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Satori

18 de junio de 2017

He contado en una entrada anterior la vez que decidí ser carnívoro el resto de mi vida. Sucedió en la Argentina, país propicio a la buena carne, en un campo en las afueras de Mendoza. Todo era ideal: la carne, el vino, el ambiente. Fue un momento digno de justificar el eterno retorno.

Ese fue el día en el que abandoné el prejuicio urbano (debo decir, de algunos urbanitas) de la sacralidad de la naturaleza. Los animales son hermosos, también en mi plato.

Y acepté en mi corazón, todavía sin conocerla, la frase atribuida a Fran Lebowitz que leí años después en Brasil: “Mi animal preferido es el bife” (1).

(1) de Lara, José Francisco (comp.), ‘Ironia. Frases soltas que deveriam ser presas’, Cócegas Editora, Curitiba, 2005, p. 79. 

"Mi animal preferido es el bife"

10 de febrero de 2017

Suscribo totalmente (la frase es de Fran Lebowitz): “Mi animal preferido es el bife”. Y no voy por la vida diciendo lo mucho que he disfrutado el matambre o el asado de tira (salivo de escribirlos nada más) o de lo bien que la pasamos en un asado entre amigos. Pero algunos vegetarianos y veganos no quieren comer sus verduras en paz consigo mismos (no son todos, esto es claro) y tienen que advertirle al mundo que ellos tienen la virtud de ser quienes son y, ya en su peor variante, de acusar a los que no lo son de ser malvados y etc., porque no somos como ellos.

Por supuesto, no se me ocurre entrar a debatir con un vegetariano o un vegano por la misma razón por la que no le abro la puerta a los Testigos de Jehová: no voy a perder el tiempo. Yo quiero que los vegetarianos y veganos (los “Vs”) del mundo coman tantos vegetales y verduras y frutas como los hagan felices. Y yo, alimentarme de lo que se me venga en gana, en particular, de una amplia gama (mientras no sea ilegal) de animalitos muertos.

El otro día, releyendo el Diccionario del Diablo di con la definición que ofreció Ambrose Gwinnett Bierce (1842-1914?) de la palabra “Abstemio”: “Persona débil que sucumbe ante la tentación de negarse a un placer. Abstemio total es quien se abstiene de todo, salvo de la abstención, y especialmente de no entrometerse en los asuntos ajenos” (1). Y me hizo inmediato clic con la barra brava de los Vs.

En fin, seguiré con mi política de comer por placer y de asados entre amigos. A esto último, todos los vegetarianos y veganos están invitados aunque, en realidad, no les veo mucho propósito.

(1) Bierce, Ambrose, ‘Diccionario del Diablo’.