Tres guerras civiles

18 de septiembre de 2026

            Publicado en diario Expreso el viernes 18 de septiembre de 2026.

Guerra civil: proceso de violencia a gran escala que enfrenta a dos o más grupos dentro de un Estado reconocido, que luchan por el control del gobierno o por la extensión de su jurisdicción. Así, entre las tres provincias españolas que constituyeron en 1835 la República del Ecuador (Guayaquil, Quito y Cuenca) se registraron tres guerras civiles. 

La primera guerra civil que involucró a estas tres provincias ocurrió en 1809, cuando eran parte del Reino de España. Como gobernación desde 1540, desde Quito se ejerció autoridad sobre los corregimientos de Guayaquil y Cuenca hasta que en la segunda mitad del siglo dieciocho esos corregimientos pasaron a ser gobernaciones (Guayaquil en 1763; Cuenca en 1777). En 1809, desde Quito se buscó que las provincias vecinas de Cuenca y Guayaquil, también Popayán (todas ellas gobernaciones en pie de igualdad con Quito), reconozcan la primacía de la Junta de Gobierno de Quito. Quito quiso imponer esta primacía por la fuerza (organizó milicias y hubo enfrentamientos) pero las provincias vecinas la resistieron y la vencieron. 

Quito perdió esta guerra civil en octubre de 1809 y aprendió la lección. Lo principal del derrotero que condujo a su Pacto de 1812 y a los fusilamientos definitivos de Yahuarcocha ocurrió en los confines de su provincia. 

Despojado de romanticismo, el proceso de independencia del Reino de España abierto en 1810 y concluido en 1826 fue una gran guerra civil, que involucró al territorio del actual Ecuador desde octubre de 1820 por la revolución de la provincia de Guayaquil. Casi dos años demoró independizar de España a las otras dos provincias, Cuenca y Quito; en seguida, las tres fueron incorporadas a la República de Colombia (en rigor, fue un cambio de dominador). Años después, en 1834, al Ecuador le endosaron el 21.5% de la deuda con los acreedores ingleses que contrajo la República de Colombia por causa de esta guerra. Ecuador pagó esta deuda recién en los setentas del siglo pasado. 

El Estado del Ecuador surgió en 1830 como una desmembración del Sur de la República de Colombia que tenía una propuesta, inscrita en su Constitución, para reintegrar la República de Colombia como una “confederación” cuyos contornos tenían que ser definidos por una asamblea de plenipotenciarios de los Estados. Dicha asamblea jamás se reunió y el nombre impuesto en la Constitución del año 1830, “Estado del Ecuador en la República de Colombia”, quedó muy pronto obsoleto.

Este Estado ecuatoriano creado en 1830 entró en una crisis que derivó en la tercera guerra civil, ocurrida entre 1834 y 1835. Enfrentó a la provincia de Guayaquil (la Jefatura Suprema de la Costa) con las provincias de Quito y Cuenca (la Jefatura Suprema de la Sierra). Los ejércitos se enfrentaron en los arenales de Miñarica el 18 de enero de 1835 y fue victoriosa Guayaquil. Su Jefe Supremo, Vicente Rocafuerte, organizó en seguida una convención nacional que se reunió en Ambato entre junio y agosto de 1835. Esta convención produjo la primera Constitución que definió a la reunión de las provincias de Guayaquil, Quito y Cuenca como “República del Ecuador” (Art. 1).

Entre 1809 y 1835 hubo tres guerras civiles y, al final, surgió la República del Ecuador.

¡Secuestraron a Howen Wilson! (o está actuando)

17 de septiembre de 2026

La candidata por el partido de gobierno no era la candidata del partido de gobierno hasta antes de que se reactivaran unas investigaciones en Fiscalía en su contra. La candidata migró a ser la candidata del partido del gobierno y (¡oh, arcanos!) en seguida se desactivaron (es decir: están dormidas, a la espera) aquellas investigaciones. 

Esta candidata es útil a los propósitos del gobierno, porque si ella pierde es su culpa (está quemada, etc.), y si ella gana, es intercambiable: se la orilla a la renuncia (porque para algo están dormidas aquellas investigaciones) y llega al poder un aliado de confianza del gobierno, uno de sus posibles concejales (un Tota Reyes, por ejemplo). Si ella tiene suerte, tras su salida, no la joden más.

Esto es un secuestro (la otra opción: es una perfomance). En cualquier caso, es una situación muy incómoda para quien ya no está en su mejor momento. Desde hace mucho tiempo.

* La candidata es Owen Wilson, si hubiera consumido desaforadamente la H.

La censura en el Ecuador

11 de septiembre de 2026

            Publicado en diario Expreso el viernes 11 de septiembre de 2026.

La libertad de expresión en el Ecuador ha sufrido un grave deterioro durante el gobierno del presidente Daniel Noboa. Este grave deterioro ha sido detectado por varios organismos internacionales que se dedican a monitorear el estado de la democracia en el mundo (la libertad de expresión es un componente básico de un Estado democrático). 

El Varieties of Democracy Institute (V-Dem) en su “Reporte sobre la democracia” del 2026 detectó la reversión del proceso de democratización y advirtió: “Los deterioros de los últimos años han llevado al Ecuador a la lista de potencial autocratización”. Para la organización Freedom House, el Ecuador pasó de ser un “país libre” a “parcialmente libre” y en libertad de prensa su calificación es un preocupante 2/4. En el caso de Reporteros Sin Fronteras (RSF) su informe sobre el Ecuador afirma que “el periodismo se desenvuelve en un clima de inseguridad, autocensura y hostilidad crecientes” y destaca que esta situación “expone la inacción de las autoridades para proteger a la prensa y su impulso a restringirla”. En otras partes del mundo no se llaman a engaño acerca de la deriva autoritaria del Estado ecuatoriano y sus restricciones a la libertad de expresión. 

Los casos recientes de Roberto Aguilar de diario Expreso, Gisella Bayona de radio FM Mundo y Fabricio Vela del canal de televisión RTU han puesto en evidencia la creciente presión del Estado para silenciar a sus críticos. Son unos casos notorios, pero apenas son un síntoma de lo que pasa: en el primer semestre de este año 2026, la organización Periodistas Sin Cadenas registró 79 ataques a la libertad de expresión cometidos por actores estatales, lo que representa un aumento del 75.6% de casos en comparación al mismo semestre del año pasado. 

Las posibilidades que tiene el gobierno de Noboa para restringir la libertad de expresión, bajo el auspicio de su falta de escrúpulos, son variadas: abuso del poder y presiones para alinear a los medios de comunicación incómodos y separar a los periodistas críticos, campañas de desprestigio impulsadas por granjas de troles, descalificaciones por funcionarios públicos, bloqueo de información y falta de transparencia, compras de medios de comunicación sospechosas para cualquiera menos para los órganos de control y periodistas en nómina que en otro momento de la historia criticaron las restricciones a la libertad de expresión.  

Por acumulación e intensidad, está clara la apuesta del gobierno: ha optado por el camino de la censura. Desde su lógica diminuta y dañada, toda crítica es ataque y toda verdad es la oficial.

Estas vulneraciones al derecho a la libertad de expresión no son extrañas a las prácticas de gobiernos anteriores. Pero una diferencia fundamental entre este momento de la historia y cualquier otro es el viraje de una buena parte del periodismo, otrora crítico (con discursos, perfomance, filmes), que hoy guarda silencio o ensaya alguna torpe defensa de los abusos que ocurren. Más unos mercenarios que periodistas, sus principios estuvieron siempre en venta (algunas veces para vociferar, otras para callar). Y sea por cobardía o por venalidad, el resultado es el mismo: allanarle el camino a la censura en el Ecuador. 

La Audiencia de Quito

4 de septiembre de 2026

            Publicado en diario Expreso el viernes 4 de septiembre de 2026.

Una cédula real, dada el 29 de agosto de 1563 por el rey Felipe II en Guadalajara (España), ordenó la creación de una Audiencia en los dominios americanos del Reino de España que debía residir “en la ciudad de San Francisco de la dicha provincia del Quito” del Virreinato del Perú y estableció los límites para su administración de justicia (una Audiencia es un tribunal, compuesto por un presidente y varios oidores). Fue la segunda Audiencia creada por decisión del rey Felipe II, después de la Audiencia de Charcas en 1559. 

La Audiencia de Quito fue la penúltima dentro del primer ciclo de creación de audiencias españolas en América, empezado con la Audiencia de Santo Domingo en 1511 y concluido con la Audiencia de Chile en 1565 (la tercera y última creada por Felipe II). En este período, en total, se crearon once de estos órganos para la administración de justicia en los dominios americanos del Reino de España. Con el tiempo, algunas se suprimieron (incluida la de Quito entre 1717 y 1723) y otras más se crearon.

Las Audiencias se clasificaban en virreinales, pretoriales y subordinadas. La de Quito era una Audiencia subordinada, sometida a una Audiencia virreinal. Entre 1563 y 1739, subordinada a la Audiencia de Lima; desde 1739 y hasta los tiempos de la independencia, a la Audiencia de Santa Fe. Otras Audiencias subordinadas eran Guadalajara (México) y Charcas.

Esta condición de Audiencia subordinada es importante para comprender el origen de las juntas que se crearon en Charcas (Chuquisaca y La Paz) y en Quito el año 1809. Aquel año, el Reino de España estaba en guerra con la Francia de Napoleón y desde mayo de 1808 la resistencia se había organizado en juntas (la primera, en Asturias) para la defensa de un reino sin rey legítimo (Carlos IV y Fernando VII habían abdicado en Bayona). 

En enero de 1809, la Junta Suprema Central, “depositaria de la autoridad soberana” hasta el retorno del rey legítimo, convocó a elecciones en los territorios del reino para que designen a sus representantes en dicha Junta. Participaron en estas elecciones sus dominios en América y las islas Filipinas (nombradas así como homenaje a Felipe II). 

La regla que se dictó para la ocasión ordenaba que se elija un representante por cada Virreinato y Capitanía General, un total de diez entre América y Asia. Esto dejaba a la Audiencia de Quito sometida a la jurisdicción de una Audiencia virreinal. (Con el agravante de que, para estas elecciones, algunas provincias de la Audiencia de Quito estuvieron bajo la jurisdicción del Virreinato de Santa Fe y otras bajo la jurisdicción del Virreinato de Lima).

Este contexto es relevante para comprender la creación de la Junta Suprema de Gobierno (con el título de “Magestad” y presidida por una “Alteza Serenísima”) en la ciudad de San Francisco de Quito el 10 de agosto de 1809. Vista en el contexto de la lucha en Europa, fue su forma de participar en la defensa del Reino de España frente a la agresión de los franceses y la ocasión para romper su dependencia de una Audiencia superior, situada en la ciudad de Santa Fe (Bogotá).

Esta es la naturaleza del movimiento de agosto de 1809: no fue una lucha contra el Reino de España, fue en su defensa.