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Orwell once again

27 de octubre de 2016


No creo que jamás yo haya leído el diario de derecha extrema ‘Alerta Digital’, ni creo que jamás llegue a tener el interés de hacerlo (pues la gente de extrema derecha me parece de una imbecilidad notable -¿para qué perder el tiempo?). Y podría considerar incluso ofensiva esta noticia sobre el embarazo que ha anunciado la alcaldesa de Barcelona, en cuyo titular se lee: “Felizmente, la alcaldesa de Barcelona no abortará a su hijo: Ada Colau anuncia que está preñada a sus 42 años”. En el texto, afirma la noticia que con esta decisión se aleja de “seguir los pasos de la mayoría de las ‘perroflautas’ españolas partidarias del aborto”. 


Es una noticia grotesca, a la que se le nota la mala leche en su redacción (de hecho, es mucho más ofensiva que graciosa). De todas maneras, considero que es un discurso protegido por el derecho a la libertad de expresión. Y así como no debió sancionarse a la revista Barcelona por su foto de ‘Apropiate esta bebota’ sobre Cecilia Pando, defensora a ultranza de la dictadura militar argentina (1), no debería sancionarse al diario ultraderechista ‘Alerta Digital’ por su noticia sobre Ada Colau.

 
Pues, como escribió Orwell, si la libertad de expresión significa algo, “es el derecho a decirles a los demás lo que no quieren oír”.

Los Miserials

23 de julio de 2016


Mientras tanto, en la Argentina de Mauricio, reporta Revista Barcelona:

 
El mejor resumen de la política económica de Macri, a cargo de su sobrina: “La pobreza aumenta. Desastre todo”. Son 1.4 millones más de indigentes desde que Macri asumió el poder, un no muy lejano 10 de diciembre del año pasado.

"Apropiate de esta bebota" (o una exploración de los límites a la libertad de expresión)

7 de junio de 2016

Durante el invierno del año 2010, en Buenos Aires, recuerdo haber leído, ya de noche y echado en cama, una revista Barcelona cuya contratapa era ésta:

Fuente: http://www.eldiaonline.com/
 
La había comprado por la mañana. No conocía el contexto de la “bebota”, pero no tardé en averiguarlo: se trataba de Cecilia Pando, presidente de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de la Argentina y defensora acérrima de la dictadura militar, quien incluso se encadenó a un edificio de la calle Libertador para protestar por lo que ella consideraba una injusticia.

Desde entonces, siempre pensé en esta contratapa de revista Barcelona como un símbolo de lo que significa la libertad de expresión, en clave de George Orwell: “si significa algo, es el derecho a decirles a los demás lo que no quieren oír” (por si acaso, lo mismo da si lo que se dice es sobre Cecilia Pando o Rigoberta Menchú, la discusión trasciende a la persona involucrada). Así como siempre pensé que Barcelona, la revista que se atrevió a publicar esta contratapa, era y es una revista imposible en una sociedad tan conservadora y con un sentido del humor tan Mi Recinto como la nuestra (1).

Años después, resulta que esta contratapa que yo consideraba un símbolo de la libertad de expresión por contribuir a explorar sus límites, ha terminado por servir a este propósito de exploración dentro de un proceso judicial. Cecilia Pando demandó a revista Barcelona y la jueza Susana Nóvile, a cargo del Juzgado Civil No 108 de la Capital, ordenó el 8 de mayo de 2016 a revista Barcelona a que compense a Cecilia Pando con 40.000 pesos argentinos (2).

Esta sentencia ha provocado un profundo debate en la sociedad argentina, muy interesante de seguirlo (e ignorado totalmente en nuestra prensa nacional tan “preocupada” por la libertad de expresión, por supuesto) (3). Me quedo, sin embargo, con la claridad expositiva de Roberto Gargarella en su blog, porque ha dado cuenta de los problemas argumentativos de la sentencia de la jueza Nóvile al tiempo de sugerir cómo pensar este caso en línea con la más alta protección del derecho a la libertad de expresión.

La opinión de Gargarella se la encuentra en este enlace (4).   

Este panel en la Universidad Nacional de Quilmes, en el que participó Roberto Gargarella en compañía de Horacio Verbitsky, María O’Donnell, Romina Manguel, Sebastián Lacunza, Martín Becerra e Ingrid Beck, resulta de lujo para comprender la sentencia que favoreció a Cecilia Pando, debidamente contextualizada y desmenuzada:

 
(1) Hasta antes de que el tema de la libertad de expresión se convierta en una “moda” a instancias de la lucha política anti-correísta, los “talking heads” de este país (a muchos de los cuales escuché en entrevistas de radio en tiempos pre-Correa, a las que también yo estaba invitado, con esta invariable cantilena) privilegiaban el derecho al “honor” por sobre el derecho a la expresión de opiniones que puedan afectarlo. Por ejemplo, en un caso para muchos olvidado, el que León Febres-Cordero haya demandado por injurias calumniosas al editorialista Rodrigo Fierro por sus criterios vertidos en una columna de opinión de diario El Comercio, nunca provocó su defensa exaltada de la libertad de expresión. Su línea argumentativa era del tipo: “un hombre de honor como Febres-Cordero tenía derecho a defenderse con las herramientas que le faculta la Ley”. (La sociedad democrática podía sentarse a esperar).
(3) En Argentina hoy está Macri. Eso cambia todo.
(4) Pando-Barcelona 4: Proteger la idea que no nos gusta’, Roberto Gargarella, 2 de junio de 2016.

¿Garca pero hace?

31 de marzo de 2016


Los de Informe Confidencial, Jaime Durán Barba y Santiago Nieto, preguntados que fueron sobre el candidato presidencial Guillermo Lasso, señalaron como sus defectos, el que es “antipático” (según dijo el primero) y que es “conservador” (según dijo el otro) (1). Un tipo antipático y conservador… ¿cómo podría Lasso ganar?

Tal vez respondiendo el pueblo ecuatoriano en las elecciones del 19 de febrero próximo a la misma pregunta que debe ahora responder el pueblo argentino, según revista Barcelona:
 


Esto, porque asumió Macri y se ha acabado ya con “la pantomima de guardar la compostura” (2).

(1) Durán Barba: "Alianza País puede ganar con o sin Correa’, república.com.ec., 15 de marzo de 2016. El problema de Guillermo Lasso y, en general del bloque opositor, es que su política reactiva los destaca como personas que saben aquello que no quieren pero que no saben bien lo que quieren, más allá de una manifiesta vaguedad de su verso democrático y de algunas promesas dispersas de relumbrón. Esta fórmula le bastó a Mauricio Rodas (para que, al poco tiempo, reviente su canguil de dulce ineptitud) pero es distinto Barrera que el régimen y es distinta una ciudad metropolitana a un país.  
 (2) La frase la pronunció el amigo de Macri, Jaime Nebot, en un recordado episodio sucedido en el Congreso Nacional de 1990, v. 'Jaime Nebot Prepotente, Atrasado, Grosero e Insultando', YouTube. En general, cuando la derecha latinoamericana llega al poder se le acaba el verso (“la pantomima”, de la que habla Nebot) y retorna pronto al garrote, al que históricamente ha sido tan aficionada: tal es, por ejemplo, el caso de Macri, v. ‘Llegó el garrote’, Xavier Flores Aguirre, 4 de febrero de 2016.

Ecuador insensato

14 de enero de 2010

Que no decaiga, es lo más. Aucas de vuelta en la serie A, Alberto Acosta que se opera para convertirse en indígena, el nuevo nombre de la Ruptura, la demanda de los enanos (agrupados en AEVI) a Correa, la deflación de María Elsa Viteri, la decisión de la AEDEP de publicar en papel higiénico…

Que el espíritu de Barcelona y The Clinic ilumine a estos insensatos.