Vistazo se ha comido todos los amagues

30 de abril de 2017


La editora general de revista Vistazo, Patricia Estupiñán de Burbano, apareció en Wikileaks con una opinión que le manifestó al ‘Political Officer’ del Consulado de los Estados Unidos de América en Guayaquil sobre las obras de la Alcaldía en esta ciudad:

“La ciudad tiene muchos programas para los pobres, incluida la titulación de tierras invadidas, libros gratis a estudiantes de las escuelas públicas y la mejora de los servicios de salud” (1).

Nunca he visto (si lo hay, agradeceré que alguien me lo muestre) un estudio a profundidad de la revista Vistazo sobre la legislación y las políticas públicas de la Alcaldía de Guayaquil para la titulación de tierras, la educación o la salud. Me refiero no sólo a informar sobre estos hechos, sino a investigarlos en serio: ¿Quiénes son los beneficiarios y quiénes los excluidos? ¿Cuál es su contenido y sus resultados? ¿Se sostiene su discurso en los hechos? Me refiero, también, a compararlos con estándares internacionales: ¿Son estos hechos, en titulación de tierras, educación y salud, prácticas idóneas de conformidad con los estándares de organismos especializados a nivel internacional?

Estas serían unas preguntas básicas, pero no creo que ni Vistazo ni ningún periodista en Guayaquil las haya estudiado a fondo y difundido para su discusión en la esfera pública. Lo que sí llama la atención es la seguridad con la que la directora de la revista Vistazo elogia la gestión municipal ante un diplomático extranjero, para justificar su involucramiento en una marcha (un acto político) que convocó el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot.

Es evidente que el rol de la señora editora general y de la revista Vistazo debería ser muy distinto a este rol de cheerleader del poder local. Pero que sirva su ejemplo, al menos, como botón de muestra de cómo funciona la esfera pública en el Guayaquil socialcristiano.

(1) Greg Chapman, ‘Nebot outdraws Correa in competing marches’, Wikileaks, 31 de enero de 2008.

La habilidad de Nebot


Estas elecciones de febrero y abril del año 2017 han evidenciado la habilidad del alcalde de Guayaquil Jaime Nebot para convertir sus fracasos en victoria. O puesto de otra manera, su habilidad para administrar de una manera eficaz su principal poder: el dominio político excluyente de la ciudad más poblada del Ecuador (uno de cada seis ecuatorianos viven en Guayaquil).

En estas elecciones, el PSC de Nebot perdió en todo lo que se propuso: el conglomerado La Unidad que formó y que iba a ser como La Concertación chilena (?) fracasó de forma miserable, su candidata quedó a gran distancia (más de 14 puntos) de alcanzar la segunda vuelta, el PSC obtuvo menos de la mitad de asambleístas que obtuvo CREO, la marcha que afirmó que haría “el 8 de marzo, a las 15h00” la canceló, el candidato de su preferencia en la segunda vuelta perdió…

Sin embargo, Jaime Nebot aparece indemne de todas estas derrotas: pierde Viteri, pierde Lasso, pierde cualquiera, menos él. En cualquiera de los dos resultados posibles de la elección del 2 de abril, salía bien parado. El broche de oro de su estrategia fue el discurso del miércoles 26 de abril, transmitido vía Facebook. Este discurso admite dos lecturas.

Primera lectura: Atacar a Lasso

Fueron 8 minutos y medio de utilizar a Lasso como muñeco de trapo en el piso y entrarle a patadas. Nebot se dio gusto: citó a la Iglesia Católica, se burló del fracaso de su rival y lo trató de irresponsable y contradictorio.  

A uno le queda la impresión de que Nebot cumplió su objetivo (lograr que Lasso pierda) y que este último video es el equivalente a mear en su territorio y marcarle los límites a su rival directo.

Segunda lectura: Servir de cortina de humo

El mismo día de este discurso se inauguró el reemplazo del paso a desnivel de la avenida De las Américas con seis meses de retraso de la fecha anunciada por el Alcalde de Guayaquil (1). Nebot cuidó su retórica y en su enlace radial de ese miércoles por la mañana evitó conversar del tema.

Conclusión

El alcalde Jaime Nebot cumple tres objetivos con esta campaña electoral y su “broche de oro” (los dos primeros objetivos son principales, el tercero, tangencial):

1) El triunfo de Moreno (su escenario político más favorable).
2) La disminución de su rival político en Guayaquil, Guillermo Lasso.
3) La no discusión de un tema de interés público como el desplome del paso a desnivel y su tardío reemplazo.

Cannabis: Vancouver y Guayaquil

29 de abril de 2017


En Vancouver, Canadá, plantas de cannabis crecen en el jardín comunitario de la Alcaldía y a nadie se le ocurre removerlas (1). Vancouver es una ciudad famosa por su relajada y positiva actitud ante el consumo público de cannabis (2).

En Guayaquil, sucede exactamente lo contrario: existe una prohibición de consumo público de cannabis (cuyo test será el próximo 6 de mayo, durante la marcha) y no hay un jardín comunitario de la AlcaldJAJAJAJAJA.

video
 
En Guayaquil, el alcalde es un sheriff, estamos gobernados como en los años cincuenta, y a la gente le gusta. Es decir, todo lo que es, y viene siendo, el subdesarrollo.

(1) Ian Young, ‘Someone has been illegally growing cannabis at the Vancouver City Hall Community Garden’, Cannabis Culture, 27 de abril de 2017. 
(2) Fiona Morrow, ‘Vancouver becomes first Canadian city to regulate growing marijuana market’, The Guardian, 24 de junio de 2015.

Alfonso Laso (Naipe Centralista)

28 de abril de 2017


 
Este Naipe Centralista es el único dedicado a un periodista deportivo. ¿Su mérito para ello? Ser “de furiosa parcialidad deportiva [en contra de] lo que de la Costa provenga”. El Naipe Centralista le atribuyó a Alfonso Laso (alias “Pancho Moreno”) haber alentado la participación “de equipos de fútbol financiados por los militares y los policías, única forma de mantener cinco equipos de fútbol en [Pichincha]”.

Años después de la publicación de este naipe, el año 2010, se suprimió la obligación de los miembros de la fuerza pública de contribuir con una parte de su sueldo para financiar a los equipos de fútbol El Nacional (militar) y Espoli (policial). Espoli (vicecampeón de BSC el año 1995) ya descendió a la segunda división el año pasado, de la mano del inefable Sixto Vizuete (último técnico ecuatoriano de la Tricolor, una especie de Delfín Quishpe versión deportiva). En este campeonato 2017, El Nacional es un serio candidato a la serie B.

Porque es un hecho desalentadoramente cierto para El Nacional y para Espoli, equipos de escasa hinchada: una cosa es participar con recursos económicos, y otra muy distinta, sin ellos.

Una réplica en defensa del turismo provinciano

27 de abril de 2017

El lunes 24 de abril, la Empresa Pública Municipal de Turismo, Relaciones Internacionales y Promoción Cívica de Guayaquil, presidida por Gloria Gallardo, acusó recibo de la noticia que el diario Expreso publicó este 21 de abril, en la que difundió las expresiones de Ángel Córdova, gerente general de TAGSA (concesionaria de la administración del aeropuerto José Joaquín de Olmedo) sobre el descenso del número de usuarios de la terminal aérea.

El gerente general de TAGSA explicó el descenso en el número de usuarios de la terminal aérea José Joaquín de Olmedo porque Guayaquil no resulta “un polo de atracción” para las líneas aéreas en razón de “la falta de promoción y la tramitología” (1). Gloria Gallardo se sintió ofendida: “las declaraciones del Sr. Córdova perjudican a la ciudad y a mi gestión como presidenta de la Empresa Pública de la Empresa Pública de Turismo, Relaciones Internacionales y Promoción Cívica” (2).

¿Con qué argumentos respondió Gloria Gallardo a las opiniones de Ángel Córdova? Según sostiene Gallardo, Guayaquil “tiene un encanto para ser visitada, precisamente porque el señor alcalde de la ciudad, con la regeneración urbana, la ha embellecido y cada día incorpora más obras que se convierten en atractivos turísticos como la Rueda Moscovita ‘La Perla’ y el Monumento a la Fe” (3).

Le faltó a Gloria Gallardo el recordar las fuentes de agua que pondrían a Guayaquil “a nivel de ciudades como Barcelona y Las Vegas”, según sostuvo el alcalde en su inauguración (4). ¿En serio la presidenta de la Empresa Pública de Turismo del Municipio de Guayaquil cree que una rueda moscovita y un monumento gigante de Jesús son bases suficientes para atraer el turismo internacional a Guayaquil? Esto es demencial.

Porque la suerte de la rueda moscovita y del Súper-Jesús suburbano será similar a la que tuvieron las hoy olvidadas fuentes de agua con las que supuestamente se iba a convertir a Guayaquil en Barcelona o en Las Vegas (?). El funcionamiento de esas fuentes de agua produjo, como no era difícil preverlo, un incremento nulo del turismo a Guayaquil, a pesar de que el alcalde Nebot, al amparo de su habitual impunidad retórica, incluso se atrevió a anunciarlas como una forma de atraer “inversión, empleo y bienestar” (5).

En conclusión, esta réplica de Gloria Gallardo reafirma el provincianismo de la Alcaldía de Guayaquil en materia turística (6).

(2)Réplica de la Empresa Pública Municipal de Turismo de Guayaquil’, Diario Expreso, 21 de abril de 2017.
(3) Ibíd.
(5) Solo un periodismo local poblado de débiles mentales se traga estas ruedas de molino.
(6) Lo habitual es que las políticas de turismo de la Alcaldía de Guayaquil sean un fracaso, v. ‘La ‘mágica’ ineficacia del turismo en Guayaquil’.

El Suso parlante


Abdalá Bucaram contaba en su propaganda electoral con José “Suso” Salem. Bucaram empezaba su intervención diciendo “Mira Suso” a un individuo silente (el mentado José Salem), para después disparar cualquier barbaridad que se le haya ocurrido.

El alcalde Jaime Nebot ha innovado sobre esta idea y ha creado el rol de “Suso parlante”, cumplido por la mayoría de los periodistas que lo entrevistan los días miércoles.

Veamos a un “Suso parlante” en acción. En la miercolina de ayer, con relación a la inauguración del sustituto del paso a desnivel que se desplomó en la avenida De las Américas, se produjo el siguiente intercambio:

Fuente: YouTube [20:28-20:44]

Suso parlante: En el tema del puente, paso a desnivel, avenida de Las Américas.
Nebot: [Interrumpiendo] Hoy, hoy.
Suso parlante: Hoy se inaugura a las 10 de la mañana. Unas palabras al respecto.
Nebot: Ahí está la obra. No más palabras.
Suso parlante: La obra.
Nebot: Ahí está la obra.

Este adorno retórico devenido en periodista estuvo empeñado en evitarle al alcalde Nebot cualquier molestia al hacerle la pregunta sobre la inauguración del paso a desnivel que se desplomó con ocasión del terremoto del 16 de abril de 2016. El periodista le dijo, en simple, que diga lo que él quiera sobre el paso a desnivel. Nebot respondió: “Ahí está la obra”. El periodista, descolocado, amaga insistirle. Nebot lo atajó: “Ahí está la obra”. Ahí acabó el periodismo.

No hay ninguna pregunta sobre el porqué de las demoras en la construcción del paso a desnivel, mismo que el alcalde Jaime Nebot anunció el 20 de abril de 2016 que se terminaría en breve: “Calculo que en alrededor de seis meses estará construido” (1) (se demoró el doble). Ninguna pregunta sobre las características de este nuevo paso a desnivel, ni mucho menos sobre las razones por las cuales se desplomó el paso a desnivel anterior. El “Suso parlante” sabe desempeñar bien su acotado rol de servil del poder político.

Unos minutos después, en medio de una de sus exaltadas diatribas, el alcalde Nebot volvió a la carga: “Ahí está el puente, ahora en dos horas estamos en el puente, en dos horas están pasando los carros por el puente. Y las molestias pasan, pero la obra queda” (2).

Sobre esta última frase del alcalde Nebot, un periodista acucioso le podría haber preguntado acerca de la responsabilidad de la Alcaldía en relación con esas molestias. Porque hay razones para pensar que dichas “molestias”, que se tradujeron en la pérdida de la vida de dos personas (Jorge Patiño y Vicente Rivas) y en pérdidas económicas cuantiosas para los locales comerciales circundantes, resultan de responsabilidad objetiva de la Alcaldía de Guayaquil (3). Por supuesto, un “Suso parlante” auto-combustionaría antes de formularle a Jaime Nebot una pregunta así.

El “Suso parlante” lo desempeñan muchos e intercambiables “periodistas”, en el triste rol de adornos retóricos del poder. No traen pilas.

(1) En seis meses habría nuevo paso a desnivel en avenida de las Américas’, Diario El universo, 20 de abril de 2016.
(2) ’26 ABRIL 2017 ENLACE RADIAL AB JAIME NEBOT’, Alcaldía de Guayaquil [21:45-21:55]

La dignidad del perdedor

26 de abril de 2017


Evoqué una frase de Jorge Luis Borges en una entrevista el día de las elecciones: “Hay una dignidad que el vencedor no puede alcanzar”.

Un ejemplo de ello fue el discurso de John McCain el 4 de noviembre de 2008, cuando perdió la Presidencia de los EE.UU. frente a Barack Obama. Escuché ambos ese martes de elección: me gustó más el discurso de concesión de derrota de McCain que el discurso triunfal de Obama. McCain supo estar a la altura de la sentencia borgeana.

Uno que no estuvo a la altura fue Guillermo Lasso. Su discurso fue contradictorio por dos razones: A) Porque si el CNE es fraudulento, el movimiento de Lasso debería rechazar los resultados electorales que sí los beneficiaron, pues de no hacerlo así, CREO sería un beneficiario del fraude que denuncia; B) Porque si quiere representar la opción del “cambio”, con acciones como ésta, Lasso no se diferencia de lo que critica en los modos del Presidente actual. Esto último lo argumenta muy bien Felipe Burbano de Lara en su columna de opinión del 25 de abril de 2017 (1).

Estas contradicciones de Lasso son muy graves: se relacionan con la coherencia interna de su reclamo (si es fraude, debe serlo no sólo para aquello que no me beneficia) y con su razón de ser (representar un cambio al correísmo). Le restaron dignidad a su derrota.

(1) “Si fue la revolución ciudadana la que llevó la política durante estos diez años al terreno permanente de la confrontación y la polarización, pues la decisión de Lasso tiene el mismo significado: confrontar con el gobierno de Moreno sin darse la oportunidad de abrir, en este momento de transición, el espacio político para exigir un nuevo clima de convivencia”, v. Burbano de Lara, Felipe, ‘El error histórico de Lasso’, Diario El universo, 25 de abril de 2017.

El Mundo de los Niños

23 de abril de 2017


“El Mundo de los Niños”, enciclopedia a la que mi entrañable amigo el Curro ha denominado “material imprescindible de desasnamiento parvulario”, está disponible en la web.

Just thought I’ll let you know, fucker.

La DP presidencial

22 de abril de 2017


Como pocos partidos políticos en el Ecuador, la extinta Democracia Popular podía jactarse de haber colocado dos Presidentes de la República. Pero era mejor que la DP no se jacte de nada, pues ambos fulanos resultaron un desastre.

El ibarreño Enrique Ayala Mora, en su libro ‘Resumen de Historia del Ecuador(1), describió de manera sucinta a los gobiernos del incompetente de Osvaldo Hurtado (1981-1984) y del fracasado de Jamil Mahuad (1998-2000), en los siguientes términos:

Osvaldo Hurtado.- Su gobierno “enfrentó la crisis tomando medidas que afectaban duramente los ingresos de la mayoría, cediendo a presiones de las élites y del Fondo Monetario Internacional (FMI). Realizó la sucretización, un arreglo de la deuda externa de resultados desastrosos. La protesta social liderada por el FUT hizo tambalear al régimen, pero logró mantenerse, sin cambiar sus políticas” (p. 117).

Jamil Mahuad.- Su gobierno “tomó medidas de ajuste, dejó crecer los conflictos y sacrificó a la mayoría nacional para proteger los intereses de los banqueros que financiaron su campaña. En marzo de 1999 decretó un feriado bancario y una congelación de depósitos, afectando a cientos de miles de personas. Entregó sin beneficio para Ecuador, renunciando  a la soberanía nacional, la base de Manta a fuerzas norteamericanas. Frente al descontrol económico y una inflación que llegó a más de 20.000 sucres por dólar, para evitar su caída, por presión de poderosos intereses decretó la “dolarización” de la economía nacional, sin estudios técnicos ni preparación” (2) (p. 121).  

Dos presidentes de la derecha serrana, sometidos a los poderes fácticos nacionales e internacionales, cuyas decisiones tendieron a favorecer a unos cuantos poderosos en grave perjuicio para las grandes mayorías. Es decir, lo típico de la derecha en el poder.

(1) Ayala Mora, Enrique, ‘Resumen de historia del Ecuador’, Corporación Editora Nacional, Quito, 2008 [Tercera edición]. Los resaltados no son del original.
(2) Este chiripazo de Mahuad, la dolarización, se ha sostenido por la idea compartida de que resulta mucho mejor restringir ciertas competencias (las políticas monetaria y cambiaria) a nuestras autoridades. Es un sentido homenaje que nuestros políticos le rinden a su ineptitud, v. ‘Robert Barro sobre la dolarización ecuatoriana’.

Entrevista radial (Kafeína)

21 de abril de 2017


Entrevistados por María Isabel Cevallos, el economista Víctor Hugo Villacrés y yo intercambiamos ideas en este programa radial auspiciado por kafeina.tv.

Hablé sobre la necesidad de eliminar los tipos penales de injurias y desacato, así como de la necesidad de promover la equidad en el flujo informativo (al amparo de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos). Hablé también sobre el derecho a la protesta (en general, y en específico, en los tiempos del Cabeza de Canguil Dulce), sobre la máxima “lo que se argumenta sin razón, se desecha sin razón” y sobre la expulsión del chileno Mery Bell de un restorán de la capital. Finalmente, hablé sobre los liderazgos y el electorado de Alianza País, sobre el etnónimo “ecuatorianos”, el conservadurismo de Rafael Correa y la política “Mickey Mouse” de CREO.

Estuvo entretenido.

Ciertos modos sudamericanos


Jorge Luis Borges sentenció que un hábito de los sudamericanos en política era “conspirar, mentir e imponerse” (1). Tener a la imposición como un resultado (ese “quítate tú para ponerme yo”, tan madrepatrio) suele prescindir de las razones compartidas. En nuestros países meridionales, un político se impone a otro (típicamente) a través de actos de fuerza.

Un episodio de esta tradición sudamericana fue retratado por el New York Times en un artículo titulado ‘¿Pisados por Keiko Fujimori?’, de autoría de Alberto Vergara. En su artículo, Vergara relata cómo en el Perú una mayoría parlamentaria destruyó una política educativa de calidad para satisfacer los intereses de instituciones educativas deficientes.

La historia es como sigue: en el Congreso Nacional peruano, 72 de los 130 parlamentarios pertenecen a las filas del Fujimorismo (el partido alrededor de la familia Fujimori, padre e hija, opositor al gobierno del presidente Pedro Pablo Kuzcynski). Prevalidos de la fuerza de sus números, “es un secreto a voces”, escribió Vergara, “que actores con intereses en la industria de la educación privada (en especial universidades privadas de mala calidad que, además, financian políticos) buscaban deshacerse de un ministro que empujó la necesaria regulación que el Estado debe ejercer sobre esta educación privada”. La razón formal para destituir al Ministro de Educación Jaime Saavedra fue, por supuesto, una distinta: se le imputaron unos supuestos malos manejos en el ministerio (2).

El ministro destituido pudo demostrar un buen récord. Durante su administración, el Perú registró mejoras en los resultados de la prueba PISA, instauró una más amplia política de becas e impulsó una regulación necesaria del sector educativo (3). Pero nada de eso le importó a la aplanadora fujimorista, la que “humilló al ministro, no escuchó razones, y se vanaglorió de su fuerza puramente aritmética”.

El gobierno de Kuzcynski pudo sostener a su Ministro de Educación a través de una destitución del Congreso y un llamado a elecciones legislativas anticipadas, pero no se sintió en la capacidad de enfrentar al Fujimorismo. Por ende, Kuzcynski dejó caer a su ministro Saavedra y sus políticas exitosas. Así, tras conspirar y mentir, la oposición en el Perú se impuso, y con ella, los turbios intereses de los homólogos peruanos de nuestra recordada Universidad Cooperativa de Colombia.

Es decir, un escenario clásico de pugna de poderes en el Sur de América, en confirmación de una sentencia borgeana.

(1) Borges describía el infierno en la obra de Swedenborg desde el punto de vista de los bienaventurados: “Para el bienaventurado, el orbe diabólico es una región de pantanos, de cuevas, de chozas incendiadas, de ruinas, de lupanares y tabernas. Los réprobos no tienen cara o tienen caras mutiladas y atroces [a los ojos de los justos], pero se creen hermosos. El ejercicio del poder y el odio recíproco son su felicidad. Viven entregados a la política, en el sentido más sudamericano de la palabra; es decir, viven para conspirar, mentir e imponerse. Swedenborg cuenta que un rayo de luz celestial cayó en el fondo de los infiernos; los réprobos lo percibieron como un hedor, una llaga ulcerante y una tiniebla”, v. ‘Un ensayo por Borges acerca de Swedenborg’.
(2) Una maniobra al alcance de una campaña orquestada. Que sea cierta o no, no creo que haya sido de mayor relevancia para el Fujimorismo.
(3) No es difícil imaginarse a los homólogos peruanos de nuestra recordada Universidad Cooperativa de Colombia (semillero de diputados ecuatorianos) “financiando” a los diputados peruanos a fin de mantener a la educación como un negocio de baja calidad.

Guayaquil, cada vez menos destino


Juzgado por el descenso en el número de usuarios de su terminal aérea, Guayaquil es cada vez menos destino. El año 2016, el aeropuerto José Joaquín de Olmedo “registró un movimiento de 3.759.467 pasajeros, 83.733 más que el año previo, pero 225.283 menos usuarios si se lo compara con el flujo registrado hace dos años” (1).
 
Fuente: Diario Expreso

La razón para este descenso la tiene Ángel Córdova, gerente de la empresa TAGSA, la administradora privada del aeropuerto José Joaquín de Olmedo. Este funcionario le endosa la responsabilidad a la ciudad:

“Es importante primero comprender que los aeropuertos no son un destino, los destinos son los países y ciudades. Entonces, las aerolíneas y las personas van hacia los países o ciudades que son polos de atracción […] Nosotros como aeropuerto conversamos con las aerolíneas, tratamos de convencerles de que vengan, pero para que eso ocurra no basta con decirles que tienen un aeropuerto bonito y con un buen servicio” (2).

La explicación para que Guayaquil no resulte un “polo de atracción” para las empresas de aviación es “la falta de promoción y la tramitología”. Sobre esta última, el presidente de la Cámara de Turismo del Guayas, Holbach Muñetón, ha señalado que los trámites en Guayaquil “son tan engorrosos, que las líneas aéreas se asustan” (3).

En resumen: Guayaquil es una ciudad que registra un descenso en el uso de su terminal aérea, que no resulta un “polo de atracción” para las empresas de aviación, que mantiene “trámites engorrosos” en su administración pública y que ofrece una fracasada promoción turística.

Un botón de muestra de cómo funciona el llamado “modelo exitoso de desarrollo”.  

(1)Guayaquil deja de volar alto en el mercado aéreo’, Diario Expreso, 21 de abril de 2017.
(2) Ibíd. El diario atenúa la afirmación sobre la falta de atractivo de la ciudad hecha por el gerente de TAGSA, pues afirma sin profundizar que “en ese sentido Guayaquil viene perdiendo cierto encanto”. Un trabajo responsable y exhaustivo buscaría desentrañar las deficiencias en la promoción turística de Guayaquil a las que cabe atribuir la pérdida de “encanto”.
(3) Ibíd. Esto de los “trámites engorrosos” es un mal generalizado de la Alcaldía de Guayaquil, que rara vez es abordado por el periodismo de la ciudad.

Nuestras miserias democráticas

20 de abril de 2017


La entrevista a la candidata por Centro Democrático Nathaly Toledo, experiodista de Teleamazonas, realizada el 18 de enero por el medio de comunicación “La república” en el marco de la campaña electoral para la Asamblea Nacional, resulta de sumo interés. Extraigo de ella tres ideas (1):

1) La política sin ideología. Esta es la razón por la que esta experiodista aceptó participar como candidata de Centro Democrático: “Centro Democrático no tiene una ideología y eso para mí es básico, porque las ideología dividen”. Su participación en política se originó por sus ideales “animalistas”, por los que promoverá un proyecto de ley para el cual va a recolectar firmas “incluso independientemente de los resultados”.

2) El periodismo se preocupa de sus intereses, no de los ciudadanos. Lo confirma Nathaly Toledo, una persona que conoció el negocio por dentro: “Hay intereses, una línea editorial. No es verdad que hay prensa independiente. Los oficialistas son relacionadores públicos del gobierno de turno, pero los demás también tienen intereses”.

3) “La república” se preocupa de sus intereses. Como un corolario de la idea anterior, “La república” utilizó en el titular a esta entrevista lo que le servía a su clara agenda anti-gobiernista. Puso, con sutil pulla: “Nathaly Toledo, la candidata periodista que no derogaría la Ley de Comunicación”.

Conclusión: Ciudadanos sin ideología y periodismo con sesgo. Resulta un buen resumen de nuestras miserias democráticas.

Lassoledad

19 de abril de 2017


Durante la primera y la segunda vuelta, el mejor día para Guillermo Lasso fue el 21 de febrero. Ese día, Lasso estaba en Guayaquil frente a las instalaciones del CNE liderando una protesta por fraude, rodeado de miles de simpatizantes y apoyado por varios políticos, entre ellos, Abdalá Bucaram Jr. y Jaime Nebot. Los sucesos de aquel 21 de febrero parecían confirmar que Guillermo Lasso se iba a convertir en el Gran Contradictor del Correísmo, tal vez en ruta a la Presidencia de la República. Ese día, Lasso era legión.

Sin embargo, después de aquel día, las cosas a Lasso se le fueron yendo como para el carajo. Los primeros en abandonarlo, todavía en campaña, fueron los políticos. Su principal aliado en la provincia del Guayas, Jaime Nebot, tomó distancia con una jugada propia de un “viejo sabido” (1). También lo abandonó Abdalá Bucaram Jr., cuyo candidato a la Vicepresidencia de la República, Ramiro Aguilar, advirtió que CREO “es de la Sierra, es una candidatura de clase media y por eso va a perder las elecciones. Repito, va a perder las elecciones y después va a decir que hubo fraude(2).

Una vez obtenidos los resultados de la segunda vuelta, en efecto, Guillermo Lasso se lanzó a decir que hubo fraude. Lasso advirtió que reclamaría ante la OEA, pero la OEA se apresuró a reconocer el triunfo de Lenin Moreno. Los gobiernos de los países extranjeros, incluido el de los Estados Unidos de América, reconocieron pronto el triunfo de su rival. Así, las cosas a Lasso se le pusieron cuesta arriba: los organismos internacionales y los gobiernos extranjeros le restaban potencia al reclamo por fraude que Lasso empezaba. 

Descartados así los apoyos de los políticos ecuatorianos y de la comunidad internacional, le quedaba a Lasso hacerse fuerte en la sociedad civil. Poco a poco, sin embargo, esos apoyos también han empezado a desgajársele. En este sentido cabe entender la distancia que han tomado frente al discurso del fraude opositores al gobierno como Manuel Ignacio Gómez y Felipe Burbano de Lara.

Tanto Gómez como Burbano de Lara, en sendos artículos elogiosos a Lasso publicados en diario El Universo, enviaron un claro mensaje acerca de la necesidad de voltear la página. Gómez sostuvo que ya fue, que “[q]uedó en el camino la posibilidad de un cambio”, mientras que Burbano de Lara fue más contundente:

“Lasso cometió un solo error en la segunda vuelta: proclamarse triunfador de la elección muy tempranamente sobre la base del exit poll de Cedatos. De allí en adelante, en lugar de capitalizar lo conquistado para seguir trazando las agendas del Ecuador poscorreísta, se puso a jugar con fuego deslizándose al pantanoso terreno del fraude. Y en ese desliz, los avances alcanzados corren el peligro de corroerse y distorsionarse” (3).   

Lasso, sin embargo, se mantiene en sus trece con la estrategia del fraude: ayer ratificó que no reconocerá el triunfo de Moreno (4).

En mi opinión, a Guillermo Lasso le convendría una jugada cortazariana: “No todo está perdido, si tenemos el valor de admitir que todo está perdido, y empezarlo de nuevo”. Con este borrón y cuenta nueva, Guillermo Lasso podría dedicarse efectivamente a “capitalizar lo conquistado para seguir trazando las agendas del Ecuador poscorreísta” de cara a la siguiente batalla: las elecciones seccionales del 2019.

Pero emperrarse en las acusaciones de fraude es una manera de NO “capitalizar lo conquistado”, sea dicho in the parlance of Burbano de Lara. Todo lo contrario: es una vía segura para quedarse cada vez más solo. Lasso ya ha perdido el apoyo de los políticos ecuatorianos y de la comunidad internacional, y se enrumba a un cada vez mayor desgaste entre la sociedad civil opositora al oficialismo. Esto, porque su discurso de fraude está ya en trance de cruzar la frontera que separa un justo reclamo del berrinche y la pataleta.

En conclusión: casi dos meses después de aquel 21 de febrero, el hombre que aquella tarde era legión, hoy se está quedando solo (la compañía de Páez únicamente acentúa su soledad), emperrado en un callejón sin salida discursivo y esforzándose, con una pasión digna de mejor causa, por dilapidar lo que había ganado en varios años de construcción de su imagen política.

(1) De la estrategia de Nebot he hablado en otra parte: v. ‘El extraordinario caso del PSC: triunfar perdiendo’, Xavier Flores Aguirre, 30 de marzo de 2017.
(2) Juan Carlos Calderón, ‘Ramiro Aguilar: el trompón de Jacobito nos mató’ [entrevista], Plan V, 20 de marzo de 2017.
(3) Felipe Burbano de Lara, ‘Lasso, la democracia y el fraude’, Diario El universo, 18 de abril de 2017; Manuel Ignacio Gómez, ‘Gracias, Guillermo’, Diario El universo, 17 de abril de 2017.
(4) Guillermo Lasso dice que no reconocerá victoria de Lenín Moreno’, Diario El universo, 19 de abril de 2017.