Límites

14 de febrero de 2010


La marcha del 11 de febrero precisó los límites de la oratoria de Jaime Nebot: retórica enérgica sin sustento ideológico ni propuesta concreta. Después de una convocatoria unilateral (porque Nebot descree de los procesos deliberativos, sea en el Concejo Cantonal o fuera de él) de evidente cuño político y carácter local (originalmente, un reclamo de rentas para Guayaquil) y de la gran expectativa no concretada que suponía la presencia de 300.000 personas (la revista América Economía –no pasible de acusársela de partidaria del Gobierno central- señaló la cifra de 40.000; la medición de diario Hoy estimó cerca de 200.000: en cualquier caso, un rango lejos de la cifra esperada) llegó el jueves en el que Nebot se dirigió a los ciudadanos y lo hizo, en efecto, por un tiempo aproximado de 46 minutos. Un tiempo suficiente para que los límites de su oratoria enérgica pero reactiva (sus preguntas a la masa fueron simples vehículos retóricos para escuchar negativas) nos revelara los límites de su postura política.

Una postura política que carece de sustento ideológico y de propuesta concreta. Las vagas generalidades y las múltiples negaciones (sazonadas con diatribas que pretendían el insulto) que desparramó en esos casi 46 minutos no pueden constituir asomo de proyecto ideológico (¿pero qué puede esperarse de un sujeto que nunca ha definido, ni tan siquiera, su supuesto caballo de batalla, la autonomía, a la que se refiere con el adefesio conceptual de “autonomía al andar”?); las afirmaciones de pretender la “libertad y democracia real” solo podría admitírselas como actos de cinismo o bromas de pésimo gusto en alguien que ha hecho de las violaciones a las libertades individuales en el espacio público y de la negación de toda participación ciudadana en la gestión municipal una lamentable marca registrada de su administración.

De otro lado, la ausencia de propuestas concretas es entendible: Nebot no tiene el apoyo ni de partidos políticos (el PSC sigue a la espera de su certificado de defunción y los Guerreritos de Madera son una suerte de versión light de los Soldaditos de Plomo y sirven para el mismo propósito: entretenerse un rato) ni de otros Gobiernos Seccionales. Nebot no tiene alianzas que proponerle a (casi) nadie y, para el mapa político nacional, es un hombre aislado en su cantón. Un hombre aislado y de dudosos antecedentes: digamos, para ponerlo en términos de cultura yanqui (tan cara a la mentalidad de la clase media que suele apoyarlo) que las prácticas de Nebot están muchísimo más cerca de parecerse a las de Don Corleone que a las de cualquiera de los Kennedy. Unas prácticas, además, que el propio Nebot sabe que están acotadas al territorio de su cantón y que él, acostumbrado a jugar con las cartas marcadas, no quiere asumir el riesgo de extenderlas por fuera. Así, los límites de su postura política encuentran límites adicionales: los límites de su cantón. Un territorio que, para Nebot, es su búnker. El búnker de un político enérgico pero aislado, sin ideología ni propuesta, de mucho bigote y pocas ideas, a quien el tiempo sabrá pasarle su factura.

Giorgie gaga

11 de febrero de 2010

El último párrafo de este artículo de Jorge Vivanco es de una memez bochornosa: afirma que “prueba” la existencia de lavado “que da un contento” en el país porque él mira y observa y “basta tener ojos para ver”. ¿Esa es toda la prueba? ¿Con esas simples premisas se soporta una opinión tan grave? Pffff, esta es una torpeza que no puede permitírsela nadie que se tome en serio el escribir una columna de opinión y menos un periodista que se supone que tiene una importante trayectoria como Jorge Vivanco. Lo mismo podría Vivanco, con premisa tan simple como tonta, “probarnos” la contaminación ambiental, la influencia nefasta de Dolph Lundgren en los usuarios de buses interprovinciales o el mal bajo de las chicas que transitan la calle Boyacá esquina con Urdaneta. Está en cualquiera, es Mr. Gaga (¿será que es el abuelito de Lady gaga, así como cuentan que Alfonso Espinoza es el verdadero papá de Mamá Ocllo? Anda tú a saber…)


P.S.- Una fotografía de su posible nieta, de quien se sospecha que tiene mini-pichula.

Plaza Santana (WTF?)

10 de febrero de 2010


El proyecto no solo es un fracaso en ventas, sino en ortografía. En el horno.

De precisas definiciones

En un artículo titulado Homosocialidad, disciplina y venganza, publicado en el libro Masculinidades y equidad de género, a finales de los noventa, el brother X. Andrade ofrece esta definición del celebérrimo y muy guayaco Trópico Seco (aquel que va con todo) en la tercera nota al pie:

“Marca comercial del anisado preferido en el barrio por razones económicas y, supuestamente, de salud física. De precio módico que puede ser cubierto grupalmente mediante cuotas individuales, es considerado menos dañino para la salud por ser un licor blanco consumible en estado puro. Se lo adquiere en cuartos, o sea en pequeñas que son compartidas mediante la circulación de la tapa plástica que ha sido diseñada para servir como exacta unidad de medida, equivalente a un trago individual que debe ser consumido al instante. Generalmente, ésta circula hacia la derecha de quien la distribuye, que es normalmente quien ha comprado recientemente la botella, aunque puede haber un servidor oficial designado por el grupo para toda la noche. Nociones de contaminación asociadas al acto de compartir la tapa son eliminadas apelando al carácter antiséptico del alcohol. Trópico parece haber suplantado en la última década al aguardiente Cristal, conocido como “el whisky de los ecuatorianos”, el preferido durante mis campañas etnográficos de fines de los ochenta y principios de los noventa, en buena parte por la mala fama adquirida por éste después de varias muertes por intoxicación, e igualmente por la necesidad de mezclarlo con cola para aminorar su sabor, lo cual a su vez añade costo por unidad”.

Por cierto, Trópico Seco (tal parece que ahora Secco) ha vuelto y lo ha hecho, como es su costumbre, con todo (¡?) y se ha despachado un par de comerciales que quieren relanzarlo (siguiendo el modus operandi de Vanguardia) al mercado. Ahora, el segundo comercial (ninguno de los comerciales los he visto sino en TuTubo) sugiere que se ingiera el Tóxico en vaso, como si fuera un trago regular… Pero es tapita o nada.




Ahora, pasando a otro tema (pero aprovechando el anterior para preguntarle un ¿pa’ cuándo un frasco?) en una reciente entrada de su bitácora José M. León se despachó con esta definición del ciudadano de Guayaquil en tiempos de la así llamada “regeneración urbana”:

“Las áreas regeneradas han creado -vía ordenanza municipal- el estereotipo del ciudadano. Es un heterosexual, reenviador de cadenas de mails, repetidor incesante de clichés sociales dignos de un estudio antropológico, tiene novia pero no ha dejado a sus amiguitas de ocasión, se las pica de francote y trabajador (detalle por el cual desdeña a los artistas, filósofos, científicos y académicos) y en las últimas elecciones votó por Nebot y, para darle contra a Correa y ser buen guayaquileño, por Lucio –lo cual revela su evidente y preocupante falta de memoria-. Por supuesto, viste correctamente y ya ha aprendido que el perro no puede ir al malecón a pasear. Todo lo que se salga de ese molde se ha instaurado en el imaginario popular como una amenaza”.

En un hipotético abecedario guayaquilensis, la voz “trópico seco” debería incorporar esa joyita del X., tanto como la voz “ciudadano regenerado” (o algún otro nombre propicio para identificar ese adefesio emocional) de José M. León.

Voces contra el olvido

7 de febrero de 2010


En 1997, a raíz de las protestas por tres ejecuciones extrajudiciales y con la presencia del premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, se constituyó en Guayaquil el Comité de Familiares de Víctimas de la Fuerza Pública, al que se lo define como “un organismo de vigilancia y presión ciudadana sobre los procesos judiciales que se encuentran a órdenes de jueces de las Cortes Policiales y Ordinarias y cuyos agentes acusados se encuentran en libertad o prófugos, sin que exista voluntad institucional para esclarecer dichos hechos y sancionar a los responsables. Es un espacio de movilización social por los Derechos Humanos contra la impunidad”. Hoy, su actividad principal es el plantón que todos los martes, de 09h00 a 12h00 y desde hace seis años, realiza frente al Palacio de Justicia.

Esta definición del Comité de Familiares la ofrece el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos en el libro que publicó el 10 de diciembre de 2009 titulado “Voces contra el olvido”, en el que se relata 16 testimonios de familiares de víctimas de graves violaciones a los derechos humanos acaecidas en Guayaquil “quienes no se han quedado con los brazos cruzados frente a la injusticia sino que han desafiado al poder criminal y mafioso […] Sus voces vehementes y persistentes no callan frente al legalismo, al procedimiento, a lo prudente. Son voces que se agitan por aquello elemental, llamado dignidad”, expresa Billy Navarrete, secretario ejecutivo del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, a manera de breve prólogo. Los 16 testimonios, valga reseñarlo, pertenecen casi todos a mujeres que reclaman justicia por la muerte (por desaparición forzada, por ejecución extrajudicial, por tortura o por negligencia médica) de un familiar. Los nombres de quienes testimonian en este valioso documento contra el olvido son Fanny García Franco, Miguel Félix García García, María Hurtado Villa, Marco Zambrano, Cecilia Mendoza Arreaga, Marta Jacqueline Delgado Galarza, Ogarita Celva Silva León, Patricia Cárdenas Pesantez, María Dolores Guerra, Dolores Vélez Parra, Dolores Briones Soriano, Pilar de las Mercedes Peñafiel, Mireya Vélez Falcones, Susana Rodríguez Villamar, Bella Inés Vásquez Sánchez, Miriam Sánchez Vergara.

“Los casos que aquí se exponen”, escribe Walter Mendoza Yépez, abogado del Comité Permanente, “representan visiblemente una resistencia a lo que no debe ser, a una sociedad a ratos perversa, a una justicia enredada en compromisos de toda naturaleza, en fin, a un sistema que parece haber inventado una nueva forma de movimiento en inacción”. Una resistencia que se revela en 145 páginas ilustradas que incluyen un poema al final, de autoría de Hugo Salazar Tamariz, en el que éste se pregunta “¿de dónde habrá salido este ser único en el planeta que puede volverse loco, reír, creer en dioses, opinar, discutir, reclamar durante siglos, discurrir, reunirse y repetirse a cada instancia?”. Acaso haya salido de aquella hermosa certeza borgiana de que “solo una cosa no hay / es el olvido”.

El Gobierno del domingo II

31 de enero de 2010

ecuador en vivo colgó una nota con el programa El Gobierno del Domingo del día de hoy (por acá). Piola. Y en plan random plus, por el placer de tenerla colgada y compartirla (acaso espoleado porque hace poco volví a ver el documental de Rodrigo Espina sobre Luca) agrego la que fue, hace algunos años, mi canción favorita del que sigue siendo mi grupo favorito del rock argento:

Los relanzamientos de Vanguardia


A la portada de la edición 224 (semana del 25 al 31 de enero) de la revista Vanguardia le corresponde esta rola. Uno podría pensar, tras una somera revisión de la cartelera local de cines, que Holmes relanzará las agencias de detectives, Un novio para mi mujer relanzará el ménage à trois y que Rudy, el cerdito de carreras relanzará, obviamente, las carreras de cerditos (tan venidas a menos, como no sea metáfora política). Para festejar esta muestra de creatividad, elaboré una hipotética selección histórica de las siete portadas de Vanguardia que relanzaron temas:

1) Nosferatu relanza el vampirismo (edición de la semana del 5 al 12 de marzo de 1922) (Recuadro: “Francisco Urbina Jado declaró, vía telegráfica después de haberla visto en Berlín, que la película ‘está destinada a convertirse en una precisa metáfora del mundo bancario’”)

2) Last tango in Paris relanza la mantequilla en el ojete (edición de la semana del 16 al 22 de diciembre de 1972) (Recuadro: “Directivos de Dorina se relamen”)

3) Saturday Night Fever relanza las fiestas locas (edición de la semana del 15 al 21 de diciembre de 1977) (Recuadro: “Pascual del Cioppo declara: ‘yo quiero ser como Travolta y andar en plan livin’ la vida loca’”)

4) The shining relanza los asesinatos bajo la consigna redrum (edición de la semana del 24 al 30 de mayo de 1980) (Recuadro: “Jaime Nebot declara que se trata de una ‘excelente estrategia’”. Fotos exclusivas del bigotón fenicio-franquista con sonrisa alla Nicholson.)

5) La noche de los lápices relanza los productos Faber-Castell (edición de la semana del 5 al 12 de septiembre de 1986) (Recuadro: “El Conde Anton Wolfgang von Faber-Castell, máximo directivo de la empresa, declara, con evidente fondo musical, ‘puede ser mi gran noche’”)

6) Tesis relanza los estudios de posgrado (edición de la semana del 13 al 19 de abril de 1996) (Recuadro: “Mery Zamora declara: ‘esta es un gran oportunidad para la superación personal’”. ¡Qué miedo!)

7) Super size me relanza la glotonería grasosa (edición de la semana del 18 al 24 de enero de 2004) (Recuadro: “Consultado a través de la ouija, Joffre Torbay declaró: ‘I wish I was him’”.)

P.S.- Me encantaría hacer los afiches en photoshop pero no entiendo mierda de ese coso.

Medios públicos

Este 29 de enero, 34 editorialistas de diario El Telégrafo publicamos una carta abierta en la sostenemos que el desarrollo y consolidación de los medios públicos es una decisión acertada para “la gran tarea de diversificar y democratizar la oferta informativa” y que para la obtención de dichos propósitos es “condición indispensable” que el medio público tenga “independencia informativa respecto del poder político”. En este sentido, quienes firmamos esa carta abierta somos críticos de “la intención de algunos funcionarios del Gobierno Nacional de crear un órgano de difusión oficial […] cobijado bajo la infraestructura de diario El Telégrafo” porque “esta cercanía de hecho entre un medio público y un órgano de difusión y propaganda oficial podría comprometer el proceso y afectar notablemente las posibilidades de consolidación de diario El Telégrafo como medio público”.

La idea de un medio público está a contramano de la experiencia histórica y de una parte de las ideas que predominan (en buena medida, por la profusa difusión de las mismas en los medios de comunicación privados) en el ámbito de la comunicación social. Suelen escucharse críticas acerbas sobre el trabajo periodístico de El Telégrafo; sin perjuicio de que algunas de esas críticas sean razonables, tengo la impresión de que la gran mayoría de las mismas se las hace desde un sesgo prejuicioso que habla mal (de la capacidad intelectual o de la intención) del emisor del comentario y no empaña al destinatario de sus dichos. Las críticas deben sostenerse en hechos ciertos que sirvan de premisas para el debate: esos hechos ciertos son los que suelen encubrirse en los prejuicios propios de la torpeza o la mala leche.

Hecho cierto, por ejemplo, es la intención política que motivó la publicación de nuestra carta abierta. Al respecto, valga precisar que el Gobierno nacional tiene el legítimo derecho de crear y desarrollar un medio gubernamental que represente sus intereses; pero lo que sí resulta nefasto para la tarea de “diversificar y democratizar la oferta informativa” es que en la creación de ese medio gubernamental se irrespete la autonomía administrativa y financiera de diario El Telégrafo.

Ahora, en buena medida, ese eventual irrespeto sucede por la ausencia de una regulación precisa en materia de medios públicos, cuya “creación” y “fortalecimiento” en aras de fomentar “la pluralidad y la diversidad en la comunicación”, valga recordarlo, es obligación del Estado de conformidad con el artículo 17 de la Constitución. Esa regulación de los medios públicos debería garantizar su autonomía con relación al poder político y económico, establecer las directrices de su gestión, programación y fiscalización, así como determinar las atribuciones de un órgano colegiado deliberativo y representativo de la sociedad que sea el encargado de cumplirlas. Si redactada en esos términos, esa regulación servirá de salvaguarda para eventuales pretensiones políticas de afectar la necesaria autonomía de los medios públicos. Esta regulación merece un robusto debate en la actual Comisión Ocasional de Comunicación y, ulteriormente, en el pleno de la Asamblea Nacional.

Dolina y la hipocresía imbécil

25 de enero de 2010


Coincido con Dolina y banco a Maradona; me lo banco y por razones similares a las que expone Dolina desprecio a los híper-sensibles que hoy se preocupan de las formas y a quienes nunca (o casi nunca) les preocupó el fondo. Esos mismos cuyo lema podría parodiarse en un “respétame, chucha ‘e tu madre”, con lo cual no niegan la violencia verbal que siempre han proferido (con destinatario distinto, que la torna invisible) y sí afirman su irrespeto por las formas, las que solamente les interesan como vana excusa, a falta de mejor argumento. Sentirse víctima, ofender, no pensar: la hipocresía imbécil merece que la folle un pez (espada).

Dios está en otra

24 de enero de 2010

Una iglesia que predica honestidad brutal:

La derecha anómala


La derecha rancia, esa que tenía sólidos vínculos con instituciones de cuño autoritario (la iglesia y los militares) está en decadencia. El espacio es breve para discutirlo pero, aún con marcadas excepciones e importantes matices, al día de hoy, la derecha pretende la defensa de sus intereses (económicos y empresariales) y de sus valores (estabilidad en la economía, orden en las calles, propiedad privada) en la arena electoral, cuando antes solía imponerlos con la fuerza de las armas.

La idea que quiero transmitir es que las estrategias de esta nueva derecha han obtenido réditos políticos en varios países, pero no en Ecuador. Las razones para esta “excepcionalidad” son varias (de índole personal –la personalidad de los candidatos-, de carácter social –la fractura social en el país y el fracaso de los partidos políticos-, de cultura política –la inoportuna plataforma política de un discurso de derechas-) y merecen explorarse con mucho mayor detalle. Quiero transmitir esta idea de la “excepcionalidad” del país a partir de dos “argumentos” que esa nueva derecha ha utilizado para promocionarse en la arena política y que en el país han fracasado (hasta el día de hoy) de manera rotunda: los “argumentos” del éxito empresarial del candidato y el de su vinculación oportunista con el fútbol.

En el primer rubro, los casos de los presidentes Elías Saca en El Salvador y Ricardo Martinelli en Panamá, la reciente elección de Sebastián Piñera en Chile, así como en Argentina las posibilidades presidenciales del legislador Francisco de Narváez y de Mauricio Macri, Jefe de Gobierno de Buenos Aires, son ejemplos de esta estrategia política de convertir en “buenos candidatos” a personas cuyos antecedentes se refieren al (en ocasiones, un discutible o sospechoso) “éxito” empresarial. En el caso de Ecuador, el empresario-candidato habitual ha sido la persona más adinerada del país, Álvaro Noboa, quien no ha hecho sino conocer la derrota en las elecciones presidenciales en cuatro ocasiones, con resultados cada vez más desalentadores: un claro lunar en el éxito electoral-empresarial de la región.

El segundo rubro se refiere al oportunismo de vincularse con equipos populares de fútbol para obtener el favor de las masas. Hay varios ejemplos de éxito: Silvio Berlusconi con el AC Milan italiano, Mauricio Macri con Boca Jrs. y Sebastián Piñera con Colo-Colo; nuevamente el caso ecuatoriano es notoria excepción. En una entrevista reciente el “patrón económico” (o sea, “El Patrón”) de Barcelona S.C., Fidel Egas, declaró: “Eduardo Maruri no estaba preparado para ser presidente de Barcelona. Lo hizo como deseo político”. Deseo político que, si cosecha éxitos deportivos, le habría reportado altísimas posibilidades de éxito electoral. Pero las desastrosas campañas de Barcelona, lejos de catapultar la incipiente carrera política de Maruri, lo han convertido (hasta la fecha) en un elegante cadáver. La experiencia indica que todos los que dirigen un equipo popular triunfan en política, menos Maruri: nuestro Macri es un fiasco. Y así también es nuestra derecha, tan mediocre y sin brújula, que no atina ninguna.

Cecilio (tradición, familia.... y propiedaaaaad)

23 de enero de 2010

La caricatura de la caricatura (basado en Raphael y Sandro, claramente)

Cecilio es "artista de sugerente voz y contoneantes movimientos" que canta "Rojo, rojo, sucio trapo rojo" y "Soy amante del libre mercado, tu amor es una oferta más" que intenta ser respuesta a Bombita Rodríguez, pero no le hace. (Deconstruyendo a Bombita, acá.)

Plus: frases para tallar en piedra en esta entrevista: “Mi mayor virtud es saber dosificar los vicios” (..) “Los respeto muchísimo”.

P.S.- La monona que sale en los videos del Bombita Rodríguez que no nació en Pujilí es Ivana Gabriela Acosta. Uffff!

Por la cultura

20 de enero de 2010

O por lo que queda de ella, por culpa de desaprensivos como Pitbull. Por la cultura, por el rescate de las futuras generaciones, por ese nobilísimo propósito fue que escribió Mancusi este artículo en Poplife, que es un sitio web como la Virgen (jeje, siempre me causa chiste esto de la "Virgen") María, siempre “lleno de gracia”. Sería todo un detalle, en aras de contribuir con este nobilísimo propósito, amarrarlo a Pitbull a un poste, embadurnarlo de miel y soltarle hambrientas hormigas culonas que lo conviertan en algo similar a lo que Lucio Gutiérrez pudo convertirse si no zafaba de ésta (min. 2:20-2:37) (1)


(1) Sé que es en vano. En su caso, las culonas son tetonas también y le sobra el billocaracas para levantar con pala y curtir harto mambo con personal lobotomizado. Selavi, o como quiere que se diga con papa en el gañote.

P.S. gruñon.- Ver el video sin volumen te da es cabreo.

Y sin embargo...

19 de enero de 2010

Se siente la ausencia de los excesos, de esos que conducen a una sabiduría que al día de hoy parece que se trastoca en hechura de caja. El tránsito de conductor suicida a escribano beodo en país de Europa oriental tiene sabor a pérdida y a dólar, y sin embargo, resiste su (in)genio o, paráfrasis mediante, nos queda de quien se haya sumergido en aguas mansas pero tramposas, el bombín, por acá.

A partir de Raúl Farías

Raúl Farías tiene buena pluma y la prueba fehaciente es su bitácora. Lo más reciente que ha publicado es una crónica de la película 500 days of summer animada de fondo con música de la gran Regina Spektor (Rodrigo Fresán, a quien RF cita y con quien comparte acrónimo, le dedica una luminosa crítica, por acá), una crítica al libro de Juan Fernando Andrade, Hablas demasiado, pensada y ligera (como me imagino el libro y con The Strokes de fondo musical, de nuevo gracias) y un último post 2009 que narra el Guayaquil de fin de año (esencialmente insoportable, de adioses al sosiego y bienvenida a los grillos) con una serie de fotos de Vasco Szinetar, de algunas de las cuales me aprovecho random para decir unas cuantas palabras:


Bolaño

No soy un gran fanático de Bolaño, pero lo que he leído me ha gustado mucho (Detectives salvajes, Putas asesinas). Creo que hay que leerlo con ligereza, sin ese peso absurdo de las onerosas consideraciones y premios y blablá; creo, como dijo Parra, que le debemos un hígado. Me gusta la foto; es una de amigos.


Borges

Sépase que nadie como Borges y su maestría: Borges es mucho. La imagen de un anciano ciego presa de una broma inocente en un baño, dejándose estar, tal como parece representarlo esta fotografía, indefenso y risueño: hermosa metáfora.


Cioran


Vasco, gracias por las fotos.

El diablo se reconoce en la locura

triunfal de vuestros ojos, mientras

que en los mios,

apagados y petrificados,

vuelve a hallar el

hocico de un asesino cansado de todo,

incluso del Mal.

¡Abajo el espejo!

Al no tener fondo

ni limites,

éste nos revela lo que demás íntimo y lejano hay en

nosotros: nuestros temibles secretos,

nuestras ocultas demencias.

Cioran, Paris, 5 de Octubre de 1983


No es sino una clara aplicación de su regla de oro: “dejar una imagen incompleta de uno mismo”.

Lecturas sobre Chile

18 de enero de 2010


No me gusta la elección de Piñera en Chile; le tengo prevención a los presidentes-empresarios (temo que convertirán la democracia en mercado, la sociedad en empresa): lo siento, para decirlo un poco en chileno, como un Berlusconi fome. En todo caso, les cruzo un par de lecturas de Página 12, una de Gabriel Puricelli sobre “Los tropiezos de la Concertación” y otra de José Natanson sobre lo que esta elección significa como “El fin de una era” (y lo que esa era significó para Chile). Plus, la carta que Pedro Lemebel le dirigió a Piñera, acá. Que les sea leve, salú.

P.S.- La elección en dos palabras: “Estamos freitos”.

Lecturas sobre Haití


En “La maldición blanca”, Eduardo Galeano escribe que Haití (un país que tiene entre sus pecados el delito de la dignidad) suele ser un país invisible “hasta la próxima carnicería”. En esta ocasión, la naturaleza venció el triste pronóstico de Galeano y fue hasta el próximo terremoto, el que sucedió este 12 de enero, que volvimos a visibilizar a Haití. Pero claro, visibilizarlo no implica empezar a entenderlo, porque resulta siempre más sencillo hacerle zapping a esta desgracia o atribuírsela (como lo hacen este par de profundos imbéciles) a un pacto con el demonio o a los africanos (WTF?). Para eludir el zapping o la profunda imbecilidad, o mejor dicho, con el propósito de empezar a entender un poquito a Haití, este artículo que recoge opiniones de Quigley, Concannon y Klein y este otro de Randall Robinson, publicados en DemocracyNow, pueden resultarles útiles.

Imagen: Para el diario Súper el que Dios se haya olvidado de Haití y que esta jovenaza esté "tan rica como un pan" (gran verbo) son dos tipos de desesperaciones contiguas pero diferentes, supongo yo.

Nila, hip hop hurray

17 de enero de 2010

Nila Velásquez, ayer, sobre los “Indicadores de desarrollo mediático: Marco para evaluar el desarrollo de los medios de comunicación social” que servirán para investigar: “1) Un sistema regulador conducente a la libertad de expresión, el pluralismo y la diversidad de los medios de comunicación social. 2) La pluralidad y la diversidad de los medios de comunicación, igualdad de condiciones económicas y transparencia en la propiedad. 3) Los medios como plataforma para el discurso democrático. 4) Capacitación profesional e instituciones de apoyo a la libertad de expresión, el pluralismo y la diversidad. 5) La capacitación infraestructural suficiente para apoyar a medios independientes y pluralistas.” Ecuador será el cuarto país del mundo (el primero de América latina) en el que se apliquen estos indicadores, cuya iniciativa corresponde a Andrew Puddephatt (de quien pueden leer su perfil, acá, y algunas opiniones, acá y acá) y que se relacionan, como bien lo dice Nila, con “derechos tan importantes como la libertad de expresión y el derecho a la información”. Thumbs up, Nila, festejamos con hip hop hurray (eh, oh):

Lógicas de la comunicación


Distingamos tres lógicas en el debate sobre el proyecto de Ley de Comunicación. La primera es la lógica del Estado. Esta lógica, en su versión extrema, implica la facultad del Estado para imponer contenidos a través de la censura previa. Esta facultad del Estado es reprochable y carece de legitimidad para aplicarse en una sociedad democrática. Esta lógica del Estado tiene, sin embargo, una versión sensata, la que implica, entre otras cosas, el sometimiento de las regulaciones del Estado a los estándares internacionales de derechos humanos sobre libertad de expresión. Dentro de esta versión, el Estado no puede aplicar censura previa salvo para los casos de “protección moral de la infancia y la adolescencia” y puede aplicar responsabilidades ulteriores para asegurar el “respeto a los derechos o reputación de los demás” y “la protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas” (Art. 13.2 y 13.4 Convención Americana sobre Derechos Humanos). Valga precisar, eso sí, que no son esas las únicas regulaciones legítimas que el Estado puede realizar (son válidas, p. ej., ciertas regulaciones de carácter administrativo) y que, en razón del monopolio de la fuerza que detenta el Estado, en relación con cada una de estas regulaciones, debe andarse con sumo cuidado.

La segunda lógica es la lógica del mercado. En su versión extrema, esta lógica implica el rechazo de los medios de comunicación a la regulación estatal, lo que supone el total sometimiento de la información a las “leyes del mercado”. En esta versión, el dueño del medio de comunicación decide sin limitación el contenido de la información que difunde (la que puede obedecer a intereses particulares o de grupos de poder) y la única posibilidad de los “consumidores” de esa información es cambiar el canal, mover el dial o abandonar la lectura. Una consecuencia evidente de la lógica del mercado en esta versión extrema es privilegiar ciertas voces al tiempo de silenciar otras, en aras de satisfacer las “necesidades” del mercado. Esta lógica tiene también una versión sensata, la que admite ciertas regulaciones legítimas en razón de la tercera y última lógica que se describirá en esta columna: la lógica del ciudadano.

En esta lógica del ciudadano confluyen las versiones sensatas de la lógica del Estado y de la lógica del mercado, e implica la regulación del Estado para limitar ciertos excesos del mercado, promover información más plural, autocrítica e independiente y democratizar el acceso a la comunicación. A este propósito sirven la protección a la independencia de los periodistas (cláusula de conciencia y reserva de la fuente), los mecanismos de rectificación y respuesta, la prohibición de monopolios y oligopolios, la distribución equitativa del espacio radioeléctrico, la creación de medios públicos y comunitarios, la promoción de la autorregulación, el establecimiento del defensor del público… Esta regulación se hace en beneficio del ciudadano (para que se resarza de daños, manifieste su inconformidad, participe de la comunicación) y es la que debería incorporarse en la ley en cuestión.

Maderita de garroteros uniformados

16 de enero de 2010


Eso es lo que es la Policía Metropolitana, la querida pretoriana del bigotón fenicio-franquista. No contenta con golpear a los informales (lo que merece loas o complacencia de su acrítico aliado, que en esos casos adopta el seudónimo de “El Perverso, el mayor obsecuente de la política local”, véase acá y acá, .e.g.) ahora arremete con brutal espíritu de cuerpo contra otras autoridades (en número de un aproximado centenar de pretorianos vs. ocho miembros de la CTG, acá y acá). Honestamente, no creo que el bigotón fenicio-franquista tome cartas en el asunto; los dichos de su subalterno Narváez (los que ya no recogió El Universo, que no en vano la tiene adentro) permiten vislumbrar que se hará el pendejo.

Los espejismos de adoquín, la condición de turista como ideal de ciudadanía, la mano dura represiva y anti-democrática (de lo que se encarga, con brutal eficiencia, la pretoriana): tres facetas del miedo a una libertad que las autoridades invocan ad nauseam sin entenderla, para mejor aplacarla en quienes no son como ellos. Nada nuevo bajo este sol tropical (ni siquiera varía un poco la obsecuencia de quienes se llaman a sí mismos “libres e independientes”, ja).

Imagen: El referente básico de la conducta de la pretoriana. Las únicas variaciones son el uniforme azul y que la brutalidad de los pretorianos tiene cariz institucional (lo que garantiza un ejercicio más eficiente de su brutalidad, ad maiorem Nebot gloriam)