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El informe del 2024

31 de julio de 2026

            Publicado en diario Expreso el viernes 31 de julio de 2026.

El informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) del 2024 ilustra claramente un escenario de uso de las instituciones del Estado para beneficio del poder oficial que “tuvo como objetivo impedir la participación política de la oposición, lo que constituyó una violación a su derecho a la igualdad de oportunidades para postularse y hacer campaña sin restricciones arbitrarias y discriminaciones” (Párr. 3). 

En sus páginas, se describe el uso de las instituciones del Estado que se pusieron a disposición para cumplir el reprobable objetivo y que incurrieron en decretar las inhabilitaciones administrativas de personas opositoras, imponer obstáculos para la inscripción de candidaturas opositoras y ejecutar detenciones arbitrarias y amedrentamientos a las personas opositoras o percibidas como tales. 

Este informe de la CIDH del año 2024 describe, por ejemplo, las inhabilitaciones de origen administrativo para impedir la participación de opositores y recordó que el estándar internacional es que “ningún órgano administrativo puede restringir los derechos políticos a elegir y ser elegido a través de sanciones de inhabilidad o destitución” porque ese tipo de sanciones “sólo puede ser impuesta mediante condena por juez competente, en el marco de un proceso penal” (Párr. 21). En el Ecuador, hoy, el estándar es mucho más bajo que una condena penal. 

En ese informe del año 2024 se criticó el trato desigual en la inscripción de las principales candidaturas opositoras al régimen y las oficialistas, lo que en palabras de la CIDH “sugiere un trato discriminatorio en el acceso a la función pública y una afectación arbitraria a la oferta electoral” (Párr. 23). También criticó el uso de detenciones arbitrarias y amedrentamientos a personas opositoras o percibidas como tales, en una represión que “no sólo estuvo dirigida contra personas opositoras, sino también contra defensores de derechos humanos y periodistas” (Párr. 30) y cuya ejecución incluyó “omisión de procedimientos judiciales, el secretismo en torno a la situación de personas detenidas y la intimidación a sus familiares”, todo lo cual demostró, en palabras de la CIDH, “un carácter deliberado, planificado y coordinador de distintas instituciones” que “socavan los principios básicos del Estado de Derecho y la democracia” (Párr. 36-37).

Y eso es precisamente lo que ocurre en el Ecuador: se trata de manera desigual y se impone obstáculos a la participación de los partidos de oposición, y se ha llegado a encarcelar y amedrentar a los opositores, en un ambiente marcado por el miedo y la incertidumbre. Es claro que se está instrumentalizando a órganos del Estado (principal, pero no exclusivamente, a los órganos de justicia y electorales) para marcar la cancha electoral a favor del partido del gobierno. Es inobjetable que las reprobables prácticas descritas en el informe de la CIDH del 2024 están ocurriendo en el Ecuador del 2026.

El título del informe de la CIDH del año 2024 es “Venezuela. Graves violaciones a los derechos humanos en el contexto electoral” y describe en detalle las etapas de la persecución y la represión política sufridas en ese país. Tal parece, alguien les está calcando su receta. 

Decisiones en la derecha costeña

22 de febrero de 2017


La entrevista radial de hoy 22 de febrero pintó al Alcalde Jaime Nebot de cuerpo entero. Sobre Guillermo Lasso y CREO, Nebot dijo que él no era el responsable de la falta de unidad de la centro derecha, que eso era culpa de Lasso. Nebot describió la paliza que el PSC le metió a CREO en Guayaquil y Guayas (de “3 a 1” y de “2 y medio a 1”), lo que describe el tamaño del daño que Nebot le causó a CREO , pues esos votos habrían apoyado a la opción de Lasso en la provincia del Guayas (que representa casi la cuarta parte del electorado total del país).

Exposición de la “doctrina Nebot”: My way or the highway.

Para el Alcalde Nebot, la marcha para defender el paso a la segunda vuelta de Guillermo Lasso se hará cuando él lo determine, porque él sabe organizar marchas. Esto es ser un auténtico bacán: la candidata que Jaime Nebot puso en carrera a la presidencia fracasó estrepitosamente, pero él todavía es quien maneja los hilos de la tendencia.

La derecha ecuatoriana debe renovarse y Nebot constituye un lastre para esta renovación.

Esta es la coyuntura: hoy se ha visibilizado que el poder de Nebot está menguante: su apoyo a Cynthia Viteri (como el apoyo antes que le dio a Lasso) se tradujo en nada. El año 2013, Lasso perdió en todas las parroquias del cantón Guayaquil frente a Rafael Correa, a pesar de contar (?) con el apoyo de Nebot. Este 2017, Jaime Nebot puso en juego todo su caudal político para apoyar a su candidata, para que el resultado sea que obtuvo la mitad de los votos del candidato ganador (diametralmente opuesto al PSC) y termine a más de diez puntos del candidato Lasso, que hoy ocupa el puesto al que ella aspiraba. Por no ganar, su candidata ni siquiera ganó en el bastión tradicional del PSC, Guayaquil, donde perdió frente al candidato de gobierno. Es decir, un rotundo fracaso.

Guillermo Lasso tiene una oportunidad de oro para relevarlo a Nebot del comando de la derecha costeña. Simbólicamente, ayer sucedió un hecho importante: la estrella de la movilización fue Guillermo Lasso, mientras Nebot fue relegado a un puesto de segundón. Casi fue forzado a salir del Palacio Municipal para ir al CNE la tarde de ayer, pues su propuesta original fue hacer una marcha el 8 de marzo (2). La mayoría de la gente no parece todavía entender una marcha pensada para una fecha tan lejana, cuando se requiere acción inmediata. Pero en el mundo de Nebot, esta “acción inmediata” le quitaría a él protagonismo, por eso es que hay que hacerlo como él dice.

Será interesante observar cómo se desarrolla esta disputa interna de la derecha. Si Nebot, a pesar de ser derrotado en las urnas (vía Viteri) conserva su poder determinante en el rumbo de la derecha, o si se viene un cambio de timón con Lasso. Es la oportunidad para ello: Nebot se encuentra débil, pues se le ha descorrido el velo de sus límites como político. Mucha gente, en esa misma derecha, se ha decepcionado de él por su egoísmo y han empezado a sentir (o mejor dicho, han caído en cuenta) que han sido manipulados, durante años, por un político hábil. Guillermo Lasso tendría que moverse de una manera muy astuta para ganarse ese electorado PSC manteniéndolo a raya a Nebot, relegándolo a un segundo plano, como sucedió ayer.

Confiar en que Nebot tenga grandeza de miras en su unión con Lasso es una ingenuidad, como confiar que el alacrán no pique a la ranita que lo ayuda a cruzar el río (3). Él hará lo de siempre: jalar agua para su molino, maximizar sus beneficios aún a costa del resto. Si Guillermo Lasso es suficientemente hábil, esta es la ocasión para un relevo de poder en la derecha costeña. Pero si no lo hace, tal vez sea una decisión que él lamente por mucho tiempo, como en su momento lamentó el apoyo que recibió de Nebot el año 2013.

Solo que ahora lo lamentaría mucho más, por todo lo que está en juego.

(1) Esto es similar a que ante la pregunta “¿Quién se comió el chocolate?”, el que tiene la cara manchada de chocolate, señale a otro como culpable.
(2) ¿La razón? Movilizar a los trabajadores municipales y de las empresas “amigas” no es posible los fines de semana. 
(3) Una versión didáctica de esta fábula, aquí.

Viejo país a la vista

2 de diciembre de 2016


Sobre la política en el parlamento ecuatoriano, tras el retorno a la democracia: “Algunas coaliciones, como las de Ecuador, son muchos más informales, ad hoc y de corta duración” (1).

El expresidente Hurtado escribió esta descripción de comportamiento político el año 2006, antes de la existencia de Alianza País (AP). Su irrupción en la política (de AP, el año 2007) ocasionó que la polarización entre el Ejecutivo y el Legislativo (coloquialmente conocida como “la pugna de poderes”) se apacigüe mientras el poder se consolidó por decisión popular en AP. La Asamblea Constituyente de Montecristi y dos Asambleas Nacionales son testimonio de ello. Pero esta luna de miel ha terminado.

La Asamblea Nacional que se viene, lo más probable, es que vaya a resultar una Asamblea fragmentada (con Alianza País con una mayoría no decisiva) y con un carácter confrontativo efectivo (o sea, the very revival of “la pugna de poderes”) y unas coaliciones “informales, ad hoc y de corta duración”, como las describió el zombie que ejerció una olvidable presidencia entre 1981 y 1984 (2).

El viejo país a la vista. Coming soon. Mayo 2017, GRAND RE-OPENING.

(1) Hurtado, Osvaldo, ‘Los partidos políticos, las legislaturas y los presidentes’, en: AA.VV. 2006, ‘La política de las políticas públicas. Progreso económico y social en América Latina’, Banco Interamericano de Desarrollo, México D.F., pp. 27-64. (El título de Hurtado es un poco raro: como si un tipo que estudia la naturaleza publicara un artículo con el título “Las nubes, las montañas, los árboles”, es cualquiera. La academia no se lo tomaría en serio, lo estimarían un émulo de Freddy Ehlers). De todas maneras, la descripción de las coaliciones legislativas hecha por Hurtado se ajusta a lo sucedido en ese esperpento compuesto por altos personajes de la Vieja Guardia política llamado ‘La Unidad’. En su artículo del 2006, Hurtado se refería a las coaliciones en el Legislativo, que era adonde se proyectaba La Unidad. Ya no existe.
En todo caso, su breve historia nos sirve como un abrebocas de la fragilidad de las coaliciones en la Asamblea Nacional que se avecina.
(2) Olvidable, literal. Cuando hizo campaña en la elección presidencial del año 2002 (con la esporádica “Patria Solitaria”: obtuvo apenas el 1.08% de los votos, penúltimo), Oswaldo Hurtado, quien había sido presidente en los años iniciales de los ochenta (tiempos que eran ya televisivos), recorrió la popular Bahía de Guayaquil para promocionar su candidatura a la Presidencia de la República. El pueblo allí reunido, según lo vio pasar y así lo registró la prensa local, se preguntaba qué quién es que era ese man.

Un septuagenario equivocado

22 de octubre de 2016


Cuando pienso en la rapacidad del ser humano, recuerdo aquella historia narrada en el libro de Jared Diamond ‘Guns, germs, and steel’ (1): en unas islas llamadas Chatham (como el nombre inglés de nuestra isla San Cristóbal) situadas a unos 800 kilómetros al este de Nueva Zelanda, a finales del año 1835, los maorí atacaron a los moriori hasta casi su total exterminio.

La historia es como sigue: ambos grupos, maorí y moriori, tuvieron un origen común pero un desarrollo diferente. Anterior al año 1500, una porción del grupo original maorí (‘los moriori’) migró desde la isla norte de Nueva Zelanda a las islas Chatham (‘Rekohu’, en lengua moriori). Mientras los maorí se desarrollaron como un pueblo guerrero, los moriori eran una sociedad igualitaria y pacífica de cazadores-recolectores. El mes de diciembre de 1835 los maorí viajaron hasta las islas Chatham para masacrar a los moriori de una manera indiscriminada. Su justificación era sencilla: “¿Y qué con [el exterminio de los moriori]? Eso estaba de acuerdo con nuestras costumbres” (2).

Obviamente, el mundo ha evolucionado de estos actos rapaces: los ha institucionalizado. En un marco institucional, las clases dirigentes del Ecuador han sido incapaces de “formar consensos amplios y perdurables que permitan identificar e implementar políticas públicas inclusivas necesarias para el respeto y goce efectivo de todos los derechos humanos” (3). En otras palabras, los políticos ecuatorianos son predadores unos de otros: todos quieren ser aquel maorí que aniquila al moriori, aquel poderoso que se impone al débil. El patriarca del PSC, León Febres-Cordero, describió la naturaleza rapaz de la política ecuatoriana a cabalidad: “yo tuve que ser lo que fui para poder supervivir, sino me destruían” (4).

*

Este antecedente es necesario para comprender el argumento de Nebot para esta contienda electoral, que se compone de dos elementos: 1) hago todo lo que me conviene en primera vuelta; 2) en segunda vuelta pacto con el ganador en primera vuelta del “bando opositor”. Así, la primera vuelta funciona a manera de primarias para la oposición. Hay un detalle a considerar en esta argumentación: Jaime Nebot y el PSC se juran indispensables para esa segunda vuelta.

¿Es realmente así? Su alfil Viteri y su pirotecnia retórica servirán para arrastrar asambleístas, pero no llegará a segunda vuelta. Lasso se encuentra estancado desde hace fu y sus nuevas estrategias para crecer parecen una receta para perder. Por su parte, Moncayo es la nueva cara septuagenaria en el panorama de candidaturas presidenciales que, curiosamente, con un buen discurso de conciliación y una red adecuada de alianzas, podría alcanzar la segunda vuelta para el “bando opositor”.

En este probable escenario de segunda vuelta, Nebot y su rebaño son prescindibles porque restan más que lo que suman al candidato Moncayo. Una eventual alianza de Moncayo (ID) con el PSC sí que podría restarle a Moncayo un pedazo del electorado anti-correísta de centro-izquierda (porque Nebot también tiene un efecto reactivo, en especial en la Sierra).

La debacle de Nebot, en todo caso, habría empezado antes. En febrero, Jaime Nebot era un político de oposición que aglutinaba en torno suyo a representantes de Quito (su alcalde, Mauricio Rodas) y de Cuenca (el prefecto del Azuay, Paúl Carrasco) en un movimiento político nuevo y con altas aspiraciones:
 
Para el mes de octubre, sin embargo, a Jaime Nebot se le vino abajo aquella “cosa” con la que pretendía hacer historia. Apenas se quedó en alianza con Ramiro González, quien es incluso repudiado por miembros de su propia agrupación política. Los miembros originales de ‘La Unidad’, Rodas y Carrasco, lo cambiaron por el “nuevo Guillermo”, aquel que es su supuesto “enemigo” dentro de la misma tendencia conservadora de derechas. 

Y el que sea Ramiro González quien se haya quedado a su lado es un giro curioso de los acontecimientos, si se toma en cuenta este antecedente:

Un sujeto de "doblez utilitaria al infinito", según el muy guayaco Naipe Centralista. Fuente 

*

Jaime Nebot ha jugado a la política con las fórmulas rapaces de la ‘Vieja Guardia’ (su lema, “del consenso, su apariencia”) y no le ha servido. Su experimento de ‘La Unidad’ fracasó: Rodas huyó a tiempo, mientras que a esa sardina llamada Carrasco lo deglutió él mismo, cuando actúo a su entera conveniencia (5). Los dos lo abandonaron y Nebot ha terminado por quedarse solo (pues quedarse con Ramiro González es, técnicamente, quedarse solo).

Cuando pienso en la rapacidad del ser humano, pienso en el Jaime Nebot de esta contienda electoral: un señor septuagenario que no sabría otra cosa que imponerse (como los maorí a los moriori), que se pretende “el Gran Elector de la Oposición” y que se jura indispensable en una posible segunda vuelta.

Un señor septuagenario que está equivocado, en la forma y en el fondo.  

(1) Diamond, Jared, ‘Guns, germs, and steel. The fates of human societies’, W. W. Norton & Company, New York, 1999 [Primera edición, 1997], capítulo segundo: ‘A natural experiment of history. How geography molded societies on Polynesian islands’ (pp. 53-67).
(2) Ibíd., p. 54. Uno de los supervivientes moriori recordaba que “mataron a hombres, mujeres y niños, sin discriminación” (p. 53).
(3) ‘Retrato de un país roto’, Xavier Flores Aguirre, 27 de enero de 2016. En lo sustancial, nuestras “clases dirigentes” no han variado su comportamiento. Siguen siendo unos profundos imbéciles.
(4) ‘Cara a cara al diablo’, Xavier Flores Aguirre, 2 de julio de 2012.
(5) ‘Sardina en oferta’, Xavier Flores Aguirre, 5 de octubre de 2016.

K-feína II

21 de octubre de 2016


Segunda colaboración con los amigos de K-feína: conversación en la radio de Ecuador Inmediato con Álvaro Samaniego y Carol Murillo, por espacio de hora y media (3:00–4:30 pm). Se le dio con saña a la política desorientada de la oposición y a su Tiburón. Hete aquí el enlace.

Pregunta a Montúfar

7 de octubre de 2016

Si César Montúfar cree que un “político sin ideología es como un velero en altamar” y sostiene que un político que afirma no tener ideología le “da sospecha” (1), entonces…

Ante la díada "planificación vs. billete inmediato", el alcalde la tiene clara...

Nebot afirma no creer ni “en la derecha ni en la izquierda” sino simplemente en “el éxito del pueblo”. Asimismo, afirma que “no es el momento de los partidos ni de las ideologías, es el momento de hacer bien las cosas, de la eficacia, del pragmatismo” (2). Así, por sus propias declaraciones, Nebot debería ingresar a la categoría de “sospechoso” en la interpretación política de Montúfar.

C. Viteri está en las mismas. En el lanzamiento unilateral de su precandidatura, Viteri afirmó que “las ideologías, en este momento, no sirven para llenar el estómago de la gente con hambre” (21:43-21:51) (6).


Bravísima y sin ideología: socialcristianísima.
La pregunta, entonces, es:

¿Qué hace Montúfar en una misma agrupación con J. Nebot y C. Viteri?

(1) Marlon Puertas, ‘César Montúfar: para ganar a Correa, con ángeles y demonios’, Focus, Ecuador, 22 de septiembre de 2016.
(2) ‘Nebot:‘ Cynthia Viteri no es precandidata, es la candidata del PSC’, Ecuador en Vivo, 27 de julio de 2016; 'Jaime Nebot: "No soy hombre ni de izquierda ni de derecha, mi única ideología es el éxito del pueblo"', Ecuador Inmediato, 7 de octubre de 2016.
(3) 'Cynthia Viteri anuncia su candidatura a la Presidencia de Ecuador 2017', YouTube, 29 de junio de 2016. El video tiene apenas 3.698 visitas y 16 likes por 75 votos a la contra.

Lasso tiene razón

26 de septiembre de 2016

I gotta give it to Willie: Lasso tiene razón en tres de sus dichos, todos ellos relacionados con Nebot:

* Cuando sostiene que CREO perdió con el pacto que hizo con el PSC el año 2013: en ese negocio, Lasso le cedió a Nebot la participación de CREO en la provincia del Guayas a cambio de su apoyo en Guayaquil para las elecciones presidenciales. Pésimo gambito. CREO resignó asambleístas por no participar en la provincia más grande del país (con los que habría podido contar con un bloque legislativo por sí mismo en la Asamblea Nacional) y, a cambio, el apoyo de Nebot, quien acompañó a Lasso en varios recorridos por Guayaquil, resultó un fracaso: Lasso perdió en todas y cada una de las 21 parroquias de Guayaquil (16 urbanas y 5 rurales) frente a Correa. Desastroso.

* Cuando cuestiona que se dé “toletazos a los comerciantes informales en una ciudad en donde miles de personas trabajan como vendedores ambulantes”. Es probablemente el mayor síntoma de que Guayaquil está dormida el que se pueda agredir de manera impune a los más pobres de entre nosotros con la saña, la impunidad y la recurrencia con la que se lo hace. Es bueno que dentro de la misma derecha se empiecen a escuchar voces críticas con relación a esta agresión sistemática a los más pobres.

* Cuando afirma que “la pobreza no se puede esconder como la basura debajo de la alfombra”. Así sucede cuando, por ejemplo, con un sector de la población paupérrima de Guayaquil, al oeste de la Sergio Toral:, que por decisión exclusiva del alcade se encuentra excluida de las obras y servicios públicos: “Yo he tomado la decisión de que aquí no vamos a legalizar un terreno ni vamos a poner una volqueta de cascajo ni un metro cuadrado de asfalto ni un metro de tubería de alcantarillado de agua potable más allá de la Sergio Toral” (1). Así de claro. Si “esconder la basura debajo de la alfombra” es ningunear, pues eso mismo es lo que Nebot hace con sus políticas de exclusión total a los más pobres.

*

Es vox pópuli que los dos líderes de derecha se han distanciado. El candidato de Nebot (C. Viteri) y el candidato Lasso se enfrentarán entre sí por el mismo electorado que ya no lo soporta a Correa. Se restarán votos entre sí, en beneficio del oficialismo (lo que implica: o Nebot es un chimbador, o sólo piensa de manera compulsiva en su propio beneficio).

El oficialismo consolidará una alternativa de unidad dentro de Alianza País (Moreno-Glas) mientras que los dos grandes líderes de la tendencia de derecha se mantendrán divididos. Las consecuencias de ello podrían conspirar contra la convicción de Nebot de que habrá una segunda vuelta. Si el electorado percibe que la derecha está más por la cruda disputa de espacios de poder que por persuadirlo con ideas novedosas y atractivas, no tengo duda de que prevalecerá un voto en conserva del statu quo. La derecha perderá, una vez más, por sus propios errores (2).

Visto este escenario, Lasso podría afirmar haber vivido, en carne propia, aquella frase del político conservador Alzate Avendaño, quien decía que la política es el arte de defenderse de los amigos. Y en esto también Guillermo Lasso llevaría razón.

(1) ‘Extrema y persistente desigualdad en Guayaquil’, Xavier Flores Aguirre, 13 de junio de 2016.
(2) ‘La oposición en la edad del burro’, Xavier Flores Aguirre, 3 de junio de 2012.

El ecologismo histérico-opositor

1 de abril de 2016


Hay algunos “ecologistas” en Guayaquil (en esencia, un elenco de papanatas con acceso a Internet) que únicamente defiende causas ecologistas cuando (¡oh, sorpresa!) coincide que son causas de la oposición. A estos papanatas, por ejemplo, el que los esteros que rodean a Guayaquil (que, por cierto, no es únicamente el estero Salado: están también el estero Santa Ana, Mogollón, del Muerto, Palanqueado, Las Ranas, Puerto Lisa, etc.) se encuentren podridos desde hace décadas y que ninguna autoridad de la Alcaldía se haga responsable de ello, no le molesta en lo más mínimo a su cómodo “ecologismo” (1).

Fuente: Diario El telégrafo.
 
Ojalá que en el futuro este elenco de papanatas guayacos haga sus reclamos sumergido en las aguas del estero Las Ranas, con consecuencias tan predecibles como merecidas (2).

(1) Jimmy Tapia, ‘Las descargas de aguas residuales aún envenenan el estero Salado’, Diario El telégrafo, 20 de marzo de 2016.
(2) Jimmy Tapia, ‘Áreas contaminadas del brazo de mar’, Diario El telégrafo, 20 de marzo de 2016.

'Hayala Mota'

7 de marzo de 2016

Tomó los instrumentos, se fumó un AK-47 y disparó este pedito mental:
 
Publicado en El comercio, edición del 4 de marzo

Su vuelo delirante me motivó unas líneas, que consigno en mi blog:
 
"Quiero precisar que respeto el derecho del señor Ayala Mora de publicar su opinión con el estilo que él prefiera (se nota que en esta oportunidad intentó ensayar el humor). Pero quiero manifestar la cierta sorpresa que me produjo un artículo como éste, en particular porque fue escrito por un reconocido historiador. Pero en su artículo, Ayala Mora renunció totalmente a analizar los hechos, que es la marca distintiva de los historiadores honestos.

Todo lo contrario: Ayala Mora se inventó una historia delirante (como el mito alrededor de la muerte de Abdón Calderón, dicho sea de paso) que sólo puede hallar una justificación en la enconada ojeriza que mantiene contra el gobierno de Rafael Correa. Esto, porque sólo un entusiasmo animado de esos sentimientos puede ser, al mismo tiempo, destructivo para otros y para el entusiasta en cuestión. Tal es el caso de Ayala Mora, quien ha alcanzado este extremo: relatar una historia con total prescindencia de los hechos. Su manifiesta ojeriza terminó por convertirlo a Ayala en el extremo opuesto de lo que su oficio de historiador le impone.

Servirse de la herramienta del humor para escudar el nulo rigor de su opinión podría ser una estrategia válida, aunque no parece un recurso idóneo para un historiador. Ni tampoco para nadie interesado en discutir ideas con rigor. Porque no hay ninguna buena razón como para que el humor esté alejado del rigor: en el periodismo de investigación lo demuestran los casos de Bill Maher y de John Oliver, por señalar dos célebres ejemplos. En el caso de Ayala Mora, cambiar el rigor de los hechos propio de su oficio, por un dudoso humor empañado por su encono, es un pésimo gambito, empobrecedor del debate".

Entrevista en Gama Noticias, con Marcela Holguín

23 de enero de 2016


Transmitida el jueves 21 de enero del 2016.

  
El problema de la oposición sigue siendo “el día después”, pues la heterogeneidad de tendencias que hoy constituye su nueva agrupación está pegada con babas y en incapacidad de proponer un proyecto político en común. El hecho cierto es que la oposición “sabe lo que odia pero no sabe lo que quiere”, y así no se va a ninguna parte. La “oposición en la edad del burro”, de junio del 2012, sigue vigente (1).

(1) ‘La oposición en la edad del burro’, Xavier Flores Aguirre, 3 de junio del 2012.

La oposición en la edad del burro

3 de junio de 2012

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Como adolescente en la edad del burro, la oposición al gobierno nacional sabe lo que odia pero no sabe lo que quiere. Sabe que odia a Correa (muchos lo odian como “partidarios de todo-lo-que-sea anti-Correa”, o sea, sin necesidad de justificar ideas ni verificar datos, con el propósito de hacerle daño a todo lo que se asocie con él) pero no sabe qué es lo que quiere en vez de Correa.

¿Por qué la oposición no lo sabe? Creo que es por tres principales razones, interrelacionadas entre sí: la primera, por la dispersa heterogeneidad de tendencias políticas de sus integrantes; la segunda, por su incapacidad de proponer proyectos políticos concretos; la tercera, por la concreción desde el gobierno nacional de políticas públicas meritorias.

La dispersa heterogeneidad de tendencias políticas se puso de manifiesto en la reciente reunión “Diez líderes debaten sobre diez temas prioritarios para el país” auspiciada por la Cámara de Comercio de Quito. No asistieron tres (Lourdes Tibán, Guillermo Lasso, Paco Moncayo ) que sumados a los siete “líderes” que sí asistieron (César Montúfar, Lucio Gutiérrez, Martha Roldós, Luis Fernando Torres, Carlos Vera, Betty Amores y Andrés Paéz) conforman un abanico ideológico que va desde la izquierda radical hasta la derecha conservadora, pasando por el camaleónico Lucio Gutiérrez. Como reportó Roberto Aguilar en su crónica de esta reunión (1), la declaración de principios “No nos oponemos a nada, hemos venido a proponer” que al inicio formuló el Presidente de la Cámara de Comercio, Blasco Peñaherrera, fue “sistemáticamente desmentida por los siete invitados, uno tras otro”. Dato evidente: “Ese algo que los une se llama Rafael Correa. De él y no de otra cosa hablan todos durante sus correspondientes quince minutos”. Dato bizarro: Lucio Gutiérrez, único pre-candidato presidencial presente en la reunión, “termina escuchando la ovación del teatro entero” en el mismo edificio en que su caída presidencial se festejó años atrás (¡?). El primer dato es síntoma de los límites para el consenso; el segundo, un indicador de desmemoria y oportunismo. (Es curioso que pretendan oponerse a la persona que acusan de violar libertades y de romper la independencia de poderes, con un tipo que participó de un golpe de Estado y a quien botaron de la Presidencia, precisamente, por violar libertades y romper la independencia de poderes. Más que curioso, es patético.)

La incapacidad de la oposición de proponer proyectos políticos concretos se debe en buena medida a su incapacidad de consensuarlos expuesta en el párrafo anterior, pero también a su incapacidad de proponer escenarios alternativos por cuenta propia. Todavía es prematuro, pero la mayoría de propuestas opositoras, hasta ahora y en lo poco que tienen de propositivas, se disuelven casi sin excepción en eslóganes y vaguedades, lo que tiene relación con que la oposición desea cambiar no tanto un hecho aislado como un "estado de cosas". Es como si antes del gobierno de Correa las relaciones con el poder político se conducían de una manera favorable a ciertos grupos de poder, mientras que ahora están obligados a soportar un escenario distinto. Es una anécdota, pero es significativa: en la entrevista de Fernando Ampuero a Carlos Vera publicada en GkillCity.com (2), éste le dice que Correa traicionó a Ecuavisa la noche misma que ganó las elecciones (el 2006) porque a través de Juan Carlos Toledo convinieron que la primera declaración sería a dicho canal, pero Correa al momento de dar la rueda de prensa le dice a Tania Tinoco “a todos por igual”. Carlos Vera ironiza: “Esta es la correspondencia por la que el canal y tantos nos jugamos” (16:38 - 18:10). Recapitulemos el relato: Vera considera “traición” que Correa no le retribuya con un privilegio el que Ecuavisa y Vera se hayan “jugado” por su elección. Le molesta que Correa haya tomado una decisión que no favorezca a un grupo sino a todos los involucrados, “a todos por igual” según sus propias palabras. Así, resignar un privilegio en beneficio de los demás: esa es razón para enojarse y considerarlo como “traición”. Más que una anécdota, parece un síntoma. Esta impresión encuentra respaldo en el comentario que la embajadora de EE.UU., Kristie Kenney, transmitió a su gobierno con relación a la disputa entre TC Televisión y Teleamazonas en el cable 04QUITO2740 (3), disputa a la que la embajadora consideró un ejemplo de “chilling effect” y de la forma cómo "los intereses económicos limitan la libertad de prensa porque inhiben a la prensa de realizar su función de guardián ciudadano (...). El hecho de que la prensa se sienta libre para criticar al gobierno, pero no para criticar a un banquero prófugo y a sus intereses familiares, revela mucho sobre dónde reside el poder en Ecuador". (Énfasis agregado.)

La concreción desde el gobierno de políticas públicas meritorias es reconocida incluso por algunos de sus opositores. En esa misma entrevista para GkillCity.com, Carlos Vera le reconoce al gobierno de Correa méritos en el porcentaje de inversión social, el aumento de recaudación tributaria, la misión Manuela Espejo, la magnitud de la obra pública y el esfuerzo en educación (07:37 – 08:08). En este otro video, registrado en uno de sus plantones del año 2009 (4), Vera reconoce mejoras en salud, educación y seguridad social (0:43 – 1:52). Walter Spurrier, economista crítico y serio, le reconoce al gobierno de Correa en este artículo avances importantes en materia de institucionalidad (5). Los méritos reconocidos no son menores en un país que el propio Vera reconoce que “no es tan malo como el de antes” (06:46 – 06:47 de la entrevista para Gkill).

Así, los propios adversarios y críticos de Correa reconocen algunos méritos de su gobierno. Para un número importante de votantes que también le reconocen algunos méritos, de cara a las elecciones del 2013, la opción les resulta sencilla: aún cuando no coincidan en todo con Correa, preferirán (como dice el refrán popular) siempre malo conocido que bueno por conocer. Salvo que aquel que se postule como bueno sea, en efecto, muy buen candidato, de consenso y con propuestas. Pero eso requiere una madurez política que la oposición está todavía lejos de tener.

En conclusión: si la oposición persiste en la dispersión de tendencias ideológicas y en la ausencia de un discurso político coherente, que reconozca los méritos del gobierno actual para profundizarlos y sus deméritos para superarlos, con propuestas concretas y sin discursos de odio, tendrá nulas chances de vencer a Correa. Si no supera su edad del burro, el destino de la oposición frente a Correa será el que siempre ha padecido, el del recurrente fracaso.

(1) Roberto Aguilar, '¿Seré yo, Señor? ¿Seré yo?', Diario Expreso, 28 de junio del 2012.
(2) Entrevista Carlos Vera, Gkill City, 3 de febrero de 2012. 
(3) Wikileaks, 04QUITO2740, How free is the press in Ecuador?, 13 de octubre de 2004.
(4) Carlos Vera alabando al gobierno de Rafael Correa, Saulotemplar, 16 de diciembre de 2009.
(5) Walter Spurrier, Modernización del Estado, Diario El universo, 13 de mayo de 2012.

Actualización de una crítica

14 de marzo de 2010

En 1967, en su primer libro, Entre la ira y la esperanza, Agustín Cueva escribió sobre los periodistas de este país, bajo el título “Prensa y colonización”, lo siguiente:

“Para ellos, el mundo sigue siendo un cuadro en blanco y negro, con ‘buenos’ aquí, ‘malos’ allá, sin motivo, como en las películas de chullas y bandidos. Por demás está decir que los tales periodistas, están del lado del Bien, y que su ‘misión’ consiste entonces en redactar consejos píos […] la regla es que lo que ‘comentará’ nuestra prensa de cualquier suceso nacional o internacional, no sólo es previsible en cuanto al fondo se refiere (esto sería normal tratándose de una prensa de una orientación definida), sino también literalmente […] así reza el evangelio del día, que hay que defender nuestro sistema de vida… Le pagan para que escriba, para que sea fiel defensor del orden establecido”.

El miércoles pasado, mi colega de página, tocayo y amigo, Xavier Lasso, escribió, bajo el título, “A los insultos”, lo siguiente:

“No debaten, después de haber perdido casi toda perspectiva, están a la caza de palabras, de adjetivos. Lo único que quieren compartir es su vaciamiento. Así se han vuelto de derecha, de extrema derecha. (…) Da pena, vergüenza y hasta cierto malestar. Prevalidos de su posición, el privilegio de las columnas de opinión, han decidido no respetar nada. Se meten con todo, hasta con las cuestiones más íntimas, pero escasas las ideas. (…) Desde donde ahora opinan, percibiendo por lo menos los olores de la individual riqueza material, nos quieren convencer de que el Ecuador de ayer era mejor. Estábamos bien, dicen, hasta que llegó este y su manía de contestar. (…) Hoy con sus insultos hacen poco por la democracia que también se nutre de ideas. Los prejuicios crean ruido y en ese barullo mejor pesca el que todavía cuenta con ventajas materiales. Desde algunos medios asistimos a la defensa de esos privilegios”.

Podría decirse que lo que en Agustín Cueva era una crítica general al periodismo nacional, en Xavier Lasso es una crítica coyuntural al periodismo de opinión. Se percibe, sin embargo, que en este tránsito de lo general a lo particular existe un denominador común referido a lo maniqueo, prejuicioso y conservador que ha sido el periodismo que usualmente el Ecuador ha padecido, en el que los análisis políticos han solido reducirse a la ostentación de la desconfianza entre unos y otros proyectada hacia un futuro descrito en términos tan escépticos como sesgados. A esta crítica general que Cueva formuló, Lasso la actualizó y especificó, con su precisa descripción de la vehemencia que hurga adjetivos y pretende el insulto, al tiempo que carece de argumentos y de asomo de propuesta. Pero es que no pueden pedírsele argumentos y propuesta a esa exaltación continua de lo maniqueo, de lo prejuicioso y de lo conservador: es como pedirle peras al olmo. Y así lo seguirá siendo mientras muchos en el periodismo local sigan con la sonsa cantilena de culpar siempre a otros sin nunca hacerse cargo de sus miserias.

La derecha anómala

24 de enero de 2010


La derecha rancia, esa que tenía sólidos vínculos con instituciones de cuño autoritario (la iglesia y los militares) está en decadencia. El espacio es breve para discutirlo pero, aún con marcadas excepciones e importantes matices, al día de hoy, la derecha pretende la defensa de sus intereses (económicos y empresariales) y de sus valores (estabilidad en la economía, orden en las calles, propiedad privada) en la arena electoral, cuando antes solía imponerlos con la fuerza de las armas.

La idea que quiero transmitir es que las estrategias de esta nueva derecha han obtenido réditos políticos en varios países, pero no en Ecuador. Las razones para esta “excepcionalidad” son varias (de índole personal –la personalidad de los candidatos-, de carácter social –la fractura social en el país y el fracaso de los partidos políticos-, de cultura política –la inoportuna plataforma política de un discurso de derechas-) y merecen explorarse con mucho mayor detalle. Quiero transmitir esta idea de la “excepcionalidad” del país a partir de dos “argumentos” que esa nueva derecha ha utilizado para promocionarse en la arena política y que en el país han fracasado (hasta el día de hoy) de manera rotunda: los “argumentos” del éxito empresarial del candidato y el de su vinculación oportunista con el fútbol.

En el primer rubro, los casos de los presidentes Elías Saca en El Salvador y Ricardo Martinelli en Panamá, la reciente elección de Sebastián Piñera en Chile, así como en Argentina las posibilidades presidenciales del legislador Francisco de Narváez y de Mauricio Macri, Jefe de Gobierno de Buenos Aires, son ejemplos de esta estrategia política de convertir en “buenos candidatos” a personas cuyos antecedentes se refieren al (en ocasiones, un discutible o sospechoso) “éxito” empresarial. En el caso de Ecuador, el empresario-candidato habitual ha sido la persona más adinerada del país, Álvaro Noboa, quien no ha hecho sino conocer la derrota en las elecciones presidenciales en cuatro ocasiones, con resultados cada vez más desalentadores: un claro lunar en el éxito electoral-empresarial de la región.

El segundo rubro se refiere al oportunismo de vincularse con equipos populares de fútbol para obtener el favor de las masas. Hay varios ejemplos de éxito: Silvio Berlusconi con el AC Milan italiano, Mauricio Macri con Boca Jrs. y Sebastián Piñera con Colo-Colo; nuevamente el caso ecuatoriano es notoria excepción. En una entrevista reciente el “patrón económico” (o sea, “El Patrón”) de Barcelona S.C., Fidel Egas, declaró: “Eduardo Maruri no estaba preparado para ser presidente de Barcelona. Lo hizo como deseo político”. Deseo político que, si cosecha éxitos deportivos, le habría reportado altísimas posibilidades de éxito electoral. Pero las desastrosas campañas de Barcelona, lejos de catapultar la incipiente carrera política de Maruri, lo han convertido (hasta la fecha) en un elegante cadáver. La experiencia indica que todos los que dirigen un equipo popular triunfan en política, menos Maruri: nuestro Macri es un fiasco. Y así también es nuestra derecha, tan mediocre y sin brújula, que no atina ninguna.

Vale otro

16 de septiembre de 2009


El domingo 13 diario El Universo publicó una nota titulada Una oposición fragmentada busca impedir reelección de Evo Morales. Revisado el texto de la nota, podría habérsela titulado Una oposición fragmentada (y de otros lamentables atributos) no podrá impedir reelección de Evo Morales. El que mejor precisa esos atributos de la oposición que se hará acreedora de esa “catástrofe general” es el vicepresidente Álvaro García Linera: “un conjunto de fuerzas dispersas y decadentes. No solo que no hay idea, no hay programa, no hay alternativa de sociedad; es una derecha derrotada, intelectual y moralmente; no tiene liderazgo nuevo, es recalentado”.

Como en esa publicidad de helados de mi infancia, “vale otro”. Parece una frase hecha a la medida para los mediocres de por acá.

Tres versiones del No a la Pachamama

3 de octubre de 2008

Volvimos de comprar sushi y unos tintos para celebrar nuestra despedida del viaje a Bogotá y cuando estacionábamos el coche fue que vimos algunos No a la Pachamama colocados en la puerta de junto al edificio al que íbamos. No resistimos la tentación de arrancarlas, de fabular historias, de tomarnos fotografías y de reírnos hasta el borde del pis de esas pegatinas en compañía del primer tinto que descorchamos (yo quisiera suponer que la burla y la risa fueron el secreto propósito de su diseño).

He aquí tres versiones de esos momentos, tres versiones del “No a la Pachamama”:










































La nueva Constitución merece muchas críticas (como también muchos elogios que algunos obnubilados no quieren o no pueden –en su cortedad de miras, en su cerrazón mental, en su sobrada estupidez- reconocer): pero casi ninguna de las “críticas” (el solo término es excesivo) que formuló esta lágrima de oposición estuvo a la altura de un propósito de debate serio. Neta, nones a las Pachamamas mediante, se tienen muy mucho merecida la larga derrota en el referéndum. Son, en general, una vergüenza que debería atreverse a pensar(se) un poquito. Al menos, al menos, un poquito.

Fotos: The Cure Family (they will cure your wounds)