Los jueces

28 de noviembre de 2016


Cuando era estudiante de derecho en Guayaquil, en tiempos de la Constitución de Sangolquí, me encontré en un foro académico con jueces que aceptaban sin ningún empacho que ellos resolvían sus casos sin que les importe un carajo la Constitución (un juez penal a duras penas sabía el Código Penal –si es que lo sabía, cosa dudosa) o que resolvían en función de la presión de los medios de comunicación social. No lo decían en el foro, pero también era un secreto a voces su corrupción. El ‘Palacio de la Justicia’ (un adefesio sucio, hediondo y, en consecuencia, lleno de abogados) era conocido como ‘El Palacio de la Moneda’, por obvias razones.

Pienso en estos jueces de fines de los años noventa, época del foro académico que refiero, impunes en una época de Internet incipiente, seguros de su escuela formalista (ni sabrían que eran parte de ella, pero eso carece de importancia) en la que fueron educados y que para algunos era timbre de orgullo, en medio de sus discursos llenos de palabras graves y conceptos vacíos.

En un mundo todavía no conectado, estos jueces actuaban con mucha impunidad en sus dichos y sus hechos. Pero la popularización del Internet, aunque sea por pudor, ya no les permite pavonearse como en aquella ocasión. Para el joven estudiante de derecho que yo era, ese momento fue una hermosa exhibición de sus miserias.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cual es la intencion des post, ¿justificar el compartamiento erratico y polemicas de declaraciones de los jueces de la revolucion que fue viralizado en dias recientes?

Xavier dijo...

No.