a su mentor, acostumbrado como está al área chica de los conciliábulos y las cartas marcadas de quien juega cuando sabe que las chances de perder son escasas y nunca se arriesga. Los de Vivos saben exhibirlo con humor: cuando se requiere de él que haga algo que no le gusta, lo manda a otro. Póngase en donde dice “algo que no le gusta” la frase “algo en lo que puede salir perdiendo” y la consecuencia será la misma o, en todo caso, análoga: o mandará a otro a que se juegue el pellejo, o no hará nada. Un líder, Nebot, para el que Guayaquil es un concepto retórico para su resistencia. Tres lecturas abonan ideas a este respecto.

La primera de esas lecturas, la de Simón Pachano, publicada el 15 de febrero en diario El Universo y titulada El opositor ideal. Para Pachano, las reivindicaciones de naturaleza local “nunca han podido estructurar propuestas y tendencias de alcance nacional. Las reivindicaciones de esta naturaleza están condenadas no solamente a mantenerse en sus espacios restringidos, sino también dentro de objetivos acotados”. Más adelante, afirma que Nebot se resistió a dar “un mínimo paso fuera de los límites de Guayaquil. Al parecer, él está más consciente que sus seguidores de la armadura en la que está encerrado, que lo protege de los embates pero que le impide caminar. Está también consciente el Presidente, que hábilmente mantuvo al Alcalde en ese espacio. Al final, la revolución ciudadana tiene el opositor ideal: territorialmente limitado, sin propuestas nacionales y sin horizonte político”. Corolario: Nebot está encerrado en un cajón con vista al Guayas (un cajón, al que se le colocarán en algún momento cirios para que sea lo que está destinado a ser: el ataúd para el último dinosaurio de la llamada partidocracia). Corolario2: la oposición (no me refiero, en este punto, necesariamente al Alcalde Nebot, sino a los políticos –o políticos wanna be- que depositan en él sus expectativas) es la mejor aliada del Gobierno central.

Otra lectura interesante es la de Xavier Zavala Egas en la edición de diario Expreso del 16 de febrero, titulada Mucho ruido y pocas nueces. Para Zavala, en la marcha hubo “menos gente y más insultos o mucha bulla y ninguna idea”; recalca que a la marcha “convocada por nuestro Burgomaestre fueron menos personas que a la última convocatoria que realizó”, lo que podría explicarse por “lo difuso, intangible o tenue del pretexto mostrado, el desgaste de un líder al que no se le perciben propósitos claros, el incremento de la obra del gobierno en Guayaquil o las omisiones que el invierno descubre en la obra municipal”; destaca “el mismo tono de siempre en el discurso, eufórico, agresivo, intimidante” y que “la movilización popular sin proyecto que la cobije es ruido sin nueces, nuestro Alcalde sabe que está solo a pesar de sus fieles guayaquileños, pero totalmente aislado del resto del país”: pensado en clave de oposición, Nebot “no es el aglutinante idóneo para estructurarla y conducirla”. Es así, porque de acuerdo con Zavala “el Alcalde se atrincheró en Guayaquil, sus expresiones son de un líder local y el país así lo observa. Además, el pasado político lo deslegitima, pesa mucho la carga de la oprobiosa partidocracia que trae consigo. En el evento que tuviera que vender algo trascendente y de importancia nacional, no puede aspirar a ganarse la confianza del país en estos tiempos”. Corolario: ídem. Pachano hablaba de “armadura”, Zavala habla de “trinchera”: yo digo “cajón”. En todo caso, un tipo aislado sin otras posibilidades que defenderse y dilatar lo inminente.

La tercera lectura interesante es la de Xavier Andrade publicada en diario El Telégrafo el 17 de febrero, titulada Al día siguiente (nótese que hemos seguido un estricto orden cronológico y que esta entrada lo continúa: no sé que quiere significar eso –bue, obvio, no significa nada- pero tiene onda). En su artículo, Andrade destaca que “esta última marcha –embebida de una larga tradición socialcristiana que ha politizado, exitosamente y desde los 80, temas tales como la seguridad […] sirve en la presente coyuntura como un teatro político en el que Nebot intenta, otra vez fallidamente –estoy seguro que a la larga- afianzar sus intenciones de proyectarse nacionalmente”. Al efecto, refiere Xavier Andrade que el que Nebot “use el manido discurso de la ‘guayaquileñidad’, el de la dignidad, o el que reconforte a su propia aritmética según ciegas conveniencias, son solamente parte de una estrategia de oposición que sigue sin cuajar del todo”, precisamente por tratarse Nebot de un “eterno delfín”, de un “pseudolíder de la oposición solamente porque cuenta con el apoyo mayoritario mediático y ciudadano en una sola ciudad sin lograr nunca trascender al panorama nacional”. Corolario: ídem. Nebot es, metafóricamente, un preso político, preso en su cajón, claro está, para seguir con la idea de los párrafos anteriores. (Aunque nótese que las miradas de Pachano y Andrade parecen divergir: mientras para el primero la presencia de Nebot como político es deseada por el Gobierno –no en vano lo llama “el opositor ideal”-, para el segundo, el cadáver político que era Nebot revive por una conducción inapropiada del Gobierno. Aunque hay una tercera opción en la que ambas miradas confluyen, si es que cada una de ellas se refiere a un momento político diferente.)

La rola que sigue casi comparte el título y no tiene mucha relación con la entrada (salvo, acaso, la torpe y mentirosa referencia de Nebot a la detención en firme, cuando señaló que “la Asamblea Nacional –con mayoría gobiernista- derogó la detención en firme”: valga precisarle al bigotón fenicio-franquista que la detención en firme la derogó el Tribunal Constitucional el 23 de octubre de 2006 –Correa no era ni Presidente, ni electo siquiera. No rebuzne, pa’ la próxima). Pero bue, la rola me pinta (era la cortina para nuestra entrada de Juguete Rabioso, el programa de radio que teníamos con el Curro y donde muchas veces la dejamos sonar para cantar un fragmento a dúo con PR) y ahí les va:

Un violador anda suelto

4 de diciembre de 2009

Musical a cargo de los medios de comunicación “libres e independientes, blablá, Inc.”

Trama: el musical representa la vida de un violador compulsivo que es encarcelado y al que una malvada corporación libera para que continúe en la senda del mal.

Momentos estelares:

1) Un sujeto cuestiona la redacción de la noticia e inquiere por la presunción de inocencia a un redactor, el que está en posesión del loro parlanchín (mascota del la M. I. Municipalidad de Guayaquil) quien le responde en clave surreal y con fondo de música electrónica, “¿was ist das?, yo le voy al Necaxa” (bis and bis and bis: coreografía a cargo de la Policía Metropolitana, en plan punchis –porque punch-is the answer de la PM).
2) Un lector mira la noticia y se pregunta si se habrá hecho una investigación rigurosa para que se escriba eso que él lee. De repente, se escucha un rotundo no y aparecen los editores de la prensa “libre, blablá, etc.” para bailar tap al frente de las instalaciones de El Universo (en la sección “matones”) y el título de la canción es “We don’t care at all (nos chupa un huevo todo, incluso el lector)”. La coreografía detiene a la Metrovía, pero en esta ocasión no se acusa a nadie de terrorismo (eso es para la gente pobre que no es aliada) mientras el Alcalde Nebó observa complacido la escena.

Crítica: Un bodrio y una irresponsabilidad. La crítica a los hechos reales, a cargo de Xavier Zavala Egas. Como es usual, muy bien mi tocayo (por cierto, muy buena la edición electrónica de diario Expreso).

Imagen: El león es la mascota de la asociación de editores, prueba de su querencia socialcristiana y su quemeimportismo.

XZE(x)3

30 de septiembre de 2009


Pasen y lean las últimas tres descargas de Xavier Zavala Egas. La última, de este martes 29 ("Una causa nacional"), sobre la UNE, la educación y la opinión de un sector de la prensa; la del martes 22 sobre la prensa libre (titulado, precisamente, "Prensa libre" -pero libre de a de veras, a pesar del engreimiento y la prepotencia de algunos); la del martes 15 ("Un tema válido"), escrita a partir de un comentario de Jaime Rumbea en diario El Universo que comentamos en esta bitácora (a lo que XZE hace referencia y se le agradece) y en la que concluye que el opinador público que empobrece su comentario o que sirve de eco de intereses de quienes le conceden un platito de lentejas, “si lo hace de buena fe no merece, por ligero, un espacio de difusión pública y, si es por cálculo o defendiendo intereses mezquinos, peor aún”. Acertadísimo. Como siempre, con XZE no hay pérdida, servidos.

Dos sobre Colombia / Tres sobre los CDR

18 de agosto de 2009


Sobre Colombia, Fernando Carrión en diario Hoy del sábado 15 de agosto (por cierto, una de las mejores plumas que escriben en la prensa local: acá, mucho Carrión) y volvemos a Claudia López en El Comercio del domingo 16 de agosto de quien ya hemos hablado antes en esta bitácora y que nunca sobra.

Sobre los polémicos CDR, para ilustrar lo que otros oscurecen, Alfonso Oramas en El Universo del 15 de agosto, el siempre bienvenido tocayo Zavala en diario Expreso y el amigo Ángel Largo Méndez en su bitácora, con artículos frescos del día. Que les aproveche.

Dos sobre el poder y la libertad de expresión (+ El roto)

4 de agosto de 2009

Hay quienes piensan y sobrevuelan rasante la estupidez (en ocasiones, cuando se ponen muy pendejos, se introducen de lleno en ella) que la independencia de los medios es sólo con relación al poder del Gobierno. Como vacuna ante esa estupidez, Lizardo Herrera en El Telégrafo del domingo y Xavier Zavala Egas (mi tocayo es lo más) en el Expreso del día de hoy. Salúuuuu.

Voleando sobre Colombia

29 de julio de 2009


Tengo la impresión de que es difícil encontrar en la prensa local análisis sensatos sobre el conflicto colombiano y sus consecuencias para nuestro país. No sabría precisar si esta deficiencia se debe al interés de convertir la información que provenga de Colombia en casus belli contra el Gobierno ecuatoriano (una práctica que suele ejecutarse al amparo de la teoría de la sospecha y de la práctica de la injuria, que son las maneras usuales que tienen muchos de quienes hacen opinión pública en este país para presentar sus opiniones -porque ya saben, siempre es más fácil lanzar sospechas que razonar ideas y si se acompaña a esas sospechas de injurias todo es mucho mejor todavía, porque sabida es la ventaja que Alessandro Manzoni les atribuyó a las injurias por sobre los razonamientos, “la de ser admitidas sin pruebas por una multitud”) o por una combinación infeliz de ignorancia de los antecedentes y el contexto colombiano y de la pereza por averiguarlos, pero el hecho cierto es que la mayoría de análisis que yo recuerdo haber leído en la prensa local son de notoria superficialidad. Por citar un ejemplo entre tantos, cuando sucedió lo de Angostura no recuerdo que nadie en este país haya siquiera esbozado un análisis como el que realizó Rodrigo Uprimny sobre los riesgos de la defensa preventiva, la “jurídicamente reprobable y políticamente perturbadora” doctrina que Colombia (tan funcional siempre a los intereses de Estados Unidos y tan avezada discípula de su desprecio por el derecho internacional en tiempos recientes) aplicó contra Ecuador. Yo recuerdo haber hecho un intento de plantear la existencia de reglas del juego que deberían incorporarse a la discusión, pero una golondrina no hizo verano.
Porque existe este sombrío antecedente es porque me parecen todavía más valiosas las columnas recientes de Rubén Darío Buitrón y de Xavier Zavala Egas sobre el conflicto colombiano. Sus columnas son abrebocas para la discusión, puntos de partida para el debate: la de Rubén Darío Buitrón, que se publicó en diario El Comercio el sábado 25 (pero que cuelgo desde su blog para que quienes no lo conocen lo conozcan: ahí todo es ganancia) sobre el periodismo crítico a partir del trabajo de Claudia López y la de Xavier Zavala Egas (una de las pocas plumas que vale siempre leer) que se publicó ayer en diario Expreso sobre algunas consecuencias de la política de Uribe en su país. Ambos con un genuino interés por debatir en serio los antecedentes y el contexto del conflicto colombiano; un interés que, insisto, por mala fe o por ignorancia, se manifiesta escaso en la prensa local.
P.S.- Si les interesa un abrebocas de largo aliento para empezar a comprender el conflicto en Colombia, les ofrezco este artículo de Daniel Pécaut. Para empezar a volear el tema, no tiene pérdida.

A los payasitos locales

22 de julio de 2009

Para aminorar el mal sabor del artículo de EAG (v. entrada anterior) les cuelgo este artículo de opinión del amigo Xavier Zavala Egas (acá) dedicado, de mi parte, a los payasitos locales. ¡Ah, y una viñeta de El Roto, salud y república!

Zavala & La Rue (sobre la libertad de prensa)

30 de marzo de 2009


Los martes suelo agendarme la lectura de Xavier Zavala Egas en diario Expreso, cuya prosa tiene la indudable ventaja de carecer de los adjetivos altisonantes y biliosos con los que algunos se figuran hacer periodismo de opinión.  Súmesele a este escaso y venerable atributo otros cuya escasez también es notoria en sus pares, como la claridad expositiva y la inteligencia en el análisis: se tiene, entonces, sobradas razones para leerlo. Este último martes XZE abordó el tema de la libertad de expresión: tituló el artículo No es lo que se dijo sino por qué.  Tengo la certeza de que este artículo de XZE contribuye a desmitificar lo que no pocos, para su mayor gloria personal y de su tribu, quisieran que sea cierto.  A mí me interesa destacar del artículo dos frases: la primera, “Pero, no seamos simplistas pensando o diciendo que Correa es un insultador permanente con la gente que hace o intenta hacer algo de periodismo y expresa sus ideas, eso es una zoquetada”.  Ese simplismo es más que eso, pero un generoso XZE lo deja en zoquetada.  La segunda frase, la que XZE menciona al pasar pero que atiende al meollo del asunto: “alguna prensa temerosa de la conculcación de la libertad de empresa que suponían venía rauda y veloz…”.  Ese, precisamente ese, es el meollo que los medios de comunicación social nunca revelan como tal: el que su libertad de prensa suele funcionar como una proyección de su libertad de empresa, lo que implica, bajo la máscara de aquella libertad (lo dijo claramente Jauretche: “No existe la libertad de prensa, tan solo es una máscara de la libertad de empresa”) y al amparo de no escasos y muy biliosos arrebatos, la defensa de ciertos intereses particulares en el discurso que dicen, y mucho más todavía, mucho más, en el discurso que no dicen, en el que callan…
Nótese, en apoyo a lo que acabo de escribir (un ejemplo entre tantos) la manera cómo diario El Universo enfocó la noticia de la visita del Relator de las Naciones Unidas para la Libertad de Expresión, Frank La Rue, que estuvo en el país para participar del seminario internacional “América latina en el siglo XXI: comunicación y poder”.  El Universo lo entrevista el 28 de marzo, no para indagar a profundidad la postura del personaje, sino para intentar probar un argumento; su noticia del 24 de marzo omite importantes referencias que medios internacionales sí recogen: por ejemplo, Telecinco de España, nos refiere que La Rue opinó en Quito que “el espectro radiotelevisivo, debería tener tres segmentos diferenciados, uno comercial, privado, otro referido a la comunicación pública, siempre garantizando la independencia, y un tercero para las organizaciones sociales, comunitarias y educativas”; que La Rue afirmó textualmente que “el gran desafío para el desarrollo es el acceso a la comunicación" porque "no es posible hablar de desarrollo sin comunicación" y que (este punto habría sido muy interesante escuchar su análisis) la comunicación “no solo es un derecho civil y político sino también económico”.  Pero nada de eso le interesó al mayor diario nacional: lo calla, para que mejor se escuche la bulla de su agenda.  Mala cosa.

La iglesia ingresa al ruedo

5 de agosto de 2008

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Mi tocayo Xavier Zavala Egas publicó en su espacio habitual de los martes en Diario Expreso esta columna que abajo transcribo. Yo le agradezco a Zavala lo que me toca y suscribo plenamente (“lo abajofirmo”, como diría Joaquín Sabina) los términos de su comentario, el que valga decirlo (cada martes lo confirma) participa de los atributos de inteligencia y claridad.

La iglesia ingresa al ruedo

Luego del esclarecedor y sesudo comentario de Xavier Flores Aguirre (Universo, 02/08/08) “Observaciones para la Iglesia”, que evidencia lo ligera que resulta la proclamada oposición de la cúpula eclesiástica al proyecto constitucional, en temas como vida, familia y libertad religiosa, casi me quedo sin tema que revisar, quedando muy poco en el tintero. En efecto, dice Flores: “En relación con el aborto, la Constitución señala que el Estado reconoce y garantiza “la vida, incluido el cuidado y protección desde la concepción”. Una recta interpretación de esta frase… nos conduce a la conclusión de que el proyecto de nueva Constitución no solo que garantiza la vida desde la concepción (como tanto se exigía) sino que incluye, además, el cuidado y protección de esa vida. O sea, el proyecto de nueva Constitución va incluso más allá de la garantía y protección que otorga la Constitución de 1998.”

Continúa expresando el mismo columnista: “En relación con la unión homosexual, la redacción constitucional es muy similar a la redacción que sugirió la Conferencia Episcopal Ecuatoriana… “La unión estable de una pareja, sin que importe su sexo u opción sexual, y en donde cada uno de sus componentes estén libres de matrimonio o vínculo similar con otra persona, generará los derechos y obligaciones que reconozca la ley. El derecho de adopción corresponde solo a las parejas de diverso sexo”. ¿Cuál la crítica entonces?

“En relación con el supuesto “totalitarismo” estatal en materia de educación religiosa, el proyecto de nueva Constitución garantiza que “las madres o padres o sus representantes tendrán la libertad de escoger para sus hijas e hijos una educación acorde con sus principios, creencias y opciones pedagógicas”. Y, finalmente, acota el autor citado: “En relación con las supuestas restricciones en materia de libertad religiosa el proyecto de nueva Constitución reconoce y garantiza “el derecho a practicar, conservar, cambiar, profesar en público o en privado, su religión o sus creencias, y a difundirlas individual o colectivamente, con las restricciones que impone el respeto a los derechos. El Estado protegerá la práctica religiosa voluntaria, así como la expresión de quienes no profesan religión alguna, y favorecerá un ambiente de pluralidad y tolerancia”

Como siempre decimos, por favor, no se necesita ser un genio para entender que no existe base alguna para preocuparse en torno a estos temas; sin embargo, cuando la comprensión se encuentra corrompida por prejuicios o intereses cualquier texto servirá de maquillaje.

En todo caso, establecida la ausencia de sustancia en la pública postura eclesiástica, sólo nos resta por cuestionar el hecho que la curia ingrese al ruedo político, en una nación ya bastante convulsionada por los obvios conflictos que emanan de un proceso de transformación institucional. Es decir, lejos de predicar paz y armonía, como es propio a su esencia espiritual y naturaleza cristiana, en un país que por muy poco pudiera ingresar en un escenario violento debido a los intereses en juego, lejos de esto, digo, sin sutileza alguna la Iglesia toma partido y, sirviéndose de interpretaciones antojadizas de un texto absolutamente sano y claro, favorece las pretensiones de la partidocracia y de los sectores de siempre. Gracias a Dios que el país ha tenido y tiene puras, honrosas, dignas y ejemplarizadoras vocaciones clericales.

Los púlpitos serán el balcón perfecto para amenazar con las llamas del infierno a los que pretendan lograr su deseo de una sociedad un poco más humana y justa votando por el Sí. Paradójico resulta que quienes postulan valores como equidad y tolerancia, hoy, sin tapujo alguno e interpretando astutamente conceptos, estén alineados con quienes han secuestrado la expresión ciudadana durante tanto tiempo. Realmente no decepciona ni sorprende la posición eclesiástica, lo que sí impresiona es que invadiendo el escenario político de los mortales sean tan ligeros para otorgarle un desembozado apoyo al No.

Espacio público

31 de mayo de 2008


Xavier Zavala Egas escribió el martes 20 de mayo un editorial que publicó en Diario Expreso titulado “Bulla Perversa”. El artículo de Zavala es tan diáfano y contundente como su propuesta: evitar la bulla perversa que provoca el discurso maniqueo de las autoridades locales con relación al uso del espacio público. El método de Zavala es sencillo: el análisis directo del “polémico” artículo que aprobó la Asamblea Constituyente, que dice:
 
“Se reconoce y protege el trabajo autónomo y por cuenta propia realizado en espacios públicos, permitidos por la ley y otras regulaciones. Se prohíbe toda forma de confiscación de sus productos, materiales o herramientas de trabajo”.
No resisto citarlo en extenso; mi tocayo Zavala afirma: “Por favor, no hay que ser un genio”, empieza, para admitir que el trabajo autónomo “es una realidad social y que debe ser reconocido constitucionalmente para otorgarle y garantizarle derechos, tales como evitar la recurrente extorsión y abuso de inspectores y guardias municipales”. El artículo que aprobó la Asamblea Constituyente “dice claramente que puede ser realizado en espacios públicos conforme a la ley y otras regulaciones, como las ordenanzas municipales. Entonces, del documento no puede entenderse que se pretende violentar la competencia municipal de aceras, calles, bordillos o espacios públicos incitando a su desenfrenada ocupación por los informales, cualquier interpretación en tal sentido es mañosa y truculenta” y que de lo que se trata es que “la autoridad municipal regule su actividad provocando su paulatina formalización, evitando perversos y permanentes abusos y atropellos”. Finalmente, una verdad solo los espíritus aleves y represivos no pueden consentir: “Por último, no entiendo cómo a un ser humano se le puede ocurrir oponerse a la prohibición de confiscación o decomiso sobre las mercaderías callejeras y material de trabajo, que determina el texto comentado. En cada carreta, caramanchel o charol con productos varios a la venta, se encuentra el capital de trabajo de una persona que ha forjado con mucho esfuerzo y que de un plumazo, por atentar contra el orden y el ornato de la ciudad, resulta confiscado o comisado. Las diferencias jurídicas entre estas figuras son intrascendentes frente al resultado perverso de convertir a un hombre productivo en indigente”.

Quiero un poco ahondar en el lúcido análisis que desarrolló Zavala y discutir un asunto que se relaciona con su crítica: el uso del espacio público. Quiero hacerlo, además, en la grata compañía de un poeta al que tanto admiro: Luis García Montero. En una entrevista reciente García Montero afirmó que el espacio público “es un lugar de entendimiento entre individuos que tienen su propia conciencia y su propio pensamiento crítico y que encuentran un sitio donde dialogan y ponen en común su pensamiento”. Lleva razón García Montero: el espacio público es y debe ser un lugar de encuentro y de diálogo. O sea, justo en las antípodas de la realidad local, donde el espacio público es un lugar donde se practica la discriminación (véase mi editorial “Derecho de admisión”) y donde la noción de diálogo es escasa o inexistente. De hecho, el concepto de diálogo del Alcalde Jaime Nebot, al menos en el tema de los informales, se reduce al tristísimo “yo digo y si quieren, ustedes escuchan” (como lo publicó uno de esos diarios gratuitos que se obtienen en la Metrovía). Cierro mi columna con García Montero, quien sostiene que más que exigir respuestas, hoy, necesitamos hacernos preguntas. Él formula dos: “¿qué estamos diciendo cuando decimos democracia?, ¿qué estamos diciendo cuando decimos progreso y bienestar?”. Yo las suscribo. Y a juzgar por el uso del espacio público local, el Municipio de Guayaquil (para decirlo con los términos de esa productividad que tanto le interesa, a despecho de la construcción de ciudadanía) cotiza a la baja.