La literatura fantástica, por Borges

24 de agosto de 2016


En Borges, todo tema cobra un encanto singular, fruto de su erudición y de su particular gracia para abordarlo. Esa forma de articular las ideas se torna magistral en sus charlas, por ejemplo, en esta sobre literatura fantástica del año 1967 que publicó el blog ‘Borges todo el año’ y que cuelgo hoy en razón del 117mo aniversario de su nacimiento (1).

Fotografía durante la conferencia dictada el viernes 7 de abril en la escuela "Ingenieros Camilo y Adriano Olivetti" de Merlo, para la inauguración del ciclo cultural del año 1967. Fuente: Blog "Borges todo el año".

Y justo hoy se publicó esta entrevista a Robert J. Sawyer sobre “la literatura del futuro” (2).

(1) Jorge Luis Borges: La literatura fantástica’, www.borgestodoelanio.blogspot.com, 14 de octubre de 2015.
(2) Marcos Zuberoa, ‘Robert J. Sawyer: “La ciencia ficción es la literatura del futuro”’, Diario El país (España), 24 de agosto de 2016. 

Joseph Schooling (Singapur) vs. Carlos Mina (Ecuador)

Singapur es un diminuto Estado del Sureste de Asia, de menos de 700 kilómetros cuadrados de extensión y con una población inferior a los 5 millones de habitantes, que en estos Juegos Olímpicos de Río 2016 obtuvo su primera medalla de oro. En total, acumula cinco medallas en su historia olímpica: la de esta edición en Brasil se suma a las dos de bronce obtenidas en Londres 2012, una plata en Beijing 2008 y otra más en una lejana Roma 1960. Ha participado de casi manera ininterrumpida en los Juegos Olímpicos desde Londres 1948, salvo por Tokio 1964 (un total de 15 ocasiones) (1).

Ecuador es un país muchísimo más extenso y tres veces más poblado que Singapur, que en estos últimos Juegos Olímpicos no obtuvo nada. En su historia olímpica, Ecuador acumula dos medallas, obtenidas por un único deportista, Jefferson Pérez: una de oro en Atlanta 1996 y otra de plata en Beijing 2008. Ecuador participó en las olimpiadas de París 1924 y luego a partir de las olimpiadas de México 1968 en todos los Juegos Olímpicos de manera ininterrumpida (un total de 13 ocasiones) (2).

Esta medalla de oro de Singapur en los Juegos Olímpicos de Río 2016 la obtuvo el nadador Joseph Schooling, un muchacho de 21 años que tenía una estrategia clara, la que cumplió a rajatabla para vencer a su ídolo Michael Phelps en la competencia de 100 metros mariposa (privándolo así a Phelps de ganar su 24ava medalla de oro). Shooling declaró, tras su triunfo, que todo lo que hizo fue “atenerse al plan de acción” (3).

Fuente: The Straits Times.

Por Ecuador, además del meritorio desempeño de Alexandra Escobar (cuarto puesto en levantamiento de pesas, división 58 kilos), pudo obtener una medalla el boxeador Carlos Mina, quien se quedó a una única pelea de lograrlo. Sus declaraciones, sin embargo, fueron lo opuesto a las dadas por Schooling: “Cuando me subí al ring él me miró con mala cara y empezó a hacerse el mejor y atacar y atacar y yo me dije: ‘No cabrón, a ti te paro yo’, y me olvidé del plan para caerle a palos” (4). Lo hecho por Mina (su “actitud”, digamos) le sirvió para derrotar al irlandés Ward por decisión dividida, pero ya no le alcanzó para su siguiente rival, un francés de apellido Bauderlique, quien le asestó un nocaut técnico y terminó con la ilusión.

Fuente: El Mercurio.







Pasado un cierto nivel, la “actitud” no resulta suficiente. Se requiere lo que el singapurense Joseph Schooling tuvo por probado: una planificación con un objetivo claro y una perseverancia a prueba de todo, para cumplir ese objetivo de manera eficaz.

Sin tomárselo a la tremenda (5), a juzgar por su desarrollo económico durante los últimos 50 años, ambos sirven de metáforas de sus respectivos países (6).

(1)Singapur’, Sports Reference.
(2)Ecuador’, Sports Reference.
(3) How Joseph Schooling achieved the impossible’, Straits times, 13 de agosto de 2016.
(4) Carlos Mina: Fui peleador callejero y no le tengo miedo a nadie’, Diario El universo, 10 de agosto de 2016.
(5) Sin tomárselo a la tremenda, porque habría que introducir varios matices desde la naturaleza diferente de ambas disciplinas deportivas hasta el distinto origen y entorno de ambos atletas (mientras Joseph Schooling proviene de una familia acomodada, Carlos Mina proviene de una situación de pobreza).
(6) El desarrollo económico de Singapur es fruto de la planificación del Estado y debe muchísimo a una férrea intervención del Estado en las decisiones de los singapurenses (económicas y políticas). Sobre lo primero, v. Seung-yoon Lee, 'Ha-Joon Chang: Economics is a political argument', Huffington Post, 4 de septiembre de 2014; sobre lo segundo, v. Xavier Fontdeglòria, 'Muere Lee Kuan Yew, el 'padre' de Singapur', Diario El país (España), 23 de marzo de 2015. El liderazgo autoritario implementado en Singapur por su 'Ministro Mentor", Lee Kuan Yew (1923-2015), bien puede sintetizarse en la siguiente frase, por él dicha: "Nosotros decidimos lo que es correcto, no importa lo que la gente piense". Por su parte, la historia del desarrollo económico en Ecuador ha sido, esencialmente, un caos.

Litro x Mate 3 - Alcaldía 0 (temporada 2016)

23 de agosto de 2016


Urdesa Norte, en los alrededores del templo mormón.

Esta es la buena gente de Litro x Mate, con Daniel Adum Gilbert al centro. Y esta es la tercera pared que Litro x Mate ha pintado en Guayaquil, y todavía no hay represión municipal. Las otras dos paredes son:

Urdesa, Av. Olmos. 

Escuela fiscal en la calle Los Ríos

Y se vienen más, porque cada vez se suma más gente. Muy pilas, el personal de Litro x Mate: haciendo aquello que se reprime desde el autoritarismo local (porque “aunque sea mi casa, tengo que pedir un permiso”, según dice Nebot) en tiempo de elecciones, cuando revivir la imagen represiva no conviene.

Porque cuando no es de su estricta conveniencia “la pantomima de guardar la compostura”, las huestes del abogado Nebot no perdonan el color (1).

(1) Para la cita del alcalde de Guayaquil sobre la necesidad de pedir un permiso municipal para pintar la casa propia, v. ‘Nebot: El gran Guayaquil abarca a Durán, Daule y Samborondón’, Diario El universo, 9 de octubre de 2011. La frase “la pantomima de guardar la compostura”, misma que se le acabó al punto de querer miccionar sobre un colega socialista de un cojudo imbabureño, la dijo Nebot en septiembre de 1990 cuando empezó su experiencia en el Congreso Nacional, en su puteada épica al bloque socialista (compuesto por Víctor Granda, Enrique Ayala y Raúl Patiño). Finalmente, sobre la represión municipal a Litro x Mate y, en particular, sobre Daniel Adum Gilbert, por pintadas similares hace casi cinco años, v. ‘Lo feo, lo malo, lo bueno’, Xavier Flores Aguirre, 16 de septiembre de 2011.

Viaje por la soberanía alimentaria

22 de agosto de 2016

Mi amigo Marcos Ezequiel Filardi, de quien he hablado antes en esta bitácora en razón de su viaje por África (1), ha emprendido ahora un viaje de un año por el territorio argentino, con un propósito muy específico: entender la producción, la distribución y el consumo de los alimentos y crear un Mapa de la Soberanía Alimentaria en Argentina.

 
Marcos es profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en cátedras  relacionadas con el derecho a la alimentación. El viaje tiene su bitácora (viajeporlasoberanialimentaria.blogspot.com.ar) y en su página personal de la UBA se encuentran sus varios trabajos publicados. Gracias, Marcos, por hacer estas luchas que valen la pena.

Y feliz cumpleaños.

(1)Ubuntu’, Xavier Flores Aguirre, 26 de mayo de 2007.

Master Willie, inventor de los penales

21 de agosto de 2016

Por la vía de los penales, Brasil obtuvo ayer el triunfo que saldaba su última deuda: el oro olímpico en fútbol. Lo hizo a través de un mecanismo de definición que imaginó el portero ‘Master Willie’ McCrum. La idea se le ocurrió a este millonario irlandés durante los partidos en que su equipo, el Milford Everton, enfrentaba a otros equipos del condado de Armagh, en Irlanda (1).

A esta historia llegué, porque una vez compré un libro llamado Going dutch in Beijing: The international guide to doing the right thing, de Mark McCrum y, en una búsqueda curiosa en Internet, encontré que este Mark McCrum era el bisnieto de aquel imaginativo irlandés que logró elevar su petición de incorporación de los penales a la International Football Board, que la incorporó (tras algunas resistencias iniciales) a las reglas del que se convertiría en el deporte más popular del mundo el 2 de junio de 1891 (2).

Hay un camino que recorre desde 1891 hasta ayer, de Irlanda a Brasil, de McCrum para Neymar: ese penal que definió el oro olímpico.

(1)Campeón al fin: Brasil gana el ansiado oro en el fútbol en Río 2016’, www.rio2016.com, 20 de agosto de 2016; Guillermo López, ‘Mr. McCrum, inventor del penalti’, Diario El país (España), 23 de abril de 2007.
(2) Nancy Wilson, ‘Going Dutch in Beijing by Mark McCrum’, The Riviera reporter; Robert McCrum, ‘Penalty shoot-outs? Blame my great-grandfather’, The Guardian, 4 de julio de 2004.

La verdadera historia de Jesse Owens

20 de agosto de 2016

James Cleveland ‘Jesse’ Owens (1913-1980) afirmó que, a su regreso después de sus legendarias medallas de oro en las Olimpiadas de Berlín (1936) y después de las historias (propaganda) que se difundieron acerca de la supuesta conducta de Hitler, en los Estados Unidos de América,

“no podía subirme a la parte de delante de un bus. Tenía que ir por la puerta de atrás. No podía vivir donde quisiera. Y si no fui invitado a estrecharle la mano a Hitler, pues no fui invitado a la Casa Blanca a estrecharle las manos al Presidente [Roosevelt], tampoco” (1).

Peor aún: el Presidente Roosevelt si invitó a sus compañeros olímpicos que eran blancos y, además, era mentira que Hitler no lo saludó: “Cuando pasé frente al Canciller [Hitler] él se levantó y agitó su mano hacia mí, a lo que yo le correspondí. Creo que los escritores mostraron mal gusto (‘bad taste’) en criticar al hombre del momento en Alemania” (2).

Jesse Owens, triunfador de los 100 metros planos en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936

En realidad, como rememora Roger Osborne en ‘Civilización. Una historia crítica del mundo occidental’, los reclamos a la política racista de Alemania contra los judíos en los años treinta caían en saco roto, porque la estupidez del racismo era común en el resto de los países:

“En 1935 se promulgaron las leyes de Nuremberg que restringían ciertas ocupaciones a los judíos y prohibían los matrimonios entre judíos y gentiles. La desaprobación internacional quedó mitigada por las leyes Jim Crow vigentes en el sur de Estados Unidos, que de forma similar ilegalizaban los matrimonios interraciales, y por las políticas coloniales del Reino Unido, Francia y otras naciones europeas, fundamentadas en criterios de raza” (3).

Osborne concluye: “el nazismo germinó en una época en la que todas las razas blancas se consideraban a sí mismas superiores” (4). En razón de ello, hasta que recién en los cincuenta Owens pudo conseguir un empleo estable, esta gloria deportiva tuvo que ganarse por años la vida como un “runner for hire” [corredor de alquiler], demostrando su rapidez en competencia con personas, animales (perros y caballos), e incluso motocicletas (5). 

(1) White, John, ‘The olympic miscellany’, Carlton Books Limited, Londres, 2008, p. 10.
(2) Ibíd., p. 137.
(3) Osborne, Roger, ‘Civilización. Una historia crítica del mundo occidental’, Crítica, Barcelona, 2007, p. 497-8. [Título original: ‘A new history of the western world’, 2006, traducción de Antonio-Prometeo Moya y Rosa M. Salleras].
(4) Ibíd., p. 498.
(5) White, John, Ibíd., p. 16; Larry Schwartz, ‘Owens pierced a myth’, ESPN.com.

"Nada mal para un pacheco, ¿eh?"

19 de agosto de 2016


Pacheco es el tronado de los mexicanos, el estado en el que se entra después de fumar marihuana. En este simpático video, el exministro de Relaciones Exteriores de México, Jorge Castañeda Gutman, reflexiona sobre los efectos de la marihuana en Michael Phelps, el atleta que más medallas de oro ha acumulado en toda la historia de los Juegos Olímpicos.

 
Phelps ha admitido que ha fumado mucha marihuana, pero como advierte Castañeda, “no parece haberle hecho mucho daño. Habría que ir pensando, realmente, si todo lo que nos han dicho de qué daño hace la marihuana, realmente lo hace”. Porque como lo recuerda Castañeda, Michael Phelps en su carrera olímpica (2004-2016) ha acumulado más medallas de oro que todo México en su historia olímpica. Y 23 veces más que las medallas de oro que Ecuador ha conseguido, por cierto. Nada mal para un fumón, ¿no? (1)

(1) Mejor aún: nada mal para desmontar prejuicios en relación con el cannabis, porque hay siempre que recordarlo: la ignorancia es el mayor enemigo de la legalización.

Las alfombras de Guayaquil

Este es un diálogo sobre una alfombra, en una película de culto [‘He peed on my rug’] (1):

DONNY: ¿Qué daba ambiente a la habitación, Dude?
WALTER: ¿Estabas escuchando la historia, Donny?
DONNY: ¿Qué –
WALTER: ¿Estabas escuchando la historia del Dude?
DONNY: Estaba jugando bolos.
WALTER: No tienes marco de referencia, Donny. Eres como un niño que aparece en medio de una película y se pregunta –

En Guayaquil hay dos alfombras: una, la alfombra debajo de la cual se esconde la basura de la ciudad: la ineficacia en la gestión de obras y de servicios públicos (en transporte público, en control ambiental y de edificaciones, en combatir la desigualdad, entre otros), la notoria ausencia de planificación y el uso de los recursos públicos para beneficiar a grupos económicos vinculados a la alcaldía (empresas constructoras, principalmente) (2). La otra alfombra es la que permite que nada de esto se discuta con rigor y profundidad: el periodismo guayaquileño, alfombra del poder municipal. Donny viene a ser como la población de Guayaquil: no se entera de nada, es como un niño “que aparece en medio de una película” y no entiende un carajo.

WALTER: Esa alfombra realmente daba ambiente a la habitación, ¿no?
DUDE: Fuckin’ A.
DONNY: Y este tipo se orinó en ella.

Típico de Jaimito.

 
(1) El guion de The Big Lebowski, en inglés.
(2) De estos temas “debajo de la alfombra” he realizado varias entradas; puede leérselas agrupadas bajo la etiqueta “Alcaldía de Guayaquil” de este blog. Quiero no omitir una pequeña referencia a la desigualdad en Guayaquil. Primero, que combatirla es un “buen negocio” (v. Xavier Vidal-Foch, ‘Desigualdad, un mal negocio’, Diario El país, 17 de agosto de 2016); segundo, que el alcalde Nebot, en uso de ese cinismo impune que se lo permite una sociedad civil dormida y un periodismo servil, afirma combatir la desigualdad en la ciudad. Esto, dicho por aquel que ha condenado al abandono a decenas de miles de personas por el pecado de vivir en extrema pobreza (“Yo he tomado la decisión de que aquí no vamos a legalizar un terreno ni vamos a poner una volqueta de cascajo ni un metro cuadrado de asfalto ni un metro de tubería de alcantarillado de agua potable más allá de la Sergio Toral”), en lo que se constituye como un puntal de la desigualdad estructural de la ciudad (‘Extrema y persistente desigualdad en Guayaquil’, Xavier Flores Aguirre, 13 de junio de 2016), resulta propio de un caradura. El cinismo de Nebot não tem fim.

Pragmatismo

16 de agosto de 2016


Robert Norris cuenta el argumento utilizado por Velasco Ibarra para mantener en el cargo a uno de sus ministros, Jaime Nebot Velasco, acusado de corrupto: “si yo hubiera sacado a Nebot, nueve posibilidades de diez, el reemplazo habría sido ladrón, y era mejor tener un Ministro ladrón que hacía un buen trabajo, que un Ministro ladrón que no” (1)

(1) Norris, Robert, ‘El gran ausente. Biografía de Velasco Ibarra’, Tomo II, Ediciones Libri Mundi, 2004, Quito, pp. 290-291.

La ciudad peregrina y gris que se fundó un 15 de agosto

15 de agosto de 2016


Un día como hoy, 15 de agosto, se debería celebrar el aniversario 482 de la fundación de la ciudad de Guayaquil, hecho que se verificó en las cercanías de la laguna de Colta. Guayaquil nació a la vida jurídica en la serranía (eso implica el acto de su fundación), pero terminó ubicada un día incierto del año 1547 en el cerro Lominchao (hoy, cerro Santa Ana) (1).

Su siguiente traslado se decidió el año 1693, a lo que se conoció como “Ciudad Nueva”, la que coexistió con la “Ciudad Vieja” (todavía asentada en el cerro Santa Ana) hasta que el crecimiento de la ciudad terminó por volverlas a juntar. Julio Estrada Ycaza ubica las cuadras originales de “Ciudad Nueva” en “un cuadrado de cinco cuadras de frente (Luque a Colón) y cinco de fondo (Pichincha a Boyacá)” (2).

Las dos partes de la ciudad se unieron, primero a través de un puente de 800 varas que cruzaba cinco esteros, luego a través de un crecimiento que rellenó esos esteros y otros más para avanzar como una mancha gris, arrasando con los recursos naturales, contaminando el agua, enterrando los esteros, dañando las canteras y podando árboles.

La falta de planificación y la ineficacia en el ejercicio de los controles administrativos (ambientales y de construcción) han sido características constantes en la historia de las alcaldías de Guayaquil, sin importar que el partido en el poder haya sido el roldosista o el CFP o el PSC, o cualquier otra tienda política. Desde que el alcalde es escogido por votación popular (año 1947: primer alcalde, Rafael Guerrero Valenzuela) las consecuencias de estas dos características (la falta de planificación y la ineficacia en los controles) ha sido una ciudad cuyo crecimiento es “peregrino y gris”: sin un norte claro (como no sea el favorecimiento, al menos durante el casi cuarto de siglo de dominación de los socialcristianos, a las empresas vinculadas al negocio de la construcción) y con mucho cemento, rejas y segregación.

Esto no es para tomárselo a la ligera: el informe técnico hecho con el auspicio de las Naciones Unidas (proyecto RADIUS) arroja como resultado una ciudad vulnerable a los terremotos; el informe técnico elaborado por expertos de la Corporación Andina de Fomento señala una ciudad vulnerable a las inundaciones y que se desarrolla de una forma tal que gasta siete veces más en implementar una solución ineficaz para prevenir las consecuencias de las inundaciones (3).

Pero las consecuencias en las personas son acaso las más graves. Aquellas produjeron gran asombro en David Harvey, cuando visitó Guayaquil: “Entonces te preguntas qué tipo de mundo se construye allí, en que la experiencia urbana de las personas queda secuestrada tras estos muros, tienen un contacto casi nulo con personas de otras clases sociales” (4).

Hay muchas cosas que deben cambiar en Guayaquil, una ciudad que ha crecido en la dirección equivocada, al amparo de ideas erróneas sobre su desarrollo, así como también sobre su origen (5). Una de esas cosas que debemos cambiar, en relación con esto último, es empezar a celebrar la fundación de Guayaquil el día que le corresponde: el 15 de agosto, puesto que fue ese día de hace 482 años (lo que se conoció por la ingeniosa investigación de un destacado guayaquileño, Miguel Aspiazu Carbo) que empezó el peregrinaje de la que este mismo hecho de su fundación en 1534 convierte en la segunda ciudad más antigua (fundada por españoles) en el Sur de nuestra América, durante la conquista del Perú (6).

(1) La alcaldía de Guayaquil, en los primeros años de administración de Jaime Nebot, creó una Comisión compuesta por Alejandro Guerra, Ana Rodríguez de Gómez, Efrén Avilés y Melvin Hoyos, que publicó un informe el año 2002 en el que determinó que “[e]l mariscal Diego de Almagro facultado por el gobernador Francisco Pizarro fundó en Riobamba la ciudad de Santiago de Quito, hoy Santiago de Guayaquil, el 15 de agosto de 1534”: ‘25 de julio: Guayaquil celebra su fiesta patronal’, en: Calderón Chico, Carlos (comp.), ‘Guayaquil universal: Entre la literatura y la historia’, Libresa, Quito, 2009, p. 107-108.
(2) Estrada Ycaza, Julio, ‘Desarrollo histórico del suburbio guayaquileño’, p. 19, en: ‘Revista del Archivo Histórico del Guayas’, Año 2, Número 3, Junio de 1973, Guayaquil.
(3) De acuerdo con el proyecto RADIUS (‘Herramientas de Evaluación del Riesgo para el Diagnóstico de Zonas Urbanas contra Desastres Sísmicos’, por sus siglas en inglés) “[e]l crecimiento no planificado de la ciudad es una de las principales razones para que el riesgo se haya incrementado significativamente durante los últimos años”; así, la vulnerabilidad de Guayaquil en caso de un terremoto se da “por la vetustez de muchas edificaciones, el incremento de la construcción informal con materiales pesados sin previsiones sísmicas, y la falta de aplicación de código de diseño sismo-resistente”, v. Proyecto RADIUS, Vol. I, Reporte Final a la Secretaría del IDNDR de las Naciones Unidas [Preparado por: Jaime Argudo Rodríguez], p. 9. Por su parte, en materia de inundaciones, los técnicos de la Corporación Andina de Fomento (en un informe que solicitó la misma alcaldía) explicaron que Guayaquil es una ciudad vulnerable a las inundaciones y que el modelo de desarrollo adoptado por la alcaldía de Guayaquil es ineficaz para evitarlo. La construcción de obras que aumentan la capacidad para conducir el agua (esto es, la alternativa escogida por la alcaldía) cuesta alrededor de US$7 millones por kilómetro cuadrado, mientras que las soluciones que incorporan recursos naturales a la planificación del crecimiento de la ciudad son mucho más eficaces y sustentables que la alternativa escogida por la alcaldía de Guayaquil, además de muchísimo más económicas, pues cuestan alrededor de US$1 millón por kilómetro cuadrado: v. Mejía Betancourt, Abel, Morelli Tuci, Carlos Eduardo, Bertoni, Juan Carlos & Gabriel Cabezas Vélez, ‘La inundación de Guayaquil en marzo 2013’, Opinión de Expertos Internacionales. Cooperación Técnica de la CAF, Informe Gerencial, junio de 2013, p. 27.  
(4) David Harvey y la vía a Samborondón’, Xavier Flores Aguirre, 13 de diciembre de 2015. Si bien el análisis de Harvey está referido a la vía a Samborondón, no es difícil su extensión a otras áreas de la ciudad. Quien mejor ha sintetizado la idea de Harvey es la argentina Leila Guerriero, quien en una crónica de Guayaquil para el diario La Nación de su país de origen, registró la figura de “El Gato”: v. Leila Guerriero, ‘Guayaquil: la regenerada’, Diario La nación (Argentina), 2 de diciembre de 2007; mis comentarios al respecto: ‘El Gato’, Xavier Flores Aguirre, 11 de enero de 2009; ‘Felinas reflexiones’, Xavier Flores Aguirre, 18 de enero de 2009.
(5) Esta es la idea clave del informe de la CAF: “Guayaquil puede ser una ciudad líder en la gestión verde, inclusiva y sustentable en América latina”, puesto que ofrece “condiciones inmejorables para desarrollar soluciones integradas en el diseño urbano que combine programas de viviendas, transporte, agua potable, alcantarillado, drenaje, residuos sólidos y medios ambiente verde, inclusiva y sustentable”, v. Mejía Betancourt, Abel, Morelli Tuci, Carlos Eduardo, Bertoni, Juan Carlos & Gabriel Cabezas Vélez, ‘La inundación de Guayaquil en marzo 2013’, p. 31.
(6) La primera ciudad fundada por los españoles fue San Miguel de Piura. La alcaldía de Guayaquil quiso establecer el 15 de agosto de 1534 como fecha definitiva de fundación, por intermedio de la Comisión antes citada. Sin embargo, la idea languideció y terminó por desaparecer de la opinión pública. Una vez más, la ineficacia de la Alcaldía de Guayaquil de llevar a cabo un propósito, puesta de manifiesto.

Razones de mi opinión sobre el 10 de agosto

14 de agosto de 2016


Escribo esta entrada a instancias de un comentario de mi amigo Juan Paz y Miño en una entrada anterior (’10 de agosto’). Voy a razonar mis dichos sobre el 10 de agosto hechos en esa entrada, en tres puntos: 1) El uso del término “magnates del Interande norte” para referirme a los actores principales de las acciones del 10 de agosto; 2) La caracterización de dichas acciones como “ladinas”; 3) La caracterización de dichas acciones como “fallidas”.

1) Sobre la denominación “magnates del Interande norte” para los principales actores de los hechos del 10 de agosto, dicha denominación es apropiada: tanto en inglés como en español el término “magnate” se refiere a una persona poderosa (tal vez un matiz sea que en inglés ha tenido una acepción más económica, mientras que en español ha tenido un dejo de prosapia: “Personaje muy ilustre y principal por su cargo y poder”, dice la RAE). Pero lo menos que puede predicarse de los actores principales del 10 de agosto que fueron personas poderosas (la mayoría de ellas, nobles y adineradas).

Con relación a “del Interande norte”, pues ninguna otra ciudad importante de los alrededores plegó al llamado de Quito. Las capitales de provincia (Popayán, Cuenca, Guayaquil) apoyaron a las fuerzas que fueron a “pacificar” la región.

2) Sobre el término “ladinas”: el objetivo de los hechos del 10 de agosto de 1809 nunca fue la independencia, pues eso no se desprende de ninguno de los documentos producidos a raíz del 10 de agosto de 1809.

En rigor, los sucesos del 10 de agosto de 1809 fueron “autonomistas” y no “independentistas”. Esa es la opinión, por ejemplo, de Manuel Chust: “Los quiteños de 1809 no eran independentistas, eran claramente autonomistas”, que este historiador español extiende a todo movimiento juntero anterior a 1810: “hasta 1810 no hubo ningún movimiento juntero  o acción que promoviera de manera general la independencia” (1). El marqués de Selva Alegre, presidente de la Junta formada a raíz del 10 de agosto, explicó el alcance de la gesta:

“Habiendo la Nación Francesa subyugado por conquista casi toda España coronándose José Bonaparte en Madrid, y estando extinguida por consiguiente la Junta Central que representaba nuestro legítimo Soberano, el pueblo de esta Capital, fiel a Dios, a la patria y al Rey, […] ha creado otra [junta] igualmente suprema e Interina […] mientras S.M. recupera la península o viene a imperar en América” (2).  

Me permito entonces llamar a estas acciones “ladinas”, porque si su secreta intención era obtener la independencia, esa intención resultó tan secreta que jamás se expuso al público, o puesto de otra manera, ante la opinión pública sostuvieron opiniones (necesariamente) distintas a las que realmente albergaban. Ese es un actuar “ladino”: “Astuto, sagaz, taimado”, en el significado primero del término en el diccionario de la RAE.

En rigor, creo que “ladina” realmente es la representación que se hace de los hechos. Porque a los hechos del 10 de agosto, la mejor caracterización que cabe hacerle, es la de “autonomistas”. El motejarlos de “independentistas” es un exceso.

3) Finalmente, calificar de “fallida” a la revuelta autonomista del 10 de agosto de 1809 es pertinente porque una vez apagados sus rescoldos a fines de 1812, Quito volvió a ser española sin alteraciones hasta después del 9 de octubre de 1820, que fue el siguiente episodio que marcó una ruptura con el dominio del Reino de España en la Audiencia de Quito.

(1) Chust, Manuel, ‘Un bienio trascendental: 1808-1810’, pp. 27, 40, en: Chust, Manuel (coord.), ‘1808. Eclosión juntera en el mundo hispano’, Fondo de Cultura Económica y Colegio de México [Colección Fideicomiso de Historia de las Américas], México D.F., 2007.
(2) Citado por Rodríguez O., Jaime E., ‘El Reino de Quito, 1808-1810’, en: Chust, Manuel (coord.), ‘1808. Eclosión juntera en el mundo hispano’, Ibíd.

7 horas sin agua en Guayaquil, ¿por qué es culpable el operador?

12 de agosto de 2016

Lo que el alcalde Jaime Nebot llamó “delito ambiental” se lo ha querido atribuir de manera exclusiva al operador del caldero. En el comunicado de Balsasud S.A. en el que asumió la responsabilidad por la contaminación ambiental, la empresa derivó la culpabilidad en uno de sus empleados: “Descuido del Operador [sic] al momento de realizar la tarea de bombear bunker”.

Contrariamente a lo que podría esperarse dadas las muchas preguntas que tiene que responder la empresa Balsasud S.A. en razón del documento que el Municipio de Guayaquil presentó a la Fiscalía el 22 de junio (que el alcalde Nebot no puede no conocer, porque fue producido por una de sus direcciones y él lo difundió desde su cuenta personal de Twitter), el Municipio de Guayaquil, en rueda de prensa realizada ese mismo día, dio por buena la sencilla explicación de la empresa Balsasud S.A.: “descuido del operador” (7:52).

 
El “descuido del operador” tiene tanto sabor a excusa (a un grado tal que “justo” el empleado responsable de la contaminación se fue de vacaciones a día siguiente de dejar sin agua a la ciudad) que la única razón por la que puede aceptarse esta excusa es por conveniencia. El Municipio sabe que Balsasud S.A. violó la normativa ambiental local y nacional que el Municipio de Guayaquil (vía su Dirección de Ambiente) debió controlar que esta empresa cumpla. Sabe que Balsasud S.A. no tenía permiso ambiental y sabe que no tenía implementadas las obras necesarias para la prevención de la contaminación: “La canaleta de drenaje [del caldero] estaba conectada directamente al canal de aguas lluvias”, a consecuencia de lo cual se “evita la prevención y contingencia necesarias en caso de derrame de combustible del área de caldero” (en pocas palabras: si hubiera existido la obra necesaria que no se controló que haya, no habría existido contaminación ambiental, ni suspensión por siete horas del servicio de agua potable a toda una ciudad).

Todas estas violaciones a la ley eran de conocimiento del alcalde, porque constan en el informe que firmó el Jefe del Departamento de Calidad y Control Ambiental de la Dirección de Ambiente del Municipio de Guayaquil, Ing. José Miguel Yturralde Torres, que es el mismísimo documento que el Municipio presentó en la Fiscalía para la investigación de este delito ambiental.

Las consecuencias de la contaminación ambiental. Fuente: http://www.metroecuador.com.ec/
Que Balsasud S.A. haya podido actuar de manera tan irresponsable y tan impunemente es también responsabilidad de la autoridad pública de control (la Dirección de Ambiente) que no controla nada y que es totalmente ineficaz para hacer cumplir a los regulados (esto es, a las empresas contaminantes) sus obligaciones y, en consecuencia, es ineficaz para prevenir la contaminación del río Daule, del que los guayaquileños obtenemos el agua para beber.

Así, es totalmente conveniente: como la probada irresponsabilidad de Balsasud S.A. prueba la irresponsabilidad de la Alcaldía, tiene la culpa un simple operario. La soga se rompe por el lado más débil. (Dicho morochamente: “se le cargan al más cojudo”). 
 
Y en Guayaquil, todos chitos. Aquí no ha pasado es nada.

Universidades grises

11 de agosto de 2016


Guayaquil es una ciudad tan gris en su pensamiento, que una de sus figuras intelectuales más relevantes, Walter Spurrier, puede publicar en las páginas del periódico de mayor circulación de la ciudad que Guayaquil se ha quedado atrás (“Quito, capital económica indiscutible”) y eso no provocar ninguna opinión ni a favor ni en contra, ni en la prensa ni fuera de ella (1). Eso es turro en los ciudadanos, pero en el caso de las universidades es realmente preocupante porque ellas son las llamadas a producir pensamiento crítico y generar alternativas para superar este estancamiento.

Las universidades de Guayaquil, sin embargo, jamás han puesto a debate el “modelo de desarrollo” impuesto desde el poder municipal en Guayaquil por casi un cuarto de siglo (pues he allí, en ese “modelo”, el origen del estancamiento económico de la ciudad).

Este hecho speaks volumes de la docilidad de la sociedad guayaquileña.

(1) Walter Spurrier Baquerizo, ‘Guayaquil se rezaga’, Diario El universo, 22 de febrero de 2015.

10 de agosto

10 de agosto de 2016


En el libro del profesor de historia en la Universidad de Harvard John Horace Parry (1914-1982), ‘The spanish seaborne empire’, se lee esta breve explicación de los sucesos empezados en Quito el 10 de agosto de 1809, que hoy conmemoramos:

“un grupo de magnates locales formó una junta en 1809, metió presos a los miembros de la Audiencia y se proclamaron a sí mismos gobernantes conjuntos en nombre de Fernando; fueron rápidamente derrotados por una fuerza despachada desde Bogotá por el virrey, y la mayoría de ellos fueron ejecutados. Desde entonces, Quito se mantuvo tranquila hasta 1821” (1).

En resumidas cuentas: una revuelta hecha por magnates del Interande norte, ladina en su contenido y fallida en su resultado: eso fue nuestro 10 de agosto.

(1) Parry, John Horace, ‘The spanish seaborne empire’, Alfred Knopf, New York, 1981 [Primera edición, 1966], p. 352. El libro es parte de la colección ‘The history of human society’, a cargo del historiador británico J. H. Plumb. El texto original dice lo siguiente: “a group of local magnates formed a junta in 1809, imprisoned the members of the audiencia and proclaimed themselves joint governorns in Ferdinand’s name; they were quickly overthrown by a force despatched from Bogotá by the viceroy, and most of them were executed. Quito thereafter remained quiet until 1821”.

Una caricatura que explica cosas


La “amante bandida” de la Alcaldía de Guayaquil recibió a Jaime Nebot en su primer día como alcalde de la ciudad, con esta caricatura: 

 
Tan vieja, que el día de su publicación todavía circulaban los sucres. La caricatura la obtuve en este excelente trabajo de Karen Silva.

En el dibujo de Bonil, León Febres-Cordero le da a Jaime Nebot la llave de Guayaquil. Pero mientras Febres-Cordero tiene los pies firmes en el piso, Nebot los agita y parece estar volando. Suponemos que en un viaje que lo llevaría lejos del periodismo crítico de la ciudad cuya llave en su mano sostiene, porque el periodismo guayaquileño ha sido incapaz de levantar una crítica sostenida a las notorias deficiencias de su gestión, en los dieciséis añitos que hoy cumple (ya es señorita) (1). Han habido apenas unos chispazos de voces críticas en un océano de complacencia y de apoyos indisimulados (2).

Esta caricatura es tan laudatoria, tan entregada, que licencia esta metáfora.

(1) Si el desarrollo de Guayaquil durante el período socialcristiano se compara con la rapacidad administrativa de su precedente roldosista, Guayaquil resulta un éxito en contraste, sin duda. Pero si el desarrollo de Guayaquil se compara con los estándares de ONU Hábitat, organismo de las Naciones Unidas especializado en el desarrollo inclusivo, sostenible y próspero de las ciudades a nivel mundial, lo puesto en práctica en este casi cuarto de siglo de dominación socialcristiana de Guayaquil ha sido un rotundo fracaso.
(2) ¿Cuánto habría durado Nebot con una prensa en contra? Una prensa investigativa en serio, que hubiera hurgado en las sospechas y buscado los detalles de cómo administra los dineros de la ciudad la Alcaldía de Guayaquil y sus fundaciones adláteres, habría cambiado la historia de esta ciudad. No sólo por lo que habría dicho un periodismo con una postura crítica (no esta prensa complaciente que mira a un costado y pasa silbando) sino porque una población informada genera una sociedad más crítica, más resistente a los abusos y más participativa en lo que resulta de interés público (áreas verdes, espacios públicos, transporte público). Armados de esa sociedad, nos habríamos ahorrado algunos años de caminar en la dirección equivocada.