Ni yo para contarlo en demasía ni ustedes para saberlo en detalle, pero es como una espina y lo expongo al respetable. El día jueves próximo pasado, yo no podía saberlo, yo no podía preverlo, simplemente hice acto de presencia en un bar de la localidad para asistir al cumpleaños de una amiga y resultó que tocaba Fabrizzio Ferretti (Zambo Loco, creo que llaman a este que fue conductor del difunto Sintonizando). De cuando en vez (digamos, en plan trimestral) está potable presenciar un concierto de este sujeto. Yo me dije, ya tuve mi dosis del trimestre y la música de este alborotado capilar se dejó estar. Pero como para mentiras tenemos la realidad, al día siguiente, viernes, hete aquí que me voy a otro bar de la localidad y, ¡changos!, tocaba de nuevo Ferretti. Perra suerte la mía, padecer dos días seguidos Ferretti is tumoch! (véase vídeo explicativo de Peter Capusotto, min. 2:18-2:27)
Advierto que no tengo nada en contra de este sujeto: su negocio adolece de voz terrible pero es lícito y la culpa es mía por asistir al lugar equivocado (particularmente cierto en el caso del local del viernes). Amigos en común me cuentan que F. es una buena persona. Yo no lo pongo en duda. De hecho, Zambo Loco (o como quiera que se llame) tiene mi entera solidaridad porque nos prueba que se puede vivir de lo que se quiere sólo por tener la actitud suficiente para hacerlo realidad (porque en este caso, es evidente, no asoma talento). Fito tiene razón: es solo cuestión de actitud. Pero para confirmarlo no quiero tener que escucharlo a Ferretti tan seguido. Ojalá que pase al menos un trimestre hasta escucharlo de nuevo, neta, oj-alá.
Advierto que no tengo nada en contra de este sujeto: su negocio adolece de voz terrible pero es lícito y la culpa es mía por asistir al lugar equivocado (particularmente cierto en el caso del local del viernes). Amigos en común me cuentan que F. es una buena persona. Yo no lo pongo en duda. De hecho, Zambo Loco (o como quiera que se llame) tiene mi entera solidaridad porque nos prueba que se puede vivir de lo que se quiere sólo por tener la actitud suficiente para hacerlo realidad (porque en este caso, es evidente, no asoma talento). Fito tiene razón: es solo cuestión de actitud. Pero para confirmarlo no quiero tener que escucharlo a Ferretti tan seguido. Ojalá que pase al menos un trimestre hasta escucharlo de nuevo, neta, oj-alá.