Volvía de comerme un siempre delicioso ceviche de concha (séame permitido decirlo en clave de albur) en un sitio de sabedores en la ciudadela Alborotada y pedaleaba de vuelta a casa cuando en una populosa intersección encontré que me se avecinaba este monigote de cuatro metros que representa al inefable Fiscal Vanegas. La foto muestra al monigote; lo que no permite es escuchar la terrible música estilo mexicano que este adefesio despedía, de ensordecedor sonido y calidad misérrima. Al pasar este ridículo a mi lado, escuché que un peatón dijo: “A ese hijueputa han de quemarlo este fin de año”. Yo me conformo con que no lo elijan Prefecto.
P.S.- La capacidad de ridículo de Vanegas es titánica pero, al menos en este punto, no es original: para eligirse diputado de la entonces todavía no amputada provincia de Guayitas El Mapa (2002) Pocho Harb utilizó para promocionarse unos monigotes verdes que representaban a La Mole (A.K.A. Hulk). Todo un programa de trabajo (que Pocho, para nuestra desgracia, se esmeró en cumplir a cabalidad).