¿Garca pero hace?

31 de marzo de 2016


Los de Informe Confidencial, Jaime Durán Barba y Santiago Nieto, preguntados que fueron sobre el candidato presidencial Guillermo Lasso, señalaron como sus defectos, el que es “antipático” (según dijo el primero) y que es “conservador” (según dijo el otro) (1). Un tipo antipático y conservador… ¿cómo podría Lasso ganar?

Tal vez respondiendo el pueblo ecuatoriano en las elecciones del 19 de febrero próximo a la misma pregunta que debe ahora responder el pueblo argentino, según revista Barcelona:
 


Esto, porque asumió Macri y se ha acabado ya con “la pantomima de guardar la compostura” (2).

(1) Durán Barba: "Alianza País puede ganar con o sin Correa’, república.com.ec., 15 de marzo de 2016. El problema de Guillermo Lasso y, en general del bloque opositor, es que su política reactiva los destaca como personas que saben aquello que no quieren pero que no saben bien lo que quieren, más allá de una manifiesta vaguedad de su verso democrático y de algunas promesas dispersas de relumbrón. Esta fórmula le bastó a Mauricio Rodas (para que, al poco tiempo, reviente su canguil de dulce ineptitud) pero es distinto Barrera que el régimen y es distinta una ciudad metropolitana a un país.  
 (2) La frase la pronunció el amigo de Macri, Jaime Nebot, en un recordado episodio sucedido en el Congreso Nacional de 1990, v. 'Jaime Nebot Prepotente, Atrasado, Grosero e Insultando', YouTube. En general, cuando la derecha latinoamericana llega al poder se le acaba el verso (“la pantomima”, de la que habla Nebot) y retorna pronto al garrote, al que históricamente ha sido tan aficionada: tal es, por ejemplo, el caso de Macri, v. ‘Llegó el garrote’, Xavier Flores Aguirre, 4 de febrero de 2016.

La manipulación a los quiteños

24 de marzo de 2016


Según Jaime Durán Barba, el pueblo de Quito convirtió en alcalde a un candidato que, por no conocer, no conocía ni la ciudad que buscaba administrar. Y sin embargo, con este sujeto simplón y una estrategia diseñada para el efecto, pudo vencer a un tipo que hacía una Alcaldía de Quito que Durán Barba calificó de “perfecta” (1).

Pasar de una supuesta perfección a ser administrado por un pendejo: ese es el increíble tránsito del pueblo de Quito, fruto de la manipulación orquestada por Durán Barba (2). Porque, al final del día, eso es lo que él  describió orondo en esta entrevista: cuán fácilmente manipulables resultaron los quiteños (3).

 
Siempre me ha causado gracia el que por su contribución a la inestabilidad política capitalizada por los mismos de siempre se pinte a Quito como una ciudad con la que “no se juega”. Esta contribución nefasta ha sido el derrocamiento de presidentes elegidos por votación popular (lo que se inició con la caída de Bucaram en febrero de 1997, en la cual el “bravo pueblo” de Quito resultó funcional al guion escrito por León Febres-Cordero). Y ahora viene Durán Barba y explica lo obvio: que aquel “bravo pueblo” es un peón útil de un ajedrez mayor, en el que son otros jugadores los que mueven las piezas.

Algunos, como se ha visto, hasta el punto de convertir a un pendejo en alcalde de una ciudad capital.

(1) 'Durán Barba: "Barrera fue un gran alcalde. Hizo un Quito perfecto"', Diario El telégrafo, 22 de marzo de 2016; para una aguda crítica del entorno que permite que Rodas esté donde está, v. Orlando Pérez, '"Rodas casi no conocía Quito... y Barrera era un alcalde tan perfecto"', Diario El telégrafo, 24 de marzo de 2016.
(2) A quien Rodas, en tiempo de campaña, no tenía ningún empacho en mentir para negar su asesoría, v. 'AUDIO REVELADOR. ¿Quieres escuchar mentir al alcalde de Quito?', Ecuatorianos En El Ring, YouTube.

La 'mágica' ineficacia del turismo en Guayaquil

23 de marzo de 2016


El apelativo ‘Perla del Pacífico’ es bastante común en América. No solo lo utilizan Mazatlán y Cartagena como indicó un funcionario municipal, sino también Acapulco y Tumaco, Puntarenas en Costa Rica y Callao en el Perú, lugar este último donde la denominación ‘Perla del Pacífico’ se registra desde 1542, decenas de años antes de que empezara a caracterizar al puerto de Guayaquil (1).

Durante un tiempo la Alcaldía de Guayaquil pretendió cambiar la tradicional denominación de ‘Perla del Pacífico’ por una advenediza ‘Magia del Pacífico Sur’. En el titular de una noticia publicada por ese incondicional amiwi de la Alcaldía que es diario El Universo se destacó claramente esta pretensión: “Guayaquil es ‘magia’ y no ‘perla’” (2). El contenido de esta noticia explica las razones que animaron este cambio.

Según el director de turismo de la Alcaldía de Guayaquil de aquel entonces, Joseph Garzozi, él escogió este nombre “porque con él se identifican lugares turísticos de renombre internacional como la isla Tahití, la Polinesia Francesa, los arrecifes en Australia y las mismas islas Galápagos” (3). O sea, lo hizo por imitación de destinos exitosos a nivel mundial. Por otro lado, su razón para abandonar el uso de ‘Perla del Pacífico’ es porque “a ciudades como Mazatlán, en México, y Cartagena, en Colombia, también se las conoce como perlas” (4). Así, para la más alta autoridad de turismo en el gobierno local del Guayaquil de esa época, la elección de lo que él llamaba “una nueva estrategia de comunicación y no [un] eslogan” (5) se reducía a la imitación del nombre de lo que a él le parecía más exitoso.

El momento cómico de esta iniciativa le correspondió a Melvin Hoyos:
 
“si la intención es promocionar a Guayaquil en Asia o en Europa, este se identifica en esos continentes con ciudades asiáticas como Shangai [sic] en China que es [sic] denomina la Perla de Oriente” (6). 
 
Melvin Hoyos supone que la ciudad china de Shanghái se puede confundir con Guayaquil, porque ambas se denominan ‘Perla’, una del Pacífico y otra de Oriente. La idea es tan torpe como la gramática en la que está expresada. Business as usual for good old Melvin (7).

Pero el que se llevó el premio al razonamiento random fue el director de turismo Joseph Garzozi. Para fundamentar el uso de la palabra “magia” no recurrió a argumentos basados en estrategias de mercadeo, sino a la esfera espiritual: “la magia de la ciudad rodeada por el agua de su río y el estero, una magia mística, metafísica que ha sido reconocida incluso por las principales religiones” (8).

De esta manera, el agua podrida de los esteros y la contaminación de los ríos son cosas ‘mágicas’ para este funcionario municipal (9). En vez de procurar la reversión de estos daños ambientales (para abonar a la imagen turística de su ciudad, dicho sea de paso) a la máxima autoridad de turismo del gobierno local de la época se le ocurría la peregrina idea de considerarlos como “mágicos”: una demostración palmaria del hiato que separa a las palabras vacías de su discurso en materia de turismo (“mágico”, “místico”, “metafísico”) de sus magros resultados en esta materia, como lo refleja el resultado de investigaciones serias sobre el turismo en Guayaquil (10).

Este hiato únicamente puede salvarse por la complicidad de la prensa privada guayaquileña. Porque esta idea, nacida enteramente del capricho y los devaneos esotéricos de un funcionario de turismo y de los razonamientos absurdos de un funcionario de cultura, es un ejemplo de lo que en una investigación sobre el turismo en Guayaquil se caracterizó como práctica habitual de la Alcaldía de Guayaquil en materia de promoción turística: “hacer campañas de difusión sin replantearse lo que realmente se desea y se espera en materia de turismo” (11)

El destino natural de este tipo de esfuerzos sin orden ni concierto es precisamente el que obtuvo ‘La magia del Pacífico Sur’: el más completo fracaso, reflejo de la ineficacia que caracteriza el accionar de la Alcaldía de Guayaquil.
 
(1) Marcelo Díaz Vidal, ‘¿A qué ciudades se les denominan la perla del pacífico?’, Blog culturacienciaysaber.blogspot.com [Última visita el 23 de marzo de 2016].
(2) Guayaquil es ‘magia’ y no ‘perla’’, Diario El universo, 26 de marzo de 2008 [Última visita el 23 de marzo de 2016].
(3) Ibíd.
(4) Ibíd.
(5) Ibíd.
(6) Ibíd.
(7) Melvin es un auténtico ‘Melvin’: “A dorky, slow-thinking male” (un subnormal torpe), v. ‘Melvin’, The Online Slang Dictionary [Última visita el 23 de marzo de 2016].
(8)Guayaquil es ‘magia’ y no ‘perla’’, Diario El Universo, 26 de marzo de 2008 [Última vistita el 23 de marzo de 2016]. Según afirma Garzozi en esta noticia, se le debe a esta ‘magia’ el que “budistas, evangélicos y mormones han puesto aquí sus principales templos”. Seriously dude, WTF????
(9) Acerca del estero Salado, este excelente trabajo de investigación de diario 'El telégrafo' de reciente publicación ofrece un panorama de su situación actual: un completo desastre, v. Jimmy Tapia, ‘Las descargas de aguas residuales aún envenenan el estero Salado’, 20 de marzo de 2016 [Última visita el 23 de marzo de 2016]. 
(10) Ingrid Susana Villafuerte Holguín 2012, ‘Análisis del uso del espacio turístico en Guayaquil. Enfoque de su modelo de desarrollo turístico’, Universidad Internacional de Andalucía. Este trabajo elaborado para la obtención de una maestría en esta universidad española concluyó que “[e]l problema del desarrollo turístico en Guayaquil, es que se está desarrollando sin una planificación específica” (p. 110). Esta ausencia de planificación es la marca registrada de la Alcaldía de Guayaquil.
(11) Ibíd., p. 110. 

Trainmelvin

21 de marzo de 2016

Guayaquil no tiene vestigios históricos, por lo que su director municipal de cultura sugiere que el turista use su viva imaginación para creer en lo que se le cuenta en los tours que organiza la Alcaldía. Según Melvin Hoyos [o Calvin Huecos, como también se lo conoce (1)] en los tours históricos de la Alcaldía de Guayaquil esto es lo que sucede:
 
“Se apela a la imaginación del turista, tratando de ser lo más gráfico posible para que ellos a su vez puedan estructurar una imagen en su cerebro” (2).
Claro está, una imagen a gusto del socialcristianismo, con su devoción al jefe paganini de la obra y su panteón de héroes representativos de este ‘populismo autoritario de derechas’ que es la administración de Jaime Nebot en la Alcaldía de Guayaquil.

La historia, en estas manos, es lo que Inglaterra para este escocés, en esta escena justamente célebre de esa gran película que es Trainspotting:

 
Wanckers.

(1) 'Querido Calvin', Xavier Flores Aguirre, 5 de mayo de 2011.
(2) Jaramillo Ruiz, Sara Leonela 2014, 'Análisis del turismo urbano como modalidad de desarrollo turístico para la ciudad de Guayaquil', Universidad Católica de Santiago de Guayaquil [Transcripción parcial de entrevista a Melvin Hoyos], p. 94. 

Periodismo e ignorancia

20 de marzo de 2016


Según el diario La Hora, en Ecuador se dio una revolución “marxista” en 1845, tres años antes de la publicación del Manifiesto Comunista de Marx y Engels: una revolución antes de su tiempo (1).



 
En materia deportiva y en otro diario, ocurrió una situación similar cuando un despistado escribió el imposible lógico de que el segundo gol ocurra antes que el primero (2). Cosas de la ignorancia y de nuestro periodismo: cosas que juntas, son muy comunes.

(1) La revolución marxista’, Diario La Hora, 6 de marzo de 2007. Es en estos casos que esta práctica indigna de no firmar las noticias es útil a algunos periodistas: así, por ejemplo, el nombre de este bobo, incapaz de distinguir entre el mes de marzo y Karl Marx, queda en el anonimato.
(2) Boca Juniors derrotó 2-0 a River Plate en el Superclásico de Argentina’, Diario El Universo, 3 de mayo de 2015.  

Una misión difícil

16 de marzo de 2016


El senador republicano por Kentucky Mitch McConnell es un fulano con una misión difícil. Cuando su partido se opuso a la aplicación de una regla procedimental (la informal ‘Thurmond rule’) él salió a decir (el año 2005) que dicha regla era inaplicable por “inexistente”; ahora que su partido necesita aplicar esa misma regla para evitar que Obama nomine a un juez liberal en la Corte Suprema (1) él debe salir a decir que la inexistente regla existe y que debe aplicarse (2). 

El mejor argumento de McConnell, según John Oliver (3)
  
(1) El indio Sri Srinivasan ha sonado como candidato. Se cambiaría así un primer ítalo-americano por un primer indio-americano, v. David Smith, ‘Sri Srinivasan: potential supreme court nominee could break GOP blockade’, The guardian, 24 de febrero de 2016. 
(2) Jay Michaelson, GOP cynicism on the Supreme Court reaches a new low’, The Daily Beast, 15 de febrero de 2016. En el marco jurídico internacional, alegar una regla que se había previamente rechazado no es posible por el principio procesal del estoppel del que tanto ha hablado la Corte Interamericana de Derechos Humanos, afincado en la frase latina venire contra propium factum non valet (atribuida en su formulación actual al jurista italiano Filippo Decius [1451-c.1535], aunque de larga raigambre romana): “De acuerdo con lo establecido en su jurisprudencia, ésta [sic] Corte considera que un Estado que ha adoptado una posición, la cual produce efectos jurídicos, no puede luego, en virtud del principio del estoppel, asumir otra conducta que sea contradictoria con la primera y que cambie el estado de cosas en base al cual se guió la otra parte. El principio del estoppel ha sido reconocido y aplicado tanto en el derecho internacional general como en el derecho internacional de los derechos humanos”, v. Corte IDH, Caso Argüelles y otros vs. Argentina, Sentencia de 20 de noviembre de 2014 (Excepciones preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas), Serie C, No 288, párr. 59, nota 48. Eso sí, el estoppel aplica en el mundo de los jueces y de los alegatos. Esta acción que se comenta sucederá es en el campo de la política, so you never can tell
(3) John Oliver to GOP: ‘Honor Scalia by swiftly and efficiently replacing him’, YouTube, 14 de febrero de 2016.

Malala in the sky with diamonds

15 de marzo de 2016


Malala, Tránsito Amaguaña y una mujer caucásica indeterminada han consumido LSD. Algo bueno saldrá de todo ello (1).


"Campaña para un consumo responsable de sustancias que alteran la conciencia"
 
(1) Fernando Sánchez Dragó, 'Timothy Leary, subidón de LSD', Diario El mundo, 23 de junio de 2015.

Guayasamín, 'indio profesional'

14 de marzo de 2016


El tránsito de Oswaldo Guayasamín Calero (1919-1999) de un novel pintor beneficiario del magnate Nelson Rockefeller en los años cuarenta a un furibundo reivindicador de su condición de indio en los años noventa, puesta de manifiesto en la célebre frase: “¡Carajo, soy un indio! Me llamo Guayasamín” (1), es la maduración de una pose y de un acomodo que un gran amigo, parafraseándolo a Borges, ha calificado como propia de “un indio ecuatoriano profesional” (2).

La tesis de maestría en Ciencias Sociales con mención en Estudios Ecuatorianos de Angélica Ordóñez Charpentier, hecha en la FLACSO, dirigida por Xavier Andrade y titulada como la célebre frase noventera de Guayasamín, realiza una investigación minuciosa que aporta luces sobre esta ‘profesionalización’ del uso simbólico y comercial de la raza que Guayasamín asumió como la suya (3).

(1) En la memoria popular, la gente suele recordar la frase como “soy indio, ¡carajo!”. Es un caso análogo a la célebre frase de León Febres-Cordero en su debate frente a Rodrigo Borja, v. ‘Míreme a los ojos, mí-re-me’, Xavier Flores Aguirre, 1 de diciembre de 2015.
(2) Jorge Luis Borges calificó a Federico García Lorca como “un andaluz profesional”, v. Mario Gallardo, ‘Borges humano, demasiado humano’, Revista de Letras, 25 de enero de 2009.
(3) Ordóñez Charpentier, Angélica 2000, ‘¡Carajo, soy un indio! Me llamo Guayasamín’, FLACSO Ecuador. En esta tesis se relata la curiosa anécdota del momento en el que Guayasamín asumió su condición de indígena: “Hubo una provocación contra mí y me lancé a pegarle a un pintor cuyo nombre no quiero dar, con esa vieja idea de que el que pega primero gana. Y claro, me respondió y caí al suelo, en un charco de agua. Otro profesor le incitaba: '¡Mátale al indio!'. Y de repente, al caer en un charco de agua, vi que era una noche esplendorosa, llena de estrellas, y me olvidé de la pelea. Me quedé viendo este mundo inmenso y maravilloso y lo que hasta entonces era solo la intuición de ser buen alumno, de ser pintor, se transforma en conciencia de mí mismo y orgullo de mi nombre -mis hermanos me lo reprochan, dicen que 'ellos no son indios'", v. Ibíd., p. 105-106.

Recuerdos de Carlos Julio

13 de marzo de 2016


Representación gráfica de una de las más divetidas anécdotas de la política nacional. Involucra a un expresidente, dos putas y un antiguo club guayaquileño (fundado en 1.869) como escenario:

Fuente: Matemango.

José Joaquín de Olmedo y el fútbol

10 de marzo de 2016


El Yei Yei Olmedo (1780-1847) y el fútbol tienen poco en común. Muerto en febrero de 1847, faltaba todavía medio siglo y poco más para que su coterráneo Juan Alfredo Wright Aguirre (sobrino nieto de su gran amigo Pancho Aguirre) trajera al Ecuador desde Lima la primera pelota de football a fines de agosto de 1899 (1).

A ningún club de Guayaquil, sin embargo, se le ocurrió homenajear al poeta y prócer de su ciudad; esa fue feliz ocurrencia de los fundadores, en 1919 y en la ciudad de Riobamba, del Centro Deportivo Olmedo (2). En esto de homenajear a un escritor con el nombre de un equipo de fútbol, el C.D. Olmedo es una singularidad para el Ecuador; es, además, un detalle que el Olmedo comparte con unos pocos equipos de otras ligas profesionales sudamericanas, como el Sarmiento de Junín y el Defensores de Cambaceres en la Argentina y el César Vallejo y el Real Garcilaso en el Perú, entre otros pocos casos (3)
 
 
Fuente: Paladar Negro.
 
Fundado en 1919 el Centro Deportivo Olmedo es el club más antiguo del país en haber obtenido un campeonato profesional, que lo obtuvo el año 2000 y que ha sido hasta ahora episodio único en su historia. Y que fue una gloria que Yei Yei, tan de pluma elogiosa, no pudo ya cantar por la obvia razón de haber palmado 153 años antes.

(1) Vasconcellos Rosado, Ricardo, 'Historia del fútbol guayaquileño', Asociación de Fútbol del Guayas, 2013, p. 26. Por lo demás, dicho sea en relación con los Olmedo, el fútbol es un deporte que seguramente le habría apasionado al tío díscolo de Yei Yei, un zascandil andaluz con espíritu de hooligan, v. 'Los Olmedo y Andalucía (a propósito de un tío díscolo de Yei Yei)', Xavier Flores Aguirre, 25 de enero de 2016.
(2) Riobamba es cercana a Cicalpa, sitio donde el 15 de agosto de 1534 se fundó la entidad jurídica que devendría en Guayaquil, v. ‘El azar de un nombre’, Xavier Flores Aguirre, 3 de noviembre de 2015. Esto recién se empezó a conocer en la década de los cincuenta con las investigaciones señeras de Miguel Aspiazu Carbo: es, en consecuencia, una consideración que no pesó, ni a favor ni en contra, en la designación del nombre. 
(3) Paladar Negro, ‘Literatura en el fútbol’.

Feminazi

9 de marzo de 2016


En la última edición de ‘Cartón Piedra’ se publicó un artículo que critica el uso de la palabra ‘feminazi’. En lo esencial, el argumento de este artículo se puede reconducir a que las personas que usan el término ‘feminazi’ persiguen el propósito de rechazar de forma generalizada a las feministas. Y esto, según somos informados, “está de moda”.

La siguiente frase cifra lo dicho en el párrafo anterior:
 
“Se acabaron las divisiones (cuestionables) entre feministas radicales y feministas moderadas: toda feminista es radical, es decir, feminazi” (1). 
Visto esto, creo que el artículo contiene un error fundamental, revelado en la cita hecha: la autora presupone que todos los que usamos la palabra ‘feminazi’ utilizamos dicho término para discutir tanto al feminismo radical como al feminismo moderado. Esta presuposición es falsa, porque sí es posible distinguir entre uno y otro grupo. Muchos usuarios de esta palabra (no todos, por supuesto) hacemos tales distinciones. O mejor dicho, distinguimos entre unos y otros por sus actos. Por ejemplo, un acto feminazi es querer imponerle a los demás esa forma de hablar esperpéntica conocida como “lenguaje de género” (2). Este es un anhelo absurdo de ciertas feministas radicales que se merecen el calificativo de ‘feminazis’.

En resumen, el fundamento de esta pretensión de corrección política es una generalización equivocada. Pero más importante: ‘feminazi’ es simplemente una palabra y como tal, cada uno es responsable de su uso. Si llega a interpretarse su uso como una posible expresión de odio deberían aplicarse los criterios internacionales sobre el derecho a la libertad de expresión para determinar si se trata de un uso violatorio de los derechos de otras personas (un análisis no sujeto a las hiper-sensibilidades de algunas, sino a criterios rigurosos) o se trata de un uso protegido por el derecho (3). Y sanseacabó.

(1) Rocío Carpio, La conveniencia de llamarlas feminazis’, Cartón Piedra, 6 de marzo de 2016, pp. 16-19. El artículo tiene un error histórico, pues menciona a Matilde Hidalgo de Procel como la primera mujer que ejerció el derecho al voto en América latina, pero eso es falso. Antes que Hidalgo de Procel vote en 1924, la ítalo-argentina Julieta Lanteri votó en Buenos Aires en 1911, v. ‘Julieta Lanteri, luchadora pionera por los derechos de la mujer’, unpl.edu.ar, 19 de septiembre de 2012.   
(2) El sufragio femenino en el Ecuador’, Xavier Flores Aguirre, 16 de febrero de 2016. El artículo relata la paradoja de que el mismo argumento que hoy condenan las defensoras del ‘lenguaje de género’ es el que le concedió el derecho a votar a su prenda de orgullo, Matilde Hidalgo de Procel.
(3) Una guía para orientarse: ‘Las expresiones de odio y la Convención Americana sobre Derechos Humanos’, en: ‘Informe Anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos', Washington, D.C., 2004.

La cotidianidad guayaca

8 de marzo de 2016

Cosas de caminar por Guayaquil.

Un lunes, cerca de la hora de almuerzo. Junín, casi esquina con Baquerizo Moreno.

'Hayala Mota'

7 de marzo de 2016


Tomó los instrumentos, se fumó un AK-47 y disparó este pedito mental:
 
Publicado en El comercio, edición del 4 de marzo

Su vuelo delirante me motivó unas líneas, las que remití para su publicación como carta al director de El Comercio. Por si acaso, las consigno en mi blog:
 
“Quiero precisar que respeto el derecho del señor Ayala Mora de publicar su opinión con el estilo que él prefiera (se nota que en esta oportunidad intentó ensayar el humor). Pero quiero manifestar la cierta sorpresa que me produjo un artículo como éste, en particular porque fue escrito por un reconocido historiador. Pero en su artículo, Ayala Mora renunció totalmente a analizar los hechos, que es la marca distintiva de los historiadores honestos.

Todo lo contrario: Ayala Mora se inventó una historia delirante (como el mito alrededor de la muerte de Abdón Calderón, dicho sea de paso) que sólo puede hallar una justificación en la enconada ojeriza que mantiene contra el gobierno de Rafael Correa. Esto, porque sólo un entusiasmo animado de esos sentimientos puede ser, al mismo tiempo, destructivo para otros y para el entusiasta en cuestión. Tal es el caso de Ayala Mora, quien ha alcanzado este extremo: relatar una historia con total prescindencia de los hechos. Su manifiesta ojeriza terminó por convertirlo a Ayala en el extremo opuesto de lo que su oficio de historiador le impone.

Servirse de la herramienta del humor para escudar el nulo rigor de su opinión podría ser una estrategia válida, aunque no parece un recurso idóneo para un historiador. Ni tampoco para nadie interesado en discutir ideas con rigor. Porque no hay ninguna buena razón como para que el humor esté alejado del rigor: en el periodismo de investigación lo demuestran los casos de Bill Maher y de John Oliver, por señalar dos célebres ejemplos.

En el caso de Ayala Mora, cambiar el rigor en los hechos propio de su oficio por un dudoso humor, empañado por su encono, es un pésimo gambito, empobrecedor del debate”.