Mostrando entradas con la etiqueta Cynthia Lasso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cynthia Lasso. Mostrar todas las entradas

Is that it?

22 de julio de 2009


Me impresionó este artículo de opinión de Ernesto Albán Gómez que se publicó en la edición de diario Hoy del 19 de julio. Me impresionó porque es un ejemplo de lo que yo entiendo que no debe hacerse en un artículo de opinión.

Breve resumen
El artículo empieza con una especulación que, curiosamente, le da título al mismo. EAG menciona el dato cierto de que los asambleístas del Gobierno son 59. A partir de este dato, refiere que se “ha proclamado a los cuatro vientos” que los asambleístas serán 70, tal vez 80, y que “alguno más optimista ha hablado de 88”. Con esos números, EAG concluye que “[e]s decir que nada menos que 29 asambleístas se unirían al bloque gubernamental”. A partir de este concluyente dato, EAG nos invita a reflexionar.

Para esta reflexión EAG nos explica que “es normal” que un partido mayoritario establezca alianzas (EAG cita al actual Gobierno alemán como ejemplo). EAG precisa, entonces, que esas alianzas suelen hacerse entre partidos “con afinidades ideológicas” salvo en los casos en que se lo hace “entre partidos con importantes diferencias” para “garantizar una cierta gobernabilidad”.

Hecho este antecedente general, EAG nos refiere antecedentes históricos del caso ecuatoriano, de actos previos al actual Gobierno. EAG nos refiere la usual opacidad de los procedimientos en el Legislativo, las prácticas de los “camisetazos” y de las llamadas “mayorías móviles”.

Hecho el antecedente general y este último antecedente histórico local, EAG arriba al núcleo de su artículo y concluye que “aunque los voceros oficiales se rasguen las vestiduras, las informaciones que se han hecho públicas nos hacen pensar que estamos asistiendo, una vez más, a la reedición del pasado”.

Crítica
El artículo de EAG empieza mal, con una especulación para la que no presenta ninguna prueba. No ofrece ningún nombre, ningún dato específico: menos todavía, una explicación de quién es la certera fuente que le permita titular su artículo “De 59 a 88”. Pero esto no es tan relevante.

Luego EAG nos refiere, en esencia, que la práctica de alianzas entre un partido mayoritario y otros partidos es una práctica normal. Pero prepara el camino para su conclusión cuando nos refiere que aquellos que es práctica normal en otros países (recuérdese que EAG citó el ejemplo de Alemania) en Ecuador nos debería provocar suspicacias. ¿Por qué debería provocárnoslas? Pues porque la experiencia de los Congresos anteriores (opacidad, “camisetazos”, “mayorías móviles”, etc.) nos ha “escamado” y nos obliga a estas suspicacias.

Dichos estos antecedentes, ¿cuáles son las premisas que soportan la conclusión de este artículo? (recuérdese, el que este Gobierno, según EAG, reedita las prácticas del pasado). En definitiva, EAG nos ofrece dos: el que “las informaciones que se han hecho públicas” y el que en la negociación política “los desinteresados no existen”. ¿Y eso es todo para soportar la grave conclusión de que este Gobierno reedita los camisetazos y demás? Sí, eso es todo, that’s it. Pero, EAG: nos escamoteaste todo lo sustancioso para sustentar tu conclusión. Por ejemplo: ¿Cuáles son esas informaciones que se han hecho públicas? ¿Nos informan de los mismos hechos de antaño? ¿Son relevantes esas informaciones para probar tu conclusión? Más todavía, decir que en la negociación política “los desinteresados no existen” es no decir mucho, o casi nada. Porque si nos tomamos en serio esa afirmación, toda alianza entre partidos, para que no levante suspicacias, debería hacerse por actores políticos desinteresados. Y, EAG: ¿Es esto posible, o incluso deseable? ¿Así es como sucede en Alemania? (país que utilizaste como ejemplo) ¿O lo deseable sería que esos intereses sean transparentes y se correspondan con el ideario del partido en cuestión? Seis preguntas, a razón de tres por premisa: tu conclusión no concluye nada, siembra de preguntas, jardines de dudas.

Corolario
En resumidas cuentas: el artículo de EAG empieza con una especulación que no se sostiene en ningún dato cierto, nos ofrece unos párrafos que terminan por no resultar relevantes para probar su conclusión, la que pretende sustentarse en dos premisas que no tienen fundamento en ningún dato cierto y que, en consecuencia, no prueban nada de nada. Pero lo más grave de este artículo no es solamente el hecho de haberse publicado en estos términos (al final, una tarde de apuro la tiene cualquiera y no tengo parámetros para juzgar si este tipo de ligerezas son práctica usual de EAG) sino que es un síntoma de un periodismo de opinión que en este país no es extraño que abuse de adjetivos (no es éste el caso) y de especulaciones (sí que lo es) para levantar sospechas y apresurar conclusiones que no se infieren de sus premisas, ni sean éstas veraces, como en este caso.

P.S.-
Foto cortesía de Cynthia Lasso.