X. Andrade: de degeneración en regeneración

13 de noviembre de 2008

Sobre Guayaquil y la privatización de su espacio público nos habla el pana X. Andrade en la siguiente entrevista que publicó diario El Telégrafo el 10 de noviembre (el X. es firma ancla de ese diario). Para quienes no lo sepan, X. Andrade es una de las cabezas más lúcidas del ámbito local; en Experimentos Culturales y en este artículo que desarrolla las ideas que esta entrevista enuncia, hay X. para rato y todo es ganancia. La entrevista se publicó en la sección Contrapunto, donde también se lo entrevista a Wellington Paredes, que defiende las regulaciones al espacio público que impone la administración municipal y sus fundaciones adláteres. Se pueden leer ambas entrevistas en la edición PDF de El Telégrafo, acá, página 15. Provechito.

7 comentarios:

Anto dijo...

Estimado Xavier, muy acertados los comentarios de X. Andrade, pero esto debe de ser parte de un profundo análisis. Necesitamos ese tipo de progreso el cual mencionas, una vez dijiste que los ciudadanos somos más que adoquines, y es cierto, hay que dar a todos condiciones de vida tan iguales como sea posible, para asi desarrollar libremente la personalidad. Pero el profundo analisis empieza por una realidad, y esta es la del pueblo ecuatoriano, somos una sociedad con una cultura muy pobre de educación, valores, distinta a la de otros países que has mencionado y que si se permite el desarrollo en los espacios públicos, es verdad yo también quiero sentarme en el cesped del Malecón Simón Bolivar, tomarme una cerveza, leer un libro, besar a mi chica, pero lamentablemente con la cultura tercermundista todo uso va a caer en un grave abuso. Hay que proponer diferentes cambios, que se asemejen más a nuestra realidad. Abrazos

Anónimo dijo...

Xavier qué se siente trabajar para Correa siendo un defensor de los derechos humanos?
Oh!! magnánimo, concédele perdón a MArgarito!! Ya se humilló, ya se autoescupió, ya se quebró!!
Xavier, adula a Rafael!! Para que la bicicleta siga siendo libre y gastando tus pensamientos en ello, mientras el magnánimo siga perdonando, el triciclo sera libre... Pobre socio-país!

Xavier dijo...

anto, no puedo concordar con esa excusa para mantener el estado de cosas. Si los ciudadanos no estamos preparados para ser libres (o, incluso, si tenemos miedo de serlo) la respuesta a esa realidad no puede ser el mantenernos pasivos y tolerar que la forma de "educar" a la ciudadanía sea mediante el uso de toletes y silbatos, esto es, mediante la sinrazón de la represión. Si el Municipio se toma en serio la creación de ciudadanía (lo que es evidente que nunca le ha interesado) incentivaría el uso responsable de los espacios públicos y actuaría sólo para reprimir los abusos que se podrían cometer allí y no para actuar como policía de un dudoso e improbable estándar moral.
anónimo: no encuentro contradicción entre defender derechos humanos y trabajar con un Gobierno que ha cometido errores en esa materia (como lo relativo a la detención de Hidalgo y otros casos similares) porque la realidad no es blanco y negro, visión propia de los fanáticos. Trabajo para contribuir, de buena fe, a enderezar errores y aplicar políticas públicas que defiendan derechos humanos. No es fácil, ni en este Gobierno y dudo que haya sido menos difícil en algún otro anterior (¿o a ti se te ocurre alguno?). La verdad sea dicha, me siento muy bien. A tus otros comentarios (incluida esa obsesión un tanto malsana por los triciclos) les concedo una importancia equivalente a cero. Suerte y buen viento.

Ángel Largo Méndez dijo...

¿Sabes que me preocupa Xavier? como estamos enfrentado la posibilidad real de hacer un autgobierno colectivo en la ciudad.

Pienso que es el momento indicado. Un Nebot débil y paranoico, aferrado a un tercer mandato probable pero poco aplaudido. Algunos medios han comenzado a realizar análisis lúcidos y plurales sobre el "modelo de desarrollo" guayaco de los últimos 15 años (Expreso y Telégrafo hacen sus esfuerzos, al Universo no le pidamos mucho, ya sabemos xq...)y sobre todo, esta la herramienta principal que es la nueva Constitución, que entre algunos exabruptos y vacíos, entre sus artículos 100y 105 da una amalgama de oprtunidades de recueperar espacios ciudadanos en la admistración pública.

Pero a pesar de que estos hechos aislados empujen hacia una oportunidad colectiva de lucha por mayores espacios de participación, los "líderes" sociales apuntan para otro lado : el Consejo de Participación Ciudadana. Un experimento de nuestro Estado que, al final de cuentas, tendrá que hacer las veces de juez y parte, cuando le toque hacer e contrapeso del control social siendo parte de las funciones del aparato estatal.

No desestimo su accionar, pero ¿en Guayaquil, qué? Hay intentos válidos como la recuperación de espacios públicos con los almohadazos, la semana pasada el festival anti taurino y cosas por el estilo, pero ¿hay la voluntad ciudadana de hacer realidad las asambleas populares, cabildos comunales, presupuestos participativos y rendición de cuentas que nos señala la carta Magna?

Espero estar equivocado, pero veo verde ese accionar ciudadano en Guayaquil todavía.

Yitux dijo...

citando a Albert Esplugas de www.alberesplugas.com "La libertad también puede usarse mal, y ese es el pretexto que utilizan los paternalistas para protegernos de nosotros mismos. Pero lo que para uno es un vicio puede que no lo sea para otro, y en cualquier caso solo si tenemos libertad para elegir y aprendemos de los errores podemos llegar a ser personas responsables. El paternalismo, como su nombre sugiere, trata a los adultos como niños y fomenta la dependencia."

andrade dijo...

broda, gracias por incluir mis comentarios en tu tribuna virtual. solamente de la reconstitución de la esfera pública en guayaquil podemos esperar nuevos sentidos de ciudad y ciudadanía. gracias a tus sistemáticos aportes. abrazos tropicales, x.andrade

Xavier dijo...

Angel, coincido que falta mucho camino por recorrer. Pero es necesaria continuar recorriéndolo. Yitux: excelente cita. andrade, pana: de nada y muchas gracias. A seguirla, bro. salutes.