Mostrando entradas con la etiqueta Nelson Zavala. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nelson Zavala. Mostrar todas las entradas

Elecciones 2013

3 de diciembre de 2012


Tres miradas (de las muchas posibles) sobre el décimo proceso electoral que se realizará desde aquel organizado el 16 de julio de 1978 con ocasión de la vuelta a la democracia.

I. La bancarrota de los partidos políticos del siglo pasado.

Esta elección puede significar la bancarrota política de los partidos políticos originados durante el siglo XX. Los partidos políticos serranos que obtuvieron la presidencia en los 80’s y 90’s (la Izquierda Democrática, el Partido Unión Republicana y la Democracia Popular) se han borrado; los partidos políticos costeños que obtuvieron la presidencia en aquellos años (Concentración de Fuerzas Populares, Partido Social Cristiano, Partido Roldosista Ecuatoriano) se encuentran en franca agonía. En esta elección, el único de esos partidos que presenta candidato es el PRE, con la candidatura del inefable pastor Nelson Zavala. Es probable que la votación de este individuo no supere a la del último candidato presentado por el PRE, en la elección del 2006. Aquel fue Fernando Rosero y obtuvo el favor del 2.08% del electorado.

El PSC continúa presente en el panorama electoral, aunque semi-oculto en su camuflaje de madera. Sin embargo, no ha presentado candidatos presidenciales después de sus últimos fiascos: Xavier Neira en el 2002 (12.23%) y Cynthia Viteri en el 2006 (9.63%), ambos en escasos quintos puestos y con porcentajes alrededor del 10% del electorado. En la provincia del Guayas, en la que el PSC había ejercido una hegemonía ininterrumpida desde 1990, ya en las elecciones del 2009 había empatado con Alianza País en el número de asambleístas, con siete cada uno. Este 2013 puede ser la primera ocasión, en 23 años, en la que el PSC registre una derrota electoral en una provincia que ha sido su bastión político.

Tal vez el PSC lo tenga merecido por sus candidatos. En particular, llama la atención que recicle a Nicolás Lapentti, quien fuera electo como asambleísta nacional el 2009 y quien solamente intervino cuatro ocasiones durante su período de “trabajo” legislativo. En un cálculo simple, a razón de 5.000 dólares mensuales (desde mediados de este año los asambleístas ganan 6.000 dólares, pero redondéemosle el sueldo a la baja) Lapentti se embolsicó 240.000 dólares pagados por todos nosotros, a cambio de lo cual este insigne quechuchista del oficio legislativo se esforzó solamente en cuatro ocasiones por representarnos: nos ha salido a 60.000 dólares por intervención su gracia. Uno puede fundar sospechas sólidas de que la única razón por la cual busca reelegirse (encabeza la lista del PSC para el distrito 4 en Guayas) es para obtener la inmunidad parlamentaria y evitar que lo investiguen por hechos acaecidos durante su actuación como Prefecto del Guayas.

De veras, ojalá que no lo logre.

II. La vertiente religiosa.

La religión ha intervenido en la política ecuatoriana de larga data. El Ecuador fue un país confesional, como hoy lo es Arabia Saudita, pero con una religión distinta, la católica. Y lo fue hasta que la Constitución de 1906 (a la que los conservadores de aquel entonces llamaron “la atea”) estableció el laicismo en la educación (Art. 16) y el derecho a la libertad de conciencia (Art. 26 num. 3). Lo específico de esta elección del 2013 en materia religiosa es que se la hace bajo una Constitución que define al Estado como laico (Art. 1) y establece como uno de los deberes primordiales del Estado la garantía de la ética laica “como sustento del quehacer público y el ordenamiento jurídico” (Art. 3 num. 4). La separación del Estado y las confesiones religiosas (de cualquier tipo: mayoritarias o minoritarias) es tajante y no admite discusión. Las creencias religiosas no tienen cabida en la administración pública: pertenecen al ámbito de la vida privada de los individuos, los que pueden profesarlas en los términos dispuestos en la Constitución (Art. 66 num. 8) pero nunca imponerlas a terceros. (Sobre el estatus de la libertad religiosa según los instrumentos internacionales de derechos humanos, v. por acá).

Hecho este preámbulo, esta elección del 17 de febrero del 2013 tiene una carga religiosa importante. Un candidato que se autodefine como “cristiano de izquierda en un mundo secular” (Correa), un candidato autodenominado “enviado de Dios” (Noboa), un miembro del Opus Dei (Lasso) y un pastor evangélico (Zavala) participan en ella. Como saldo, la mitad de los candidatos a Presidente de la República tienen, en mayor o menor medida, una carga religiosa.

De todos ellos, el que más llama la atención es el pastor Zavala. Su crítica al gobierno es que éste es "ateo" y le pide a Correa que "se arrepienta, que no le mienta a Dios ni fomente leyes que están en contra de la ley de Dios"; él (Zavala) se autodefine como un "hombre arrepentido y perdonado por el amor de Dios y Jesucristo". El pastor Zavala es ignorante de los límites que impone un Estado laico. En realidad, si quisiera realizar semejante adefesio de implementar exclusivamente leyes que no estén "en contra de la ley de Dios" tendría que alterar un elemento constitutivo del Estado (el laicismo) y un deber primordial del Estado (la garantía de la ética laica) así como restringir el derecho a la libertad de religión, por lo cual debería convocar una asamblea constituyente para hacerlo. Pero como ya fue dicho, es altamente improbable no solo que prospere semejante desvarío reaccionario, sino incluso que Zavala ni siquiera supere la votación obtenida por Fernando Rosero en el 2006.

Que Jebús así lo quiera.

III. La contienda electoral “ratificatoria”

Este proceso electoral, más que una competencia electoral entre candidatos, parece un proceso de “ratificación” de la gestión del presidente Correa. La oposición continúa en la edad del burro y todavía no acierta a pensar sino es en relación con Correa. Todavía no se desteta, sigue Correa-dependiente.

Los datos de la ciencia política en materia de reelecciones son concluyentes. Según Adam Przeworski en ¿Qué esperar de la democracia? Límites y posibilidades del autogobierno, "la frecuencia con que los presidentes en ejercicio ganan las elecciones es asombrosa: 2103 sobre 2648 casos en que se presentaron, lo que significa que la probabilidad de que el presidente en ejercicio triunfe en las elecciones es de 0.79 y las posibilidades de ganar son de 4:1" (Pág. 194). El estudio es realizado a nivel mundial, pero el caso de América latina es peculiar: "En realidad, en toda la historia de América latina sólo tres presidentes en ejercicio que se presentaron a la reelección perdieron" (Pág. 191). En el caso de Correa, para mayor inri, se trata del presidente más popular en América latina y las encuestas lo favorecen ampliamente.

Pero todavía falta un mes y un día para el inicio de la campaña electoral y verificar si dicha ratificación a la gestión de Correa sucede. Y muchas cosas pueden pasar hasta aquel entonces. You never can tell.

La mitad religiosa de ese lunes

19 de septiembre de 2009


La página editorial de los lunes de diario El Universo tiene su cuota de religiosidad a cargo del P. Ruiz Navas. Pero este lunes 15 esa cuota de religiosidad se multiplicó por dos con la estelar aparición del pastor Nelson Zavala. Analicemos la mitad religiosa de la página que El Universo brindó a sus lectores ese día.

1) El P. Ruiz Navas se despacha este artículo sobre las relaciones entre el clero y la independencia. Según sostiene en su artículo, con fundamento en un texto del sacerdote salesiano Juan Botasso, “[d]urante la época colonial, Estado e Iglesia […] caminaron juntos, a pesar de tensiones. Las tensiones más frecuentes fueron causadas por esos clérigos que defendieron a los indígenas”. Más adelante, Ruiz Navas afirma, en lo que constituye el núcleo de su artículo, que “el clero, que pertenecía generalmente al estrato más culto, simpatizaba con las ideas de libertad, igualdad y fraternidad, por su raíz cristiana y porque fomentaban la independencia política”. El tema es interesante. Para empezar a volear sobre el mismo, Stanley J. Stein y Barbara H. Stein:

“… los clérigos coloniales, altos, medios y bajos, contribuyeron a la estabilidad del Estado y la sociedad coloniales exhortando a los feligreses a ser fieles a la monarquía y sus representantes locales. Se equiparó la traición al Estado con la herejía, como habrían de argumentar los edictos de la Iglesia en las guerras de independencia. En pocas palabras, la interpenetración de Estado e Iglesia, tan importante característica en la política de América Latina en el siglo XIX, nació en el XVI y estaba plenamente desarrollada hacia 1700” (La herencia colonial de América latina, Pág. 76).

Más interesante todavía, un documento de época que revela el trato que los sacerdotes solían dispensarle a los indígenas en lo que en ese entonces se conocía como los reinos del Perú (que abarcaba la provincia de Quito):

"Esto experimentan los indios con sus curas, que, debiendo ser sus padres espirituales y sus defensores contra las sinrazones de los corregidores, puestos de conformidad con éstos, se emulan a sacar el usufructo en competencia, a costa de la sangre y del sudor de tan mísera y desdichada gente, a quien, faltando el pan para sustentar, se sobran riquezas para engrandecer a otros […] instruidos los indios en que los curas tienen consigo una mujer, del mismo modo que los seglares casados, y con ella una entera familia de hijos, están persuadidos a que este crimen tan horrible es cosa lícita, mediante que ellos y todo el mundo está continuamente siendo testigo de la repetición del sacrilegio que cometen. […] Habiendo tratado de lo que los curas tiranizan a los indios y de su mala conducta y pervertidas costumbres, podremos entrar a examinar el régimen y gobierno espiritual que tiene para educarlos y para instruirlos en los preceptos de la fe [en lo que] es preciso convenir en que mucha parte de la ignorancia procede del total descuido de los curas y de la falta de enseñanza, sin cuya ayuda no es fácil que ningún gentil deje los falsos ritos de su religión por no conocer perfectamente el engaño, ni lograr la ilustración su entendimiento con las brillantes antorchas de la fe. A una enseñanza de la doctrina tan pasajera y sin más explicación que el aire, ¿qué inteligencia puede corresponder? Y de una vida tan desastrada y escandalosa como la que se les representa en el espejo del que tienen por padre espiritual y por maestro, ¿qué continencia, qué virtud o qué estímulo a seguir lo bueno se puede esperar?" (Jorge Juan Santacilia y Antonio de Ulloa, Noticias secretas de América, Pág. 244-256-259-261-262. La sección –es la quinta- se titula Trátase de las extorsiones que padecen los indios por medio de los curas, con distinción de las que cometen con ellos los eclesiásticos seculares y los regulares, [y] el extravío de su conducta, de donde redunda la tibieza con que los indios guardan la religión, y el que la miren con indiferencia [trátase del estado de las iglesias])

Con base en lo transcrito, puede deducirse que ese “junto caminar” del Estado y la iglesia redundó en una defensa de la monarquía y del statu quo, que tiene plena manifestación en la tradicional postura conservadora de la iglesia católica. Por lo demás, el texto de Jorge Juan y Antonio de Ulloa es útil para evidenciar la habitual explotación de los curas a los indios, las pervertidas costumbres de los curas y sus dañinas prácticas. Finalmente, sobre ese supuesto propósito del clero de fomentar la independencia política, valga recordar que el ecuatoriano Oswaldo Albornoz publicó un lúcido ensayo titulado Oposición del clero a la independencia americana, donde ofrece hechos y argumentos que tienden a probar lo que enuncia el título de su ensayo. Una oposición que, en función de los antecedentes que he transcrito, es muy natural que, de manera general, los miembros de la iglesia hayan realizado.

2) Pero más interesante que la opinión del P. Ruiz Navas es la opinión del pastor Zavala, porque si P. Ruiz Navas se anima por los caminos de la historia, el pastor Zavala se decanta enjundioso por los vericuetos de la moral. Ya el título de su artículo es llamativo, ¿Por qué le mientes a Dios? El mentiroso al que se refiere es Rafael Correa y su argumento central es que “el presidente Correa le aseguró al pueblo (a los hombres) [sic] (1) que la nueva Constitución no permitiría la unión legal y el matrimonio entre el mismo sexo” y que, a pesar de esta “radical declaración […] el 12 y 14 de agosto pasado legalizaron su unión libre cuatro parejas homosexuales”. A continuación, Zavala sostiene que “[c]omo usted se dará cuenta, estas uniones legales homosexuales tienen los mismos derechos que un matrimonio, lo que significa que pronto podrán adoptar niños e inducirlos a la misma vida que ellos tienen”.

Para empezar a debatir la opinión del pastor Zavala, uno quisiera saber en qué momento fue que Rafael Correa realizó esta “radical declaración” que Zavala le atribuye. En su artículo, Zavala no lo menciona. Sin embargo, en esta entrevista en Contacto Directo se presentó un vídeo con las declaraciones a las que posiblemente Zavala hace referencia (les pido disculpas por hacerlos mirar ese bodrio). Después de escucharlas, lejos de encontrar una “radical declaración” en el sentido de lo dicho por Zavala, uno observa que esas declaraciones están en plena sintonía con el artículo 68 constitucional que el propio Zavala (de manera incompleta) cita en su texto (2). Así, la primera idea de Zavala, la de una supuesta mentira de Correa, resulta falaz.

Ahora, si la primera idea de Zavala es falaz, la segunda idea nos revela que Zavala es muy tonto. Porque no de otra manera puede considerarse a quien tiene que llegar a la edición No 1009 de revista Vistazo, página 28, para darse cuenta del contenido y de los posibles efectos del artículo 68 constitucional. Pero no solo es tonto, sino que además, Zavala es mentiroso (3) porque afirma que las parejas homosexuales “pronto podrán adoptar niños” cuando precisamente el segundo inciso del artículo 68 constitucional que él cita (de manera tramposa) prohíbe de manera expresa la adopción. Aquí es cuando se necesita un editor de opinión responsable, pero el editor de opinión de El Universo es Emilio Palacio, un sujeto cuya actitud es mucho peor que el mal que suele deplorar. No debe extrañarnos, entonces, que el pastor Zavala tenga la chance de decir sonseras y mentiras en El Universo en nombre del debate que una página editorial debe incentivar y en nombre de Dios.

Bonus: Sobre religión, Roberto Abrussezze aporta la cuota de humor y raciocinio en una nota titulada Roberto Abrussezze: ‘No hacía bañar a los jugadores a las 05:00’ donde RA afirma lo que el título señala pero admite que sí se bañaban después del entrenamiento para sacar “las malas influencias y las energías negativas”. Le preguntaron a RA si tenía algunas otras cábalas y respondió que no, pero que antes sí las tenía. RA precisó que “creía que las personas que se vestían de negro eran negativas, pero en EE.UU. dirigí un equipo amateur de uniforme negro y quedamos campeones dos veces. Ahí analicé que era pura tontería lo del color negro”. Muy de acuerdo con RA: no hay nada mejor que la experiencia y el análisis para desmitificar un cerro de sandeces de las que se nos intenta persuadir con apelaciones a la autoridad de “castos” sujetos que visten sotana o a la autoridad de excéntricos seres que nadie (como no sea supuestamente mostrando el culo en una zarza) ha visto nunca jamás. ¡Aguante el Abru!

(1) Sí, pastor, mejor que las mujeres ni se enteren (WTF?).
(2)Art. 68.- La unión estable y monogámica entre dos personas libres de vínculo matrimonial que formen un hogar de hecho, por el lapso y bajo las condiciones y circunstancias que señale la ley, generará los mismos derechos y obligaciones que tienen las familias constituidas mediante matrimonio.
La adopción corresponderá solo a parejas de distinto sexo”.
(3) ¿Mentiroso ante Dios? Me temo que si Dios existe y toma nota de la existencia de este sujeto, le emputaría que este tonto y mentiroso individuo hable en su nombre. 

P.S.- No creo que estos señores lleguen a constar en el fachobuc de God (clic a un costado).