Mostrando entradas con la etiqueta Jesús. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jesús. Mostrar todas las entradas

A jealous guy

6 de septiembre de 2019



Jesús (celoso, como su taita) parece preguntarse: ¿quién es este indio musculoso que está con Diana Atamaint?

Visto en Guayaquil, intersección de Junín y Panamá.

Cristianismo, modus operandi

6 de julio de 2019


En una imagen:


El modus operandi de los derivados institucionales de esa fantasía histórica llamada “Cristo” es el de una mafia: te crean el problema y luego te cobran por la solución (en especial, a los de menos recursos –económicos e intelectuales- de entre nosotros, a quienes se la facturan como “diezmos”).

En el cristianismo, el problema creado se llama “pecado original” (el hombre como un caído a los ojos de un dios). A partir de esta fantasía malosa, ingresa en el creyente la culpa. Una vez con ella, se busca aliviarla con el odio al que piensa distinto, a quien el creyente denomina “hereje”*. Es un negocio macabro: mientras más pobre y poco educado es el auditorio de la iglesia, más posibilidades tienen de pagarles el “diezmo” y de odiar (sin otra justificación que frases sacadas de un libro famoso y brutal) a su prójimo.

Hoy, más que nunca: Écrasez l’Infâme.

* “Hereje”, quiere decir “capaz de escoger” (Gómez de la Serna, Guido, ‘Breve diccionario etimológico de la lengua española’, p. 342). La lista de lo que la iglesia católica (la más vieja sanguijuela de todas las iglesias, la Puta de Babilonia) ha buscado limitar que la gente escoja, incluye cosas tan admisibles ahora (tan horripilantes para los conservadores de otras épocas) como el casarse hombre y mujer por lo civil, el entierro en un cementerio no católico, el divorciarse o el leer a Jean-Paul Sartre (pero no el Mein Kampf). La versión de la iglesia católica que se implantó en la América conquistada por los españoles ha sido un polimorfo monstruo anti-liberal que ha buscado limitar al máximo la posibilidad de escoger por fuera de sus “dogmas”. Este monstruo aún sigue lastrando nuestra historia: hoy, su lucha es contra los que quieran optar (estos nuevos “herejes”) por el matrimonio igualitario –ganas de joder, pues nadie obliga a nadie a casarse, la reforma es únicamente para ampliar la capacidad de otros de escoger. Pero así son de vergantes.

Domingo de Resurrección

16 de abril de 2017

"Matemango # 1"

Cheer up, bro!

9 de febrero de 2017

mi trompo es increíble, pero tengo la mirada triste

"Hasta por las orejas"

4 de enero de 2017


Si asocian “hasta por las orejas” con algo sexual, hay tabla.

Por pecadores.

Porque si hubieran leído a los padres de la iglesia, gente que está en la jugada, sabrían que ese es un asunto de estricta santidad:

“Per aurem intrat Christus in Mariam” (1).

Traducción libre y barrial: “Cristo le entró a María por la oreja”.

Por supuesto, semejante frase carece de contenido sexual: “el oído de María no sería en este prodigioso episodio un canal genésico por el cual habría pasado materialmente el hálito/fluido fecundador de Dios Padre/Espíritu Santo ni, menos aún, el Verbo divino encarnado en forma de embrión o feto, sino el canal acústico por el que la Virgen recibió y aceptó de forma inmaterial la Palabra de Dios Padre proponiéndole la concepción/encarnación de la Palabra (Verbo) de Dios Hijo en su vientre sin desmedro de su virginidad”. ¡Cómo no? (1).

(1) Sobre las contribuciones de esta humorada a la historia del arte, v. Salvador González, José María, ‘Per aurem intrat Christus in Mariam. Aproximación iconográfica a la conceptio per aurem en la pintura italiana del Trecento desde fuentes patrísticas y teológicas’, Ilu. Revista de Ciencias de las Religiones, No. 20, 2015, pp. 193-230.