Diario El Universo es la
señora pituca de la prensa de
Guayaquil. La construcción de su noticia sobre la “marcha promarihuana” que
publicó el día de hoy es un ejemplo de su defensa del orden burgués y de la
forma cómo narra a quienes lo desafían (obviamente, en su acotada visión del
mundo, los integrantes de la “marcha promarihauana”).
Eso es todo. Una nota de
cinco párrafos, que se titula, con tono amarillista, “Dos retenidos y disturbios en marcha promarihuana en Guayaquil”. El redactor de la noticia es
tan perezoso que escribe “Los asistentes indicaron que estas marchas se
realizan…” en vez de él hacer un trabajo de investigación sobre ellas y darse
cuenta de su alcance mundial. Nunca hay un interés en explicar el propósito de la
marcha, como no sea con una cita anónima (no textual) que dice que lo que se
busca es “la implantación de marihuana para evitar que persista el
narcotráfico” (?) y su promoción
“como método curativo a enfermedades”. Nuevamente, la explicación de un
contexto del porqué se marcha está fuera de rango para nuestra señora pituca de la prensa y su redactor perezoso.
Pero lo peor está por
venir: la señora pituca que es El
Universo narra la represión policial de manera gozosa: cuenta que la Policía
“retiró a los asistentes”, pero no explica nunca lo que anunció en su título,
la suerte de los “dos retenidos” por la policía. Es lo de siempre: en la
narrativa de la violencia policial en Guayaquil, El Universo la suele contar
como si de un hecho de la naturaleza se tratara, como si ello debía pasar y
punto, sin necesidad jamás de averiguar sus consecuencias. De los “retenidos”
por la Policía no sabemos nada. Más bien, tenemos la justificación que da
nuestra señora pituca: “además, los
transeúntes se sentían atemorizados por los consumidores”.
Porque sin redondear su
nota con algo de reefer madness y
paranoia, El Universo no habría sido todo lo señora pituca que puede ser, y que invariablemente, es.
