Cricket

21 de julio de 2017

En Ecuador, se suele saber mucho (o al menos saber algo) de fútbol, pero se conoce poco (o se desconoce del todo) al cricket. Es decir, se conoce mucho del deporte # 1 del mundo (“El Rey de los Deportes”) pero no se conoce casi nada del deporte # 2 del mundo (juzgados por su número de seguidores). El “Maradona” del cricket, el indio Sachin Tendulkar, es totalmente desconocido en el Ecuador.

Es real: después del fútbol, el cricket es el deporte que mayor número de seguidores convoca en el mundo. A diferencia del fútbol, esparcido por todo el planeta, el cricket es un deporte esencialmente circunscrito a doce países que son Reino Unido y once países donde alguna vez puso en práctica su imperialismo: Afganistán, Australia, Bangladesh, India, Indias Occidentales, Irlanda, Nueva Zelanda, Pakistán, Sri Lanka, Sudáfrica y Zimbabue. Un partido (el “Clásico”) entre la India y Pakistán suma mil millones de espectadores. En total, aproximadamente unos 2.5 mil millones de personas a nivel mundial son fanas del cricket (mil millones menos que el fútbol).

En el cricket, como en el fútbol, se juegan campeonatos mundiales. El último campeón fue Australia (pentacampeón en once mundiales disputados). Justo estaba en ese país cuando pasó. Estaba en un bar, en Canberra, cuando Australia venció a Nueva Zelanda en la final. Un partido lento y aburrido. Olvidable… y era la pinche final de un mundial.

Quien mejor ha descrito el deporte llamado “cricket” es Bill Bryson. Tomado de su libro ‘Down Under’ (en inglés):

Fascismo por "aporofobia"

18 de julio de 2017


De “Fascismo municipal” a su financista. El itinerario de un periodista.

 
Un periodista pudo cambiar, pero lo que se ha mantenido inalterable es el abuso contra los más pobres en Guayaquil. Como en el caso de estos 19 detenidos por la Fuerza Pública local aludidos en el artículo de Jijón, en ningún otro de los que se han reportado en decenas de años de abusos, jamás (o muy rara vez) se sabe de los nombres de los detenidos ni de las circunstancias de su detención, sus detalles particulares, nada. Desaparecen, casi literal.

(El periodismo de Guayaquil no solo es tan turro como para invisibilizar estos temas, sino que en un alarde de cinismo, diario El universo ha osado declararse defensor de “los derechos humanos”.)

La violencia contra los más pobres está invisibilizada en Guayaquil. Es como si este maltrato hacia ellos no existiera, o se lo tuvieran merecido. Una de las consecuencias de ser una ciudad aporofóbica.

Elvis y los amigos negros

17 de julio de 2017


La fina burla al P. Bartolomé de las Casas que inicia el cuento “El atroz redentor Lazarus Morell” de Jorge Luis Borges, ha cobrado merecida fama. Es como sigue:

“En 1517 el P. Bartolomé de las Casas tuvo mucha lástima de los indios que se extenuaban en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas, y propuso al emperador Carlos V la importación de negros que se extenuaran en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas” (1).

Sigue una relación de hechos que Jorge Luis Borges le atribuye a la negritud. Recuerda en su letanía a los orientales Pedro Figari y Vicente Rossi, a los políticos Abraham Lincoln y Toussaint Louverture, a la herencia musical en el candombe y en “la habanera madre del tango”.

Elvis llegaría después (el cuento se publicó en 1935). Pero bien hubiera podido añadir: “Y la música de Elvis Presley”.

En una entrevista a inicios de su carrera (1956), Elvis fue honesto sobre el origen de su estilo:

“Los amigos negros [‘colored folks’, en el original] llevan cantando y tocando esto desde antes de lo que yo puedo recordar, amigo. Ya tocaban en sus chabolas y en sus garitos, y nadie apostaba por ellos hasta que yo he despabilado el tema. Yo lo he copiado de ellos. En Tupelo, Mississippi, solía oír al viejo Arthur Cudrup aporreando su guitarra igual que hago yo, y yo me decía si algún día consigo sentir todo lo que siente el viejo Arthur me habré convertido en un músico como nadie”.

(2) Mason, Bobbie Ann, ‘Elvis Presley’, Mondadori, Barcelona, 2003, p. 55. El resaltado no es del original.

La cansillería [sic] (Naipe Centralista)

16 de julio de 2017


En el Naipe Centralista se acusa al Palacio de Najas de ser “el centro del regionalismo acérrimo”, manejado por “trincas” hipócritas, homosexuales o serranas. Business as usual.

Quito, 1809-1812

El momento culminante de la llamada “Revolución de Quito” fue la aprobación de la Constitución del Estado de Quito el 15 de febrero de 1812, documento en el que se proclamaba un manejo autónomo de las ocho provincias que componían el naciente Estado quiteño. En su artículo 5, sin embargo, la Constitución establecía que si el Rey de España Fernando VII El Deseado volviese a reinar (estaba capturado por los franceses), el Estado de Quito se reintegraría al Reino de España (1). A fin de cuentas, eso es seguir perteneciendo a España, pero administrarse por cuenta propia: es decir, “autonomismo”. Jamás independencia.

Una declaración de independencia se escribe distinto. Por contraste y para ilustrar, véase la de Cartagena de Indias, fechada el 11 de noviembre de 1811 (es decir, anterior a la constitución quiteña):

“[…] declaramos solemnemente a la faz de todo el mundo que la provincia de Cartagena de Indias es desde hoy de hecho y por derecho Estado libre, soberano e independiente; que se halla absuelta de toda sumisión, vasallaje, obediencia y de todo otro vínculo de cualquier clase y naturaleza que fuese, que anteriormente la ligase con la corona y el gobierno de España, y que como tal Estado libre y absolutamente independiente pueda hacer todo lo que hacen y pueden hacer las naciones libres” (2).

Lo que hubo en Quito en los años 1809-1812 fue una revuelta autonomista, explicada en lo esencial por Enrique Ayala Mora en términos más prosaicos que patrióticos: “Los protagonistas del proceso fueron poderosos latifundistas, para cuyo manejo político la burocracia española era un impedimento. Una vez instalados en el mando, suprimieron las contribuciones de los blancos, manteniendo las de los indios, e hicieron desaparecer la constancia de las cuantiosas deudas que habían contraído con la Corona por compra de tierras. Los notables criollos fueron los usufructuarios de la libertad(3).

Pero este es el país de un Abdón Calderón en trocitos sosteniendo una bandera tricolor que no existía para la época. Lo fabuloso nos salva de enfrentarnos a lo real: un país de segundo orden, con una independencia tardía.

(1) O sea que de todas maneras, esta administración autónoma de Quito instituida por la Constitución de 1812 habría fenecido cuando Fernando VII volvió a reinar España, en 1814. Pero ni a eso llegó, pues su duración fue más efímera: se extinguió tras la derrota de los combatientes quiteños en la batalla de Ibarra, concluida el 1 de diciembre de 1812.
(3) Ayala Mora, Enrique, ‘Resumen de historia del Ecuador’, Corporación Editora Nacional, Quito, 2008 [Tercera edición].

Historia heráldica de un pajarraco

15 de julio de 2017

El cóndor es un ave de rapiña que surca los aires de nueve países de América del Sur. Los únicos países sudamericanos sin cóndores son Uruguay, Surinam y Guyana (1). Por su vocación sud-continental, esta ave (Vultur gryphus) (2) adorna los escudos de cuatro países: Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador.

En el Ecuador, este carroñero apareció en el escudo nacional de 1843. Su debut heráldico fue aprobado por la Asamblea Constituyente reunida en Quito por Juan José Flores, la misma que adoptó nuestra tercera Constitución conocida como “La Carta de la Esclavitud”. Desde entonces, el cóndor ha figurado en todos los escudos subsiguientes, hasta el actual y definitivo adoptado durante la administración de Eloy Alfaro el año 1900.

El debut absoluto del cóndor en la heráldica de los países andinos fue en 1815, en el escudo de las Provincias Unidas de la Nueva Granada en la América del Sur (3). La ley de ese entonces ordenaba que al cóndor se lo represente “en actitud de alzar el vuelo, y con la garra levantada”. Este fue el resultado:

Otrosí: A la izquierda está el Chimborazo, "arrojando de fuego por la parte del altizana".

Close up: Mother-of-Christ.
 
Desde este Bird Trippin’ hasta la actualidad, el cóndor terminó por asentarse en cuatro escudos. En el Ecuador, es fama que a este animal carroñero se lo representa de forma errada (4). Un error de diseño, para un animal maltratado en la práctica (apenas sobreviven en el país un centenar).

Un pajarraco que es digno símbolo, por tanto, de nuestra atribulada historia patria.

(1)Cóndor andino’. En Brasil y Paraguay, su vuelo es incidental (no es especie nativa).
(2) El cóndor forma parte de la familia Cathartidae, término que proviene del griego kathartes, “los que limpian”. Apropiado para denominar a los animales que se alimentan de carroña.
(3) Sobre el escudo de las Provincias Unidas de la Nueva Granada de 1815 se ha dicho que es un “paradigma heráldico”, pues “el cóndor aparecía por vez primera”, v. George Lomné, ‘El “espejo roto” de la Colombia bolivariana’, en:  Annino, Antonio & François-Xavier Guerra, ‘Inventando la nación. Iberoamérica. Siglo XIX’, Fondo de Cultura Económica, México D.F., 2003, p. p. 481. El territorio de lo que sería el Ecuador no participó de estas Provincias Unidas, pues se mantuvo firme bajo el yugo del Reino de España. Así fue desde la pacificación de Quito en 1812 hasta la independencia de Guayaquil en 1820.
(4) Sosa, Rex, ‘El escudo de armas del Ecuador y el proyecto nacional’, Corporación Editora Nacional, Quito, 2014 [Universidad Andina Simón Bolívar, Serie Magíster, V. 161], p. 123.

'Guayaquil' en el fútbol ecuatoriano

14 de julio de 2017

Me refiero a los equipos de nombre “Guayaquil”. Por curioso que parezca, la historia del fútbol profesional del Ecuador no registra equipos con ese nombre, salvo la excepción hecha por el “Guayaquil Sport Club” en 1973. En un total de 58 campeonatos nacionales disputados, un equipo de nombre “Guayaquil” participó en un único campeonato. Con un récord poco halagüeño, además (1).

Eso terminó hoy viernes, cuando “Guayaquil City Sport Club” disputó su primer partido contra el Deportivo Cuenca en Cuenca, con saldo negativo: perdió 3 a 0. Su aparición repentina, a mitad de torneo, es la historia de una aspiración colmada.

Unos empresarios (José Julián Aguilar y Miguel Ángel Loor) resucitaron el 2014 al equipo “Guayaquil Sport Club” (el mismo que jugó en el campeonato de 1973 y el que fuera el primer equipo de fútbol fundado en el Ecuador, en 1899) y quisieron hacer el camino a primera A desde la segunda categoría, pero el camino les resultó difícil. Pasaron ellos a ser directivos de River Plate, un equipo con un nombre tan anodino que le resultaba muy conveniente un cambio. Entonces, en vez de ganarlo en la cancha desde la segunda (la apuesta original), optaron por el cambio administrativo y River Plate pasó a llamarse “Guayaquil City Sport Club” (lo mismo que el otro equipo, menos la historia + “City”). River se despidió de su nombre tumbándole el invicto al simpático Delfín F.C., campeón de la primera etapa del campeonato.

A la final, la aspiración ha sido colmada: un equipo de fútbol de primera A tiene estampado el nombre “Guayaquil” en su camiseta. Este naciente equipo tiene en sus manos una marca poderosa y la aspiración de ganarse una “hinchada propia”. En un espacio tan polarizado entre Barcelona y Emelec como la ciudad de Guayaquil, probablemente eso resultará más jodido que trepar a un equipo desde la segunda categoría. Pero es una apuesta interesante.

(1) Guayaquil Sport jugó un total de veintidós partidos en la temporada 1973: ganó cinco, empató tres y perdió catorce.

Guayaquil, la exagerada

13 de julio de 2017


En diciembre de 2015 sucedió una de las escasas movilizaciones de la ciudadanía de Guayaquil por una causa urbana. En esos días, la Alcaldía buscaba sacar del sector de la Atarazana 44 samanes de medio siglo. Muchos ciudadanos, uno de cuyos líderes fue Luis Alfonso Saltos, resistieron la medida. La Alcaldía, de todas maneras, se salió con la suya (1).

Hoy, diario Expreso publicó una noticia en la que el director de Áreas Verdes de la Alcaldía de Guayaquil, Abel Pesantes, señaló que para retirar esos 44 árboles de la Atarazana en diciembre de 2005, “se convocó a una asamblea, se mostraron los impactos ambientales y se comunicó que el proyecto iba a realizarse en la zona” (2).

Esto lo desmintió de manera terminante Luis Alfonso Saltos, en ese mismo artículo. De acuerdo con él, apenas se repartieron unos cuantos panfletos que contaban lo decidido: “Vamos a hacer esto. Punto” (3).

Hay un claro contraste entre lo dicho por Pesantes y lo que respondió Saltos.

La explicación es que la Alcaldía suele ser exagerada: así como puede considerar una gestión suficiente a repartir panfletos que cuentan lo-que-va-a-pasar, también denomina control ambiental a la contaminación de ríos y esteros y califica de regeneración a pintar las fachadas y adoquinar. Todo es grandilocuente en Guayaquil. La ciudad es una gran fantasía socialcristiana que se vende como Disneylandia, pero que funciona como el Play Land Park.

En todo caso, la buena noticia es que de esa movilización del 2015 quedó una norma. Está en el Código Orgánico del Ambiente, en su artículo 155 y es clara en obligar a los municipios del Ecuador a “consultar a los ciudadanos a quienes esta medida [la “remoción de árboles”] afecte”.

Es un artículo concluyente. Panfletos no more.

Si la ciudadanía se organiza, la Alcaldía de Guayaquil tiene que cumplirla. Cualquier persona con preocupaciones ambientales puede sentirse “afectado”.

Y si no se organiza, pues será lo de siempre. Como en Groundhog day (4).

(1)En la Atarazana reclaman por los árboles’, El telégrafo, 13 de diciembre de 2015; Juan Carlos Mestanza, ‘Guayacanes y algarrobos reemplazarán los 44 samanes de la Atarazana’, El comercio, 20 de diciembre de 2015.
(2) Blanca Moncada, ‘Prohibido mover árboles sin consultar a los vecinos’, Diario Expreso, 13 de julio de 2017. Según Pesantes: “No se puede no hacer una obra de este tipo si los vecinos no están de acuerdo”. Ajá.
(3) La pregunta de Luis Alfonso Saltos es pertinente: “¿Esa es la forma en que se genera la participación ciudadana en los proyectos que afectarán directamente la calidad de vida de un sector?”, v. Ibíd.
(4)Groundhog Day” se estrenó en 1993. El PSC ya estaba en poder de la ciudad.

Una sanción marca PSC

12 de julio de 2017

¿Cómo entender la sanción a la agente anónima que justificó la ATM en un comunicado de prensa el día de hoy?

La razón oficial es porque esa agente violó la reglamentación de la ATM.

Fuente

Pero eso es apenas la superficie. Lo que realmente revela esta sanción es la asimetría de fuerzas dentro del régimen socialcristiano.

Efrén Baquerizo y esta mujer cuyo nombre no se sabe, tienen algo en común: ambos son funcionarios municipales. Un día, estas dos autoridades se encontraron. Baquerizo aireaba sus conexiones para evadir la sanción de un agente de la ATM (Érick Álamos) y esta agente filmó y difundió la escena.

Lo que ella filmó fue una infracción (algunos dicen que incluso un delito de tráfico de influencias, como se lo ha discutido en medios de comunicación) cometida por un funcionario municipal prepotente, quien pretendió utilizar un procedimiento Vieja Guardia (¿no sabes quién soy yo?): llamar al jefe para someter (un socialcristiano de pura cepa gusta de humillar) al subalterno descarriado.

Durante la llamada, Lalama ordenó que se traslade inmediatamente al agente que citaba a Baquerizo a la base. Resultó a las finales que sí había infracción y que Baquerizo había pretendido abusar de su condición de funcionario municipal para evadirla. La citación está en el sistema de la ATM, ingresada a la hora que se cometió.

Así las cosas, Baquerizo obró mal, por donde se lo mire. Sin embargo, Luis Lalama dice de Baquerizo que “ha tenido la gentileza de reconocer que tal vez no debió haber discutido abiertamente con el agente”. Una declaración que abre preguntas: ¿Gentileza? Tal parece que Baquerizo no fuera funcionario público, ni tuviera que rendir explicaciones. ¿Tal vez? Pues no, a todas luces. ¿Abiertamente?”. Es decir, privadamente lo putea a gusto. De risa.

Al otro, a la parte débil del sistema, a una funcionaria tan baja que ni su nombre sabemos (la ATM no se digna a consignarlo en su comunicado), a ella sí le cae una sanción. En la sociedad asimétrica del PSC, ella no cuenta con el free pass de ser un alto funcionario de la Alcaldía.

En el PSC, la regla es simple: unos mandan, otros obedecen, y el que se mueve no sale en la foto.

Pizza de Corrientes

11 de julio de 2017

2014. Esperando una de las 39.000 pizzas que a diario se consumen en Buenos Aires.

Mierda y fe

9 de julio de 2017


Cuenta García Márquez:

“Mi madre nos contaba que éste llegó una noche a su casa, enloquecido por el alcohol, un minuto después de que una gallina había plantado su cagarruta en la mesa del comedor. Sin tiempo de limpiar el mantel inmaculado, la esposa alcanzó a taparla con un plato para evitar que la viera el marido, y se apresuró a distraerlo con la pregunta de rigor:
- ¿Qué quieres comer?
El hombre soltó un gruñido:
- Mierda.
La esposa levantó entonces el plato y le dijo con su santa dulzura:
- Aquí la tienes.
La historia dice que el propio marido se convenció entonces de la santidad de la esposa y se convirtió a la fe de Cristo” (1).

Persuadido por un argumento de mierda. El origen común de la fe (2).

(1) García Márquez, Gabriel, ‘Vivir para contarla’, Editorial Norma S.A., Bogotá, 2002, pp. 162-163. (Versión en PDF).
(2) Fe: “Creencia sin pruebas en lo que alguien nos dice sin fundamento sobre sobre cosas sin paralelo” (Ambrose Bierce, ‘El diccionario del diablo’. Es decir, para tenerla, es menester comerse un “argumento de mierda”.

El reto

8 de julio de 2017

Encontré esto:


 
Aquel fallido detractor de Correa que comparte el nombre completo del exárbitro y actual asambleísta de Alianza País (Carlos Vera Rodríguez) escribió el artículo “De Correa depende”, cuando el candidato Rafael Correa recién salía de su única derrota electoral: la primera vuelta en las elecciones presidenciales del año 2006 (le ganó Alvarito).

Este artículo resulta interesante verlo en perspectiva, porque escrito antes de que Correa asuma la presidencia el 15 de enero de 2007, lanzó un reto al entonces candidato: “el reto de Correa está en probar que esa reforma jurídica [i.e., la Asamblea Constituyente] permitiría generar lo deseado: empleo, vivienda, seguridad, salud, educación, al arrebatarle a los capos de la partidocracia el monopolio del estado, orientado a enriquecer a su círculo y dejar las migajas al pueblo”.

En el tren de ideas de Vera:

1) Hay una “partidocracia” orientada a “enriquecer a su círculo y dejar las migajas al pueblo”.
2) Rafael Correa, una vez en el poder, debe “arrebatarle” a los capos de la “partidocracia” el “monopolio del estado”.
3) Con este nuevo escenario, Rafael Correa debe generar “lo deseado: empleo, vivienda, seguridad, salud, educación”.  

Lo primero es un reconocimiento expreso del modus operandi de nuestras élites políticas hasta el año 2006. Lo segundo es un reconocimiento de que esas élites políticas no cederían fácilmente su poder, pues hay que “arrebatarle” ese poder que ellas usan en su propio beneficio. Y se puede inferir sin problema que Correa fue exitoso en esto, pues todo dios opositor le decía “Dictador, etc.”.

El tercer punto era el “reto” principal lanzado a Correa: que en su gobierno pueda generar “empleo, vivienda, seguridad, salud, educación”. En líneas generales, esta es la parte fácil: los gobiernos anteriores a Correa fueron (salvo chispazos) tan desastrosos, que lo hecho durante su gobierno refulge en contraste.

Si tal era el reto, prueba superada.

El Loco is back


An unsung hero of political humour.

video
 

Crecimiento urbano: Guayaquil y Singapur

7 de julio de 2017

El guayaquileño tipo “tonto de derechas” (1) suele entusiasmarse con Singapur y lamentarse de que no se hayan adoptado unas políticas orientadas a parecerse a esta isla soñada.

Pero un detalle que se le suele escapar a este “soñador” es que si Guayaquil hubiese adoptado unas políticas como las singapurenses, el entorno en que vive sería muy diferente, puesto que Guayaquil y Singapur son dos ciudades de crecimiento urbano diametralmente opuesto. Mientras en Guayaquil los empresarios de la construcción son los que determinan el crecimiento de la ciudad (2) en Singapur la intervención del Estado en su crecimiento es tan brutal que el Estado dispone de tu dinero y determina con quiénes vas a vivir.

Así como se lo lee: el Estado dispone de tus ganancias para colocarlas en un fondo a cargo del Housing & Development Board (un órgano estatal) para el único propósito de que compres una vivienda, que una vez adquirida, sólo podrías vender para adquirir otra vivienda. El Estado no sólo que está emperrado en que tengas una vivienda, te guste o no (pues la libertad del que aporta el patrimonio para comprar la vivienda no interesa mayormente en esta decisión) sino que determina también con quiénes vas a vivir, con el propósito de asegurar la armonía racial de esta pequeña isla tropical. Así, en Singapur, en las viviendas públicas en las que vive el 80% de su población se tiene que reproducir la diversidad racial existente en la sociedad singapurense (3). 

Porque la vivienda pública también puede ser de excelencia. 50 y pico de años, en fotos.

Me imagino a los “tontos de derechas” de Guayaquil viviendo en una de las casas colectivas que tanto abundan en Singapur en la obligatoria compañía de los cholos, negros e indios que componen la diversidad racial de Guayaquil: sería gente en permanente y manifiesto horror por esa macabra dictadura impuesta por alguna variante guayaca del líder singapurense Lee Kuan Yew (1923-2015), artífice principal del cambio operado en el diminuto territorio que administró por 31 años como Primer Ministro (4).

(De hecho, Nebot es una variante guayaca de Lee Kuan Yew: un político autoritario de derechas de larga duración. La diferencia sustancial: mientras Lee Kuan Yew fue exitoso, Jaime Nebot se vende como exitoso. La diferencia entre ambos líderes es la misma que existe entre la realidad efectiva y la mera delusión, entre un líder visionario y un vendehumo).

En resumidas cuentas: mientras el crecimiento urbano en Guayaquil sigue la estricta lógica del mercado, que favorece a las empresas constructoras y fomentan las “distinciones odiosas” entre ciudadanos (con los adinerados encapsulándose para evitar interacciones con los de una condición social distinta), en Singapur el crecimiento urbano se lo hizo con una fuerte intervención gubernamental, a tal punto que el gobierno tiene la atribución de disponer no sólo de los dineros de los singapurenses sino también de determinar quiénes viven alrededor suyo.

Y al “tonto de derechas”, eso no le gustaría nadita.

(1) Tipo los que se dejan persuadir por los argumentos escolares de Gloria Álvarez, v. ‘Tonto de derechas: tuya es la Gloria’, Xavier Flores Aguirre, 17 de febrero de 2016.
(2)Guayaquil a la deriva’, Xavier Flores Aguirre, 28 de febrero de 2016.
(4) Se puede decir sin faltar a la verdad que a Lee Kuan Yew le importaba un soberano carajo si a los singapurenses no les llegaba a gustar estas, u otras de sus medidas, pues en su opinión: “Nosotros decidimos lo que es correcto, no importa lo que la gente piense”. No era lo que se dice un demócrata, Mr. Lee.

Bucaram opina [2005]

4 de julio de 2017


Opiniones de Abdalá Bucaram recogidas en el libro de entrevistas de Ángel Beccassino, ¿Quién le teme a Abdalá Bucaram?

Arosemena, Carlos Julio (1919-2004).- “Carlos Julio tenía eso, no se jactaba pero sí reconocía sus vicios masculinos, un hombre dedicado a la bebida, cosa que no comparto, un hombre dedicado a las mujeres, cosa que admiro… (risa), por no decir que comparto. Un hombre sabio, que se burlaba de sí mismo y de la sociedad. A mí me fascinaba Carlos Julio…” (p. 221).

Arteaga, Rosalía (1956).- “Es una chica capaz de todo con tal de conquistar las cosas a las que aspira o desea, y su vida lo dice: se casa con un hombre muy mayor porque era Alcalde, para poder ser importante. Ya después, cuando este hombre está muy avejentado, se va con un muchacho joven… Ahora, es su vida privada, hay que respetarla… Para nadie son desconocidos los informes militares que yo recibía, de reuniones en los valles de Los Chillos, de Rosalía con Paco Moncayo y de Claudia, la hermana, con el embajador de los Estados Unidos, Leslie Alexander, era obvio, eran notorias las relaciones afectivas que ahí existían” (p. 125).

Borja, Rodrigo (1935).- “[É]l ha presumido toda la vida de dos valoraciones: se ha creído el gran tirador, el gran macho, y yo conocía, por amistades… chicas, que me contaban que el tipo no era como él decía. Entonces por eso le dije que yo era un hombre joven, lleno de vida en ese momento, que era la elección del ‘88, y que él no iba a poder ante mi capacidad, mi potencia, mi pasión, porque él tenía la leche aguada, tenía el esperma aguado, era impotente. Y eso lo hería en su orgullo, y lo saqué de quicio. […] Y la otra característica de él es que se creía un hombre brillante, y yo sabía que él no era un hombre brillante. Él había hecho un par de libros donde solamente había copiado referencias de otros libros, porque finalmente los libros no son sino la suma de otros libros. Todos los que hemos hechos un libro sabemos que nos cobijamos en conceptos e ideas de otros libros, aquellas que nos gustan que las hacemos propias porque uno tiene el derecho, cuando lee un libro, a hacer propia la idea de ese libro. El problema con Borja es que plagia todo el libro… Entonces se ha pasado escribiendo a máquina durante mucho tiempo para fingir ser un hombre inteligente. A él le encanta que la gente lo vea como un hombre inteligente, que le pongan cuarenta títulos honoris causa, a pesar de los horrores que causa este infeliz. […] Borja es así, es un detallista, un hombre tirado a noble, a grande, a varón, y realmente no tiene antecedentes de eso porque es… La familia de él vendía cebiche, que es algo muy respetable, un cevichero… Y era un tipo que aspiraba a ser torero y lo único que le quedaron fueron los cuernos a este pobre diablo” (pp. 132-134).

Castro, Fidel (1926-2016).- “¡Cómo lo admiro! Admiro en Fidel Castro un millón de cosas que tiene. Me parece impresionante el hombre, me parece que es el hombre del siglo… Y puede ser verdad todo lo que dicen de él, que es un tirano, lo que quieran, pero yo lo admiro. Sencillamente lo admiro. No puedo decir nada más que lo que siento. Y, entonces, claro, no des esa declaración porque eso no te favorece con los gringos. ¡Me importa un culo! (p. 138).

Clinton, Bill (1946).- “Me gusta mucho Bill Clinton, como te dije, a raíz de la relación sexual con Mónica Lewinsky, me parece fabuloso que le haya dicho al mundo, con lo que hizo, miren, no es verdad que tengo un botón rojo, que voy a acabar el mundo, que voy a hacer una guerra nuclear, a mí lo que me gusta es que me mamen el huevo en una mesa oval. Es tan sencillo como eso, me parece tan humano…” (p. 89).

Clinton, Hillary (1947).- “Me parece una mujer sensualmente fabulosa, una mujer atractiva, una de las pocas mujeres con las cuales le pondría los cachos a mi esposa… Me fascina Hillary Clinton, y eso que ya tiene sus años” (p. 74).

Febres-Cordero, León (1931-2008): “Febres-Cordero es un hampón internacional, y obviamente, si Dios quiere, va a morir como un pirata que es, con un parche en el ojo y una pata de palo. Así tendrá que morir. Pero es un hombre que tiene un mérito: él se ha convencido de que es un hampón, él está convencido de que proviene de un sicario y ese sicariato lo va a seguir manteniendo. Él sólo es leal a él mismo. Sólo trabaja para él. A él le importa un carajo lo que piensen de él, su mérito es que es auténtico en su esfuerzo, o sea, es oligarca, es criminal, es ladrón, y a él le importa un carajo y lo reconoce inclusive. Pero es el centro alrededor del que gravitan los políticos de Ecuador. El verdadero palacio de gobierno en Ecuador es la perrera de Febres-Cordero. Es el gran capo, el gran padrino” (p. 153).

Gutiérrez, Lucio (1957).-  “[É]l está evolucionando, y está evolucionando favorablemente. Es verdad que quizá no tenga el mejor equipo, y que quizás tenga problemas de visión del país, pero tiene una virtud que no tienen muchos políticos, Lucio Gutiérrez: es un hombre noble. No es un hombre malo” (p. 75).

Mafia política.- “Yo creo que hay un mal endémico en el Ecuador, y es que se ha creado una banda política que es presidida por el doctor Rodrigo Borja Cevallos y por el ingeniero León Febres-Cordero, y es presidida además por el señor Paco Moncayo, y diputados como el doctor Marco Proaño Maya, que era de mi partido, el señor diputado Ramiro Rivera, el diputado Carlos Vallejo, el señor Andrés Vallejo… ¡Es una mafia! Una banda política, Miguel Orellana, Xavier Neira, que se dedican a negocios de Estado. Ese es el Ecuador. A ellos les importa un carajo que un cuatro por ciento de la población se haya ido del país, un hecho inédito que no se da ni en la fuga de los egipcios ante las diez plagas de Egipto” (p. 116-117).

Moncayo, Paco (1940).- “… para mí Paco Moncayo es un simple comprador y vendedor de armas y nada más. […] Un hombre totalmente pentagonal, totalmente dependiente del gobierno de los Estados Unidos, que eso fue Paco Moncayo, no podía admitir pues… a un descendiente de libanés [Alberto Dahik, N. del A.] en la Vicepresidencia de la República” (pp. 123-124).

Nebot, Jaime (1946).- “El otro día leí una declaración del señor Nebot (Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil), que decía que algo no le gusta es la música. Estamos en la mierda. Un hombre al que no le gusta la música no es un hombre, por favor” (p. 79).

Noboa, Álvaro (1950).- “Entonces a este pobre hombre, que no sé si será buen o mal amante en la cama, nunca le han reconocido ningún mérito, ¿no? Yo pienso que él lo que quiere ahora no es ser Presidente, sino que la gente le reconozca algo por lo que él es. Pero, desgraciadamente, todo el mundo le dice: nunca será Presidente sin Bucaram. No es un líder, y el tipo quiere ser un líder, él quiere obligar a la gente a que le diga que él es un líder. Él quiere sentirse amado, apreciado por el pueblo, pero la gente no lo aprecia, no lo ama. Tiene muchísima plata, sí, que yo se la di…” (p. 148).

Pelé (1940): “Pienso que Pelé es un canalla domesticado, es un perro al que le dieron de comer y vive lamiéndole las bolsas al grupo que imperializa el fútbol, pienso que es un simple empleado de la FIFA que no tiene valor ni para defender lo que él fue [sic],f el futbolista”.

Roldós, Jaime (1940-1981).- “Jaime Roldós comía con dieciséis tenedores, tenía los zapatos muy limpios y cruzaba las piernas de una forma muy elegante, y lo mataron porque no les convenía. Jaime era un hombre muy estético, nunca decía una mala palabra, era la contraposición de la informalidad de Bucaram, era un hombre muy inteligente, un filósofo, un pensador, un literato, un catedrático, muchas cosas que tal vez yo hubiera podido ser en mi vida, un hombre que andaba con terno 24 horas al día, un hombre extremadamente culto, que no buscaba el conflicto, y sin embargo lo mataron” (p. 73).

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Bucaram: un pintoresco ejercicio de randomness.