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La elle resiste

13 de septiembre de 2019


El profesor Ángel del Río (Soria, 1901-Nueva York, 1962), en su “Historia de la Literatura Española” (1948) advirtió algunas de las “innovaciones fonéticas” que caracterizan al castellano y lo diferencia de otras lenguas neolatinas y dialectos peninsulares: “por ejemplo, el cambio de la f latina en h (filium > hijo); la diptongación de las vocales breves acentuadas ê > ie (bene > bien), ô > ue (porta > puerta); y algunas palatizaciones como la ñ, la ll y ch” (p. 74).

Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano, Tomo XIII.

La elle fue considerada como una letra separada desde la cuarta edición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española en 1803. Fue la décima cuarta letra y la undécima consonante en el diccionario hasta su remoción el año 2010, tras aprobarse una nueva edición de la Ortografía de la lengua española.

En algunas partes, como en esta versión sureña de la palabra encebollado, la elle se muestra gallarda y orgullosa:

Calle Rosa Borja de Ycaza, al lado de la Librería Nacional Salesiana.

"Ciete"

9 de mayo de 2018


La Superintendencia de Control del Poder de Mercado es un órgano de la administración pública, sancionador, cuyo propósito es buscar la eficiencia y la transparencia de los mercados del Ecuador. Tiene sede, ¿cómo no?, en Quito. Emite resoluciones en las que sanciona a empresas como El Rosado, Interagua y Nestlé, con multas que pueden alcanzar los millones de dólares (a CONECEL le clavaron 82, por ejemplo) y con otras medidas correctivas.

El caso es que el 15 de junio de 2017, esta Superintendencia dictó una resolución con la que obligó a Nestlé a pagar 157.807,26 por concepto de multa y en la transcripción de esta cifra escribió la palabra “Ciete”. Tanto fue el bochorno y la desazón al interior de la Comisión de Resolución de Primera Instancia de la Superintendencia, que este órgano volvió a reunirse cinco días después para dictar una aclaración a su anterior resolución, en la que escuetamente advirtieron que se había “deslizado un lapsus clavis” en la del 15, que el guarismo al que se referían era, lógicamente, el “siete”.

Qué atentos. Aguante la Súper.