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Corrupción

17 de junio de 2018


Para un ecuatoriano, creo yo como uno de la tribu, mirar el partido de Perú en el Mundial de Rusia es pensar también que la selección del Ecuador pudo estar allí. Cuando terminó la cuarta fecha de las Eliminatorias Sudamericanas, la diferencia de puntos entre Ecuador y Perú era de nueve. Ecuador había ganado todo (incluso a Argentina en Buenos Aires), Perú apenas contaba tres puntos.

Después de esas cuatro fechas, la selección del Ecuador se fue al carajo. En los restantes catorce partidos, acumuló menos puntos que en esas cuatro primeras fechas: apenas ocho. Perdió los últimos seis partidos y pasó del tope de la tabla a su fondo, en compañía de Bolivia y Venezuela.

¿Qué pasó entre esas primeras cuatro fechas y las catorce siguientes? La intervención de la Justicia de los Estados Unidos: el caso FIFAGATE, a raíz del cual se redujo a prisión al presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, Luis Chiriboga, sentenciado por lavado de activos.

Es decir, la selección de nuestro país estuvo aceitada y fina mientras presidió la Federación de Fútbol un pillo probado. Cuando orillado por las circunstancias fue obligado a dimitir Chiriboga, a partir de la quinta fecha asumió un reemplazo que no satisfizo las expectativas de los seleccionados, se armó la trinca, se pudrió todo.

Cuando no existía Correa (ahora, el chivo expiatorio de moda), el expresidente Osvaldo Hurtado decía que “el problema de la deshonestidad, el problema de la carencia de ética, el problema de la corrupción, son problemas de los que formamos parte directa o indirectamente todos los ecuatorianos”*. La cruel paradoja de una selección de fútbol que funcionaba mejor cuando la corrupción campeaba en su Federación, parece probarlo en lo cierto.

* Osvaldo Hurtado, ‘Una Constitución para el futuro’, Fundación Ecuatoriana de Estudios Sociales, Quito, 1998, p. 215.

Diálogo cannábico entre Mahuad y Hurtado

9 de junio de 2018


I. Seguridad

- “Mind if I do a J?

La pregunta de Jamil era retórica. Nadie le discute su capacidad para armar los porros: es la tecnología alemana hecha manualidades. “Mi lado Witt”, decía a veces, “a J is for Jamil”, decía en otras. Esta vez usó un blunt sabor babana split y extra-large, el muy goloso. Además, era retórica porque Hurtado no entiende inglés.

- “Si tu habilidad para introducir la marihuana en un receptáculo para su consumo hubiera sido equivalente a tu capacidad para gobernar el país”, apuntó un Osvaldo Hurtado a quien le estaba empezando a patear un happy brownie que se había comido de postre al almuerzo, “este país sería distinto”.
- “Pero si yo habría salvado al país, no hubiera podido ser nunca de la DP, pues Osvaldito. Una cosa es incompatible con la otra. Simplemente no fuimos ese partido.”
- “¿Qué dices, ve?”
- “Te digo que una tarde de lluvia en Harvard, ni me preguntes cómo, terminé viendo The Big Lebowski. Y no sé cómo explicarlo, pero simplemente la película caló en mí a un punto que… it really tied the room together, ¿cachas? A partir de entonces, veo mi paso por la DP de una manera distinta, no como datos, justificaciones o argumentos, pero como una cuestión de sensibilidades. Es decir, siento (acentuó esta palabra) que si prometimos gobernar a favor de la gente, le fallamos de manera horrible.”*
- … [Osvaldo estaba en un unicornio. Brownie kicked in]
- “¡Osvaldo!”
- “¿Ah?” [Osvaldo se descolgó gentilmente de su unicornio]
- “¿Cómo llegaste a la marihuana?”
- “Una vez, por error, me comí un happy brownie en una primera comunión y dije: ‘se me quitó lo idiota, ¿qué pasó?’. Ahí supe: ‘Estuviste drogado’, me dijeron, ‘y muy feliz’. Desde entonces tengo afición por los happy brownies. Porque, bueno, cumplen lo que prometen. Dicen happy y te ponen happy.
- “Entonces nosotros como partido fuimos menos que un happy brownie.”
- “Objetivamente hablando, si la DP fue una droga, fuimos un Valium.”

Hurtado esperó haber sido gracioso. Pero ni drogado le pasó.

- “En materia de drogas, Osvaldito”, lo reconvino Mahuad, “más que un Valium, fuimos activos represores. Durante mi gobierno estaba en vigor la represiva Ley 108, que metió a decenas de miles de personas a la cárcel con graves violaciones a su derecho al debido proceso y un abuso sistemático de la prisión preventiva.”
- “Lo recuerdo. Esa ley fue adoptada durante el gobierno de Borja, en 1990. Desde ahí se dispararon todos los abusos, judiciales y policiales.”
- “El problema real eran los incentivos para cometer esos abusos. Con el paso del tiempo, se convirtió en beneficioso para los cuerpos de seguridad y de justicia la captura de un mayor número de personas por temas de drogas. El Estado llegó incluso a firmar un convenio con los Estados Unidos para financiar a la Policía Nacional, a condición de que se incremente el número de personas detenidas y la cantidad de droga incautada. Así, el incentivo ya no era hacer justicia, era sumar presos. Esto, lógicamente, terminó por provocar la perversión del sistema y el hacinamiento en las cárceles, pero ninguna solución real, porque los que ganaron, ganan y siempre ganarán en estos sistemas represivos son los que comercian las drogas en el mercado negro, pues la prohibición eleva de una manera artificial los precios. Este sistema termina por perjudicar a los débiles que no pueden enfrentar este sistema represivo y por beneficiar a los poderosos en las sombras, que pueden corromper el sistema a su favor. Todo este desastre, lleno de violencia y de corrupción, auspiciado a nombre de la seguridad.”
- “Y esos abusos en nombre de la seguridad hoy le cuestan al Estado millones de dólares en sentencias condenatorias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.”.
- “A mí, Osvaldo, realmente me produce más angustia la situación de los presos. Es escalofriante la cantidad de gente que durante tu gobierno y el mío estuvieron en la cárcel por años, por tener en sus manos menos de la mitad de la marihuana que yo me he fumado esta tarde escuchando el Mediterráneo de Serrat.”
- “Chucha. Piensa, Jamil: ¿Cómo una estrategia de comunicación puede cambiar las ideas de una sociedad sobre la marihuana?”
- “¿Te lo digo en una palabra?”
- “Dale.”
- “Pérate…”

Mahuad se aplicó unos segundos a concluir el porro y hacerle unos retoques. El resultado, magnífico, calificaba para artesanía cannábica.

- “Ahora sí”, dijo Mahuad, sosteniendo el magnífico porro entre los dedos de su mano derecha. “Esa palabra es: Seguridad.”
- “Pero si en nombre de…”
- “Por seguridad”, interrumpió Mahuad a Hurtado, “se debe debatir un marco legal que favorezca un negocio, en vez de estigmatizar a sus clientes, a partir de hacer notar que este negocio es lucrativo, que aquí hay billete en serio. Esto no es ciencia ficción, Osvaldito, hay modelos exitosos. En Colorado, el primer estado de los Estados Unidos en legalizar el consumo recreativo de la marihuana, es decir, en darle seguridad jurídica a su tráfico y a su consumo, la medida ha sido exitosa en términos económicos y sociales. El resultado en cuatro años de experiencia de legalizar la marihuana en Colorado es un mercado de 4.5 mil millones de dólares que genera más de 200 millones anuales en impuestos y la creación de miles de nuevos empleos. Además, en Colorado, el consumo de marihuana ha disminuido en los adolescentes.”
- “Asombroso.”
- “Más asombroso aún: ¿Sabes cuál fue la clave de la campaña para llegar a legalizar la marihuana en Colorado, Oswaldo? Por increíble que te parezca, promocionar que la marihuana es una sustancia más segura que el alcohol. Marijuana is safer. ¿Puedes creerlo? Ganaron apelando a la seguridad. No apelaron a la libertad de drogarse, apelaron a la seguridad. Y tenían razón, porque la marihuana es mucho más segura: está demostrado que la marihuana es 114 veces menos peligrosa que el alcohol. Ahora tú y yo sabemos eso por experiencia, que lo peor que nos puede pasar es una siesta demasiado larga. Pero el alcohol sí que te pone muy bruto. ¿Te acuerdas de esa vez que tomamos 101 botellas de Zhumir en una Convención de la DP en Pimampiro?”
- “Lo recuerdo. Se rompieron como cuatro vajillas, hubo veintidós contusos y siete carros estrellados contra el portal, incluido un Trooper que luego terminó en la piscina. El pelado Rivera vomitó en cuatro maceteros y un mesero. La delegación de Cotopaxi usó de orinal a un representante de El Oro. La cosa se descontroló.”
- “Fue un desastre. Realmente el consumo de alcohol sí es un problema social y de salud en todas partes, no se diga en este país. Pero por otra parte, la legalización de la marihuana en Colorado, ahora en California, que por sí misma es una economía más grande que todo el Reino Unido, en nuestro sudamericano Uruguay, es evidencia de que esto es una tendencia que crece y que es irreversible. Lo que se necesita es que cambiemos de chip mental, con información y debate, para entender que la prohibición de la marihuana es un costo muy alto a pagar por no obtener nada a cambio, como no sea violencia, miedo e inseguridad, así como para entender que su legalización es una gran oportunidad para construir una sociedad más segura y más productiva, menos prejuiciada y más creativa. Y es la propia sociedad, los que defendemos el libre mercado y los emprendedores, los que debemos exigir este cambio en el enfoque de la seguridad y pasar de una seguridad represiva e ineficaz, a una seguridad jurídica para el emprendimiento y el consumo, e incluso a una mayor seguridad asociada al menor consumo de alcohol reemplazado por otra sustancia recreativa, menos dañina. Mucho menos dañina.”
- “Puta, brillante.”
- “People forget the brain is the biggest erogenous zone.”
- “¿Qué?”
- “Jackie Treehorn.”
- “¡Ah!”

Obviamente, Hurtado no tenía idea de quién era Jackie Treehorn.

- “¿Qué piensas, Osvaldito? ¿Crees que una estrategia así funcionaría?”.
- “Creo que apunta a un objetivo idóneo para abrir una conversación en una sociedad conservadora como la nuestra: la seguridad. Es en nombre de la seguridad que cometimos tantos errores en el pasado, es por la seguridad por la que debemos enmendar las políticas sobre la marihuana de cara al futuro. Por la seguridad de emprender, de cuidar de uno, de consumir en libertad. Porque si seguimos insistiendo en políticas represivas, costosas e inútiles, que únicamente han fracasado, ¿qué chucha, somos masoquistas? Es un buen momento para pensar por fuera de la caja… creo que tus argumentos me hubieran persuadido aunque yo no hubiera consumido jamás marihuana. Porque… es de puro sentido común, ¿no? Pero claro, eso es fácil decirlo ahora que estoy drogado… ¿Y?”

Este último “¿Y?” incluía un gesto con la jeta que aludía a la pieza de artesanía cannábica que Mahuad ostentaba en su mano derecha.

- “Es de banana split”, dijo orgulloso.
- “Solo una caladita, que más temprano me comí un brownie.”

Osvaldo Hurtado aspiró como si de menospreciar a Correa se tratara, y casi se rompe los pulmones.

- “Solo una caladita, qué hijopu…”, y se desató un torrente de risas entre ambos. Mahuad había fumado la tarde escuchando a Serrat y a Hurtado le pegó ahora sí el brownie como un zurdazo de Jimmy Izquierdo. Cualquiera que haya estado en circunstancias como esas (a mí me pasó una vez en el Bolocentro), sabe que uno simplemente no para de reírse hasta el dolor de panza, y que sigue.

Y así estaban, agarrándose las barrigas, partidos de la risa, los dos presidentes que la DP le dio al Ecuador.

*

P.S.- Esta versión alternativa de la DP drogada me gusta 795.684 veces más que su versión original. Que es, tristemente, la verdadera.

* Sobre The Big Lebowski y el sentido zen de la vida, v. ‘The Dude and the Zen Master’. Los enlaces asociados a las palabras del expresidente Mahuad constantes en este escrito conducen a elementos para sostener (a efectos de que este sea informado y razonable) un debate acerca de la legalización del uso recreativo de una… planta.

El primer exilio de Bucaram

14 de junio de 2017


Abdalá Bucaram (n. 1952) vuelve este sábado 17 de junio.

Su vida política empezó como Intendente de la provincia del Guayas durante la administración de su cuñado Jaime Roldós, en 1979. Y su primer cargo de elección popular fue la Alcaldía de Guayaquil. Ganó las elecciones de enero de 1984 y empezó a ejercer el cargo el 15 de abril, cuando todavía gobernaba Osvaldo Hurtado, a cuya administración le organizó dos huelgas (el 28 de mayo y el 7 de junio) (1).

Lo que la revista "La Tuya" conocía como "Guasmoville". Fuente.


En ese entonces, para la derecha socialcristiana sacarlo a Bucaram de la Alcaldía de Guayaquil fue un procedimiento simple. Se tomaron unas declaraciones de Bucaram sobre las Fuerzas Armadas, se las inflamó de ese patriotismo bobalicón tan común en el patriotero y en el político interesado en hacer daño, y se procedió penalmente contra Bucaram por el delito de injurias. Orillado por el gobierno central (Febres-Cordero era presidente, Nebot gobernador) so pena de cárcel, Bucaram se vio obligado a su primer exilio en Panamá, en septiembre de 1985 (2).

Las declaraciones de Bucaram fueron que las Fuerzas Armadas “solo sirven para desfilar en octubre y se llevan la mitad del presupuesto nacional”. Unas declaraciones con las que, visto lo visto en la historia de este país, es difícil estar en desacuerdo. Abdalá Bucaram estuvo sarcásticamente acertado, en la que fue la “razón” para su primer exilio.

(1)Alcaldía de Abdalá Bucaram, una administración que terminó en Panamá’, Diario El Universo, 13 de junio de 2017.
(2) Si bien la práctica del destierro estaba en desuso en nuestra política, bien podría caracterizarse a las acciones impetradas desde el gobierno central para sacarlo a Bucaram del juego político como una forma sui géneris de destierro, ejercido contra un personaje particularmente incómodo. Abdalá Bucaram fue mantenido fuera del país hasta que se le permitió su retorno para participar en las elecciones presidenciales de 1988. Volvió el 1 de agosto de 1987, en helicóptero.

La DP presidencial

22 de abril de 2017


Como pocos partidos políticos en el Ecuador, la extinta Democracia Popular podía jactarse de haber colocado dos Presidentes de la República. Pero era mejor que la DP no se jacte de nada, pues ambos fulanos resultaron un desastre.

El ibarreño Enrique Ayala Mora, en su libro ‘Resumen de Historia del Ecuador(1), describió de manera sucinta a los gobiernos del incompetente de Osvaldo Hurtado (1981-1984) y del fracasado de Jamil Mahuad (1998-2000), en los siguientes términos:

Osvaldo Hurtado.- Su gobierno “enfrentó la crisis tomando medidas que afectaban duramente los ingresos de la mayoría, cediendo a presiones de las élites y del Fondo Monetario Internacional (FMI). Realizó la sucretización, un arreglo de la deuda externa de resultados desastrosos. La protesta social liderada por el FUT hizo tambalear al régimen, pero logró mantenerse, sin cambiar sus políticas” (p. 117).

Jamil Mahuad.- Su gobierno “tomó medidas de ajuste, dejó crecer los conflictos y sacrificó a la mayoría nacional para proteger los intereses de los banqueros que financiaron su campaña. En marzo de 1999 decretó un feriado bancario y una congelación de depósitos, afectando a cientos de miles de personas. Entregó sin beneficio para Ecuador, renunciando  a la soberanía nacional, la base de Manta a fuerzas norteamericanas. Frente al descontrol económico y una inflación que llegó a más de 20.000 sucres por dólar, para evitar su caída, por presión de poderosos intereses decretó la “dolarización” de la economía nacional, sin estudios técnicos ni preparación” (2) (p. 121).  

Dos presidentes de la derecha serrana, sometidos a los poderes fácticos nacionales e internacionales, cuyas decisiones tendieron a favorecer a unos cuantos poderosos en grave perjuicio para las grandes mayorías. Es decir, lo típico de la derecha en el poder.

(1) Ayala Mora, Enrique, ‘Resumen de historia del Ecuador’, Corporación Editora Nacional, Quito, 2008 [Tercera edición]. Los resaltados no son del original.
(2) Este chiripazo de Mahuad, la dolarización, se ha sostenido por la idea compartida de que resulta mucho mejor restringir ciertas competencias (las políticas monetaria y cambiaria) a nuestras autoridades. Es un sentido homenaje que nuestros políticos le rinden a su ineptitud, v. ‘Robert Barro sobre la dolarización ecuatoriana’.

Etimología en contra

2 de febrero de 2017

Fuente: Gutierre Tibón, 'Diccionario etimológico comparado de los apellidos españoles, hispanoamericanos y filipinos', p. 120.

Un apellido poco auspicioso para la administración pública ostentó el Presidente accidental de la República (1981-1984) Osvaldo Hurtado.

Ni la etimología ayuda a este mamarracho.

Osvaldo Hurtado dice... (1)

13 de diciembre de 2016


En su libro ‘El poder político en el Ecuador’, Osvaldo Hurtado dedica el sexto capítulo de la tercera parte a analizar lo que él denomina la “politización del movimiento estudiantil”. Allí estudia las consecuencias de la supresión de los exámenes de ingreso a las universidades.

Una primera consecuencia que advirtió Hurtado fue el aumento en el número de inscriptos en las universidades (2). Advirtió otra, que estimó lamentable: “El brusco descenso de nivel académico de la Universidad ha rebasado límites críticos [y] se torna difícil que la Universidad pueda en el futuro asumir satisfactoriamente sus papeles científico y académico en un momento en que cada vez es mayor la dependencia cultural y tecnológica del país” (3).

A página seguida, Hurtado lamentó que la universidad en el Ecuador haya mantenido “su tradicional estratificación social en la que predominan estudiantes provenientes de la clases media y alta, siendo muy minoritaria la participación de alumnos provenientes de las clases populares” (4).

 *

La oposición debería hacerle caso a Hurtado, uno de su mismo palo: suprimir los exámenes de ingreso es una pésima idea. Aumenta los gastos, pero no es de ninguna manera una medida efectiva para mejorar la calidad académica de la universidad (5). Y Hurtado debería hacerse caso a sí mismo, y reconocer que el gobierno nacional que él tanto odia hizo un cambio en el sentido que él reclamaba en su libro setentero (6).

(1) Pendejadas, según Febres.  
(2) Hurtado Osvaldo, ‘El poder político en el Ecuador’, Editorial Planeta del Ecuador S.A., Décimo quinta edición, 2006 [Primera edición, 1977], Quito, p. 292.
(3) Ibíd., p. 293.
(4) Ibíd., p. 294.
(5) Es curioso que esta propuesta se afirme tan alegremente por los candidatos de oposición cuando implica un fuerte incremento del gasto público para cubrir los costos asociados a la educación de esos nuevos universitarios, en abierta contradicción con su idea de gastos excesivos hechos por un Estado obeso.
(6) “La taza [sic] de  ingreso para los indígenas subió del 9,5% en 2006 al 17,3% en 2014, asimismo la taza [sic] de inscripción de afroecuatorianos paso del 14,1% en 2006 al 21% en 2014”, en: 'Ecuador apunta a la igualdad en laeducación superior con una plataforma de capacitación', ANDES, 21 de marzo de 2016.

Viejo país a la vista

2 de diciembre de 2016


Sobre la política en el parlamento ecuatoriano, tras el retorno a la democracia: “Algunas coaliciones, como las de Ecuador, son muchos más informales, ad hoc y de corta duración” (1).

El expresidente Hurtado escribió esta descripción de comportamiento político el año 2006, antes de la existencia de Alianza País (AP). Su irrupción en la política (de AP, el año 2007) ocasionó que la polarización entre el Ejecutivo y el Legislativo (coloquialmente conocida como “la pugna de poderes”) se apacigüe mientras el poder se consolidó por decisión popular en AP. La Asamblea Constituyente de Montecristi y dos Asambleas Nacionales son testimonio de ello. Pero esta luna de miel ha terminado.

La Asamblea Nacional que se viene, lo más probable, es que vaya a resultar una Asamblea fragmentada (con Alianza País con una mayoría no decisiva) y con un carácter confrontativo efectivo (o sea, the very revival of “la pugna de poderes”) y unas coaliciones “informales, ad hoc y de corta duración”, como las describió el zombie que ejerció una olvidable presidencia entre 1981 y 1984 (2).

El viejo país a la vista. Coming soon. Mayo 2017, GRAND RE-OPENING.

(1) Hurtado, Osvaldo, ‘Los partidos políticos, las legislaturas y los presidentes’, en: AA.VV. 2006, ‘La política de las políticas públicas. Progreso económico y social en América Latina’, Banco Interamericano de Desarrollo, México D.F., pp. 27-64. (El título de Hurtado es un poco raro: como si un tipo que estudia la naturaleza publicara un artículo con el título “Las nubes, las montañas, los árboles”, es cualquiera. La academia no se lo tomaría en serio, lo estimarían un émulo de Freddy Ehlers). De todas maneras, la descripción de las coaliciones legislativas hecha por Hurtado se ajusta a lo sucedido en ese esperpento compuesto por altos personajes de la Vieja Guardia política llamado ‘La Unidad’. En su artículo del 2006, Hurtado se refería a las coaliciones en el Legislativo, que era adonde se proyectaba La Unidad. Ya no existe.
En todo caso, su breve historia nos sirve como un abrebocas de la fragilidad de las coaliciones en la Asamblea Nacional que se avecina.
(2) Olvidable, literal. Cuando hizo campaña en la elección presidencial del año 2002 (con la esporádica “Patria Solitaria”: obtuvo apenas el 1.08% de los votos, penúltimo), Oswaldo Hurtado, quien había sido presidente en los años iniciales de los ochenta (tiempos que eran ya televisivos), recorrió la popular Bahía de Guayaquil para promocionar su candidatura a la Presidencia de la República. El pueblo allí reunido, según lo vio pasar y así lo registró la prensa local, se preguntaba qué quién es que era ese man.

¡Bien, el Rodri!

9 de septiembre de 2016

“El Rodri”, el quiteño Rodrigo Borja Cevallos (1935), fue el político que promovió en el Ecuador el debate del desarrollo “de abajo hacia arriba”. Borja era un opositor del “trickle down economics” (1), esa burla a los desposeídos:
 
 
Al 2016, en el debate que sostienen Yanis Varoufakis y Vicenç Navarro en las páginas del diario español Público, Vicenç Navarro (quien, en mi opinión, lleva razón en este intercambio) termina su última publicación diciendo que “la mejor estrategia es […] de abajo hacia arriba. Seguro que en esto Yanis y yo estamos de acuerdo” (2).

Y es algo en lo que ambos concordarían con Borja, un tipo que ha envejecido con una inteligencia y una dignidad no tan comunes en las figuras de nuestra política reciente (a guisa de ejemplo, los casos de los expresidentes Hurtado, Febres-Cordero y Bucaram).

(1) Ramón Gorriarán, ‘Acusaciones mutuas de los dos candidatos presidenciales en Ecuador’, Diario El país (España), 1 de mayo de 1984.
(2) Vicenç Navarro, ‘Respuesta de Vicenç Navarro a Varoufakis: inter-nacional no es lo mismo que supra-nacional’, Diario Público, 8 de septiembre de 2016.

Osvaldo Hurtado (Naipe Centralista)

30 de junio de 2016

El naipe más divertido para hacer una caída: ‘Al fin sirves para algo, Osvaldito’, ‘Se activó el ocioso’, ‘Sucretízate éste’, etc. 
  

Zarandeándolo a Osvaldo Hurtado

27 de enero de 2016


En la arena política, León Febres-Cordero se granjeó la fama de persona confrontadora y agresiva. Una fama bien ganada, dadas sus opiniones públicas, en particular, las vertidas sobre sus rivales políticos. Uno de sus blancos favoritos, cuando empezó a elevar su figura pública como miembro de la Cámara Nacional de Representantes (1979-1984), fue el presidente Osvaldo Hurtado (1981-1984).

En el libro ‘El pensamiento de León Febres-Cordero’ (al cual me he referido antes) (1) se recopilan frases de este político dichas desde los años setenta hasta el año 1986, año de la publicación del libro. De allí extraigo este ‘top 5’ de zarandeadas que le espetó el ingeniero Febres a Osvaldo Hurtado (2), acompañadas de un breve comentario:
 
5) “Hurtado no representa nada en este país, un jovencito modosito, buen mocito, de terno y de chaleco que nunca luchó en una elección popular, nunca en su perra vida luchó en una elección popular” (31 de mayo de 1986 / p. 91).
 
Y cuando finalmente lo hizo en las presidenciales del 2002 obtuvo el 1.08% de la votación popular. No representó nada. Punto para Febres.
 
4) “Este cobarde que infama el solio de Rocafuerte, de García Moreno, de Camilo Ponce, de Velasco Ibarra” (29 de octubre de 1983, Diario Meridiano / p. 79).
 
Es notoria la ausencia de Alfaro. Y espléndido el uso del verbo “infamar”.

3) “Su confeso propósito de, aprovechándose del populismo cefepista, socializar comunitariamente el país destruyendo la empresa privada y sumiendo al pueblo en el hambre y la miseria de Chile y Perú” (24 de febrero de 1979, Diario El telégrafo / p. 70).

Una variación del manido tópico ‘izquierda = maldad’. Un clásico de nuestra derecha.

2) “Hurtado es el único hombre que no puede hablar contra el actual gobierno. Cuando fue presidente se le chorreaban los pantalones y no pudo manejar un país…” (4 de mayo de 1985, Diario El telégrafo / p. 90).

Es altamente improbable que se pueda encontrar un solo rival de peso de LFC al que no se haya aludido denigratoriamente de homosexual. Muy ochentero.
 
1) “Yo creo que con el solo hecho de decirle al país que vamos a hacer lo contrario de lo que ha hecho el Presidente Hurtado estaremos planteando un Plan de Gobierno” (6 de noviembre de 1983, Una Hora, Canal 4, Quito / p. 80).

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.

(1) A la buena memoria’, Xavier Flores Aguirre, 21 de mayo de 2009. 
(2) En este texto, al lado de cada frase, consta el cuándo se la dijo y el espacio de opinión en el que se la manifestó, así como la página del libro en que se la puede hallar.

Entrevista en 'Pensamiento crítico' (con Paulina Recalde)

20 de enero de 2016


Transmitida por la señal de Ecuador TV el 15 de enero de 2016.


Ese informe sobre políticas públicas al que hago referencia al final lo pueden encontrar en este enlace (1). En el buscador escriban la palabra “Ecuador” y lo primero que aparecerá es Osvaldo Hurtado parafraseando a Churchill. Figúrense como será el resto, para que esto haya sido lo único serio del asunto (2).

(1) Stein, Ernesto et al (coord..) 2006, ‘La política de las políticas públicas. Progreso económico y social en América Latina. Informe 2006’. Banco Interamericano de Desarrollo.
(2) En particular, es instructiva la comparación entre las políticas públicas de Brasil y de Ecuador que se pueden encontrar en las páginas 181-192. Pinta bastante bien (con evidencias e indicadores) el adefesio institucional que era el Ecuador el 2006, año de la publicación del informe.

tres comentarios cinematográficos tres

9 de marzo de 2009

La reproducción de DVD’s piratas me deparó dos biografías y la delirante historia de dos subnormales:

Milk
Conocí esta película por esta entrada en la bitácora de Juan Fernando Andrade. De todas maneras, es altamente probable que la publicidad de sus ocho nominaciones al Oscar y la merecida estatuilla que recibió Sean Penn por su memorable actuación como Harvey Bernard Milk me la depararían en el curso de los días. La película, dirigida por Gus van Sant, cuenta la historia del primer hombre de abierta orientación sexual homosexual en ser elegido como miembro del board of supervisors (en español local: concejal) de la ciudad de San Francisco. (Imagínense un concejal similar en la M. I. Municipalidad de Guayaquil: el Androide Nobot would get mad.) La película es el azaroso tránsito de un homosexual de closet a un activista político narrada con solvencia, raptos de ternura y crítica social. Sean Penn, en su discurso de recepción del Oscar, declaró: “Para aquellos que vieron las demostraciones de odio mientras nuestros vehículos llegaban esta noche, pienso que es un buen momento para que aquellos que votaron a favor de la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo se sienten y reflexionen y que prevean la gran vergüenza que sentirán y la vergüenza que verán en los ojos de sus nietos si continúan apoyando eso. Todos debemos tener los mismos derechos”.

Es probable que los argumentos, como sostenía Ralph Waldo Emerson, no convenzan a nadie, así como no es improbable que sí lo hagan las emociones. Acaso Milk contribuya a emocionarnos lo suficiente como para empezar a comprender que no existen sólidas razones para negarles a los homosexuales lo que Sean Penn reclama, esto es, que todos debemos tener los mismos derechos. Debería ser obvio, pero la estupidez humana es infinita (Einstein dixit) y no lo es.

Be kind, rewind
Un subnormal de nombre Jerry (que lo interpreta Jack Black, un gordito especialista en interpretar subnormales) sospecha que una planta eléctrica ataca su cerebro e intenta sabotearla. La consecuencia de su fallido sabotaje es la capacidad de borrar las cintas de VHS del local donde trabaja su amigo Mike (otro subnormal, interpretado por Mos Def): Jerry las borra todas. La respuesta de Jerry y Mike ante este hecho es empezar a filmar las películas que se borraron. Ahí comienza lo bueno: su primera producción es Ghostbusters, que se convierte en inmediato éxito barrial. Le siguen Rocobop, Odisea 2001, El Rey León, decenas de otras. A todas estas películas se las llama sweded (suecadas) porque se argumenta que demoran en llegar y cuestan más porque provienen de Suecia (el término tiene repercusión en la vida real). La historia se torna comunitaria y sentimental, pero se sostiene bien y no busca un estúpido final feliz (ni siquiera a ritmo de jazz). Dirigida por Michael Gondry (sí, el mismo de Eternal Sunshine of the Spotless Mind y director de los vídeos de Bjork) después de fumarse unos porros del porte de la catedral de Colonia (Kölner Dom, para el público ilustrado). Enhorabuena. Chida.

Lenny

Era otro Estados Unidos en esa época. Hace rato que las cosas que dijo Leonard Alfred Schneider (inmortalizado como Lenny Bruce) sobre sexo y religión son moneda común del stand-up comedy. Pero en esa época su actitud no convencional le implicó el inicio de varios juicios por obscenidad­: el primero, en octubre de 1961, por enriquecer su rutina de humor con la palabra cocksucker (mamaverga). Dustin Hoffman interpreta, en pleno dominio del personaje y de manera no menos que soberbia, a este Lenny complejo, contradictorio, autodestructivo, al tiempo que frontal y desafiante de las formas que demandaba lo políticamente correcto y la hipocresía generalizada en aquel entonces. Lenny sabía (como lo supo el maestro Fontanarrosa, aquí y acá) que las malas palabras no existen, porque precisamente es su supresión la que les concede el poder, la violencia y el vicio, porque es, precisa y paradójicamente, esa propia hipocresía que las censura la que les concede la fuerza que luego les reprocha.

El filme es trepidante, exhibe una tormentosa relación amorosa (adornada de un par de exquisitas tetas) y una serie de monólogos en los que Hoffman expone el mejor Lenny. Memorable. (Lenny Bruce murió de sobredosis en agosto de 1966.)

Nota: El lector aguzado intuirá que además de compartir origen judío* Milk y Bruce compartieron la reivindicación de derechos. Milk, el derecho al libre desarrollo de su personalidad, a decidir sobre su orientación sexual; Bruce el derecho a la libertad de expresión. Hacia 1974, uno de los perseguidores de Bruce declaró: "hoy en día, cualquier abogado de la acusación que dedicara dos minutos a pensar si Bruce debe ser acusado tendría que hacerse ver de la cabeza". Más todavía, en diciembre de 2003 el Estado de Nueva York, en cabeza del Gobernador George Pataki, le concedió a Lenny Bruce un perdón póstumo en razón de su condena por obscenidad. (Fue el primer perdón póstumo en la historia del Estado; Pataki señaló que era “una declaración del compromiso de Nueva York de sostener la Primera Enmienda de la Constitución”.) At the end, you know, Lenny Bruce was right: su reivindicación es parte de los derechos de toda persona. Acaso Sean Penn lleve razón en su discurso de recepción del Oscar y todos quienes hoy se oponen a la prohibición del matrimonio homosexual (no se diga tanto tonto que se opone, en nombre de Dios u otras abstracciones, a las relaciones homosexuales) cuando pase el tiempo perciban el tamaño de su error y se avergüencen un poco de sí mismos, o peor, sea su propia parentela quienes digan en sobremesa familiar, hey, abuelo [o Papá, o tía Gertrudis, etc.] era un poco tonto, ¿no? Pensaba que algunas personas no tenían derecho a decidir por sí mismas lo qué era lo mejor para ellas. Pues no sean tontos y ahórrense el bochorno.

* Justamente esta mañana leí que “los judíos, arguye Veblen, son de algún modo forasteros en cada país y esa condición les permite ser innovadores y formular críticas lúcidas; críticas, precisamente, de aquellos hechos que están ocultos para las personas que han nacido dentro de la cultura de cada país. Esas personas aceptan hechos como inevitable porción de la realidad; no perciben, no pueden percibir, lo convencional o lo falso que puede haber en ellos. El judío, en cambio, mira objetivamente las culturas occidentales; por eso puede innovar en ellas”. (Borges, Jorge Luis, Textos recobrados (1931-1955), Pág. 267). Para una anotación sobre la influencia de los judíos en Ecuador, v. Hurtado, Osvaldo, Las costumbres de los ecuatorianos, Pág. 277-284.