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Nebot vs Rodas (Durán Barba contra Quito)

1 de julio de 2019


En Quito, es posible que después de Rodas aparezca Yunda, esa bofetada a la burguesía.

Electoramente, una bofetada a la burguesía es imposible en Guayaquil. La pregunta es: ¿por qué? ¿Qué hace que Nebot tenga una alcaldía considerada exitosa, mientras que Rodas –un cachorro PSC que participó por SUMA- tenga como saldo un desastre?

De entrada, es injusto comparar a un aniñado bobo con quien estuvo por casi 19 años en el poder en Guayaquil (agosto 2000-mayo 2019): el primero, como ya fue dicho, es bobo, mientras que el otro es sabido, sabidísimo. (De esos que antes se decía: “fuma debajo del agua”).

Y como es sabidísimo, Nebot cubrió de mejor manera que Rodas dos frentes que son claves para triunfar en la política: controlar al periodismo y controlar la intervención de la sociedad en la gestión pública.

Con los periodistas, Nebot gozó de la casi total obsecuencia de los medios de comunicación que lo entrevistaron los miércoles y de la complacencia de los medios de alcance nacional (por simpatías de derecha). En los medios guayaquileños, hay la evidencia de un claro con$en$o. En todo caso, esto de repartir guiso no es algo que el alcalde Mauricio Rodas no haya practicado: por ejemplo, le repartió billete a la radio de Diego Oquendo y desde entonces ese otrora punzante crítico (lo sé, pues lo escuché un tiempo) se nos pasmó. El Comercio era complaciente con Rodas, pero bastante menos que El Universo con relación a Nebot. En todo caso, como Nebot es sabido, supo forjar un mejor con$ens$o con el periodismo y, cosa muy importante, dar menos papaya que Rodas (por ejemplo, no ir borracho a eventos públicos –a Nebot, esa maña se le quitó en los 90).

Pero es el control de la participación social lo que Nebot controla de una manera que resulta imposible hacer en Quito. Por razones de constante bronca con la ineficacia del Estado, presumo que el quiteño está mucho más acostumbrado a manifestar sus quejas, exponerlas en público y criticar a las autoridades (nacionales y de la ciudad). En Guayaquil, la respuesta es simple: triunfó el fascismo. Es decir, esa alianza que Norberto Bobbio describió para el caso italiano como “una fecunda alianza entre precisos intereses de clase y turbios ideales, favorecidos por la crisis moral, social y económica que atravesaba un país como el nuestro, por larga tradición más acostumbrado a la opresión que a la libertad” (‘Ensayos sobre el fascismo’, p. 80), en la que con el solo reemplazo de la palabra “país” por “cantón” se describe de manera precisa lo que pasó en Guayaquil, una sociedad que desde los años cuarenta ha devenido en conservadora y, durante un tiempo en particular (los años ochentas), estuvo corrompida por “la crisis moral, social y económica” del roldosismo, cuyo superación devino en una ocasión perfecta para el triunfo de una burguesía conservadora y autoritaria (i.e., fascista), que en Guayaquil tiene expresión en la tienda socialcristiana.

Sobre esta base, como alcalde, Nebot ha hecho cosas que en Quito son impensables: aprobó una ordenanza por la cual legisló sobre la participación ciudadana (“Ordenanza que regula el sistema de participación ciudadana del cantón Guayaquil”, aprobada el 29 de septiembre de 2011) que es una burla a la participación, porque sólo habilita a participar en la Asamblea Cantonal de Participación Ciudadana a los 117 “representantes de la sociedad” que están expresamente mencionados en su texto. La mayoría de estas 117 entidades, que son las únicas habilitadas para el ejercicio del derecho a la “participación ciudadana”, han recibido dinero de la corporación municipal; algunas, de hecho, millones de dólares. Es el derecho de admisión, pero aplicado a la participación social de toda una ciudad.

Esta forma autocrática de disposición de fondos en las alcaldías de Nebot tampoco era de recibo para el alcalde Rodas, pues mientras en Guayaquil Nebot gozó siempre de mayoría en su Concejo, el de Rodas en Quito estuvo partido. Y sin poder distribuir la riqueza a placer, el político se vuelve medio cojudo a los ojos del personal (“político pobre, pobre político”).

Finalmente, está el tema del clientelismo. El PSC tiene redes aceitadas de años, con punteros en las zonas populares que aseguran lealtad a cambios de beneficios (dinero, empleos, prebendas). El partido de Rodas (SUMA se llamaba, ¿o se llama?) no tiene nada salvo un bobo con triste final, un Maruri interandino.

La neta, el alcalde Mauricio Rodas siempre remó en dulce de leche y cuesta arriba. No tenía los recursos, ni el talento para imponerse. Este cachorro PSC fue apenas una broma de mal gusto del Durán Barba, jugada en contra del pueblo de Quito.

Y por eso mientras que en Guayaquil el alcalde Nebot pudo colocar a su designada como su sucesora, en Quito lo tienen a Yunda.

La caída de Rodas

12 de junio de 2018


Detrás del ascenso de Rodas hay un nombre: Jaime Durán Barba, el consultor político. Durán es un tipo con dos atributos: ser eficaz en su trabajo y ser un hijo de puta. Esta combinación ha resultado letal para la pobre Quito, porque su consecuencia fue tenerlo a Rodas por Alcalde de esa ciudad.

Durán no es literalmente un “hijo de puta”, por supuesto: únicamente es tal por las consecuencias sin responsabilidad de su oficio. Como consultor político, Durán fue eficaz en su asesoría para la campaña de Rodas, lo que significa que fue eficaz al momento de manipular las emociones de la población quiteña a fin de hacerla pensar que este Bobo Alegre podía ser un Alcalde a la medida de una ciudad tan compleja como Quito. Durán dejó la cagada hecha y se largó. Un auténtico hijoputa (por derecho propio).

El truco de Durán fue pasmosamente sencillo: mucho Quito votó en contra del candidato del oficialismo y el rebote de este sentimiento de rechazo fue la principal razón para favorecerlo a Rodas. Por supuesto, rechazar a X no quiere decir de ninguna manera que Y sea bueno, lo que Cabeza de Canguil Dulce ha comprobado hasta la saciedad durante sus casi 5 años de gestión, que han sido, sustancialmente, un desastre.

Esta mañana Rodas anunció que no se lanzará a la re-elección como Alcalde, que no lo hará por su familia blablá. Pero es obvio: su momentum ya pasó, ya muy pocos se dejarían embaucar por este pelmazo de cabello acanguilado.

Uno más para el club de cadáveres políticos (cuyo Presidente es Maruri).

Fidel Egas (Naipe Centralista)

14 de octubre de 2016

En el río revuelto de la “crisis bancaria”, el pescador Fidel Egas ganó (1). Años después, Egas apostó por Eduardo Maruri (le colocó un billete a su carrera política, pensada para convertir a este bodoque en el Macri del Guayas) pero fracasó (2). Así es el fútbol.




(1) Nota bene: Las herramientas para ganar fueron la influencia en el poder político y en el poder de los medios de comunicación, por los “periodistas que respondían a sus intereses”. De la influencia desmedida de los medios de comunicación en la política estaba advertida la Embajada de los Estados Unidos, cuya embajadora durante el año de N. S. de 2004, Kristie Kenney (1955), comentó tras una disputa entre dueños de medios de comunicación, que la naturaleza de dicha disputa (el hecho de que la prensa nacional se sienta más libre para criticar al Gobierno que a un banquero fugitivo, en razón del chilling effect) “revela mucho dónde reside el poder en el Ecuador”: v. Wikileaks, ‘How free is the press in Ecuador?’, Quito, 13 de octubre de 2004.
(2) ‘Maruri not Macri’, Xavier Flores Aguirre, 28 de octubre de 2013. 

José Cevallos, alcalde

9 de octubre de 2016

Tal vez el 9 de octubre del 2019, quien dé el discurso de la ciudad sea un nativo de Ancón, José Francisco Cevallos. Si Barcelona triunfa en estos años y Cevallos sanea el equipo de las deudas de desastrosas décadas administrado por aniñados rapaces o bobos (su fase principalmente socialcristiana, vale decirlo), el presidente del club más popular de la ciudad tendría viento en popa para ejecutar un “Plan Macri” y obtener la Alcaldía de Guayaquil para el período 2019-2023.

Una curiosa paradoja del destino sería que el socialcristianismo cierre su ciclo de haber hecho caminar a Guayaquil en la dirección equivocada, porque su rival político sepa aplicar de una manera eficaz (que sería exitosa para la divisa amarilla –porque con los números de los campeonatos no se puede vender humo, como sí suele hacer la Alcaldía con sus cifras) la receta que iba a poner en la Alcaldía de Guayaquil a un relevo que aseguraba el dominio del PSC: Eduardo Maruri. Un fulano que parece el ñaño mono de Mauricio “cabeza de canguil dulce” Rodas (1).

Que el 2019 lo venzan al PSC con la receta que no supo aplicar: eso sería un acto de justicia poética para virar la página de la administración socialcristiana. Durante más de dos décadas el PSC ha trabajado dos señas de identidad: la venta de humo sobre su gestión y la ineficacia para resolver los problemas fundamentales de la ciudad (contaminación de sus ríos y esteros, falta de espacios públicos y de áreas verdes, agravamiento de la congestión vehicular, imposición de un “modelo de desarrollo” excluyente y carente de una planificación a largo plazo –en particular, para la prevención de inundaciones y de terremotos). Por supuesto, todo debidamente opacado por el silencio de un periodismo lerdo o cómplice.

(1) No sólo por la capilaridad de corte canguil, sino por el discurso vacío y la incapacidad de gestión. Rodas contó con la fortuna de estar en el lugar correcto, en el momento adecuado. Eduardo Maruri, después de su fracaso como presidente del Barcelona Sporting Club, se convirtió en un cadáver político. Que no es improbable que resulte ser también el destino de Rodas en un futuro no tan lejano.

Maruri not Macri

28 de octubre de 2013

Este domingo Mauricio Macri, papafrita y exPresidente del Boca Jrs., anunció que correría para Presidente de la Argentina en el año 2015. Eduardo Maruri, el fracasado de Barcelona S.C., quisiera ser Macri. En un cable del Consulado General de los Estados Unidos de América en Guayaquil filtrado por Wikileaks y titulado “Coastal parties prepare for april 2009 elections”, se lee (traducido): 

“Maruri tenía esperanza de usar su Presidencia del fabuloso equipo de fútbol Barcelona -piensen en los NY Yankees en un largo período de fracasos- para impulsar su carrera política. A pesar de una inversión de diez millones de dólares, Barcelona quedó fuera de la liguilla nuevamente, dejando a sus fanáticos cabreados y la carrera política de Maruri congelada”.

Pero Maruri no pudo ni podrá ser Macri, siquiera. Por burro.  

Racismo y taxismo

29 de septiembre de 2010


Coincidencias en Pascuales, ayer he empezado la lectura del libro Racismo y discurso en América latina cuyo coordinador fue el holandés Teun van Dijk (mucha e interesante información de este personaje, en su página web www.discursos.org) y me he encontrado, ayer, con este artículo de Felipe Burbano de Lara (una de las pocas personas que siempre vale leer en el periodismo de opinión local) y, hoy, con este artículo de Aníbal Bonilla, ambos, en buena medida, en sintonía con el discurso crítico que postula van Dijk. Tal parece que Rosita, la taxista, se las trae.


Como se las ha traído también el taxismo en clave blaugrana, que le pasó cuatro al coso amarillo que preside el inútil de Maruri. Nuevo papelón: Maruri es un animal de costumbres.

Final: dos vídeos de Teun van Dijk, right away y para bolear (a las 4:31 del primer video la enfocan a Nelsa Curbelo, ¿no?):


Maruri es un champ

15 de septiembre de 2010


No, el champ al que hago referencia no es, por supuesto, aquel “elegante cadáver”: ese gil sólo colecciona derrotas y papelones, sinónimo de calamidad pública. El champ en cuestión es el jumento de la foto y su victoria se explica, en palabras de El Diario (“manabita de libre pensamiento”, como se autodenomina) de la siguiente manera: “Varios asnos fueron llevados ese día al concurso, muchos disfrazados con llamativos atuendos y luego que participaban de un desfile fueron los presentes quienes con su votación determinaron cuál de ellos fue de su agrado. Al poco rato se contabilizaron los votos y fue Maruri, el burro vestido con el uniforme de Barcelona, de propiedad de Rubén Moreira, quien ganó el concurso en forma mayoritaria”.

¡Enhorabuena!: al fin, Maruri vence en algo (aunque sea por interpuesto jumento, pero vamos, algo es algo): que se vaya entonces a montar a su homónimo vencedor a Pedernales y a encandilar a esa peluconada de orejas largas de por allá, ese sería un muy buen plan para este gil. O, en todo caso, un plan bastante mejor (porque cualquiera lo es, en realidad) que dirigir una institución deportiva para lo cual, ha sido muy evidente, el Maruri que ni siquiera es este jumento está sobradamente incapacitado.

En defensa de CVM...

18 de febrero de 2010


… Lo que, en este caso concreto, es asimismo la defensa de la libertad de expresión y del derecho al trabajo. La dirigencia de Barcelona le prohibió la entrada a Carlos Víctor Morales al palco de prensa para impedirle su trabajo de periodista. Según la relacionista pública de BSC, Ximena Crespo, “la decisión la tomó el directorio de Barcelona, por pedido del presidente Eduardo Maruri, por los continuos comentarios sin base y ofensivos a directivos y jugadores del club”. El sábado 13 la decisión del directorio se cumplió.

Al día de hoy, las redes sociales son la manera dispersa y fluida de intercambio de opiniones. En facebook suele intercambiarse comentarios que pueden devenir en debates con personas que no conoces. Sobre el tema de CVM, Felipe Cucalón Rodríguez publicó lo siguiente “Felipe Cucalón Rodríguez Todos: Acuérdense bien de este hecho para cuando la rata Eduardo Maruri pretenda algún cargo público”. Esa publicación motivó el siguiente intercambio de comentarios (a uno de los dos comentaristas que no conozco, le pondré iniciales, al otro lo llamaré SB –Socio de Barcelona):

CEP
que sin vergüenza esta gente hp.....están haciendo mal su trabajo como no los van a criticar...
El sáb a las 13:11

A no olvidarlo!! Maruri es una vergüenza...
El sáb a las 13:38

No hay quien le haga frente, porque ese "respaldo" que tiene por atrás... es tan solo: uno de los grupos más fuertes del país. Y todo esto ante vista y paciencia de otra vergüenza: El presidente vitalicio. ¿por qué será que no sale a decir algo?. Rabo de paja (por sus compadres y familiares que estuvieron también en BSC)
El sáb a las 13:55

SB
Yo no lo veo mal...acá se piensa que por ser periodista y tener un micrófono pueden decir, ofender, criticar lo que quieran y a quienes quieran. Defendamos lo nuestro, defendamos la institución, defendamos el bienestar de BARCELONA SPORTING CLUB, no defendamos el interés de periodistas que lo único que les interesa es desestabilizar.
El sáb a las 14:00

Mejor defendamos la libertad de expresión. Si quiere opinar y decir (soy barcelonista) que BSC vale containers de verga, estoy en mi derecho de decirlo y no merezco restricciones por decirlo. Por cierto, con dirigentes como éste (y el bigotón fenicio-franquista de presidente vitalicio) sí que Barcelona vale verga...
El sáb a las 14:39

SB
Lo puedes decir y no habrá problema porque si cualquier persona lo dice, no la escucharán más de 10 personas, pero si un "periodista" lo dice en un micrófono lo van a escuchar miles de personas, esa es la "pequeña" diferencia. Hay que defender la institucionalidad, no puede venir una persona y andar diciendo lo que pasa casa adentro y atacar al presidente. O a quién le gustaría que todo el mundo conozca lo que pasa dentro de la casa de uno?
El sáb a las 14:52

El derecho a la libertad de expresión es para si me escuchan diez o miles de personas. Si los presidentes vergonzosos no quieren que se hable de ellos, no figuren en la arena pública. La respuesta no sería callar a uno sino que se larguen ellos.
El sáb a las 14:58

SB
La única obligación que el presidente tiene es con los socios del club (por ahí capaz si se esté fallando un poco) pero mientras defienda él la institucionalidad del club, de resolver las cosas dentro de casa, me parece muy bien que no se deje entrar a nuestra casa a personas mal intencionadas. Yo hablo como barcelonista, como hincha y sobretodo como socio.
El sáb a las 15:02

El presidente es presidente de una institución publica, no de una casa. El derecho a opinar le cabe también a los que tengan (supuesta) mala intención. La respuesta ante esa mala intención no es la censura sino rebatirla en un debate de ideas y de contraste de hechos...
El sáb a las 15:20

SB
Capitulo II del estatuto

Son atribuciones del Directorio las siguientes:

Resolver sobre todo los asuntos administrativos, económicos, deportivos y sociales del club.
Atribuciones que pertenecen exclusivamente al directorio y socios.
///////////////
En este país se confunde el real significado de la libre expresión.
///////////////
Viva Barcelona carajo!
Saludos
El Sáb a las 15:33

Establecer censura no es un asunto administrativo, sino un abuso...
El Dom a las 13:24 ·

Los periodistas pueden atacar a quien les de la gana porque tienen "libertad de expresión" pero cuando se meten con ellos salen brincando.

En mi casa yo decido quien entra y quien no entra.

Copia textual de mi estado:
Las periodistas andan resentidas porque no dejan entrar al templo a uno que lo único que le interesa es defender la plata que le da los Noboa, la emisora mediocre ya estaba buscando formas de manchar la victoria del ídolo, vamos Barcelona!!!
El Dom a las 14:18

La libertad de expresión implica responsabilidad por lo que se dice. Si no estás de acuerdo con lo que otro dijo, lo correcto es rebatirlo con argumentos, o en última instancia y en casos extremos, con las sanciones que habilita la legislación. Pero recurrir a estas argucias administrativas es simple cobardía, propia de gente mediocre que no puede o no sabe debatir. Y nuevamente, BSC no es una casa, es una institución pública, sometida al escrutinio de cualquiera, sea hincha o no lo sea...
El Dom a las 14:25 ·

Barcelona Sporting Club es una institución autónoma, regida por sus propios estatutos y normas. Institución que le pertenece única y exclusivamente a los socios, socios representados un presidente legalmente elegido en elecciones como dictan los estatutos. Los únicos que tienen derecho a exigir y/o a intervenir en las decisiones y acciones del club son los SOCIOS, no hinchas, no seguidores, NO seudos periodistas, solo los SOCIOS
El Dom a las 14:58

En las decisiones administrativas, sí, pero siendo como es una institución que participa en una actividad pública está sujeta al escrutinio de aquel a quien le caliente escrutinarlos, con independencia si a los socios les gusta o no que los escrutinen...
El Dom a las 14:59 ·

La decisión del BSC ha convocado el rechazo del propio “patrón” del club, Fidel Egas, así como de buenos periodistas como el amigo Diego Arcos. No es para menos: la decisión es impresentable, una muestra de la prepotencia y el abuso de una dirigencia que no sabe lo que hace (y que si supiera que hacer ni siquiera podría hacerlo, sino pregúntenle a Mediapro o al “Pocho”).

P.S.- En la foto, CVM con el delirante uruguayo que exhibe esos "raros peinados nuevos".

La derecha anómala

24 de enero de 2010


La derecha rancia, esa que tenía sólidos vínculos con instituciones de cuño autoritario (la iglesia y los militares) está en decadencia. El espacio es breve para discutirlo pero, aún con marcadas excepciones e importantes matices, al día de hoy, la derecha pretende la defensa de sus intereses (económicos y empresariales) y de sus valores (estabilidad en la economía, orden en las calles, propiedad privada) en la arena electoral, cuando antes solía imponerlos con la fuerza de las armas.

La idea que quiero transmitir es que las estrategias de esta nueva derecha han obtenido réditos políticos en varios países, pero no en Ecuador. Las razones para esta “excepcionalidad” son varias (de índole personal –la personalidad de los candidatos-, de carácter social –la fractura social en el país y el fracaso de los partidos políticos-, de cultura política –la inoportuna plataforma política de un discurso de derechas-) y merecen explorarse con mucho mayor detalle. Quiero transmitir esta idea de la “excepcionalidad” del país a partir de dos “argumentos” que esa nueva derecha ha utilizado para promocionarse en la arena política y que en el país han fracasado (hasta el día de hoy) de manera rotunda: los “argumentos” del éxito empresarial del candidato y el de su vinculación oportunista con el fútbol.

En el primer rubro, los casos de los presidentes Elías Saca en El Salvador y Ricardo Martinelli en Panamá, la reciente elección de Sebastián Piñera en Chile, así como en Argentina las posibilidades presidenciales del legislador Francisco de Narváez y de Mauricio Macri, Jefe de Gobierno de Buenos Aires, son ejemplos de esta estrategia política de convertir en “buenos candidatos” a personas cuyos antecedentes se refieren al (en ocasiones, un discutible o sospechoso) “éxito” empresarial. En el caso de Ecuador, el empresario-candidato habitual ha sido la persona más adinerada del país, Álvaro Noboa, quien no ha hecho sino conocer la derrota en las elecciones presidenciales en cuatro ocasiones, con resultados cada vez más desalentadores: un claro lunar en el éxito electoral-empresarial de la región.

El segundo rubro se refiere al oportunismo de vincularse con equipos populares de fútbol para obtener el favor de las masas. Hay varios ejemplos de éxito: Silvio Berlusconi con el AC Milan italiano, Mauricio Macri con Boca Jrs. y Sebastián Piñera con Colo-Colo; nuevamente el caso ecuatoriano es notoria excepción. En una entrevista reciente el “patrón económico” (o sea, “El Patrón”) de Barcelona S.C., Fidel Egas, declaró: “Eduardo Maruri no estaba preparado para ser presidente de Barcelona. Lo hizo como deseo político”. Deseo político que, si cosecha éxitos deportivos, le habría reportado altísimas posibilidades de éxito electoral. Pero las desastrosas campañas de Barcelona, lejos de catapultar la incipiente carrera política de Maruri, lo han convertido (hasta la fecha) en un elegante cadáver. La experiencia indica que todos los que dirigen un equipo popular triunfan en política, menos Maruri: nuestro Macri es un fiasco. Y así también es nuestra derecha, tan mediocre y sin brújula, que no atina ninguna.

¿Disaster girl? / Shitty team

4 de julio de 2009


Hay quien dice que la culpa de que Barcelona chapotee en la mierda la tiene la maldición de Makanaky, aunque también podría aventurarse en esa misma línea que se trata de otro acto vandálico de la omnipresente disaster girl, la que no sólo le prendió fuego a su casa (como muestra la foto) sino que envía a la Maldición Guatemalteca (la que pronto llegará a nuestras tierras) acompañada de un sujeto con un cello WTF con lamparita prendida colgando y trivializa de manera macabra la vida política argentina reduciéndola a esa payasada que se conoce como Gran Cuñado (de nuevo, acá).

Pero atribuir el hecho cierto de que Barcelona chapotee en la mierda a Makanaky o a disaster girl sólo vale en clave de humor porque esas explicaciones de africanos mágicos y memes vandálicas provocan la evasión de la responsabilidad de quienes sí la tienen (aunque no son los únicos) por este fracaso de 11 años: los dirigentes y los jugadores. Hablemos, en esta ocasión, de la dirigencia, de esta última dirigencia: desde noviembre de 2007, fecha en que el descendiente trucho del prócer YeiYei (porque un Maruri no puede descender de manera directa de un Olmedo Maruri, al menos no en los términos en que lo expone el vídeo) asumió la presidencia de Barcelona S.C. para intentar la réplica local del fenómeno de Mauricio Macri con Boca Jr. experimenta el equipo amarillo un nuevo formato del fracaso: el de convertirse en un fallido producto de márquetin político que se pretendió amasar al calor de la afición del equipo de fútbol más popular del país. Las razones para este fracaso las explica Francisco Carrión en el potente artículo que Esteban Michelena publicó en la última revista Soho (No 79) y que tituló ¡Ya no nos queda Barcelona!: “[Maruri] está obsesionado con la marca, pero no alcanza a contener el peso de los imaginarios que corren junto a la pelota” lo que tiene como consecuencia “una paradoja: la pérdida de identidad que Barcelona sufre en su estilo de juego” y, de inmediato, añade: “La crisis de Barcelona en los últimos 15 años pasa sustancialmente por ese coctel letal que resulta de mezclar la pelota con la política. La injerencia del Partido Social Cristiano y de remate, el arribo del PRE con Bucaram –que fue presidente de la República para ser presidente de Barcelona y casi quiebra al equipo- dejaron fracturas y facturas por pagar”. Así, al cometer Maruri los errores de confundir una gloriosa institución deportiva con un producto Wellapon y añadirle el malevo coctel político (que en este caso se acentúa por los propios intereses políticos de Maruri alla Macri, los que auspicia el PSC) conducen al equipo directo al fracaso. O para decirlo, oh paradoja, en limpio: a la mierda en la que chapotea desde hace rato.

Pasado más de un año y medio de fracasos la respuesta de Maruri es convocar al Pocho Harb para que presida la Comisión de Fútbol: un acto que confirma que lo nuestro es chapotear. Yo no concibo otra salida de esta mierda que descender a la serie B para empezar a aprender la dura lección de dejar de vivir del pasado glorioso (esa forma ilusoria de la mediocridad que muchos nunca conocieron y que cada vez a mayor cantidad de gentes les interesa menos conocer) y empezar a trabajar con humildad y de manera comunitaria, desde abajo y lejos de papanatas oportunistas que pretendan aprovecharse de la afición del que todavía es el equipo más popular del país. Y hoy por hoy, uno de los peores, visto desde donde quiera verse.

P.S.- Lo único bueno de este fracaso de BSC es que Maruri ya no existe para la política: es un elegante cadáver.
P.S. (2).- Deberíamos empezar a escribirse la Historia política de Barcelona S.C., un documento que cuente la injerencia del PSC en la dirección de BSC, así como el rapto bucaramato en los tiempos de la Presidencia del Fantasma de Panamá.