Nebot, los informales y los perros

29 de junio de 2018


Ahora resulta que la alcaldía de Nebot apoya a los comerciantes informales. En su rueda de prensa de este último miércoles (que sucedió en su radio más mascota de las radios de los miércoles, Radio Sucre) el alcalde anticipó que va “a dar crédito, de entrada, a más de 50.000 vendedores informales de la ciudad de Guayaquil”, pero que no iba a adelantar más detalles porque esto correspondía a la agenda de Julio y realmente lo va a implementar su posible sucesora en la alcaldía, la Ab. Cynthia Viteri.

Socialcristianos: Enhorabuena por entender (con 26 años de retraso) que el garrote no es la única alternativa para los comerciantes informales. Nunca es tarde para enmendar, pero sería de justicia:

a) No mentir: Decir que no es que la alcaldía haya “matado” a los comerciantes informales (Freud Alert!), pero los ha puesto en “37 mercados, en centros comerciales, en plazas de abastos, en kioskos de Guayaquil” es tan mentira, que es hasta contradictorio con el mismo proyecto que se anuncia: los comerciantes informales no están en los mercados ni en todos esos otros sitios, están en las calles, porque si no, ¿cómo así existen 50.000 comerciantes informales que potencialmente tomarían estos créditos? O están en las calles y les interesaría tomarlo, o son los mismos que están en los mercados, que optarían por salir de lo que ahora tienen en el mercado (no debe ser tan bueno, si tal es su deseo) para tomarlo. No hay que hilar muy fino: los comerciantes informales están más en las calles que en los mercados et al (lógica simple: a pesar de los riesgos, es más rentable vender en las calles que en esos lugares) y son víctimas cotidianas (todo guayaco sin mente de burbuja sabe que esto es así) de la violencia institucional del Estado local, encarnado en la Policía Metropolitana.

b) Ser más transparente: Le preguntaron al alcalde Nebot que de dónde vendría el dinero para otorgar estos créditos. Una pregunta que una autoridad responsable habría explicado con detalle (al final del día, son recursos públicos) el alcalde la atajó con esos modos antológicos que le permite su periodismo mascota:

- “¿Y la plata?”
- “La plata, la tenemos”.

Uno pensaría en una repregunta, pero nada más alejado de ello:

- “Por eso se busca blindar el modelo de Guayaquil”.

Es decir, no te responde, pero igual lo aplaudes. Un modélico perro fiel.

Así, si uno reemplazara las voces de los que entrevistan al alcalde Nebot en Radio Sucre por ladridos, sustancialmente, no se perdería nada de nada. Es más, se ganaría en un atributo: en honestidad.

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