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¿Por qué Moreno? (I)

19 de noviembre de 2019


¿Cómo llegamos a tener un Presidente tan inútil? ¿Cómo pasamos a estar administrados por un tipo que actúa como si no le importara? ¿Qué pasó?

Pasó, como reconoció el Presidente Lenín Moreno a una periodista de DW, que Correa le pidió que él sea Presidente y él aceptó aunque realmente no quería (?). Es decir, que si este gil desarrollaba un poco de personalidad, y le decía a Correa: “No, chucha, no me jodas con la Presidencia”, nos habríamos ahorrado esta cosa de padecerlo. 

Es una rara paradoja: Ser un perfecto pusilánime es lo que hace que hoy gobierne Lenín Moreno, un títere de la revancha de la derecha y el agente de la traición a la izquierda en la que él militó en el segundo lustro de los noventa.

Ser un pusilánime explica su 2017, pero… ¿cómo Moreno pudo co-existir con la intelligentsia de AP durante diez años? ¿Cómo pudo ser el No. 2 durante seis de esos diez años?

El otro día encontré la respuesta leyendo El séptimo Rafael, de Mónica Almeida y Ana Karina López. Un largo párrafo entre las páginas 183 y 184, contaba la historia del origen de Lenín Moreno, el político. Parecía haberse escrito para darle la razón a la famosa frase de Alejandro Dumas (padre): “Cherchez la femme!”.

Porque resulta que la idea del candidato Moreno es de Lourdes Endara, esposa de Gustavo Larrea, quien también es hermanastra de Rocío González, la esposa de Lenín Moreno. Larrea fue operario del Gobierno de Correa en sus inicios, como luego lo fue del Gobierno de Lenín Moreno y como antes lo había sido del Gobierno de Bucaram: el tipo de persona a la que Max Weber caracteriza como una que “vive de” la política.

Una de esas “vivencias” de Larrea ocurrió cuando, como lo recoge el libro de Almeida y López, Correa todavía no tenía Vicepresidente a pocos días de cerrar el plazo para inscribir el binomio presidencial (el 15 de agosto de 2006), y Larrea, en un desayuno privado, le contó a Correa la idea que su mujer le había dado, que el vicepresidente podía ser “Lenín Moreno, un excompañero de Larrea en el MIR, que luego de un trágico accidente, un balazo en un asalto, estaba confinado a una silla de ruedas”. A Correa le gustó esta idea de Lourdes Endara. Fiat lux.

Es increíble: en el origen de todo, tampoco fue iniciativa de Moreno. Alguien le fue a pedir a él que se sume, y no por lo que él era como persona, sino por lo que él representaba como un discapacitado. Y allí nació el símbolo Moreno, bajo cuyo amparo se llegó a colar en la Presidencia el 2017.

En conclusión: es increíble adonde, con administrar bien una cara de cojudo, te puede llevar la vida. En el caso de Lenín Moreno, al callejón sin salida de ejercer una Presidencia inútil en un caótico país sudamericano.

Bartolomé Ruiz: historia y fantasía

11 de junio de 2017

Semanas atrás, visité en Quito el museo Alberto Mena Caamaño, el de los muñecos de cera que representan la masacre realizada el 2 de agosto de 1810. Al final del recorrido, salí a un patio interior y a su aguacero. En una de las paredes del varias veces centenario edificio en cuyo patio interior me hallaba, estaba el siguiente adefesio:


WHAT THE FUCK?

Parece ser este un ejemplo más del nacionalismo fantasioso y bobalicón que es común en el paisito (p. ej., Rumiñahui, Abdón Calderón y sus diversas partes, el “Sí se puede”). Afirmar que Bartolomé Ruiz fue el primer “europeo” que “atravesó la línea equinoccional en 1526” es ignorar de historia. Ignorar, en concreto, que:

“En junio de 1482, tan pronto como regresó la expedición que construyó el castillo de Mina, [el rey de Portugal João II] envió a Diogo Cão a realizar exploraciones más lejanas, en las costas del África. Cão pasó el ecuador –el primer europeo de quien se sabe que lo haya pasado en la era cristiana- descubrió el caudaloso Río Congo y llegó más lejos al Sur, hasta el cabo San María, en los 13º 26’ de latitud S. Regresó a Lisboa en la primavera de 1484 y antes de volver a ser enviado a un segundo viaje, fue condecorado y ennoblecido por el rey, y se le concedió escudo de armas” (1).

Diogo Cão fue tan “europeo” como pudo serlo Bartolomé Ruiz, nacido en Moguer, Andalucía, justamente el mismo año (1482) en que el portugués Cão se hizo a la mar para cruzar el ecuador.

De hecho, Cão y Ruiz, ambos ibéricos, bien podrían NO ser los primeros “europeos” en haber cruzado el ecuador, al menos si nos tomamos en serio la frase atribuida al escritor Alejandro Dumas padre (también al político e historiador Alphonse Thiers): “África empieza en los Pirineos”.

Pero en cualquiera de las dos hipótesis, el resultado es invariable: este supuesto homenaje a Bartolomé Ruiz es, más bien, un homenaje a la ignorancia.

(1) Morison, Samuel Eliot, ‘El Almirante de la Mar Océano. Vida de Cristóbal Colón’, Fondo de Cultura Económica, México D.F., 1991 [Primera edición: 1942], p. 140.