La pregunta del título se justifica, porque el Gobierno
de Moreno no podrá quedar impune. Un Gobierno que ha llevado a que, por cada
veinticinco ecuatorianos, veinticuatro piensen que la situación de su país está
mal, no puede quedar impune. Esto, alguien lo tendrá que pagar el día de las elecciones.
El Gobierno de Lenin Moreno se ofreció como una
‘superación’ del ‘correísmo’, una alternativa ‘pos-correísta’ por un país mejor, con
libertades y sin corrupción. Pero resultó puro eslogan, pues durante el ‘morenismo’ la corrupción campea, las
libertades se reprimen con la policía (los únicos servidores públicos, junto a
los militares, bien pagados y a tiempo) y el ‘país mejor’ que se ofreció el 2017 es realmente un país peor que el
que antes había. De resultas, el ecuatoriano se siente defraudado y en estas
elecciones del 7 de febrero de 2021 buscará una ‘superación’ de lo que se le ofreció como una ‘superación’, pero que fue un fraude.
En principio, es el ‘correísmo’ quien debería pagar esa factura, puesto que Lenin Moreno
fue ungido por el expresidente Rafael Correa. Pero la persecución política y
judicial contra los ‘correístas’
durante el Gobierno de Moreno ha sido de tal intensidad y sesgo, que ya no
resulta muy creíble pasarle al ‘correísmo’
la factura (justo ayer se resolvió en su contra un recurso de casación que
demoró apenas… ¡17 días!).
Otro que podría tener que pagar la factura del ‘morenismo’ sería el movimiento político
Alianza País, por el que Lenin Moreno fue elegido el año 2017. Pero, en este
caso, ya ese movimiento político fue destruido durante el Gobierno de Moreno y
es difícil caer más bajo que su actual irrelevancia. En simple, Alianza País no
pagará la factura, simplemente porque ya no puede pagar más. Está tan exangüe, que
su primer candidato nacional para a la Asamblea será César Litardo, ese error del
sistema legislativo.
La última alternativa para pagar la factura del
‘morenismo’ es que la termine por
pagar la tendencia de derechas que lo cobijó a Lenin Moreno cuando tomó la
decisión de distanciarse, y después de perseguir, a los ‘correístas’ que lo habían ungido. En las elecciones venideras, la tendencia
de derechas está representada por la alianza (en realidad, tregua) entre
CREO y el PSC. Es evidente que CREO ha co-gobernado con Lenin Moreno y que el
PSC protegió al Presidente en Octubre, cuando el líder del PSC mandó,
infelizmente para él, a los indios al páramo. (Sobre esto, v. ‘Nebot, antes de la marcha’ y ‘Nebot, después de su discurso’)
Entonces, prescindiendo del movimiento Alianza
País, el representante de la derecha (o del ‘anti-correísmo’, si así se quiere) buscará hacer creíble el relato
de que hemos estado viviendo una larga etapa de ‘correísmo-morenismo’, empezada el año 2007. Para el representante del
‘correísmo’, en cambio, se tratará de
evidenciar la persecución gubernamental y el co-gobierno que ha mantenido CREO.
Y parecería que para el ‘correísmo’
la construcción del relato resulta más sencilla y veraz, porque puede aportar muchas
evidencias sobre dichas persecución y co-gobierno.
Y este no es ningún dato menor: la factura a
pagar por el ‘morenismo’ podría
resultar muy alta, incluso para un banquero.
3 comentarios:
Muy acertado análisis,pero a lo mejor los del banquero piensan que no se han dado cuenta.
Exacto. Un banquero con chequera abierta para pactar tras la mesa servida del correismo, hasta auspiciar el desmantelamiento del Estado,le corresponde asumir su factura política con intereses acostumbrados de gran chulquero.
La factura la van a pagar todas las tendencias de derechas que evidentemente han "dialogado" con Lenin Moreno
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