Si se busca explicar los
derroteros distintos de Quito y Guayaquil en el siglo XIX, se debe ir al siglo
anterior: económicamente, allí es donde se separan los caminos.
Quito, 1770:
“En Quito,
en torno a 1770, nueve obrajes de los once que existían cerraron; lo mismo
sucedió con las fábricas de sombreros –sólo quedaban cuatro sobre treinta y
ocho-, con las fábricas de tejas –de nueve, quedaban tres- con la alfarería…” (1).
Guayaquil, 1770:
“En el
último tercio del siglo XVIII, el cacao de Guayaquil comenzó a competir con el
de Venezuela en el mercado mexicano; era más barato y estaba menos expuesto a
los ataques de los ingleses, ya que tomaba la ruta del Pacífico. La región de
Guayaquil conoció entonces un gran desarrollo” (2).
Quito en declive,
Guayaquil en auge. Esto cifra el devenir del siglo XIX.
(1)
Pérez, Joseph, ‘Historia de España’, Editorial
Crítica, Barcelona, 2014 [Título original: Histoire
de l’Espagne], p. 349.
(2)
Ibíd., p. 350.