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Yo, yo, yo

24 de enero de 2017

 
Audio: 1:27-1:50

¿Solito? ¿El resto de la Alcaldía (obreros, administradores, concejales) así como los ciudadanos que pagamos impuestos para que se hagan esa y otras obras, qué? El ego del alcalde se apropia de las acciones del resto para su mayor gloria.

Esta andanada de letras del alcalde Nebot no tiene sentido. Salvo que en su ego, el alcalde piense que él encarna a una ciudad y a su administración entera, una idea que de tan desmesurada, solo puede ser propia de un fulano con un ego que haría lucir como acomplejado a Charly García. Es decir, el ego de una persona profundamente equivocada (1)

Cosas del Populismo Top.  

 
(1) Porque García es el más grande. Tiene estatus de Prócer.

Capusotto enseña a copiar a Calamaro

15 de diciembre de 2016


Creo, como Charly García, que Andrés Calamaro no existe. Pero cuando desafía su inexistencia, aparece Calamaro con sus gafas y su “sub-estilo” facilón:

 
En una ciudad como Guayaquil, en la que Vilma Palma e Vampiros todavía puede aspirar al estatus de hit de la temporada, Calamaro es una gran alternativa para el choreo musical. Pues como advierte Capusotto, “¡vamos, te vas a poner a copiar a Zappa, que es más difícil y vende menos!!!”.

"Pan, amor y Superviena"

23 de octubre de 2016

Borges se recluyó con Bioy Casares en una estancia en Pardo para escribir la publicidad “de un alimento más o menos búlgaro”, el yogurt ‘La Martona’, producto de un industrial tío de Bioy (Miguel Casares). De esta convivencia de una semana en una casa en ruinas, “en cuya chimenea crepitaban ramas de eucaliptos”, resultó el folleto comercial titulado ‘La leche cuajada’, que fue su primera colaboración conjunta (año 1935 ó 1936), antes incluso de Bustos Domecq. García Márquez, por su parte, antes de pegarle al gordo con su saga de los Buendía, juntó unos chochos por escribir un eslogan para una marca de pañuelos desechables: “Yo sin Kleenex no puedo vivir” (que fue, en realidad, idea de su mujer) (1).


 
En este plan de venderse a la publicidad en tiempos de chirez, Charly García, cumpleañero de hoy, escribió un jingle para una marca de salchichas que decía “pan, amor y Superviena”. Pero a diferencia del folleto comercial para el yogurt ‘La Martona’ y del eslogan ideado por la mujer de García Márquez para Kleenex, el estribillo de Charly García no fue aceptado (2). La Argentina se perdió de un jingle ganador.

Ni modo. La vanguardia es así.

(1) Alberto Borrini, ‘El debut de Borges y Bioy como publicitarios’, Diario La nación (Argentina), 21 de enero de 2003; Daniel Rito, 'La Martona, la marca sinónimo de la leche en Argentina', Mausoleo de Marcas, 24 de septiembre de 2014.
(2) Bruno Larocca, ‘Carlitos antes de Charly García’, Rolling Stone, 21 de octubre de 2016.

Demencia mala, demencia buena


Primero, la mala:

Ayer por la tarde, esto es, un sábado anterior a un día domingo 23 de octubre pero del año 4.004 antes del nacimiento de Cristoloco el furioso, Dios (padre del susodicho) decidió empezar el mundo de la manera que lo cuenta el libro del Génesis. Suena ridícula, pero esta idea de una fecha “exacta” del nacimiento del mundo era común en la segunda mitad del siglo XVII, cuando el pensamiento cristiano era tan nefasto como para todavía aplastar al pensamiento científico por atreverse a desafiar su autoridad.

¿Cómo se originó esta idea demencial? Por los cálculos del sacerdote anglicano de origen irlandés James Ussher (1.581-1.656), arzobispo de Armagh, quien el año 1.650 los publicó en su libro ‘Annales veteris testamenti, a prima mundi origine deducti(1). Por supuesto, los cálculos de este fulano son una mamarrachada que no resiste el menor análisis crítico (2).

Según el calendario de James Ussher, el mundo debió haber concluido en 1.997. Estaba perdido.

*

La buena: hoy se festeja un aniversario más del nacimiento del demencial Charly García y de su concierto subacuático en Buenos Aires [2009].

 
(1) Pierce, Larry, ‘The forgotten archbishop’, Creation, No 20 [Marzo, 1998], pp. 42-3.
(2) Los anacronismos de la cronología bíblica de Ussher’, www.ateoyagnostico.com [19 de agosto de 2013].

Oído absoluto

23 de mayo de 2016


Crees que conoces lo que disfrutas y viene Charly y te demuele todo. Porque lo que escuchas es un arrabal de lo que Charly escucha.

El Estado nació-mal

11 de mayo de 2016

Ésta fue una convicción que tuve cuando un taxista en Guayaquil (a fines del gobierno de Gutiérrez) me contó que vivió unos años en Nueva York pero que nunca se presentó como ecuatoriano, porque se avergonzaba de serlo. Le atribuía a su nacionalidad el ser inútil y pendenciera. Uno de los primeros días en NYC alguien lo confundió con un venezolano y él dio la confusión por buena. Desde ese día en adelante, ese ‘pana’ seguía siendo ‘pana’, pero con biografía venezolana. En vez de amargarse por su ecuatorianidad, se transformó en otro. No padeció a su país, lo cambió por uno distinto y conveniente.

El tipo me pareció un buen tipo, con una idea no nacionalista y feliz de la vida. Me reflejó, de todas maneras, la derrota de la historia nació-mal (1). Mucho no podía esperarse cuando en nombre de la “libertad” se fundó un país en que un grupo de reducidos propietarios (de raza blanca, principalmente) eran los únicos con derecho a elegir y ser elegidos, los negros eran esclavos y los indios, además de ser sometidos a tratos crueles, inhumanos y degradantes de variada índole, eran quienes pagaban la ‘Contribución Personal de Indígenas’ con el que se sufragaron la mayor parte de los gastos del naciente Estado ecuatoriano. Un país anti-democrático, racista y explotador. 

Ese es el telón de fondo.

Desde la vuelta a la democracia en 1979, Ecuador venía dando claros mensajes de hastío a la clase política. Elegirlos a Bucaram (1996) y a Gutiérrez (2002) fue muestra clara de ese hastío; cuando se observan las cifras del país en materia de desconfianza para con las instituciones políticas y con el sistema democrático, uno se explica el porqué pudo una propuesta radical obtener la mayoría de votos en una elección popular el año 2006 (2). En otra época de este mismo Ecuador, el candidato Rafael Correa habría sido un cadáver o un ‘charlatán’ o un eterno perdedor. Pero en el año 2006, era el único tipo que estaba lo suficientemente loco como parecerle sensato a un electorado que odiaba lo que había.

Eso, y el voto decisivo de Elsita Bucaram en el Tribunal Supremo Electoral, pusieron a andar este tranvía llamado ‘Revolución Ciudadana’, que pateó el tablero político del paisito. Se puede estar o no de acuerdo con los sucesivos gobiernos de Rafael Correa (o mejor y más inteligente: se puede estar de acuerdo en algunas cosas y no en otras, como sucede en la vida misma salvo que se tenga un ánimo totalitario) pero lo que no cabe es extrañarse por su aparición.

(1) El terminó “nació-mal” como parodia de “nacional” lo utilizó Charly García para referirse al rock argentino en una exquisita crónica que publicó Daniel Riera sobre la participación de García en el Cosquín Rock, v. ‘De gira con Charly’, Revista Soho.
(2)Retrato de un país roto’, Xavier Flores Aguirre, 27 de enero de 2015.

El subsecretario no sabe de rock (no tiene ni puta idea)

16 de diciembre de 2015


Concluía el primer año en que gobernó Gutiérrez y el intendente de Pichincha se apellidaba Olmedo (1). Hubo un concierto, al que asistí, en el que Charly se descontroló y no cantó y lanzó cosas (estuvo a punto de ser algo copado, pero un idiota terminó por lanzarle una silla). El intendente Olmedo arrestó a Charly, que justificó su detención en “un cuarto derruido en el Centro de Detención Provisional de Quito” de la siguiente manera:
 
“Esto me pasa porque el Intendente de acá no sabe de rock. Me acusa y nunca ha ido a un show así” (2)
El intendente Olmedo guardó a Charly por un par de días y tal vez no haya sabido de rock, pero al menos no era una bestia como el subsecretario de asuntos legislativos del Ministerio de Seguridad de Argentina, Carlos Manfroni, para quien el rock es:
 
“el movimiento ‘artístico’ más subversivo, anticristiano, antimetafísico y contracultural de todos los tiempos” [cuya filosofía] “conduce al deseo desesperado de la muerte e induce al suicidio, como lo demuestran las letras de las canciones de Charly García, Spinetta y Moris. Ofrece la posibilidad de convertirse en un animal o un marica” (3)
Charly leyó esta sarta de estupideces y pidió que se publique una carta abierta, en la que en un fragmento termina por poner en su lugar a Manfroni:
 
“Merezco una disculpa. 
Yo compuse Los Dinosaurios, y luché contra la dictadura y UN PELOTUDO está en contra de la Revolución Francesa???? De John Lennon???
Del amor??
No cuenten conmigo, ignorantes” (4).
Ni el intendente Olmedo, en los tiempos de Gutiérrez, había caído tan bajo. 

Eso sí, Argentina respeta a sus ídolos. Manfroni le pidió disculpas a Charly y dio un paso al costado (5).

(1) Ninguna relación whatsoever con el híper-guayaco Yei Yei.
(2) Charly García está libre y se fue a su país, Diario El universo, 30 de diciembre de 2002.
(3) Un nuevo funcionario de Cambiemos genera polémica, Política argentina, 13 de diciembre de 2015.
(4) Durísima carta de Charly García contra el gobierno de Mauricio Macri, Diario Los Andes, 15 de diciembre de 2015.
(5) Carlos Manfroni le pidió disculpas a Charly, Diario La nación (Argentina), 15 de diciembre de 2015. 

Random García

12 de septiembre de 2010

Goin' south

31 de marzo de 2010



You pick. I'm off.

El García pre-té de boldo incluso era superhéroe

13 de enero de 2010

En compañía del Mestre Maravilla y montado en Moto Nebbia, el superhéroe García aplaca con reverendo ostión a la nalgona lobotomizada de Shakira (esa gutural cantante que tiene “resbalones de sonido en sus cuerdas vocales” como dijera con imaginativa precisión el genio del Negro Fontanarrosa) la que ha tenido el pésimo detalle de invadir Buenos Aires para destruirlo a punta de caderazos… Por fortuna, el García pre-té de boldo estaba allí, presto para impedirlo:

Escuchas aquella voz

6 de diciembre de 2009


De vez en cuando escuchas aquella voz y es la voz de Charly García. Una voz que, como lo escribió Marcelo Figueras en Página/12, "no deja de recordar que los hambrientos, los locos, los prisioneros y los idos, todavía están acá" y que "es necesario cantar de nuevo una vez más". Y Charly García estuvo en pie para cantar “de nuevo una vez más”, pasteurizado y clean, este 23 de octubre en Buenos Aires, en la cancha de Vélez Sarsfield, en su regreso a los escenarios después de ocho meses de rehabilitación. Yo estuve allí, en Vélez, para disfrutar a “un Charly menos rock star, pero mucho más metido en su rock. Un Charly que repasó con nosotros sus grandes éxitos, lo que significa pasarle revista a la biografía de (de)generaciones, la nuestra incluida”. Estuve allí, bajo una lluvia nocturna y persistente, entre esos 34.000 asistentes que “crecimos escuchándolo y somos tanto parte de su religión como su música es parte del soundtrack de nuestra vida. Fui una de esas 34.000 personas: un privilegio y un delirio.

Otro privilegio y otro delirio, en Guayaquil, este 26 de noviembre, en la cancha del estadio Alberto Spencer. No hubo lluvia pertinaz, pero sí hubo ese repaso biográfico de nuestro soundtrack vital. Fue la primera vez de Charly García en Guayaquil y no fuimos muchos, pero fuimos los aliados. Nuevamente, en mi caso, escuché aquella voz. Esa voz que tiene una herencia, como lo dijo en este diario Jeannine Zambrano el domingo pasado, con estas precisas palabras: “La herencia de Charly: cruce de caminos entre intelecto y sensualidad; frenesí del rock y sutileza de la lírica; individualismo anárquico y crónica social. Sus canciones: eslóganes existenciales, parte del inconsciente colectivo de públicos de varias edades. Sus denuncias: metáforas de los crímenes pequeños y los crímenes sin nombre”. Una herencia que tiene un tono (un tono atenuado al día de hoy, con García ralentizado): el tono del exquisito delirio.

Siempre me ha dado vueltas en la cabeza esta frase de Charly, “el más cuerdo es el más delirante”, la que siempre la he asociado con esta otra línea, “la locura es poder ver más allá”. Para mí, ese ha sido el concepto constante de García, aún a costa de sí mismo (porque como escribió Truman Capote, “cuando Dios te da un don, también te da un látigo, y ese látigo, es únicamente para autoflagelarse”): delirar y hacernos ver más allá. Muchos, pobres de ellos (están muertos y hay que compadecerlos) se quedan en la superficie y sólo perciben un personaje auto-destructivo, un drogadicto, un linyera. Algo de eso hay, como lo hay en muchos artistas, pero eso no es lo importante (el mismo García percibió el abismo y se rehabilitó). Lo importante es que su delirio, trasuntado en canciones, nos ofrece razones para ejercer la cordura de la diferencia, para caminar hacia ese más allá que Charly nos ilumina con la luz que irradian sus letras, con esa “indómita luz, que hizo carne…”. Say no more.

De androides gigantes, Alcalde Nebó y Bon Jovi

5 de diciembre de 2009

El Universo publicó esta nota ayer viernes, pero no tuvo la gentileza de colgar el vídeo que yo había visto antes en esta bitácora, a la que había llegado porque soy visitante asiduo de esta otra (nunca le den un peso a Bon Jovi). Yo, en mi infinita bondad (y también porque no me cuesta ni el peso que le niego a Bon Jovi) les cuelgo el vídeo, hecho por Federico Álvarez con 3 gamba-dólar y que trata de androides gigantes y malvados (algo así como miembros de la Policía Metropolitana cruzados con Ultraman) que invaden Monte y se la fuman. Si algo así pasara en Guayaquil, ni los tres edificius prime, celosos guardianes dormidos de la ciudad (el edificio diagonal al Policentro, el de la taza de Nescafé y el que queda en Carchi y 9-X, diagonal al shawarma de Alí) podrían salvarnos, como tampoco las plegarias al santo Pato Mesías ni a ninguna otra deidad, sea ésta la Santísima Trinidad, Lou Ferrigno o Zaratustra, porque lo mismo los androides en cuestión se fumarían de volea al piloso edificio que es la Previsora y el Forum se caería solito de puro miedo (los Lionel Hutz que allí trabajan harían lo que suelen hacer los habitantes del Forum: saltar por la ventana) y se tomarían el Guayas como pileta y colgarían sus tangas narizonas (lo que elevaría sólidas sospechas de que los androides son made in Brazil o paisanos) en el Palacio Municipal, lo que lo emputaría grosso al Alcalde Nebó, le provocaría vitiligo, le tornaría su bigote bicolor, pero no lo convertiría en Charly García porque el bigote resulta de todas maneras demasiado franquista y mucho, mucho más importante, porque el Alcalde Nebó (así como el Intendente) no sabe de rock. Que no permita la Virgen (sí, claro, jaja) que tengan poder y nos invadan. Amén.

En fin, a continuación el vídeo en cuestión:

Charly cantó en Ser Girn y "es chulla"

23 de noviembre de 2009


La nota que publicó El Universo de hoy sobre el concierto de Charly García este sábado 21 en Quito nos informa de cosas inauditas, como por ejemplo, que un miembro del grupo de Charly tiene el imposible nombre de Too Silva Pea, que Charly cantó en un grupo cuyo nombre desafiaba la fonética llamado Ser Girn y que Charly cantó la frase un amor real es como vivir en aeropuerto, sin el plural (bueno, esto último puede ser un efecto secundario del té de boldo, aunque la impericia en la redacción de la nota es una razón mucho más probable).

Otra nota, difundida en varios medios (por ejemplo en diario Extra) informa que Charly estuvo el domingo en el partido que el Deportivo Taxi le ganó al Macará 2-0 con goles de los argentinos Niell y Borguello (de quien El Universo dice en la nota al pie de su texto principal sobre el partido entre Deportivo Quito y Macará que este jugador tiene 11 goles, pero en la tabla de goleadores lo coloca con 10 –WTF?) y que Charly “es chulla” porque "se declaró" hincha del Deportaxi. (Este Deportaxi, pienso, podría considerarse como una suerte de Racing local, ¿eh?). Por cierto, Charly es hincha de River, en Lima se declaró fan bígamo de Alianza y Cristal, y en este enlace (esto último es random pero se los cuelgo porque me caen bien y soy buen tipo) está mucha música de García ordenada en podcasts temáticos, un lujo para el alma. Salú.

Breve apología de las drogas

21 de noviembre de 2009


Podría ofrecer 101 razones, desde la coherencia de una postura liberal (la que por acá no asoma nunca porque nuestros libertarios de morondanga –convénzanse, no son libertarios, son pinches neoliberales- se conforman con que a la libertad la represente la desregularización para afanar más y mejor) hasta la ineficacia probada de su represión (de manera reciente, en El Comercio, Adriana Rossi, clarísima) pero me basta y me sobra para hacer su breve apología con saber que el rock que escucho a diario le debe tantísimo a esas sustancias que alteran la conciencia (porque lo específico de tener una, es querer alterarla). Por eso, esta nota que cuelgo me preocupa tanto. Dos personas a las que mucho admiro (la envidia sólo le corresponde a Aute), Joaquín Sabina y Charly García, están muy mal: han dejado las drogas. Sabina reflexiona un poco sobre el tema (lo que puede explicar este tiramisú cítrico, autocomplaciente y berreta, de reciente producción –sencillamente imprensentable) y Charly, uno quiere pensar que se parodia a sí mismo, cuando afirma “no me puedo borrar la sonrisa” (ahora sus excesos no son con la cocaína, sino con el té de boldo –nos siguen pegando abajo, jueputa). Quiero pensarlo así, porque si no resulta demasiado triste para soportarlo. Tengo terapia este jueves.
N.B. (1).- La frase de Bielsa sobre el dulce de leche es para enmarcarla.
N.B. (2).- La democratización del rock es una mierda.

Charly

1 de noviembre de 2009

Buenos Aires, viernes 23 de octubre de 2009. Cumpleaños 58 de Carlos Alberto García Moreno (llámalo Charly). Cancha de Vélez, lluvia nocturna y persistente. 34.ooo personas esperamos la salida de Charly, su regreso a los escenarios, el concierto que él nos prometió que sería un orgasmo. Nadie puede negar que esa noche todos estábamos mojados.

Salió a escena un Charly al que un amigo definió como pasteurizado, rechoncho y clean, de voz tenue y en pleno control de sí mismo. Un Charly menos rock star, pero mucho más metido en su rock. Un Charly que repasó con nosotros sus grandes éxitos, lo que significa pasarle revista a la biografía de (de)generaciones, la nuestra incluida (porque Charly es “héroe transgeneracional que tiene manos de marfil y teclados de Taiwan”, como reportó Ernesto Martelli para la revista Rolling Stone), la de todos quienes crecimos escuchándolo y somos tanto parte de su religión como su música es parte del soundtrack de nuestra vida.

Salió Charly ese viernes de lluvia y se reencontró con su público. Atrás, en campo, rodeado de amigos, de gente, saltando y cantando, estaba yo. En algún punto entre Melmac y el piso plástico puesto para no destrozar la grama, elevado pero en Tierra, estaba yo. Mojado, pero contento. Ateo que rezó por vos, Charly, más si salió contigo a juntar plegarias el inmenso Flaco Luis Alberto Spinetta. Escuché con sentida devoción a este tipo de 58 años cumplidos, menos de 3 años menor que mi viejo (quien estaba conmigo en el concierto, ¿no les digo que Charly es transgeneracional?) y quien de niño soñaba con “dinosaurios, planetas, mitos griegos”: todas esas cosas que, de alguna manera, Charly ha llegado a ser a lo largo de su vida (“porque ya hice todo lo que se puede hacer. Ya está”) para convertirse en el inconsciente colectivo de millones.

Volvió el más grande, decían los carteles, pero todo regreso es difícil: a Charly le costó muchas muelas y largas terapias regresar. Se le nota, mucho se le nota. Pero lo contrario de difícil es mirarlo desde afuera y descalificarlo: llamarlo loco, drogadicto, acabado, etc. A esos que lo descalifican, como decía el poeta Oliverio Girondo, hay que compadecerlos. No solo porque la suya es una actitud canalla y miserable, sino porque esos pobres no entienden que “el más cuerdo es el más delirante”, porque no entienden que para este John Lennon del subdesarrollo “la locura es poder vCursivaer más allá” y traducirnos esa locura en canciones. Aguante, Charly. Say no more.

Así, de vez en cuando escuchas aquella voz y es la voz de Charly García. Charly ha vuelto porque, como escribe Marcelo Figueras en Página/12, "no deja de recordarnos que los hambrientos, los locos, los prisioneros y los idos, todavía están acá" y porque "es necesario cantar de nuevo una vez más". Charly está en pie para hacerlo, pasteurizado y clean. Hasta la próxima tempestad, nos dijo en Vélez. Ojalá que arrecia esa tempestad este 26 venidero que Charly cantará en Guayaquil. Yo allí estaré. SNM.

Hacia el culo más hermoso del mundo

15 de octubre de 2009

Si el Sur es el culo del mundo, Argentina es el culo más hermoso del mundo. Esta noche viajo a la ciudad donde sueño despertar cuando me emborracho, Santa María del Buen Ayre, la ciudad junto al río inmóvil. Viajo con mi brother del alma, mi carnaval el Curro, nos recibe la espléndida Vero, nos espera la amistad de muchos, mi viejo en Buenos Aires (felicísima rojas casualidad), mis compadres, mi radiante ahijada. Concierto de Pet Shop Boys, de Depeche Mode el día de mi cumpleaños, concierto de Charly en Vélez el día de su cumpleaños (que Charly ha dicho que será un orgasmo y con lo mucho que a mí me gusta la piccola morte). Por acá las razones por las que Buenos Aires es el delirio que es y por la que tanto me emociona viajar allá, hacia el culo más hermoso de la humanidad.

Ya dije que cuando me emborracho sueño despertar en Baires (si fuera al lado de Alice Braga, podría devolver la cédula quedito). En razón de la realidad de mis sueños de borrachera, no esperen noticias de mí en diez días, me borro para escribirme. Y que tengan ustedes buen viento, mientras yo gozo de Buen Ayre, salud y euforia.

La frase WTF de la semana

8 de junio de 2009

"Te ordeno que te pongas de pie", dijo EP el domingo. Casi me hago pis de la risa.
Meh, peor es meneallo. O mejor es (por mucho) García:

Say no more

27 de noviembre de 2008

Declaro que comparto una máxima de Norberto Bobbio que consta en El Futuro de la Democracia: “Nada es más peligroso para la democracia que el exceso de democracia”. Declaro asimismo que favorezco en esta bitácora el debate más robusto, público e inclusivo de argumentos… cuya condición previa para que suceda es que los participantes en el mismo defiendan, claro está, argumentos.

Digo lo antecedente, porque ayer rechacé el comentario de un anónimo. Su comentario era tributario de una boyante dosis de cretinismo: consistía en comparar a Stalin con Correa y derivar de esta comparación una incoherencia de mi parte (a la que, por cierto, ya me referí en otros comentarios). Esta bitácora admite expresiones ofensivas e hirientes, pero siempre que el emisor de esas expresiones las argumente.

Hasta este rechazo de ayer, publiqué toda opinión que se emitió en esta bitácora. Sin embargo, porque no defienden argumentos para el debate robusto, público e inclusivo que esta bitácora propone, la estupidez, la vulgaridad y la aleve actitud de quienes se pretenden inquisidores (en todos los casos) al amparo de su anonimato (¿es que es tan difícil decir lo mismo con la decencia de decir esta boca es mía? No insistiré sobre el estatus de anónimo, sobre el cual ya opiné en otro post) no tendrán cabida en esta bitácora. La world wide web es ancha y es de cualquiera, así que si tanto entusiasmo se tiene para emitir opiniones en términos estúpidos, vulgares o aleves, puede todo aquel que lo desee abrir su propia bitácora para hacerlo.

Resumiendo, lo parafraseo a Charly: nunca faltan algunos que sobran. Y para quienes sobran, los advierto de un lema del propio García: Say no more. Al menos en esta bitácora.

Alguien que sobra

12 de enero de 2008

La Comisión de Recepción y Calificación del Tribunal Constitucional (TC) resolvió no admitir al trámite la demanda de inconstitucionalidad contra el mandato constituyente Nº 1. Las razones de la Comisión ponen en evidencia la miseria de su razonamiento jurídico: 1) no se puede ejercer un control constitucional sobre el mandato constituyente porque el mandato constituyente dice que no se puede ejercer control sobre él; 2) no se puede declarar la inconstitucionalidad del mandato constituyente porque la Constitución no establece de manera expresa la competencia del TC para declarar la inconstitucionalidad de un mandato constituyente. (Me disculpo: el término “razones” es excesivo.)

Seamos claros: se pueden pensar muchas cosas del mandato constituyente, pero el TC tiene la inequívoca obligación de pensarlas con sólidos argumentos y de conformidad con la Constitución. Se puede pensar (muchos argumentos abonan en este sentido) que el mandato constituyente es una aberración jurídica; se puede pensar también en argumentos sensatos en su favor. (Así lo hace, por ejemplo, en su columna de diario Expreso el jurista Xavier Zavala Egas, con interesantes ideas y el apoyo de reconocidas autoridades en materia de teoría política –como Giovanni Sartori, véase ‘Elementos de Teoría Política’, páginas 84-86). Pero las escasas y patéticas quince líneas que la Comisión de Recepción y Calificación del TC despachó para no admitir la denuncia de inconstitucionalidad no merecen sino repudio: porque son una renuncia a pensar (de quien tiene la obligación jurídica de hacerlo) y porque constituyen una vergüenza.

Sin embargo, el TC todavía tiene la posibilidad de pensar la demanda de inconstitucionalidad. Los demandantes presentaron, de conformidad con el artículo 6 del Reglamento de Trámite de Expedientes, una apelación que deberá conocer el pleno del TC. En realidad, sus propio precedentes lo cercan: el 18 de julio de 2007 el TC, compuesto por las mismas personas que hoy lo componen resolvió, entre otras cosas y con cierto detalle, que el poder constituyente está “limitado a dictar el nuevo texto constitucional” y que “el orden establecido continúa vigente” (esta resolución se publicó en el R.O. 133 del 24 de julio de 2007). En teoría, si algún valor le concede el TC a sus propias opiniones, deberá mantener su criterio, declarar la inconstitucionalidad del mandato constituyente Nº 1 y acto seguido hundirse, como honesto capitán de esta tragicómica nave, en el naufragio constitucional que supondrá su inmediata destitución por parte de una Asamblea Constituyente que no acatará su resolución porque no conoce sino su omnipotencia. Le harían justicia, sin embargo, a esta hermosa frase de Jorge Luis Borges: “Hay una dignidad que el vencedor no puede alcanzar”. Intuyo, sin embargo, (este primer acto lo anuncia) que el TC optará por su supervivencia antes que por esta desconocida dignidad (porque aunque lo tengan inmerecido, los miembros del TC no querrán perder su salario).

En este contexto, vale recordar la frase de otro célebre argentino: “Nunca falta alguien que sobra” dijo Charly García. El TC, hoy, se encuentra en un callejón sin salida: o nos prueba, en los términos de su propio precedente, que todavía funciona como garante de la Constitución, en cuyo caso le sobra a la Asamblea Constituyente (que, sin duda, se lo fumará) o es obsecuente a los intereses de la Asamblea Constituyente, en cuyo caso nos sobra a los ciudadanos que todavía creemos en la unidad del ordenamiento jurídico y en el respeto a la Constitución. Pues sí, García tiene mucha razón: “Nunca falta alguien que sobra”. Y ese alguien, hoy, es el TC.

Superhéroes

31 de marzo de 2007

“Estás buscando direcciones en libros para cocinar, estás mezclando el dulce con la sal”. Esta frase es clave para comprender algunas actitudes de este Gobierno: su autoritarismo, su demagogia, su improvisación. 

La conjugación de estos atroces atributos se evidencia con actos tales como la propuesta de tribunales electorales ad hoc, la declaración de irrespetar una eventual resolución del Tribunal Constitucional, el respaldo que otorga mediante la fuerza pública al cumplimiento de arbitrarias resoluciones, la redacción de un estatuto de paupérrima factura y palmaria inconstitucionalidad, el apoyo a propuestas que el propio Presidente no estima convenientes solo por razones demagógicas o de maleva estrategia, el descrédito que le concede a toda crítica sin importar su origen o razones, la pretensión de iniciar demandas internacionales sin sustento suficiente, la creación de un Ministerio sin presupuesto ni sólido discurso (el de Cultura) y una grandilocuencia que, aupada en la intempestiva retórica de Correa, nos convoca a preocuparnos en virtud del ostentoso desprecio que manifiesta hacia los procedimientos constitucionales y legales que, muy a su despecho, constituyen la condición necesaria para consolidar la fortaleza de las instituciones y la solidez de la democracia.

Supongo que para las gentes del Gobierno y sus bullangueros fans estas “nimiedades” que refiero son parte de un complejo guión que, quienes creemos en el estado de derecho y en la defensa de la institucionalidad, no alcanzamos a entender. Intuyo que consideran la ejecución de tales actos como un mero expediente para el cumplimiento de la misión heroica para la que se sienten elegidos. 

 Recuerdo, a este respecto, a Carlos Monsiváis, quien sentenciaba que “héroe es el valiente elevado por la grandeza de la Patria inminente” (que por cierto, en nuestro caso ya volvió, ¡seamos dichosos!) y que en idéntico tono de ironía añadía, “héroe es el trasunto del redentor, que nada guarda para sí y reconstruye el género humano en países doblegados por siglos de colonialismo”. Redentor, altruista y reconstructor: ¿no les huele demasiado a “Pasión por la Patria”? 

Lo realmente grave, en todo caso, es que bajo el amparo de esta misión los prospectos locales de héroes se sienten en posesión de una licencia especial para actuar fuera de la ley si las circunstancias lo requieren porque las leyes, para ellos, no son sino la expresión de los intereses de los villanos, etcétera (acompáñese este fragmento de la retórica presidencial al uso). En este mundo maniqueo, de buenos y malos, y digno de Marvel Comics®, se desenvuelve la lógica del Gobierno. Valdría recordar entonces la sensatez de Bertold Brecht: “Desdichado de aquel país que necesita héroes”.

Pero la sensatez no se compadece con los actos del Gobierno. Su composición y afanes me recuerdan a ese dibujo animado de mi niñez, La Liga de la Justicia, entidad compuesta de animosos superhéroes. La encabezaba Superman (por cierto, ¿han notado el parecido que tiene el presidente Correa con Christopher Reeve, en versión mestiza? El resto de analogías se las dejo a ustedes para su particular entretención). Todos tenían superpoderes y eran queridos y buenos, casi como este Gobierno. Pero no necesitamos a Superman para componer este país.

Necesitamos, en contraste y para empezar, muy terrestres procesos de respeto a las instituciones y las leyes, aspectos sobre los que este Gobierno, que afirma representar el cambio, debería darnos ejemplo. Pero continúa torpemente empeñado en buscar direcciones en libros de cocina y mezclar el dulce con la sal. Esta frase, por cierto, le pertenece a Charly García y consta en una canción cuyo título es, precisamente, Superhéroes, de 1982. De su época de scout, Presidente, parece que sabe usted cantarla (sus actos de gobierno lo demuestran). En cuyo caso, no me cuente para el coro.