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Periodismo revanchista

18 de junio de 2018


Es difícil entender este “meme de opinión” como no sea como un ejercicio de “periodismo revanchista”. Es decir, uno que ha nacido con una clara consigna (ser un perro de presa para el “correísmo”) y que, una vez vencido su enemigo, se solaza en su derrota.


Dos cuestionamientos básicos:

1) El periodismo debería tener un norte de respeto a los derechos de todas las personas (así lo dice no menos que la Corte IDH*). Este ejercicio visceral de Andersson Boscán es todo lo contario a este sano propósito. Es más o menos así: “¿Quiénes son los malos? Correa y sus secuaces. ¿Quiénes somos los buenos? Todos los que nos oponemos a Correa y sus secuaces”. Y desde estas premisas surge una cascada de adjetivos y acusaciones que parecen justificar cualquier maltrato o abuso que ahora sufran los “correístas” porque antes ellos lo propiciaron en otros (AKA “revancha”).

Y además… ¿Valentía? Eso ya es nivel roldosista.

2) El enemigo de mi enemigo es mi amigo: por cómo Andersson Boscán lo trata a Jaime Nebot en su nota “Jaime Nebot presenta al nuevo Jaime Nebot”, esta consigna se cumple en su caso. Este mismo implacable censor del gobierno de Correa es una mansa palomita frente a la administración del Alcalde Nebot, al que llama “el refurbished”. Se permite, incluso, alguna más para la risa. Escribe Boscán:

“[Nebot hace su discurso] con la soltura que una administración probada concede. Después de todo a Nebot se lo critica por muchos costados: ninguno por incompetencia”.

Ese “ninguno” es porque nadie en el periodismo nacional se anima a hacerlo. Pues hay de sobra elementos para considerarlo un “incompetente”: la ineficacia en controlar la contaminación ambiental y la construcción de las edificaciones en la urbe, el evidente atraso en la implementación de la Metrovía (apenas 3 de las 7 troncales planificadas se han construido), la desigualdad estructural en la prestación de los servicios de agua potable, alcantarillado y recolección de desechos sólidos, la ausencia de espacios públicos y áreas verdes, la vulnerabilidad de la ciudad a los riesgos de terremotos e inundaciones… Guayaquil es una ciudad con notorias muestras de “incompetencia” que el periodismo mediocre de Guayaquil (y del país) han esquivado casi siempre.**

Por lo pronto: En el “periodismo revanchista” están demasiado ocupados en buscar las descalificaciones a todo lo que puede asociarse con el término “correísmo”, como para ponerse a realizar una investigación seria, honesta y profunda sobre lo que ha significado la administración de Jaime Nebot en Guayaquil.

Porque esa investigación sí sería respetuosa de los principios básicos del periodismo, ¿no?

* La opinión de la Corte IDH: “En su jurisprudencia la Corte ha establecido que los medios de comunicación social juegan un rol esencial como vehículos para el ejercicio de la dimensión social de la libertad de expresión en una sociedad democrática, razón por la cual es indispensable que recojan las más diversas informaciones y opiniones. Los referidos medios, como instrumentos esenciales de la libertad de pensamiento y de expresión, deben ejercer con responsabilidad la función social que desarrollan. Dada la importancia de la libertad de expresión en una sociedad democrática y la elevada responsabilidad que ello entraña para quienes ejercen profesionalmente labores de comunicación social […] la equidad debe regir el flujo informativo”, v. Caso Fontevecchia y D’Amico vs. Argentina, Sentencia de 29 de noviembre de 2011 (Fondo, Reparaciones y Costas), Serie C No 238, Párr. 44-45.
** Sobre las “incompetencias” de la administración de Nebot en Guayaquil puede leerse mucho en este enlace a las publicaciones de mi blog archivadas bajo la etiqueta “Modelo empresarial de desarrollo”.

Desmentir al Alcalde

5 de junio de 2017


Ayer el diario Expreso publicó un interesante artículo de autoría de Blanca Moncada sobre la contaminación ambiental que permite la Alcaldía de Guayaquil dentro de su jurisdicción, en el que constan las siguientes declaraciones del alcalde Jaime Nebot:

“Tenemos un problema serio en lo que respecta a los vertidos, especialmente con ciertos industriales pequeños en el sector de la Tarqui popular. Se ha sancionado y se sigue sancionando a mucha gente. Se ha obligado a muchísimos de ellos a hacer planes de mitigación, que se han cumplido en inmensa mayoría; pero ese es un tema pendiente” (1).

Al Alcalde Nebot le preguntaron por las 475 empresas que operan en la ribera de los esteros y contaminan con sus vertidos (de un total de 640 empresas: es decir, casi el 75%). ¿Y cómo se la saca de esta muestra de notoria incompetencia? Pues con una afirmación rotunda: “Se ha sancionado y se sigue sancionando a mucha gente”. Y si son reincidentes, Nebot embiste de nuevo: “Los volvemos a sancionar y los seguimos sancionando” (2).

En estas afirmaciones de la máxima autoridad de la ciudad debe abrevar el periodismo de investigación (3). En este caso, para comprobar si hubo mentira en los dichos de Jaime Nebot hay una forma simple, aunque trabajosa: consiste en publicar la lista de las 475 empresas que no han cumplido con los permisos ambientales y/o los planes de mitigación, con un detalle de las veces que la Alcaldía de Guayaquil las ha sancionado, las veces que dichas empresas han reincidido y las veces que la Alcaldía de Guayaquil las ha vuelto a sancionar (4).

A nadie debería sorprender que el resultado de esa investigación desmienta la retórica punitiva del Alcalde de Guayaquil. Que esto sea así no tendría nada extraño: el modus operandi de la Alcaldía de Guayaquil es la connivencia con el empresariado (especialmente con el gran empresariado) en desmedro del ciudadano. En este caso, este modus operandi consiste en que 475 empresas (en su propio beneficio económico) pueden contaminar un bien público como los brazos de mar que atraviesan la ciudad. Y la Alcaldía, mirar a otra parte.

La ocasión para desmentir al Alcalde de Guayaquil está entonces servida. Es una oportunidad para construir conciencia de que en los problemas de contaminación de los esteros de Guayaquil, tiene una enorme responsabilidad la notoria aunque solapada incompetencia de esta alcaldía socialcristiana.

(1) Blanca Moncada, ‘475 empresas, en el Estero y sin licencia ambiental’, Diario Expreso, 4 de junio de 2017.  
(2) Ibíd.
(3) No hay goce cívico mayor que pillar a una autoridad pública en una mentira. O dicho desde la perspectiva del oficio de periodista: la tarea de un periodismo honesto y comprometido con los ciudadanos es eliminar el mayor número de mentiras que se hayan admitido en la esfera pública. A Nebot se le han permitido demasiadas. Por demasiado tiempo.
(4) En adición, la investigación podría comprobar qué tanto se ajusta el perfil de los infractores al de “ciertos industriales pequeños de la Tarqui popular”. Probablemente, el perfil de los infractores sea mucho más complejo (sería otra mentirijilla de nuestro alcalde).

El periodismo que vale la pena

13 de enero de 2017

El periodismo que vale la pena:

“Ir contra la corriente ha significado también decir lo que nadie quiere escuchar. Incomodar también a nuestros lectores. Hacerlo por creer que el periodismo no se debe a su público; sino a sus principios. Que la única manera que el periodismo tiene para ayudar a su comunidad es utilizar todas las herramientas a su alcance para decir incluso aquello que sus miembros no quieren saber. Nos toca a nosotros decirle al rey que está desnudo. Y nos toca decirlo desde la plaza pública, para que se entere todo el pueblo. Pero nos toca también decirle al pueblo que el agua que bebe y ha bebido por años ha sido envenenada. Envenenada por una historia continua de violencia y de injusticia; envenenada por la manipulación política” (1).

El periodismo de Guayaquil es su opuesto.

(1) “Ir contra la corriente”. Discurso del equipo de El Faro, ganador del Reconocimiento a la Excelencia, Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano. 
Todo ese veneno existe en Guayaquil. Falta un periodismo que lo escriba.

M. Yourcenar (o, ESTO ES UNA ENTREVISTA)

5 de diciembre de 2016

Cuando retomé mi blog, en noviembre de 2015, me propuse archivar en él mis ideas sobre una variedad de temas y, en particular, algunas fuentes de esas reflexiones: algunos textos o videos que me han servido para pensar los temas de mi interés o los que, simplemente, me han dado placer. Este es el caso de este par de videos de entrevistas a Marguerite Yourcenar.

Los otros días, encontré este video, subtitulado en francés, en el que Yourcenar (1903-1987) formula una crítica a cierto feminismo, que parece muy actual. Después de esa entrevista, llegué a esta otra que el año 1979 realizó Bernard Pivot a Yourcenar para Apostrophes, un clásico de la televisión francesa. Bernard Pivot fue un entrevistador famoso por prepararse de una manera exhaustiva para sus entrevistas (1). Se trata, entonces, de un entrevistador en las antípodas de los entrevistadores ecuatorianos, los que usualmente hacen gala de su escasa o nula preparación frente a sus entrevistados (2).

 
ESTO ES UNA ENTREVISTA.  

Apostrophes, conducido por Bernard Pivot, se mantuvo en la televisión francesa por 28 años, con unánime reconocimiento por la calidad de su conducción, pues trataba al espectador “como un adulto inteligente, aceptablemente cultivado y curioso” (3).

(1) Bernard Pivot leía entre 10 y 14 horas diarias en preparación para una entrevista. Una muestra de enorme respeto por sus entrevistados y por su público: “No había trucos, sino mucho trabajo. Yo me tiraba leyendo cada día entre 10 y 14 horas. Me leía todos los libros, completos, de cada autor que entrevistaba. Era un enorme esfuerzo de reflexión… También era muy importante tener claro que el autor era más importante que el presentador y que las respuestas eran más importantes que las preguntas” (‘Bernard Pivot: “Las familias se juntaban para ver mis programas de libros”’).
(2) Los otros días desayunaba con mi mamá en su casa, mientras escuchábamos una entrevista en Ecuavisa, conducida por Estéfani Espín. No recuerdo a quién entrevistaba, pero sí que le espetó algo así como “yo no he leído los documentos, pero…”, lo cual nos llamó doblemente la atención: primero, porque revela la escasa preparación de una de las entrevistadoras más relevantes de la pantalla ecuatoriana; segundo, porque lo naturaliza al punto de hacer gala de ello, como si no debiera ser distinto. Pero para que lo sea, eso requeriría un periodismo de calidad, el gran ausente de nuestra opinión pública.
(3) Martí, Octavio, ‘El señor de los libros se despide’, Diario El país (España), 30 de junio de 2001. Aquí, en TV, se parte del supuesto exactamente opuesto: se piensa que el gran público está compuesto por subnormales.

¿Periodismo de investigación?

21 de julio de 2016


Me comentaron que Ecuavisa había hecho periodismo de investigación sobre los efectos del terremoto en Guayaquil. Vi, entonces, este video (1).
 
No creo que este programa haya sido un buen ejemplo de periodismo de investigación. Voy a explicar el porqué.

*

Divido la investigación hecha por el programa Visión 360, en lo que atañe al Municipio de Guayaquil, en dos grandes temas:

1) La responsabilidad de la Alcaldía por las edificaciones en Guayaquil que incumplen las normas municipales.

2) La responsabilidad de la Alcaldía por el desplome del paso a desnivel y los daños que su caída causó.

1) La responsabilidad por la falta de control en las edificaciones.

Sobre el incumplimiento generalizado en Guayaquil de las normas de construcción, Visión 360 investigó acerca de los controles que la Alcaldía de Guayaquil tiene la obligación legal de hacer. Para ello, entrevistó al presidente de la Cámara de la Construcción de Guayaquil, ingeniero Enrique Pita. Las palabras de Pita son bastante claras para identificar el problema:
 
“El Municipio, lamentablemente, no teniendo el personal suficiente, no realiza los controles de los procesos constructivos, más allá de al final de la obra establecer si los metros cuadrados que se reportaron son los correctos” (2).
Visión 360 entrevistó al Alcalde Jaime Nebot para que explique esto. Su respuesta fue que las normas de construcción “se actualizan permanentemente” y que ahora va a hacer algo adicional: “optimizar” estas normas. Que antes estaban bien, pero que se optimizarán con una consultoría internacional a contratarse en un futuro cercano. La entrevistadora María Cecilia Largacha dio por buena esta respuesta. No se le ocurrió repreguntarle nada.

La respuesta de Nebot es un ejemplo perfecto de cómo salirse por las ramas. La pregunta era sobre las deficiencias en los controles que debió realizar el Municipio (un tema de eficacia) pero Nebot le responde con unas futuras mejoras en las ordenanzas (un tema de normativa). Largacha le pregunta por una cosa, Nebot responde con otra. Mantantirutirulá. 

Salió al paso, sin despeinarse.

2) La responsabilidad por el colapso del paso a desnivel.

El segundo tema es más grave. Visión 360 hace un buen trabajo sobre los daños causados por el terremoto en Guayaquil, una ciudad situada “de hecho, a 300 kilómetros de la zona de devastación” y en la cual “según los datos del Instituto Geofísico, Guayaquil sintió el movimiento con una intensidad de seis en la escala de Ritcher, no de 7,8 como en Esmeraldas o en Manabí”. Incluso el programa plantea la pregunta correcta: “¿Por qué a 300 kilómetros del epicentro murieron dos personas por la caída de un puente en Guayaquil. O más directo aún, ¿por qué se cayó el puente?”.

La respuesta del alcalde Nebot es tajante: que el Municipio “no tiene ninguna responsabilidad en lo ocurrido” y que se hicieron los mantenimientos necesarios a todos los pasos a desnivel (3). Para los familiares de una de las víctimas por el desplome del paso a desnivel, Jorge Patiño Flores, el alcalde acepta “humanamente, toda la ayuda del mundo” pero “legalmente ninguna”. Ante la pregunta directa: “¿Por qué se cayó el puente?”, Nebot zanjó el tema con una facilidad pasmosa: “Por el terremoto”.

Visión 360 aceptó, sin chistar, las respuestas del alcalde. Allí terminó su celo investigativo, cuando es allí donde debió empezar: si Nebot afirmaba que el Municipio no tiene ninguna responsabilidad, debió investigar sobre la responsabilidad patrimonial del Estado y sobre el mantenimiento hecho en la práctica a los pasos a desnivel; si Nebot afirmaba que se hicieron los necesarios mantenimientos, investigarlos a profundidad (por ejemplo, a través de consultas a especialistas o, mejor aún, de una acción de acceso a la información pública que permita conocer estos documentos y analizarlos); si Nebot ofrece “ayuda humanitaria”, investigar sobre el derecho que tienen las víctimas para la reparación del daño que se les causó y acerca de las normas y sentencias de las altas cortes en el país que las facultan al ejercicio de este derecho (4).

Visión 360 sabe que el Municipio no es eficaz en los controles (se lo informó el ingeniero Enrique Pita en relación con las edificaciones), sabe que el terremoto fue relativamente leve en Guayaquil y sabe que la caída del paso a desnivel en este contexto es de una sospechosa singularidad, pero acepta las respuestas del Municipio, sin chistar. Es totalmente incapaz de cuestionarlo. 

3) Conclusiones.

En resumen:

1) En el primer tema, el alcalde simplemente se sale por las ramas, a vista y paciencia de la periodista.
2) En el segundo tema, falta mucha investigación y cuestionamiento a la autoridad local. Las respuestas dadas por el alcalde concluyeron la investigación. Un periodismo marca “Lo Que Usted Diga, Señor Alcalde”.

Esto se explica por el habitus que han adoptado los periodistas, en general, frente al poder socialcristiano en Guayaquil, tan bien estudiado por Karen Silva (5).

Como periodismo de investigación, un ejemplo flojo y timorato.

(1) ‘Guayaquil vulnerable / Bloque 3 Visión 360 III Temporada’, Visión 360, YouTube. Mientras no se indique otra cosa, todas las citas provienen de esta fuente.
(2) Curiosamente, Ecuavisa no menciona la fuente de la obligación legal del Municipio, que se encuentra en el artículo 134 literal b del Reglamento Orgánico Funcional del Cantón Guayaquil, como una de las funciones del “Departamento de Control de Edificaciones” del Municipio: “b. Emitir certificados de inspecciones finales, una vez recibidos los informes respectivos que determinen que se ha respetado los planos aprobados y que se ha cumplido con los requisitos exigidos por la Codificación de la Ley Orgánica de Régimen Municipal”.
(3) Es raro que Nebot mencione la existencia de 17 pasos a desnivel, porque su número real es 45: Jorge Alvarado, “Pasos a desnivel, una evaluación necesaria”, Diario Expreso, 9 de abril de 2016.
(4) Sobre la responsabilidad civil del Municipio de Guayaquil por la caída del paso a desnivel que causó la muerte de dos personas (Jorge Patiño Flores y Vicente Rivas Plaza) y daños físicas a un tercera (Teresa Rodas, viuda de Patiño Flores), v. ‘¿Caso fortuito? El Terremoto del 16 de abril en Guayaquil y la responsabilidad civil’, Xavier Flores Aguirre, 18 de julio de 2016; ‘¿Quién es el responsable por la impunidad de estas muertes?”, Xavier Flores Aguirre, 11 de julio de 2016; '¿Quién es el responsable por estos muertos?', Xavier Flores Aguirre, 6 de julio de 2016.  
(5) “Las prácticas regulatorias de los medios de comunicación [se han interiorizado] en los periodistas de tal manera que su actuación no solo que refuerza los propios límites en los que desarrollan su actividad, sino que además se ven como naturales y normales”, v. Karen Silva Torres, ‘Comunicación y política: Los medios y la construcción del capital político de los líderes del Partido Social Cristiano en Guayaquil’, Tesis de Maestría en Antropología Visual y Documental Antropológico [Asesor de tesis: Xavier Andrade], Abril de 2013, pp. 185-190 [“Conclusiones”].