La dignidad del perdedor
26 de abril de 2017
Publicado por Xavier 0 comentarios
Etiquetas: Barack Obama, CREO, Elecciones, Elecciones 2017, Felipe Burbano de Lara, Guillermo Lasso, John McCain, Jorge Luis Borges, Periodismo de opinión
Adiós, Mentira Negra
20 de enero de 2017
Publicado por Xavier 1 comentarios
Etiquetas: Barack Obama, Donald Trump, Grover Cleveland, Historia, KKK, Política, Pop, POTUS, USA
Sobre las elecciones en USA
8 de noviembre de 2016
Publicado por Xavier 0 comentarios
Etiquetas: Barack Obama, Entrevista en radio, Hillary Clinton, USA
Slow jam the news (ft. Barack)
11 de junio de 2016
Publicado por Xavier 0 comentarios
Etiquetas: Barack Obama, Jimmy Fallon, Música, TV
La paradoja de Scalia
25 de febrero de 2016
Publicado por Xavier 0 comentarios
Etiquetas: Antonin Scalia, Barack Obama, John Oliver, POTUS, SCOTUS, USA
Las lágrimas de Obama
6 de enero de 2016
Publicado por Xavier 0 comentarios
Etiquetas: Australia, Barack Obama, Control de armas, USA
Happy birthday Barack!
4 de agosto de 2009

Publicado por Xavier 0 comentarios
Etiquetas: Barack Obama, Happy birthday, Juan Fernando Andrade
Yes We Can (take a look, at least a glance)
14 de julio de 2009
Publicado por Xavier 0 comentarios
Etiquetas: Barack Obama, Foto
No miro, no miro, no miro

Publicado por Xavier 1 comentarios
Etiquetas: Argentina, Barack Obama, Nicolas Sarkozy, Publicidad, Silvio Berlusconi
De excepciones y de festejos
22 de enero de 2009
Excepcional también porque el idiota profundo de Bush (aquel que dijo que “para la NASA el espacio aún es alta prioridad” o “la gran mayoría de nuestras importaciones vienen de fuera del país” –lo que en definitiva es peccata minuta porque lo peor de él es su condición de criminal y de aliado de criminales) abandonó la Presidencia de EE.UU. Obvio, el mundo está de fiesta.¡A festejar!
Publicado por Xavier 2 comentarios
Etiquetas: Ambrose Bierce, Barack Obama, George Bush (h)
Obama
6 de noviembre de 2008
Pero antier fue diferente (para que se entienda lo que diré a continuación, les tiro una línea: piensen cuándo será que los franceses, tan cultos y civilizados, elijan a un descendiente de argelinos como Presidente; o cuándo será que los españoles, para ponerlo en contexto local, elijan a un descendiente de ecuatorianos). La mayoría de los estadounidenses votaron para Presidente a un afro-americano: sucedió en un país que hace cincuenta años los obligaba a sentarse en bancas, ingresar a escuelas y ocupar baños diferentes, que les impedía el acceso a restoranes y les prohibía el matrimonio interracial (en Civilización. Una historia crítica del mundo occidental, Roger Osborne recuerda que cuando se promulgaron en la Alemania nazi las leyes de Nuremberg que restringían ciertas ocupaciones a los judíos y prohibían los matrimonios entre judíos y gentiles, “la desaprobación internacional quedó mitigada por las leyes Jim Crow vigentes en el sur de Estados Unidos, que de forma similar ilegalizaban los matrimonios interraciales”): que se vote por un afro-americano significa muchísimo para el país que produjo el fallo Dred Scott y la doctrina “separated but equal”; para un país que enriqueció el vocabulario hispano con el infame verbo “linchar”, como nos lo recuerda Borges en la famosa enumeración que inicia El atroz redentor Lazarus Morell.
Hablando de Borges: McCain, aquel senil cowboy que pretendía devenir en Presidente, sin saber él quien coño es Borges, me lo recordó antier. En una frase hermosa, Borges dijo que “hay una dignidad que el vencedor no puede alcanzar”. McCain probó la certeza de esa frase con un discurso que reconocía su derrota, un discurso noble y bien logrado. Por supuesto, McCain hubiera sido atroz como Presidente, una continuación con mejor vocabulario (para lo cual solo es necesario superar el segundo grado de escolaridad) del belicismo rampante y rapaz de Mr. Bush. Peor todavía hubiera sido que esa gélida hockey mom, Ms. Palin (quien dijo: you know they say the difference between a hockey mom and a pitbull is?: lipstick) llegaba a asumir la Presidencia si el senil McCain devolvía la cédula durante su mandato (solo diré, para hablarlo en morochos términos locales, que sería como si Margarita Arosemena llegara a asumir la Presidencia: don’t even think about it!). Volviendo a Obama, su discurso de victoria fue sobrio e inspirador, positivo e incluyente, solvente y emocionante (Oh, Yes, we can!). Admito que cuando vi llorar a Jesse Jackson (y qué le vamo’ a hacer, soy un sentimental) se me piantó un lagrimón en mi ojo derecho. Hay que conocer el pasado de Estados Unidos para entender lo que este 4 de noviembre significa, para entender el contexto del llanto de Jackson, la emoción de 125.000 personas en Grant Park, los votos de 63 millones de personas en Estados Unidos. Hay que entender ese pasado, para entender el momento presente y la proyección que significa hacia el futuro (en el campo de las ilusiones, todavía) la Presidencia de Barack Obama.
Acabo aquí (casi) mi reporte de ilusiones y buenas noticias. Es improbable que Obama sobreviva la presión de las corporaciones (sí, aquellas bondadosas entidades cuyo crecimiento derrocha riqueza para las sociedades en que se instalan: prueba de ello pueden obtenerlas siempre que se animen a leer sobre la Revolución Industrial o sobre las condiciones laborales en las maquilas en tiempo presente, por citar un par de casos) y la maquinaria de los lobbies. No soy pesimista: sólo soy un optimista informado. Y sin embargo, sin embargo, against all odds, no pierdo las ilusiones aún, habrá que verlo en acción, lo improbable no significa lo imposible y el 4 de noviembre lo probó. No dependerá sólo de Obama (eso él lo sabe bien y lo dijo con todas sus letras en su discurso) sino de todos aquellos que creen que pueden y, vamos todavía, ojalá que puedan.
Publicado por Xavier 12 comentarios
Etiquetas: Barack Obama, Discriminación racial, Elecciones en USA, John McCain, Jorge Luis Borges, Sarah Palin, USA

