Mostrando entradas con la etiqueta Theodor Adorno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Theodor Adorno. Mostrar todas las entradas

Theodor Adorno y la libertad

8 de diciembre de 2015


“Se ha manipulado tanto el concepto de libertad que, al final, ha acabado reducido al derecho de los más fuertes y los más ricos a quitarles a los más débiles y los más pobres lo poco que a éstos les queda” (1).
Tal es la manipulación conceptual del “libertarianismo” ecuatoriano, el que ha renunciado a la libertad moral de su filosofía y se ha quedado, desde hace rato, solo con la defensa de las libertades relacionadas con el billo (2).

(1) Adorno, Theodor, ‘Messages in a bottle’, citado en Foner, Eric 2010, ‘La historia de la libertad en EE.UU.’, p. 35.
(2) ¿Libertarios? Xavier Flores Aguirre, 23 de junio del 2007.   

Ciudadano regenerado, bis

31 de marzo de 2010


Un perfecto complemento académico para la definición de “ciudadano regenerado” que acuñó José M. León:

“… por una parte, la creencia ciega en la autoridad y la obediencia celosa a los superiores y, por otra, el desprecio a los inferiores y la disposición a atacar a las personas que se consideran débiles y que se pueden aceptar socialmente como víctimas. Otros rasgos relevantes son la aguda sensibilidad por el poder, la rigidez y el conformismo. La personalidad autoritaria tiende a pensar en términos de poder, a reaccionar con gran intensidad ante todos los aspectos de la realidad que afectan (efectiva o imaginariamente) las relaciones de dominio; es intolerante frente a la ambigüedad, se refugia en un orden estructurado de manera elemental e inflexible, hace un uso marcado de estereotipos en su forma de pensar y de comportarse; es particularmente sensible al influjo de las fuerzas externas y tiende a aceptar supinamente todos los valores del grupo social al que pertenece”.

Esta es breve reseña del libro La personalidad autoritaria de Theodor W. Adorno et al.

P.S.- Y ya que estamos, agréguese: desprecian aquello que no entienden (llámese, en la coyuntura actual Fito Páez, por ejemplo) y encuentran poesía en “jalarle el pelo a una botella” de la Peste Guatemalteca. Sigh, vomito.