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Una réplica en defensa del turismo provinciano

27 de abril de 2017

El lunes 24 de abril, la Empresa Pública Municipal de Turismo, Relaciones Internacionales y Promoción Cívica de Guayaquil, presidida por Gloria Gallardo, acusó recibo de la noticia que el diario Expreso publicó este 21 de abril, en la que difundió las expresiones de Ángel Córdova, gerente general de TAGSA (concesionaria de la administración del aeropuerto José Joaquín de Olmedo) sobre el descenso del número de usuarios de la terminal aérea.

El gerente general de TAGSA explicó el descenso en el número de usuarios de la terminal aérea José Joaquín de Olmedo porque Guayaquil no resulta “un polo de atracción” para las líneas aéreas en razón de “la falta de promoción y la tramitología” (1). Gloria Gallardo se sintió ofendida: “las declaraciones del Sr. Córdova perjudican a la ciudad y a mi gestión como presidenta de la Empresa Pública de la Empresa Pública de Turismo, Relaciones Internacionales y Promoción Cívica” (2).

¿Con qué argumentos respondió Gloria Gallardo a las opiniones de Ángel Córdova? Según sostiene Gallardo, Guayaquil “tiene un encanto para ser visitada, precisamente porque el señor alcalde de la ciudad, con la regeneración urbana, la ha embellecido y cada día incorpora más obras que se convierten en atractivos turísticos como la Rueda Moscovita ‘La Perla’ y el Monumento a la Fe” (3).

Le faltó a Gloria Gallardo el recordar las fuentes de agua que pondrían a Guayaquil “a nivel de ciudades como Barcelona y Las Vegas”, según sostuvo el alcalde en su inauguración (4). ¿En serio la presidenta de la Empresa Pública de Turismo del Municipio de Guayaquil cree que una rueda moscovita y un monumento gigante de Jesús son bases suficientes para atraer el turismo internacional a Guayaquil? Esto es demencial.

Porque la suerte de la rueda moscovita y del Súper-Jesús suburbano será similar a la que tuvieron las hoy olvidadas fuentes de agua con las que supuestamente se iba a convertir a Guayaquil en Barcelona o en Las Vegas (?). El funcionamiento de esas fuentes de agua produjo, como no era difícil preverlo, un incremento nulo del turismo a Guayaquil, a pesar de que el alcalde Nebot, al amparo de su habitual impunidad retórica, incluso se atrevió a anunciarlas como una forma de atraer “inversión, empleo y bienestar” (5).

En conclusión, esta réplica de Gloria Gallardo reafirma el provincianismo de la Alcaldía de Guayaquil en materia turística (6).

(2)Réplica de la Empresa Pública Municipal de Turismo de Guayaquil’, Diario Expreso, 21 de abril de 2017.
(3) Ibíd.
(5) Solo un periodismo local poblado de débiles mentales se traga estas ruedas de molino.
(6) Lo habitual es que las políticas de turismo de la Alcaldía de Guayaquil sean un fracaso, v. ‘La ‘mágica’ ineficacia del turismo en Guayaquil’.

El futuro fracaso de 'La Perla'

26 de octubre de 2016


Finalmente, llegó el día: una de las dos novedades prometidas durante la cuarta campaña de Jaime Nebot para la Alcaldía de Guayaquil ha sido cumplida (1). ‘La Perla’, una rueda moscovita de 57 metros de altura, ha empezado a funcionar desde las 10h00 de la mañana de hoy. De ella, el arquitecto Eduardo McIntosh escribió unos meses atrás las razones por las que fracasará (2). Sintetizaré sus razones en tres ideas, y en contraste con la atracción turística con la que el alcalde Nebot suele comparar a este emprendimiento: el ‘London Eye’.

1) El número de turistas: La alcaldía de Guayaquil pone los caballos detrás de la carreta. El flujo anual de turistas de Londres, ciudad donde se encuentra el ‘London Eye’, es de 15.000.000, mientras Guayaquil tiene treinta veces menos, alrededor de 500.000. Así, de un número grande de turistas que visite la ciudad, algunos podrían ir a ‘La Perla’. Pero un gran número de turistas no vendrá a la ciudad porque se haya instalado ‘La Perla’. Los turistas son más inteligentes que eso (3).

2) La rentabilidad: En Londres, la entrada cuesta desde 25 USD en adelante. Además, el ‘London Eye’ tiene un esquema de ‘naming rights’ financiado por British Airways y la francesa EDF (la ventaja de llamarse Londres). En Guayaquil, la entrada más barata cuesta 3.50 USD y no cuenta con ningún financiamiento adicional. Únicamente con el apoyo de la Alcaldía de Guayaquil, la que cedió con facilidades un espacio público para realizar una inversión privada (la ventaja de ser amiguito del alcalde) (4).

3) La ubicación: Londres es una ciudad en la que el ‘London Eye’ es apenas una atracción adicional. Situado sobre el ‘South Bank’, en un malecón no cercado sino integrado a la ciudad, el ‘London Eye’ está localizado en un espacio lleno de atractivos (incluido uno llamado ‘Undercroft’, dedicado a skaters y grafiteros). Además, Londres es en sí mismo un hub internacional, la capital cultural y financiera de Europa y una ciudad con un flujo anual de 15 millones de turistas. Guayaquil tiene apenas el Malecón 2000, copia barata del Bayside de Miami.

*

El alcalde Nebot está equivocado en su comparación de ‘La Perla’ de Guayaquil con el ‘London Eye’ de Londres. Mientras el ‘London Eye’ es un ejemplo de inversión capitalista en una ciudad pujante, ‘La Perla’ de Guayaquil es un ejemplo de ‘capitalismo de amigos’ (crony capitalism) de una ciudad decadente (5). Mientras el ‘London Eye’ es un motivo más de orgullo para una ciudad con una potencia cultural formidable (la ciudad con mayor cantidad de museos gratuitos en el mundo, p. ej.), ‘La Perla’ evidencia el tamaño de nuestro provincianismo. Como lo ha advertido McIntosh: “Una réplica barata del London Eye en el malecón de Guayaquil sería lo mismo que la torre Eiffel de Vinces, un hazmerreír” (6).

"I wanna be like Vinces". Guayaquil, ciudad aspiracional. Fuente.

El alcalde Nebot está equivocado. Cuando inauguró unas fuentes de agua el 31 de octubre de 2011 (hace casi cinco años), Nebot anunció que aquel era un “ícono turístico a nivel nacional e internacional que convocará diariamente a muchísimas personas para disfrutar de estos juegos” y que traerá “inversión, empleo y bienestar” (7). Por supuesto, el alcalde se equivocó de cabo a rabo. Ni acudió el turismo (¿en serio pensaron que iba a ir a ese adefesio? –hay que ser idiota), ni hubo “inversión, empleo y bienestar”. Pura paja.

Pues como será ‘La Perla’, ni más ni menos.

(1) La otra promesa de campaña era un nuevo monumento a Guayas y Quil, ese mitológico adefesio que costó dos millones y medio de dólares, v. ‘El monumento a Guayas y Quil’, Xavier Flores Aguirre, 11 de diciembre de 2016.
(2) Guayaquil: Drinking the Kool Aid’, Eduardo McIntosh, 13 de enero de 2016.
(3) La alcaldía de Guayaquil los subestima, pues los juzga con el mismo rasero con el que juzga a los habitantes de la ciudad que administra.
(5) Como lo afirma el economista Walter Spurrier: “Quito, capital económica indiscutible”, título que perdió Guayaquil durante la administración de Jaime Nebot, v. Walter Spurrier, ‘Guayaquil se rezaga’, Diario El universo, 22 de febrero de 2015.
(6)Guayaquil: Drinking the Kool Aid’, Eduardo McIntosh, 13 de enero de 2016.
(7) Dijo, en acto de comicidad involuntaria, que esas fuentes de agua ponían a Guayaquil “a nivel de ciudad como Barcelona y Las Vegas”: Tremendo pedo mental, v. ‘Fuentes de cerveza (ante el fracaso de las de agua)’, Xavier Flores Aguirre, 27 de mayo de 2016.

Fuentes de cerveza (ante el fracaso de las de agua)

27 de mayo de 2016


Cuando el alcalde inauguró las primeras fuentes de agua en Guayaquil, el 31 de octubre de 2011, soltó la opinión de que la “monumental fuente de agua” pondría a Guayaquil “a nivel de ciudades como Barcelona y Las Vegas” así como vaticinó que la fuente sería “el futuro ícono turístico a nivel nacional e internacional que convocará diariamente a muchísimas personas para disfrutar de estos juegos”. El turismo, agregó el alcalde, “traerá, sin duda, más inversión, empleo y bienestar” (1).

El alcalde discursea en la quinta inauguración de una fuente de agua. Como si la fórmula utilizada fuera exitosa. Fuente: ecuadorcolores.com
Este discurso evidencia cómo el alcalde vende humo. El que la ciudad se vaya a poner al nivel de monstruos del turismo como Las Vegas y Barcelona por la inauguración de unas fuentes de agua es abusar de la ignorancia de su electorado, lo que únicamente resulta posible por la complicidad de una prensa incapaz de decir esta boca es mía en cuanto refiera a la Alcaldía de Guayaquil, porque su rol en la ciudad es el de fungir de mascotas amaestradas del poder local.

Porque no sólo que la comparación con Las Vegas y Barcelona resulta absurda sino que el número de turistas que se ha podido atraer con esta obra ha sido mínimo. Pasada una novelera efervescencia inicial (típicamente guayaca, por otro lado) casi ya nadie se acerca a observar los chorros de agua que emanan de las fuentes. La indudable llegada de “inversión, empleo y bienestar” que vaticinó el alcalde en octubre de 2011 ha brillado por su ausencia. Que la obra haya sido ineficaz para alcanzar el fin para el que se la creó (o sea, que sirva para evidenciar la ineficacia de la alcaldía) no es cosa que le importe a la prensa ni a la sociedad guayaquileña, acostumbrada a vivir una vida dócil ante el poder, sin memoria histórica (2).

Pero si desde la alcaldía de Guayaquil hubiesen sido visionarios, habrían construido unas fuentes de cerveza, como acaba de hacerlo la ciudad eslovena de Zalec (3).

Allí el turista sí llegará para conocer y disfrutar de una iniciativa pionera a nivel mundial. Ahora, con total honestidad, ni aún con esta preclara visión de las cosas Guayaquil alcanzaría el nivel de Las Vegas o de Barcelona (una declaración que de tan exagerada, resulta cómica) pero sí que sería una mejor alternativa. Mucho mejor, seguro, que aquella que dilapidó cerca de 4.000.000 de dólares para una obra que hoy ya no la va a ver nadie. Y menos que menos, los turistas extranjeros, cuyo vaticinado incremento por el alcalde de Guayaquil (en un caso extremo de whisful thinking) nos iba a situar supuestamente “al nivel de ciudades como Barcelona y Las Vegas”.

Y no van, porque los turistas extranjeros suelen ser gente de criterio y es mucho más difícil venderles el humo que los habitantes de la ciudad ya se han acostumbrado a consumir.

(1)Luces, inauguración y alegría en la inauguración de fuente’, Diario El universo, 31 de octubre de 2011.
(2) Otra obra pública con la que la Alcaldía de Guayaquil vende humo es el monumento a Guayas y Quil, v. ‘El monumento a Guayas y Quil’, Xavier Flores Aguirre, 11 de diciembre de 2016. Sobre la pobre memoria histórica guayaquileña, véanse los siguientes escritos: ‘Guayaquil, la aldeana’, Xavier Flores Aguirre, 26 de diciembre de 2015; ‘Trainmelvin’, 21 de marzo de 2016. Un artículo de mi autoría que antecede a éste es ‘Guayaquil, Las Vegas, Barcelona’, Xavier Flores Aguirre, 15 de abril de 2016.
(3)Un pueblo de Eslovenia tendrá una fuente pública de cerveza’, Diario Clarín, 1 de abril de 2016.