Explicando el negocio de la Alcaldía socialcristiana

4 de abril de 2016


Cuando hablamos del negocio socialcristiano en la administración pública de Guayaquil es en relación con su ‘modelo de desarrollo’ (1). Este modelo de desarrollo privilegia el negocio de la construcción, lo cual no tiene nada de extraordinario en vista de que el alcalde Jaime Nebot fue constructor durante muchos años (cosa distinta es conocer si privilegia este negocio por solidaridad de grupo o por intereses espurios). En todo caso, la alternativa que privilegia la Alcaldía de Guayaquil es, a primera vista, legítima y legal.

Este sometimiento de las políticas públicas a los intereses privados se observa en Guayaquil en la planificación, la que se ajusta a los intereses de las empresas constructoras (2). Se observa, también, en la ejecución, en la que se privilegia el desarrollo de construcciones horizontales, que no solo encarecen los costos sino que resultan ineficaces para enfrentar los riesgos de las inundaciones en la ciudad (3).

Una institución pública que busca (en la planificación y en la ejecución de sus políticas públicas) la satisfacción de intereses privados de un sector económico en vez de los intereses de la comunidad a la que se debe, es una institución que no está en capacidad de enfrentar los riesgos de las inundaciones (4). Porque para hacerlo, se requiere un modelo de desarrollo distinto. En este sentido, en el informe técnico elaborado por expertos internaciones sobre inundaciones en Guayaquil, se destacaron las "condiciones inmejorables" que tiene Guayaquil "para desarrolar soluciones integradas en el diseño urbano que combien programas de vivienda, transporte, agua potable, alcantarillado, drenaje, residuos sólidos y medio ambiente" que conviertan a Guayaquil en una "ciudad verde, además de inclusiva y sustentable" (5)

Algo que la Alcaldía socialcristiana de Jaime Nebot jamás va a hacer, a pesar de su urgencia: atenta contra su negocio. 

(1) Guayaquil a la deriva’, Xavier Flores Aguirre, 28 de febrero de 2016.
(2) Un comienzo que no sucede, porque nunca acaba’, John Dunn Insúa, 14 de abril de 2014. El arquitecto Dunn critica el que el crecimiento urbano de la ciudad se limita “a la simple aprobación de proyectos y construcciones” en vez de “dar las directrices de crecimiento de la ciudad e implementar una serie de objetivos que permitan medir el crecimiento urbano y la calidad del mismo”. También, v. Eduardo McIntosh, ‘Guayaquil: Drinking the kool-aid’, enero 13 de 2014. El arquitecto McIntosh critica ese mismo artículo de forma lapidaria, que cito en extenso: “A lo largo de todo el artículo, el representante municipal relata cómo son los promotores inmobiliarios los que deciden el crecimiento de Guayaquil. Es fácil notar la confusión en el rol que el departamento de planeamiento urbano de Guayaquil debe tener. En lugar de dictar la política de crecimiento a seguir y de coordinar los esfuerzos de los promotores inmobiliarios para maximizar la calidad de sus ofertas, se piensa que el rol del departamento de planeamiento urbano es el de autorizar permisos de construcción y apenas relatar lo que sucede. Es sencillo entender la manera caótica en la cual la ciudad ha venido creciendo. No hay una política que se enfoque en garantizar densidades mínimas para crear vida urbana eficiente, una correcta y homogénea distribución de equipamiento urbano –áreas deportivas, parques, comercio, servicios, educación, instituciones- un correcto mix de usos del suelo que ayuden a crear un sentimiento de comunidad y reduzcan el volumen del tráfico en la ciudad y una real construcción de tejido vial distribuido que evite cuellos de botella urbanos”.
(3) Sobre el crecimiento horizontal de Guayaquil, v. Juan C. Mestanza, 'Guayaquil crece de manera horizontal', Diario El comercio, 23 de mayo de 2014. Para la arquitecta Ana María León, este tipo de crecimiento es una alternativa equivocada: "Si 10 familias viven en un edifico de apartamentos, digamos de 5 pisos cada uno, ocupan el espacio de dos lotes medianos. Si las mismas 10 familias se trasladan a 10 viviendas unifamiliares, ocupan una extensión mucho mayor. Multipliquemos la infraestructura y las distancias: calles, tuberías, cableado: suben los costos, se ocupa más terreno y se incrementan las distancias", v. '¿Guayaquil, menos ciudad?', Ana María León, 27 de febrero de 2012. En conclusión, un crecimiento costoso e ineficaz, pero plenamente funcional para el negocio de la construcción.
(4) Probablemente el reto más importante que tenga la ciudad de cara al futuro: 'Guayaquil, entre las 10 ciudades del mundo más vulnerables a inundaciones', Diario El universo, 29 de septiembre de 2013; una visión crítica sobre la irresponsabilidad de la Alcaldía de Guayaquil, en: 'Inundaciones en Guayaquil', Xavier Flores Aguirre, 31 de diciembre de 2015.
(5) Mejía Betancourt, Abel, Morelli Tucci, Carlos Eduardo, Bertoni, Juan Carlos & Gabriel Cabezas Vélez 2013, 'La inundación de Guayaquil en marzo 2013. Opinión de expertos internacionales, Cooperación Técnica de CAF', Informe Gerencial [17 de jujnio de 2013], p. 32.

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