Una radio de deportes

20 de junio de 2018



Cuando uno abre la página web de radio Diblú, aparece esta imagen digna de una kermesse. Uno juzgaría que la radio está compuesta únicamente por mujeres. Pero no, es apenas una evidencia más del sexismo tan naturalizado en nuestra sociedad.  

Periodismo revanchista

18 de junio de 2018


Es difícil entender este “meme de opinión” como no sea como un ejercicio de “periodismo revanchista”. Es decir, uno que ha nacido con una clara consigna (ser un perro de presa para el “correísmo”) y que, una vez vencido su enemigo, se solaza en su derrota.


Dos cuestionamientos básicos:

1) El periodismo debería tener un norte de respeto a los derechos de todas las personas (así lo dice no menos que la Corte IDH*). Este ejercicio visceral de Andersson Boscán es todo lo contario a este sano propósito. Es más o menos así: “¿Quiénes son los malos? Correa y sus secuaces. ¿Quiénes somos los buenos? Todos los que nos oponemos a Correa y sus secuaces”. Y desde estas premisas surge una cascada de adjetivos y acusaciones que parecen justificar cualquier maltrato o abuso que ahora sufran los “correístas” porque antes ellos lo propiciaron en otros (AKA “revancha”).

Y además… ¿Valentía? Eso ya es nivel roldosista.

2) El enemigo de mi enemigo es mi amigo: por cómo Andersson Boscán lo trata a Jaime Nebot en su nota “Jaime Nebot presenta al nuevo Jaime Nebot”, esta consigna se cumple en su caso. Este mismo implacable censor del gobierno de Correa es una mansa palomita frente a la administración del Alcalde Nebot, al que llama “el refurbished”. Se permite, incluso, alguna más para la risa. Escribe Boscán:

“[Nebot hace su discurso] con la soltura que una administración probada concede. Después de todo a Nebot se lo critica por muchos costados: ninguno por incompetencia”.

Ese “ninguno” es porque nadie en el periodismo nacional se anima a hacerlo. Pues hay de sobra elementos para considerarlo un “incompetente”: la ineficacia en controlar la contaminación ambiental y la construcción de las edificaciones en la urbe, el evidente atraso en la implementación de la Metrovía (apenas 3 de las 7 troncales planificadas se han construido), la desigualdad estructural en la prestación de los servicios de agua potable, alcantarillado y recolección de desechos sólidos, la ausencia de espacios públicos y áreas verdes, la vulnerabilidad de la ciudad a los riesgos de terremotos e inundaciones… Guayaquil es una ciudad con notorias muestras de “incompetencia” que el periodismo mediocre de Guayaquil (y del país) han esquivado casi siempre.**

Por lo pronto: En el “periodismo revanchista” están demasiado ocupados en buscar las descalificaciones a todo lo que puede asociarse con el término “correísmo”, como para ponerse a realizar una investigación seria, honesta y profunda sobre lo que ha significado la administración de Jaime Nebot en Guayaquil.

Porque esa investigación sí sería respetuosa de los principios básicos del periodismo, ¿no?

* La opinión de la Corte IDH: “En su jurisprudencia la Corte ha establecido que los medios de comunicación social juegan un rol esencial como vehículos para el ejercicio de la dimensión social de la libertad de expresión en una sociedad democrática, razón por la cual es indispensable que recojan las más diversas informaciones y opiniones. Los referidos medios, como instrumentos esenciales de la libertad de pensamiento y de expresión, deben ejercer con responsabilidad la función social que desarrollan. Dada la importancia de la libertad de expresión en una sociedad democrática y la elevada responsabilidad que ello entraña para quienes ejercen profesionalmente labores de comunicación social […] la equidad debe regir el flujo informativo”, v. Caso Fontevecchia y D’Amico vs. Argentina, Sentencia de 29 de noviembre de 2011 (Fondo, Reparaciones y Costas), Serie C No 238, Párr. 44-45.
** Sobre las “incompetencias” de la administración de Nebot en Guayaquil puede leerse mucho en este enlace a las publicaciones de mi blog archivadas bajo la etiqueta “Modelo empresarial de desarrollo”.

Fidel Jaramillo (Naipe Centralista)


“Tecnócrata internacional altamente peligroso” JAJAJAJAJAJAJA


Corrupción

17 de junio de 2018


Para un ecuatoriano, creo yo como uno de la tribu, mirar el partido de Perú en el Mundial de Rusia es pensar también que la selección del Ecuador pudo estar allí. Cuando terminó la cuarta fecha de las Eliminatorias Sudamericanas, la diferencia de puntos entre Ecuador y Perú era de nueve. Ecuador había ganado todo (incluso a Argentina en Buenos Aires), Perú apenas contaba tres puntos.

Después de esas cuatro fechas, la selección del Ecuador se fue al carajo. En los restantes catorce partidos, acumuló menos puntos que en esas cuatro primeras fechas: apenas ocho. Perdió los últimos seis partidos y pasó del tope de la tabla a su fondo, en compañía de Bolivia y Venezuela.

¿Qué pasó entre esas primeras cuatro fechas y las catorce siguientes? La intervención de la Justicia de los Estados Unidos: el caso FIFAGATE, a raíz del cual se redujo a prisión al presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, Luis Chiriboga, sentenciado por lavado de activos.

Es decir, la selección de nuestro país estuvo aceitada y fina mientras presidió la Federación de Fútbol un pillo probado. Cuando orillado por las circunstancias fue obligado a dimitir Chiriboga, a partir de la quinta fecha asumió un reemplazo que no satisfizo las expectativas de los seleccionados, se armó la trinca, se pudrió todo.

Cuando no existía Correa (ahora, el chivo expiatorio de moda), el expresidente Osvaldo Hurtado decía que “el problema de la deshonestidad, el problema de la carencia de ética, el problema de la corrupción, son problemas de los que formamos parte directa o indirectamente todos los ecuatorianos”*. La cruel paradoja de una selección de fútbol que funcionaba mejor cuando la corrupción campeaba en su Federación, parece probarlo en lo cierto.

* Osvaldo Hurtado, ‘Una Constitución para el futuro’, Fundación Ecuatoriana de Estudios Sociales, Quito, 1998, p. 215.

Conducir por la izquierda

15 de junio de 2018


Soy un firme convencido de que el cumplimiento generalizado de dos simples reglas cambiarían de manera radical la circulación de los vehículos a motor en Guayaquil:

Regla # 1: Toma un carril y mantente en él.
Regla # 2: Si tomas el carril izquierdo, vas rápido.

Hoy salí temprano de mi casa para ver el primer partido de este día de Mundial que empezaba a las 7 am. Subía en mi carro por Avenida del Ejército, por el carril izquierdo. Sobre ese mismo carril rodaba una moto, e iba lento. Le pité. Obvio, fue un esfuerzo inútil. Le pité una vez más, y recién allí el de la moto encendió una direccional. Iba a virar a la izquierda en Alejo Lascano, como también iba a hacerlo yo.

Viramos. Nos detuvimos uno al lado del otro en la luz roja de la intersección de Lascano y Mascote. Yo estaba del lado izquierdo, él a mi derecha. El tipo tenía un casco que le cubría la boca y yo tenía mi ventana del pasajero cerrada, por lo que cuando empezó a increparme no le entendí ni verga, pero era obvio que el motoquero ensayaba un reclamo por haberle pitado dos veces.

Bajé la ventana del pasajero. Le empecé a hablar en un tono suficientemente alto como para que no se pierda ni una de mis palabras: “La izquierda es para ir rápido, si vas por la izquierda, debes ir rápido”. Acompañaba mis dichos con gestos visibles y aspaventosos: con la mano derecha hacía las señas correspondientes a “rapidez” y con la mano izquierda señalaba el carril izquierdo. Estaba consciente, por el tono y los gestos, de que lo estaba tratando como a un perfecto subnormal, pero es que en el fondo sospechaba que de eso se trataba este combo de hombre y moto. 

Yo supongo que él quiso decirme que iba lento por la izquierda porque pensaba virar a la izquierda, pero eso era una estupidez, porque este pelmazo motorizado ya iba lento dos cuadras antes de la intersección en la cual iba a hacer eso. De todas maneras, no me enteré jamás: mi voz y su propio casco corcharon todo intento de expresión de su parte. “No te escucho, pana”, le dije, “tu casco no te deja hablar. Lo importante es: Izquierda, Rápido. Izquierda, Rápido. Apréndelo”.

Mi monólogo fue interrumpido porque giré por Mascote, mientras él continuó de largo por Lascano. Eran las 7:05. El partido iba 0 a 0*.

* Partido entre Uruguay y Egipto, que ganó Uruguay por 1 a 0 con un clásico trinomio yorugua: córner, cabezazo y gol de último minuto.

Los testigos de Jehová y el ateo

14 de junio de 2018


Salí de mi casa para ir a ver el primer partido del Mundial de Fútbol que empezó esta mañana. Cuando me iba a subir al carro, me interceptan un par de testigos de Jehová para hablarme de Dios. No me puedo imaginar un peor momento para ser interceptado por unos testigos de Jehová. Neta.

Aún así, acopié paciencia por unos segundos para escuchar un fragmento de su letanía. Apenas una aspiración admitió una interrupción no grosera, intervine para precisar que mucho se los agradecía, pero que era ateo. “Rigurosamente ateo”, remarqué. “Creo que cuando morimos es como irse a dormir, pero de una manera definitiva. Solo quedan nuestros recuerdos en la memoria de los otros”.

Se quedaron extrañados, creo que por no muy acostumbrados a escuchar respuestas así. Uno, para defender a Dios, me empezó a hablar de que existen cosas que no vemos, como la ley de la gravedad. Lo atajé: “Pero el atributo de invisibilidad no supone el de omnipotencia. Además, esa omnipotencia de Dios es sospechosa. Porque, ¿por qué Dios no ayuda a los amputados? Si es todopoderoso, ¿qué le cuesta hacer crecer una mano o una pierna? ¿O ustedes conocen algún caso en que Dios haya obrado así?”

Ambos negaron con la cabeza. Uno (siempre el mismo) me dijo que otro cuestionamiento a Dios era porqué siendo tan poderoso permitía que haya maldad en el mundo. Coincidí, no podía menos. Me preguntó entonces que cómo así era ateo. Le dije que por dudas como éstas, sobre la ineficacia de la omnipotencia de un ser invisible, que me empezaron a hacer dudar en mi adolescencia. Coincidimos en que el que ellos tengan una religión y yo ninguna no debe ser obstáculo para el respeto mutuo: todo lo contrario, debía ser “una celebración de la diversidad”.

Me excusé de seguir la conversación: el partido empezaba en minutos. Intercambiamos nombres, nos dimos un apretón de manos y quedamos para conversar en (una improbable) otra ocasión, lo que no pensé jamás que diría después de un encuentro con unos testigos de Jehová, mucho menos a minutos de jugarse el primer partido de un Mundial de Fútbol*. Dios, dirán ellos, “trabaja de maneras misteriosas”. Meh.

* Ganó Rusia 5 a 0 a un equipo de Arabia Saudita que parecía la Capira, por color y calidad.

Pampita explica la legalización del aborto

13 de junio de 2018


La legalización del aborto se discute este día en el Congreso de la Argentina.

De todo lo que he leído o escuchado sobre esta ley para legalizar el aborto en la Argentina, me ha gustado más la evolución de Carolina Ardohaín, modelo, pampeana y razonante, más conocida por el mote de “Pampita”. Provinciana y católica, todo su vida se opuso al aborto, pues así lo disponía la Iglesia a la que ella pertenecía y pertenece.

Pero los otros días formuló este tren de ideas, honesto y valiente, que he dividido en cuatro partes:

1) Postura personal: Pampita cuenta su postura personal, común a la del resto de la grey católica: “Soy católica, siempre estuve en contra del aborto, nunca fue una opción para mí, ni lo es”.

2) Irrelevancia de la postura personal: Pampita entiende la irrelevancia de su postura personal: “Las creencias personales, en este tema, hay que dejarlas de lado”.

3) Salud pública: Pampita explica la razón de porqué es necesario dejar de lado las creencias personales: “Creo que es realmente un tema de salud pública. Cuando ves las cifras, cuando ves la cantidad de mujeres que mueren, que no tienen la posibilidad de elegir, me hizo cambiar mi postura, hoy estoy a favor de la despenalización del aborto, a pesar de que no es opción para mí [… este tema hay que ] tratarlo con la seriedad que merece. No es, ‘ah, bueno, no quiero tener un hijo, aborto’, no es eso. Es: Anti-concepción para no abortar y aborto legal para no morir”.

4) Baño de realidad: Cuando la reconvienen con el argumento de que con el aborto “mueren vidas”, Pampita da un baño de realidad que debería limpiarnos de ombliguismo: “También hay mujeres que mueren. Y el aborto existe. Y aunque no exista una ley que lo legalice, va a seguir existiendo”.

*

En realidad, este de Pampita es un razonamiento similar al que tuvo el Presidente francés Valéry Giscard d’Estaign, cuando en sus memorias recordó los debates para la aprobación de la legalización del aborto en Francia, durante los años setenta:

“Yo soy católico, le dije [al papa Juan Pablo II, durante una entrevista realizada en El Vaticano], pero soy presidente de la República de un Estado laico. No puedo imponer mis convicciones personales a mis ciudadanos [...] lo que tengo que hacer es velar porque la ley se corresponda con el estado real de la sociedad francesa, para que pueda ser respetada y aplicada. Comprendo, desde luego, el punto de vista de la Iglesia católica y, como cristiano, lo comparto. Juzgo legítimo que la Iglesia católica pida a aquéllos que practican su fe que respeten ciertas prohibiciones. Pero no es la ley civil la que puede imponerlas con sanciones penales, al conjunto del cuerpo social”. Y añadía: “Como católico estoy en contra del aborto; como presidente de los franceses considero necesaria su despenalización” (leo esto y pienso: cuánto de Giscard d’Estaign hizo falta en Correa. Mejor dicho: cuánto de Estadista hizo falta en Correa).

La legalización del aborto se aprobó en Francia el 20 de diciembre de 1974 y fue publicada en el Journal Offiiciel el 16 de enero de 1975.

*

Pero no hay que hacer como Rafael Correa, hay que hacerlo mejor (ese es el chiste de superarlo a Correa, ¿no?). Hagan como hizo Pampita, hagan como Valéry Giscard d’Estaign: pensar como un Estadista está al alcance de la mano.

La caída de Rodas

12 de junio de 2018


Detrás del ascenso de Rodas hay un nombre: Jaime Durán Barba, el consultor político. Durán es un tipo con dos atributos: ser eficaz en su trabajo y ser un hijo de puta. Esta combinación ha resultado letal para la pobre Quito, porque su consecuencia fue tenerlo a Rodas por Alcalde de esa ciudad.

Durán no es literalmente un “hijo de puta”, por supuesto: únicamente es tal por las consecuencias sin responsabilidad de su oficio. Como consultor político, Durán fue eficaz en su asesoría para la campaña de Rodas, lo que significa que fue eficaz al momento de manipular las emociones de la población quiteña a fin de hacerla pensar que este Bobo Alegre podía ser un Alcalde a la medida de una ciudad tan compleja como Quito. Durán dejó la cagada hecha y se largó. Un auténtico hijoputa (por derecho propio).

El truco de Durán fue pasmosamente sencillo: mucho Quito votó en contra del candidato del oficialismo y el rebote de este sentimiento de rechazo fue la principal razón para favorecerlo a Rodas. Por supuesto, rechazar a X no quiere decir de ninguna manera que Y sea bueno, lo que Cabeza de Canguil Dulce ha comprobado hasta la saciedad durante sus casi 5 años de gestión, que han sido, sustancialmente, un desastre.

Esta mañana Rodas anunció que no se lanzará a la re-elección como Alcalde, que no lo hará por su familia blablá. Pero es obvio: su momentum ya pasó, ya muy pocos se dejarían embaucar por este pelmazo de cabello acanguilado.

Uno más para el club de cadáveres políticos (cuyo Presidente es Maruri).

Acta de lunes lluvioso

10 de junio de 2018


En la mañana del lunes 9 de Octubre de 1820, en Guayaquil se convocó a un cabildo abierto para la firma del Acta de la Independencia del Reino de España. A diferencia de los documentos de otros territorios sudamericanos, en los que se justificó con mucha lírica el rompimiento con los godos, el acta de independencia de Guayaquil fue prosaica, carente de emotividad.

El acta que se levantó ese lunes 9 de Octubre de 1820 reconoció el hecho de la independencia (“habiéndose declarado la independencia por el voto general del pueblo…”) y dispuso que se proceda a organizar la ciudad en función de este hecho (“debiendo tomar en consecuencia, todas las medidas que conciernan al orden político…”). Después de esto se designaron autoridades y al final constan las firmas de los catorce cabildantes, todos hombres, todos blancos y descendientes de las familias españolas asentadas en la ciudad. De esta manera llegó la República a estos pagos (a lo que sería, con el correr de los años, el Ecuador), sin siquiera cambiar a las autoridades que ejercían en 1820 los cargos de la administración pública por nominación de las autoridades españolas, pues todos ellos (salvo por el caso de Bernardo de Alzúa) fueron ratificados por el nuevo gobierno republicano, como consta en el acta.

El acta del 9 de Octubre es un acta desprovista de lírica, expeditiva, burocrática. Un acta indigna de heroísmo, más propia de un lunes de lluvia.

Diálogo cannábico entre Mahuad y Hurtado

9 de junio de 2018


I. Seguridad

- “Mind if I do a J?

La pregunta de Jamil era retórica. Nadie le discute su capacidad para armar los porros: es la tecnología alemana hecha manualidades. “Mi lado Witt”, decía a veces, “a J is for Jamil”, decía en otras. Esta vez usó un blunt sabor babana split y extra-large, el muy goloso. Además, era retórica porque Hurtado no entiende inglés.

- “Si tu habilidad para introducir la marihuana en un receptáculo para su consumo hubiera sido equivalente a tu capacidad para gobernar el país”, apuntó un Osvaldo Hurtado a quien le estaba empezando a patear un happy brownie que se había comido de postre al almuerzo, “este país sería distinto”.
- “Pero si yo habría salvado al país, no hubiera podido ser nunca de la DP, pues Osvaldito. Una cosa es incompatible con la otra. Simplemente no fuimos ese partido.”
- “¿Qué dices, ve?”
- “Te digo que una tarde de lluvia en Harvard, ni me preguntes cómo, terminé viendo The Big Lebowski. Y no sé cómo explicarlo, pero simplemente la película caló en mí a un punto que… it really tied the room together, ¿cachas? A partir de entonces, veo mi paso por la DP de una manera distinta, no como datos, justificaciones o argumentos, pero como una cuestión de sensibilidades. Es decir, siento (acentuó esta palabra) que si prometimos gobernar a favor de la gente, le fallamos de manera horrible.”*
- … [Osvaldo estaba en un unicornio. Brownie kicked in]
- “¡Osvaldo!”
- “¿Ah?” [Osvaldo se descolgó gentilmente de su unicornio]
- “¿Cómo llegaste a la marihuana?”
- “Una vez, por error, me comí un happy brownie en una primera comunión y dije: ‘se me quitó lo idiota, ¿qué pasó?’. Ahí supe: ‘Estuviste drogado’, me dijeron, ‘y muy feliz’. Desde entonces tengo afición por los happy brownies. Porque, bueno, cumplen lo que prometen. Dicen happy y te ponen happy.
- “Entonces nosotros como partido fuimos menos que un happy brownie.”
- “Objetivamente hablando, si la DP fue una droga, fuimos un Valium.”

Hurtado esperó haber sido gracioso. Pero ni drogado le pasó.

- “En materia de drogas, Osvaldito”, lo reconvino Mahuad, “más que un Valium, fuimos activos represores. Durante mi gobierno estaba en vigor la represiva Ley 108, que metió a decenas de miles de personas a la cárcel con graves violaciones a su derecho al debido proceso y un abuso sistemático de la prisión preventiva.”
- “Lo recuerdo. Esa ley fue adoptada durante el gobierno de Borja, en 1990. Desde ahí se dispararon todos los abusos, judiciales y policiales.”
- “El problema real eran los incentivos para cometer esos abusos. Con el paso del tiempo, se convirtió en beneficioso para los cuerpos de seguridad y de justicia la captura de un mayor número de personas por temas de drogas. El Estado llegó incluso a firmar un convenio con los Estados Unidos para financiar a la Policía Nacional, a condición de que se incremente el número de personas detenidas y la cantidad de droga incautada. Así, el incentivo ya no era hacer justicia, era sumar presos. Esto, lógicamente, terminó por provocar la perversión del sistema y el hacinamiento en las cárceles, pero ninguna solución real, porque los que ganaron, ganan y siempre ganarán en estos sistemas represivos son los que comercian las drogas en el mercado negro, pues la prohibición eleva de una manera artificial los precios. Este sistema termina por perjudicar a los débiles que no pueden enfrentar este sistema represivo y por beneficiar a los poderosos en las sombras, que pueden corromper el sistema a su favor. Todo este desastre, lleno de violencia y de corrupción, auspiciado a nombre de la seguridad.”
- “Y esos abusos en nombre de la seguridad hoy le cuestan al Estado millones de dólares en sentencias condenatorias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.”.
- “A mí, Osvaldo, realmente me produce más angustia la situación de los presos. Es escalofriante la cantidad de gente que durante tu gobierno y el mío estuvieron en la cárcel por años, por tener en sus manos menos de la mitad de la marihuana que yo me he fumado esta tarde escuchando el Mediterráneo de Serrat.”
- “Chucha. Piensa, Jamil: ¿Cómo una estrategia de comunicación puede cambiar las ideas de una sociedad sobre la marihuana?”
- “¿Te lo digo en una palabra?”
- “Dale.”
- “Pérate…”

Mahuad se aplicó unos segundos a concluir el porro y hacerle unos retoques. El resultado, magnífico, calificaba para artesanía cannábica.

- “Ahora sí”, dijo Mahuad, sosteniendo el magnífico porro entre los dedos de su mano derecha. “Esa palabra es: Seguridad.”
- “Pero si en nombre de…”
- “Por seguridad”, interrumpió Mahuad a Hurtado, “se debe debatir un marco legal que favorezca un negocio, en vez de estigmatizar a sus clientes, a partir de hacer notar que este negocio es lucrativo, que aquí hay billete en serio. Esto no es ciencia ficción, Osvaldito, hay modelos exitosos. En Colorado, el primer estado de los Estados Unidos en legalizar el consumo recreativo de la marihuana, es decir, en darle seguridad jurídica a su tráfico y a su consumo, la medida ha sido exitosa en términos económicos y sociales. El resultado en cuatro años de experiencia de legalizar la marihuana en Colorado es un mercado de 4.5 mil millones de dólares que genera más de 200 millones anuales en impuestos y la creación de miles de nuevos empleos. Además, en Colorado, el consumo de marihuana ha disminuido en los adolescentes.”
- “Asombroso.”
- “Más asombroso aún: ¿Sabes cuál fue la clave de la campaña para llegar a legalizar la marihuana en Colorado, Oswaldo? Por increíble que te parezca, promocionar que la marihuana es una sustancia más segura que el alcohol. Marijuana is safer. ¿Puedes creerlo? Ganaron apelando a la seguridad. No apelaron a la libertad de drogarse, apelaron a la seguridad. Y tenían razón, porque la marihuana es mucho más segura: está demostrado que la marihuana es 114 veces menos peligrosa que el alcohol. Ahora tú y yo sabemos eso por experiencia, que lo peor que nos puede pasar es una siesta demasiado larga. Pero el alcohol sí que te pone muy bruto. ¿Te acuerdas de esa vez que tomamos 101 botellas de Zhumir en una Convención de la DP en Pimampiro?”
- “Lo recuerdo. Se rompieron como cuatro vajillas, hubo veintidós contusos y siete carros estrellados contra el portal, incluido un Trooper que luego terminó en la piscina. El pelado Rivera vomitó en cuatro maceteros y un mesero. La delegación de Cotopaxi usó de orinal a un representante de El Oro. La cosa se descontroló.”
- “Fue un desastre. Realmente el consumo de alcohol sí es un problema social y de salud en todas partes, no se diga en este país. Pero por otra parte, la legalización de la marihuana en Colorado, ahora en California, que por sí misma es una economía más grande que todo el Reino Unido, en nuestro sudamericano Uruguay, es evidencia de que esto es una tendencia que crece y que es irreversible. Lo que se necesita es que cambiemos de chip mental, con información y debate, para entender que la prohibición de la marihuana es un costo muy alto a pagar por no obtener nada a cambio, como no sea violencia, miedo e inseguridad, así como para entender que su legalización es una gran oportunidad para construir una sociedad más segura y más productiva, menos prejuiciada y más creativa. Y es la propia sociedad, los que defendemos el libre mercado y los emprendedores, los que debemos exigir este cambio en el enfoque de la seguridad y pasar de una seguridad represiva e ineficaz, a una seguridad jurídica para el emprendimiento y el consumo, e incluso a una mayor seguridad asociada al menor consumo de alcohol reemplazado por otra sustancia recreativa, menos dañina. Mucho menos dañina.”
- “Puta, brillante.”
- “People forget the brain is the biggest erogenous zone.”
- “¿Qué?”
- “Jackie Treehorn.”
- “¡Ah!”

Obviamente, Hurtado no tenía idea de quién era Jackie Treehorn.

- “¿Qué piensas, Osvaldito? ¿Crees que una estrategia así funcionaría?”.
- “Creo que apunta a un objetivo idóneo para abrir una conversación en una sociedad conservadora como la nuestra: la seguridad. Es en nombre de la seguridad que cometimos tantos errores en el pasado, es por la seguridad por la que debemos enmendar las políticas sobre la marihuana de cara al futuro. Por la seguridad de emprender, de cuidar de uno, de consumir en libertad. Porque si seguimos insistiendo en políticas represivas, costosas e inútiles, que únicamente han fracasado, ¿qué chucha, somos masoquistas? Es un buen momento para pensar por fuera de la caja… creo que tus argumentos me hubieran persuadido aunque yo no hubiera consumido jamás marihuana. Porque… es de puro sentido común, ¿no? Pero claro, eso es fácil decirlo ahora que estoy drogado… ¿Y?”

Este último “¿Y?” incluía un gesto con la jeta que aludía a la pieza de artesanía cannábica que Mahuad ostentaba en su mano derecha.

- “Es de banana split”, dijo orgulloso.
- “Solo una caladita, que más temprano me comí un brownie.”

Osvaldo Hurtado aspiró como si de menospreciar a Correa se tratara, y casi se rompe los pulmones.

- “Solo una caladita, qué hijopu…”, y se desató un torrente de risas entre ambos. Mahuad había fumado la tarde escuchando a Serrat y a Hurtado le pegó ahora sí el brownie como un zurdazo de Jimmy Izquierdo. Cualquiera que haya estado en circunstancias como esas (a mí me pasó una vez en el Bolocentro), sabe que uno simplemente no para de reírse hasta el dolor de panza, y que sigue.

Y así estaban, agarrándose las barrigas, partidos de la risa, los dos presidentes que la DP le dio al Ecuador.

*

P.S.- Esta versión alternativa de la DP drogada me gusta 795.684 veces más que su versión original. Que es, tristemente, la verdadera.

* Sobre The Big Lebowski y el sentido zen de la vida, v. ‘The Dude and the Zen Master’. Los enlaces asociados a las palabras del expresidente Mahuad constantes en este escrito conducen a elementos para sostener (a efectos de que este sea informado y razonable) un debate acerca de la legalización del uso recreativo de una… planta.

Ecuador, 1996

8 de junio de 2018


Pedro Saad recordó en su libro “La caída de Abdalá” que en la final de un intercolegial de fútbol celebrada en el estadio Modelo de Guayaquil, un fotógrafo de diario El Universo, Andrés Rendón, registró “una brutal agresión de parte de algunos estudiantes varones [del colegio Vicente Rocafuerte, N. del A.] a una chica de apenas 14 años. Más de una veintena de desadaptados se lanzó sobre la víctima y, luego de toquetearla grotescamente y violentar su intimidad, emprendieron la fuga al percatarse que fueron fotografiados” (1).

Los hechos de abuso fueron públicos y brutales, pero más brutal fue la reacción que exteriorizó el Presidente de aquel entonces, Abdalá Bucaram. Como lo recuerda Pedro Saad en su libro, el Presidente absolvió la actuación de los vicentinos amparado en la siguiente reflexión: “¿quién de nosotros no ha hecho lo mismo?” (2).

Sintonía total en la miseria moral. De ese país venimos.

(1) Saad Herrería, Pedro, ‘La caída de Abdalá’, Editorial El Conejo, Quito, Ecuador, 1997, p. 86
(2) Ibíd.  

Cagada de biblioteca (2)

7 de junio de 2018


El señor José Baidal fue a la Biblioteca Municipal que dirige Melvin Hoyos en Guayaquil. En una de esas ventanillas que a Mario Campaña le recordaron a un reformatorio, José Baidal tuvo que escuchar lo siguiente:

 
Fuente: Diario El Universo

A cargo de Melvin, esta novedad: una biblioteca que no da libros. Una aventura más en la extraordinaria y asombrosa vida del Hombre Caca.

¿Se pudo haber caído más bajo? Esto es nivel roldosista.

Los discursos de Moreno

6 de junio de 2018


Los discursos del presidente Lenin Moreno son disparatados, idóneos para el país que preside. Porque como este país es la “Carabina de Ambrosio” y nunca puedes saber lo que vendrá después, así mismo son los discursos de Moreno: nunca sabes con qué diantres te podrá salir. Abona al asombro colectivo cuando invoca a los átomos de Hitler y otras lindezas.

Lo mejor que puede decirse del presidente Lenin Moreno en esta materia es que la ejecución de sus discursos es chambona, pero su intención es noble. Si Moreno con sus palabras construye una vivienda, esta sería como la casa de Springfield que “construyó el amor”.
 
Un amasijo de buenas e inútiles intenciones.

Posorja explica a Guayaquil

5 de junio de 2018


La parroquia rural Posorja lo explica claramente: el Municipio de Guayaquil es un valedor de los intereses de unas pocas empresas, en perjuicio de las grandes mayorías. Los gobiernos parroquial rural de Posorja (una de las cinco parroquias rurales del cantón Guayaquil) y cantonal de Guayaquil son ambos GAD (Gobierno Autónomo Descentralizado): el GAD de Posorja es el más cercano al territorio parroquial (Posorja está a más de 100 kilómetros de Guayaquil) y debe actuar de manera coordinada con el GAD de Guayaquil para planificar el desarrollo de la parroquia y su ordenamiento territorial (Constitución, Art. 238).

Una obligación de todo GAD es planificar el desarrollo de su territorio (Constitución, Art. 241). El GAD de Posorja, al mando de su Presidente del Gobierno Parroquial Rural, el socialcristiano Jorge Banchón Adum (PSC-Madera de Guerrero), preparó para su período de gobierno 2014-2019 el “Plan de Ordenamiento Territorial” al que Constitución y leyes lo obligan, es decir, “un instrumento técnico de planificación y gestión de corto, mediano y largo plazo que orienta de manera integral el desarrollo y el ordenamiento del territorio” (“Introducción”, p. 11).

La lectura de este “Plan de Ordenamiento Territorial” (POT) es ilustrativa para entender cómo funciona la administración del cantón Guayaquil y cómo la sufre su parroquia rural Posorja. Lo resumo en la identificación de tres problemas que enfrenta este gobierno parroquial y una conclusión sobre la situación actual de Posorja.

Tres problemas

1) Primer problema

El primer problema que enfrenta el socialcristiano que está a cargo del GAD de Posorja (Jorge Banchón) es que el socialcristiano del GAD de Guayaquil (Jaime Nebot) no piensa como él con relación a tener un POT en el formato que propone la administración central. Así, lo que el socialcristiano Banchón en la parroquia rural Posorja cumple, el socialcristiano al mando del cantón Guayaquil lo desestima (“Municipio de Guayaquil”, p. 18). Es un problema básico para una articulación efectiva entre los dos GAD.

2) Segundo problema

Un segundo problema, más grave, es la ausencia de voluntad política del GAD de Guayaquil para trabajar en conjunto con el GAD de Posorja. El POT destaca que hasta la fecha “no se da un proceso de articulación técnico, social, político y normativo de los deseos de desarrollo de parroquia con la visión de Cantón”. Lo que existe, es una actuación del Municipio de Guayaquil “de forma práctica a la situación del desarrollo y no orgánica a los instrumentos del Desarrollo” (“Articulación con el Cantón”, p. 157).

3) Tercer problema

El tercer problema, verdaderamente central, es que el compromiso del GAD de Guayaquil es para con las grandes empresas situadas en el territorio de la parroquia rural Posorja, no con el desarrollo ni el bienestar de la población allí asentada (más de 24.000 personas). Así, es una gran paradoja que Posorja sea una de las parroquias más pobres del cantón Guayaquil, con un 73% de las más de 24.000 personas con alguna necesidad básica insatisfecha (“Necesidades básicas insatisfechas”, p. 74), pero que sea en su territorio que se encuentren dos de los tres grupos económicos más grandes de la provincia del Guayas: Nirsa y Salica, dedicados a la pesca industrial (“Pesca industrial”, p. 101).  

Ninguna de estas dos empresas “tiene programas y/o proyectos sociales y ambientales articulados a la planificación del desarrollo sostenible local o parroquial” (“Responsabilidad Social Empresarial en el área de influencia Industria Pesquera”, p. 103). Esto, a pesar de que “las ventas totales de NIRSA y SALICA al 2014 son 1266 veces el presupuesto aprobado 2014 para el GAD Parroquial Rural Posorja. Así mismo, los Impuestos a la Renta de NIRSA y SALICA año 2014 son 16 veces el presupuesto para el GAD Parroquial Rural” (“Enclave vs. Desarrollo”, p. 104).

Estas empresas y otras obtienen abrumadoras ganancias en territorio posorjeño, pero dañan a la comunidad de Posorja más de lo que la benefician. En material laboral, el POT de Posorja es elocuente:

“El capital privado industrial pesquero ha ido modificando el sistema económico de la parroquia y particularmente las relaciones laborales de sus habitantes quienes mayoritariamente se dedicaban a la pesca artesanal, el comercio y la manufactura. A pesar de que las empresas Nirsa y Salica han aumentado las plazas de trabajo local, a la par, han precarizado las condiciones laborales; según testimonios de trabajadores de una de las empresas más grandes del sector, las formas de relación laboral se establecen mediante dos modalidades: el contrato definido y el contrato ocasional que terceriza mano de obra calificada y no calificada. Los trabajadores que tienen más estabilidad perciben el salario mínimo vital y los trabajadores tercerizados mediante la figura de un contratista (la planta de harina y flota) perciben un ingreso menor al salario mínimo vital, no tiene estabilidad y demás derechos laborales, aunque sí están afiliados al seguro social.
Ambos tipos de relación laboral es precaria pues están obligados a trabajar hasta catorce horas diarias que supone una intensificación de los tiempos de producción, imposibilidad de organización sindical (lo que repercute en la pérdida de los derechos básicos como la organización, huelga y contratación colectiva), disminución en la participación de la distribución de utilidades (USD 500 por trabajador y USD 130 por carga familiar), liquidaciones ilegales y/o impagas, amenazas y acciones de despido a través del visto bueno, implementación del trabajo por ‘avance’ que consiste en cumplir una tarea en el menor tiempo posible, imposición de multas excesivas por faltas al trabajo, aun cuando se presenten las respectivas justificaciones” (“Condiciones laborales en la actividad pesquera industrial”, p. 104).

La parroquia Posorja concentra el 70% de las exportaciones atuneras del Ecuador, lo que ha producido consecuencias indeseables también en materia de contaminación ambiental, puesto que existe sobrepesca y un “fuerte impacto ambiental tanto en la zona terrestre debido a los residuos de la industria [atunera], así como a la contaminación en el océano” (“Ecosistemas frágiles, servicios ambientales y territorio bajo conservación o manejo ambiental”, p. 33).

En materia de servicios públicos, la situación es de muy alta deficiencia. La recolección de basura en Posorja es irregular, pues “los camiones no entran a los barrios sino que pasan únicamente por las vías principales”; el 61.09% de la población no posee conexión a la red pública de alcantarillado y casi un 20% no recibe agua por tubería, pero lo más escandaloso es que “existen problemas con la presión y constancia de [la provisión de agua], ya que se corta el suministro en determinadas horas para aprovisionar a las industrias locales, dejando sin agua a la población” (“Infraestructura y acceso a servicios básicos, déficit, cobertura, calidad: agua potable, electricidad, saneamiento, desechos sólidos”, pp. 133-145).

Puede decirse que, en buena medida, el beneficio a las grandes empresas en Posorja se lo hace a costa del interés colectivo de la comunidad posorjeña.

N.B.: Todo esto consta en un documento público, el Plan de Ordenamiento Territorial elaborado por un gobierno parroquial a cargo de un socialcristiano. Es así, cuña del mismo palo.

Conclusión

¿Cuál es la razón para que esto sea así?

La clave está en el tercer problema: el GAD de Guayaquil no tiene ningún interés en desarrollar este territorio parroquial, como no sea para el beneficio de las grandes empresas allí asentadas o que allí se asienten. En palabras del GAD de Posorja:

“La propuesta cantonal se caracteriza por imponer un diseño urbano masificado sobre el conjunto del territorio parroquial, vinculado a las obras de infraestructura como el Puerto de Aguas Profundas y el Astillero. En este caso, el territorio actualmente agrícola de Posorja técnicamente desaparecería para dar paso a infraestructura de tipo portuaria, plataformas de movilización de mercancías, etc. Esto incluye la utilización de zonas de manglar con este objetivo. Potencialmente las actividades de carácter artesanal como la pesca sean afectadas por la presencia de barcos grandes, la contaminación que esto conlleva, etc. Dicho modelo no ha sido consultado ni socializado con la población de Posorja” (“Caracterización del conflicto entre la propuesta de ordenamiento territorial parroquial y la propuesta cantonal”, p. 211).

El gobierno cantonal de Guayaquil carece de planificación, interviene en concretas “situaciones de desarrollo” (es decir, a discreción) y lo hace a favor de las grandes empresas.

El saldo, en Posorja:

A) En la población, pobreza y un alto índice de necesidades básicas insatisfechas;
B) En las empresas grandes, ganancias sin control ambiental ni responsabilidad social;
C) En la Alcaldía de Guayaquil, una clara defensa de los intereses privados por encima del interés público y la satisfacción de las necesidades de las mayorías.

Pasa en Posorja, e invariablemente pasa en el resto del cantón Guayaquil.