¡Ay, Varguitas!

17 de mayo de 2016


Es casi un lugar común admitir que Mario Vargas Llosa es un gran escritor de prosa de ficción, pero un pésimo redactor de artículos sobre temas de política. Este fin de semana volvió a perpetrar un artículo de pésima factura, al que tituló ‘Otra argentina’ (1) en el que elogió sin tapujos a Mauricio Macri, de la misma acrítica manera con la que antes elogiaba al régimen político de Fidel Castro (2). 

El primer párrafo del artículo de Varguitas cifró su elogio: Mauricio Macri es el gran exterminador del “Gobierno K”. El segundo párrafo debería explicarnos a los lectores el porqué esto es así, pero empieza con unas palabras problemáticas: “No es necesario recurrir a sondeos y estadísticas para demostrarlo”. Así, si el autor se permite obviar estos procedimientos científicos para formarse opinión, ¿en qué se fía entonces para alcanzarla? Cuenta Varguitas:
 
“El cambio está en el aire que se respira, en la manera de hablar de la gente sobre el momento actual, el alivio y el optimismo con que a la mayor parte de conocidos y desconocidos les oigo comentar la actualidad política”. 
Esta opinión superficial de Vargas Llosa (porque así se forman criterio las abuelas, mientras tejen ropa para sus nietecitos) se agrava cuando menciona los tres méritos que le atribuye al gobierno de Macri: el acuerdo con los “fondos buitre”, la visita de Obama a la Argentina y la crítica a la situación de los derechos humanos en Venezuela. Es de notar, primero, que Varguitas no menciona ninguna reforma concreta de política interna. Más aún, realmente impresiona todo lo que omite: en un artículo reciente publicado en The New York Times, titulado ‘Lo que Obama debe saber sobre la Argentina de Macri’ se refieren varios de estos hechos problemáticos: “El riesgo de militarizar el orden público, el debilitamiento de los límites institucionales al poder ejecutivo, la criminalización de la protesta y una obsesión por la promoción de políticas ortodoxas de libre mercado: nada de esto tiene buenos ecos en América latina” (3). Ninguno de ellos merece siquiera una palabra de Vargas Llosa. Tal vez no se lo cuentan a esta abuelita colmilluda las personas con las que se acompaña para formarse opinión.

Así, en el idealizado mundo de Varguitas, el mérito principal de Macri ha sido la superación del kirchnerismo (porque el kirchnerismo es el otro malo) y su apuesta a futuro es que “con las reformas en marcha, las inversiones extranjeras, retraídas todos estos años, volverán en gran número a una tierra tan pródiga, creando los empleos que hacen falta y elevando los niveles de vida y las oportunidades para los argentinos”. Una confianza sorprendente, dado el hecho cierto de que Varguitas no se animó a describir en su artículo ninguna de esas luminosas reformas. Pero sobretodo, una apuesta que será fallida, dada la superficialidad y el sesgo con el que Varguitas la fundamenta (4). Así, el Nobel peruano confirmó que en temas de política no pasa hoy de ser un cheerleader de los poderosos de la derecha, como antes lo era de poderosos de un diferente ropaje (5).

(1) Vargas Llosa, Mario, ‘Otra argentina’, Diario El país (España), 15 de mayo de 2016. Las siguientes citas corresponde a este texto, salvo indicación en contrario.
(2) ‘El mito del liberal heroico’, Xavier Flores Aguirre, 23 de abril de 2016.
(3) Gastón Chillier & Ernesto Semán, ‘Lo que Obama debe saber sobre la Argentina de Macri’, The New York Times, 23 de marzo de 2016. Vargas Llosa omite, cómodamente, las consecuencias de las reformas: v. Ana delicado, ‘En dos meses Macri pone Argentina al servicio del capital internacional y echa a la calle a 27.000 funcionarios’, Diario Público, 7 de febrero de 2016; Federico Rivas Molina, ‘La imagen de Macri cae más de 10 puntos desde diciembre por el tarifazo’, Diario El país (España), 12 de abril de 2016. 
(4) Ignacio Sánchez-Cuenca escribió un libro titulado ‘La desfachatez intelectual’, en el que critica a varios que hacen opinión política en España, por “la impunidad con la que opinan, un estilo mucho más literario que analítico, su viraje desde la izquierda hacia posiciones reaccionarias” y, en particular, sobre Vargas Llosa sostiene que “cuando habla de política, lo hace de forma muy superficial, con gran osadía y sin demasiado amor por los hechos o la lógica. Releyendo artículos antiguos en los que ensalza a Rosa Díez o a Esperanza Aguirre –llega a decir que si la “Juana de Arco del liberalismo” [se refiere a E. Aguirre, la liberal que sostenía que el que los indigentes duerman en la calle “ahuyenta a los turistas”, N. del A.] hubiera gobernado, España habría evitado la crisis-, te das cuenta de la frivolidad con la que están escritos”, v. Miguel Mora & Vanesa Jiménez [Entrevista a Ignacio Sánchez-Cuenca], ‘Hay que acabar con la cultura de amiguetes’, CTXT, 28 de febrero de 2016. El periodismo de opinión ecuatoriano comparte los atributos de estos intelectuales a los que se refiere Sánchez-Cuenca, pero en una calidad muy inferior.
(5) Supra nota 2.

Guayaquil, ¿ciudad para débiles?

16 de mayo de 2016


Encontré esta entrada que una viajera argentina escribió en su blog sobre Guayaquil. Su título es: ‘Guayaquil, ciudad para débiles’. Un fragmento de su cierre sirve de resumen de su contenido:
 
“Es todo una gran ficción, donde actúan los menos. Todo servido, todo cómodo. El confort es lo que busca este hombre que nada sabe de su alrededor. No sólo no sabe, sino que no le importa, y si puede pisa a quien un favor le pide. Autos, más autos, guardias de seguridad, estacionamientos, servicios de comida rápida y cajeros con sólo estirar el brazo sin salir del volante. Otro condominio y varias autopistas más. El avión se estaciona en el medio de la ciudad y de allí un taxi. La ley del menor esfuerzo está presente en todas las esquinas. Guayaquil, ciudad para débiles” (1). 
En un sentido coincido con la observación de Guayaquil como una ciudad débil: existe una marcada debilidad de carácter del guayaquileño, pues acepta con demasiada facilidad lo que hace o deja de hacer la autoridad que lo gobierna. Se siente cómodo y satisfecho con una obra pública ineficaz e irresponsable, lo que pone en evidencia una ciudad con una mayoría de personas conformistas e incapaces de utilizar su imaginación para pensar ideas por fuera de lo que reciben (pensar “fuera de la caja”, por así decirlo) porque simplemente lo dan por bueno sin chistar (2).

Y como la prensa de Guayaquil ha renunciado de entrada y de manera rotunda a mantener cualquier asomo de postura crítica frente a la administración de la Alcaldía de Guayaquil, no ha existido jamás incentivo ninguno para que despierte la sociedad civil de su letargo. Porque causas sobran, faltan los ciudadanos que masivamente las empoderen.

(1) ‘Guayaquil: Ciudad para débiles’, Diario de Alpargatas, 28 de agosto de 2012. Eso de que Guayaquil es una ciudad “donde actúan los menos” coincide con esa ingeniosa (y tristemente cruel) observación en la película ‘Sin otoño, sin primavera’: “Guayaquil, una ciudad de 100.000 habitantes y más de un millón y medio de extras”.
(2) Se podrían pensar varias políticas orientadas en un sentido opuesto al que ha impuesto la Alcaldía de Guayaquil, por ejemplo, en materia de áreas verdes, de espacios públicos, de participación ciudadana, de políticas para los mercados, de incentivos para los emprendimientos económicos (de comerciantes autónomos y de todo tipo de iniciativa, desde la popular y solidaria a la industrial), a la prevención en la gestión de riesgos en materia de terremotos y de inundaciones… en fin, hay varios ángulos para criticar la gestión de la Alcaldía de Guayaquil. En este blog, bajo la etiqueta ‘Alcaldía de Guayaquil’ (en la barra derecha) se encuentran compiladas mis publicaciones de casi diez años de crítica fundamentada a la gestión de la Alcaldía de Guayaquil. Es necesario notar que ONU Hábitat, el organismo especializado de las Naciones Unidas en materia de ciudades (este año organiza su III Conferencia Mundial en Quito) ha señalado que las ciudades de América latina en el siglo XXI deben impulsar “un modelo centrado a la vez en el bienestar de las personas y su inclusión en la sociedad, un modelo que privilegie el empleo local, la diversidad social y cultural, la sostenibilidad ambiental y la reafirmación de los espacios públicos” (‘Estado de las ciudades de América latina y el Caribe 2012. Rumbo auna nueva transición urbana’, ONU Hábitat, 2012, p. XV). Esta es una descripción, a un mismo tiempo, de dos cosas: 1) La dirección de las políticas que las ciudades latinoamericanas deben implementar en este siglo XXI; 2) La dirección opuesta a esta recomendación de ONU Hábitat de las políticas que se han emprendido en Guayaquil durante los años de la administración de Jaime Nebot. Un estudio a profundidad de las políticas de la Alcaldía de Guayaquil durante su período de administración (2000- ) frente a los criterios de ONU Hábitat sobre lo que constituye una “Ciudad Próspera” sería una contribución clave para desentrañar la ficción de éxito que sostiene la Alcaldía de Guayaquil.

Alcohol vs Grifa

13 de mayo de 2016



Un pediatra publicó un análisis en el New York Times sobre los efectos del alcohol y la marihuana en el individuo y en la sociedad. Y concluyó, vista la evidencia disponible, que la marihuana es mucho más sana y menos peligrosa que el alcohol (1).

El mayor enemigo de la legalización de la cannabis es la ignorancia.

(1) Aaron E. Carroll, '¿Alcohol o marihuana? Un pediatra enfrenta la pregunta', New York Times, 19 de marzo de 2015.

El Estado nació-mal

11 de mayo de 2016

Ésta fue una convicción que tuve cuando un taxista en Guayaquil (a fines del gobierno de Gutiérrez) me contó que vivió unos años en Nueva York pero que nunca se presentó como ecuatoriano, porque se avergonzaba de serlo. Le atribuía a su nacionalidad el ser inútil y pendenciera. Uno de los primeros días en NYC alguien lo confundió con un venezolano y él dio la confusión por buena. Desde ese día en adelante, ese ‘pana’ seguía siendo ‘pana’, pero con biografía venezolana. En vez de amargarse por su ecuatorianidad, se transformó en otro. No padeció a su país, lo cambió por uno distinto y conveniente.

El tipo me pareció un buen tipo, con una idea no nacionalista y feliz de la vida. Me reflejó, de todas maneras, la derrota de la historia nació-mal (1). Mucho no podía esperarse cuando en nombre de la “libertad” se fundó un país en que un grupo de reducidos propietarios (de raza blanca, principalmente) eran los únicos con derecho a elegir y ser elegidos, los negros eran esclavos y los indios, además de ser sometidos a tratos crueles, inhumanos y degradantes de variada índole, eran quienes pagaban la ‘Contribución Personal de Indígenas’ con el que se sufragaron la mayor parte de los gastos del naciente Estado ecuatoriano. Un país anti-democrático, racista y explotador. 

Ese es el telón de fondo.

Desde la vuelta a la democracia en 1979, Ecuador venía dando claros mensajes de hastío a la clase política. Elegirlos a Bucaram (1996) y a Gutiérrez (2002) fue muestra clara de ese hastío; cuando se observan las cifras del país en materia de desconfianza para con las instituciones políticas y con el sistema democrático, uno se explica el porqué pudo una propuesta radical obtener la mayoría de votos en una elección popular el año 2006 (2). En otra época de este mismo Ecuador, el candidato Rafael Correa habría sido un cadáver o un ‘charlatán’ o un eterno perdedor. Pero en el año 2006, era el único tipo que estaba lo suficientemente loco como parecerle sensato a un electorado que odiaba lo que había.

Eso, y el voto decisivo de Elsita Bucaram en el Tribunal Supremo Electoral, pusieron a andar este tranvía llamado ‘Revolución Ciudadana’, que pateó el tablero político del paisito. Se puede estar o no de acuerdo con los sucesivos gobiernos de Rafael Correa (o mejor y más inteligente: se puede estar de acuerdo en algunas cosas y no en otras, como sucede en la vida misma salvo que se tenga un ánimo totalitario) pero lo que no cabe es extrañarse por su aparición.

(1) El terminó “nació-mal” como parodia de “nacional” lo utilizó Charly García para referirse al rock argentino en una exquisita crónica que publicó Daniel Riera sobre la participación de García en el Cosquín Rock, v. ‘De gira con Charly’, Revista Soho.
(2) ‘Retrato de un país roto’, Xavier Flores Aguirre, 27 de enero de 2015.

La Alcaldía de Guayaquil, irresponsable e ineficaz

10 de mayo de 2016


 
¿Cuántos muertos causaron las carreteras que se dañaron? ¿Cuántos muertos causaron las malas construcciones por la irresponsabilidad de los municipios? La respuesta a la primera pregunta es cero; la respuesta a la segunda es centenares de muertos, dos de los cuales (Jorge Patiño Flores y Vicente Rivas Plaza) son de responsabilidad exclusiva de la administración del alcalde Jaime Nebot, tras desplomarse sobre ellos un paso a desnivel cuyo mantenimiento era entera obligación de la Alcaldía de Guayaquil.

Que un terremoto que llega disminuido a Guayaquil (por la lejanía de su epicentro, alcanzó apenas una magnitud de 6 en la escala de Ritcher) haya derribado un paso a desnivel que mató personas sería un escándalo en cualquier parte del mundo, menos en Guayaquil, ciudad con una prensa dócil con el poder e indolente con sus víctimas (es de una docilidad a toda prueba, trátese de comerciantes autónomos, vulneraciones del derecho a la reunión, protesta o expresión, o incluso de muertos, como en el presente caso) y con una sociedad civil que dormita plácida mientras la irresponsabilidad y la ineficacia de la Alcaldía de Guayaquil campean a sus anchas (1).

Porque es el propio Director de Ordenamiento Territorial de la Alcaldía de Guayaquil, Guillermo Argüello, quien admitió la ineficacia de la Alcaldía de Guayaquil en el control de las construcciones urbanas:

Fuente: Diario Expreso.
 
En pocas palabras: los habitantes de Guayaquil son “reticentes” a hacer los trámites para controlar las edificaciones que construyen y la máxima autoridad en materia de “ordenamiento territorial” (es un decir) de la Alcaldía de Guayaquil simplemente acepta que no puede hacer nada al respecto, salvo tal vez “una campaña” de incentivo para que los ciudadanos cumplan con la ley (¡?). De mecanismos eficaces de control, pues ni hablar (2).

Frente a lo que debe hacerse en ordenamiento territorial para prevenir la pérdida de vidas e ingentes daños materiales, la Alcaldía de Guayaquil es totalmente ineficaz (lo admite su máxima autoridad en la materia); frente a lo sucedido a raíz del terremoto del 16 de abril, la Alcaldía de Guayaquil es totalmente irresponsable (así lo sostiene el mismísimo alcalde). In your face, guayaco.

Porque en Guayaquil, gracias a una prensa cómplice y una ciudadanía durmiente, pues “nada, no pasa nada” (3).

(1) ‘Ciudad dormida’, Xavier Flores Aguirre, 22 de abril de 2016.
(2) Ello, a pesar de la gravedad de la situación. Según expertos consultados, “el 70% de las viviendas de la ciudad ha sido construido de manera informal, sin un plano o estudio de por medio. Y del otro 30%, en la mayoría de casos, no se ejecutaron los planos presentados”, v. Nelson Tubay, ‘Guayaquil es un enorme riesgo’, Diario Expreso, 24 de abril de 2016. El subtítulo del artículo es decidor: ‘Arquitectos estiman que el 70% de las casas está edificada de modo informal y que nadie vigila el proceso de construcción’. La Alcaldía, para estos propósitos, no existe.
(3) ‘Mano Negra - Guayaquil city’, YouTube [Última visita, 10 de mayo de 2016].

El "eficiente" Ehlers

8 de mayo de 2016

Secretario Nacional del Buen Vivir, encargado de incrementar la felicidad. Ocupa el cargo desde el año 2013

A Freddy Ehlers lo agarraron para el chuleteo el 1 de mayo. Y sin embargo…

Ecuador es uno de los tres países en el nundo en el que más ha incrementado la felicidd, en el período 2013-2015. Fuente: World Happiness Report.
 
Nada extraño obviar este dato en un país en el que rara vez se discuten las cosas en serio. El informe completo se lo encuentra en este enlace.

Dos caminos para la libertad de expresión

7 de mayo de 2016


El Secretario de Estado de los Estados Unidos de América, George Schultz, el día antes de posesionarse Rodrigo Borja como Presidente Constitucional de la República del Ecuador el 10 de agosto de 1988, solicitó hablar con el que aún era candidato electo. Borja aceptó la solicitud y el Secretario de Estado Schultz acudió a decirle que el mural de Guayasamín en el Congreso Nacional que se inauguraba oficialmente el 10 de agosto era “gravemente ofensivo” para su país puesto que en él había la presencia de un casco nazi que representaba a la CIA. 
 
El casco de la discordia en el mural de Oswaldo Guayasamín.
 
Borja le replicó a Schultz que “nada podía hacer” porque no se podía “dejar de respetar la concepción artística del autor ni regresar a la Edad Media para empañetar las obras de arte que chocaban contra nuestro sentido de la decencia” (1). Schultz dijo entonces que, en esas condiciones, no podía asistir a la ceremonia de posesión presidencial. Borja le reconvino que, al hacer eso, “hará famoso al mural en el mundo entero” (2). Al día siguiente, Borja vio “al señor Schultz sentado en primera fila del hemiciclo parlamentario” (3).  

Uno puede comparar la gallarda e inteligente actitud de Borja en defensa de la libertad de expresión con lo sucedido en la censura previa del Salón de Julio del 2011. Allí, no fue una presión externa, sino una sugerencia interna, proveniente de un asesor del alcalde, la que desencadenó la censura. Nebot, apercibido de la obra de Graciela Guerrero 'Lo violó todo el día dentro de un carro!' (cuya inspiración proviene de una noticia así titulada en el diario Extra), ordenó al director de cultura Melvin Hoyos que aplique la censura previa amparado en el Salón de Julio. El argumento real era el que esgrimió el director Hoyos ante la prensa, antes de que estalle el caso de la censura previa, con la candidez propia del subnormal que es: según él, la ciudadanía de Guayaquil que asisten al museo de la ciudad "no está en capacidad de decodificar ciertos mensajes" (4). Después cambió su discurso a un argumento inventado (“eso es pornografía”) lo que pudo hacer gracias a la complicidad de una prensa local mediocre e inútil para cualquier propósito crítico. 

Así, el argumento real de Hoyos fue que los habitantes de Guayaquil somos idiotas (pues no poder ‘decodificar’ un mensaje es precisamente eso) y que por eso la autoridad municpal debía protegernos de tales riesgos. En otras partes del mundo, tratar de idiota al electorado de la ciudad provocaría un grave escándalo que haría rodar cabezas (por supuesto, la del imbécil profundo que emitió aquella opinión). Pero en Guayaquil, ese estado de cosas es normal.  

La incodificable obra de Graciela Guerrero en el Salón de Julio.

La muy decodificable imagen de un caricaturista anónimo en diario Extra.
 
Estas son, en definitiva, las divergentes historias de un socialdemócrata que defendió la libertad de expresión y de un bobo peón de un populista autoritario de derechas que la vulneró con su estupidez y su gazmoñería.

(1) Borja, Rodrigo, 'Recovecos de la historia', Editorial Planeta del Ecuador, Quito, 2004, Segunda Edición [Primera edición, 2003], pp. 235-236.
(2) Al día de hoy, aquello se conoce como el "efecto Streisand", v. 'Correa en Vietnam', Xavier Flores Aguirre, 11 de febrero de 2015.
(3) Ibíd., p. 236.
(4) Para una recopilación de opiniones en torno a este caso, que incluyen la sandez dicha por Hoyos y el aluvión de críticas que desató (en su gran mayoría) en medios de comunicación distintos a la tan silente y cómplice prensa tradicional, v. 'El Salón de Julio y el sexo...', Río Revuelto.

Venganza y demencia en el paisito

6 de mayo de 2016


Un ministro de gobierno en el tercer velasquismo (1952-1956), Luis Antonio Peñaherrera, se negó a aceptar el nombramiento de subsecretario para un fulano que provenía del ARNE (Acción Revolucionaria Nacionalista Ecuatoriana). Como solución, se lo designó al fulano en un puesto de rango inferior. El nombre del fallido subsecretario era Manuel Araujo Hidalgo, quien nunca cejó ni un instante hasta la consumación de su venganza contra el ministro Peñaherrera. Ello demandaría su esfuerzo cotidiano y el abuso de una superstición.
 
“Yo incansable y diariamente, para vengarme del desaire del señor Peñaherrera, hablaba con el Presidente de la inoperancia del señor Ministro de Gobierno, de la desubicación del señor Ministro; de los comentarios desfavorables que se hacían en todas partes respecto de la ineficacia del señor Ministro, hasta que el Presidente resolvió hallar algún pretexto para separar al señor Peñaherrera del Ministerio. Además, todos los arnistas me ayudaban para desprestigiar al señor Peñaherrera en el ánimo del Presidente y se hizo notorio el buen éxito de aquello en una gira que hicieron por la Región Oriental, en donde el Presidente abandonó a su Ministro de Gobierno y partió en avión de regreso a Quito dejándolo para que se regrese ‘como pueda’, pues se había atrasado en llegar al aeropuerto” (1). 
Al día siguiente de este hecho, acaecido el viernes 13 de febrero de 1953, el presidente Velasco Ibarra pasó un sábado de descanso en Salinas. Hasta allá le envió Araujo Hidalgo a una “señora archicatólica” que tenía noticia “sin lugar a dudas, que el Ministro de Gobierno estaba conspirando para derrocar al Presidente, pues se lo habían comunicado los fantasmas, las ánimas, los santos y santas y los diablos”. El resultado de ello, como lo consigna Robert Norris en su biografía de Velasco Ibarra, fue que “el Presidente, por telegrama, aceptó la renuncia del señor Peñaherrera”.

Araujo Hidalgo finalmente se vengó. Robert Norris comenta que mientras el triunfador contaba esta historia “gozaba y reía a mandíbula batiente, y enfatizaba ‘¡me vengué!’, ¡me vengué, caracho!’, ¡me vengué!’” (2).

La historia demuestra los alcances de un ánimo vengativo y de una demente en la conducción política de un presidente (considerado el más relevante del siglo veinte, después de Eloy Alfaro). Todo muy del tercer mundo.

(1) Norris, Robert, ‘El gran ausente. Biografía de Velasco Ibarra’, Tomo II, Ediciones Libri Mundi, 2004, Quito, pp. 140-141.
(2) Ibíd., p. 141.

El origen del 'skunk'.

3 de mayo de 2016


Contar el origen del ‘skuncito’ requiere de un triunfador de la primera Cannabis Cup y de la interpretación malintencionada de los prohibicionistas de la grifa (1).

En 1987, un estadounidense de nombre David Watson ganó la primera Cannabis Cup (los "Óscars del Cannabis") celebrada en Amsterdam con una mix de Sativa e Índica llamada ‘Skunk # 1’, cuya “perfomance energética y fruto generoso demuestran el verdadero significado del vigor híbrido” (2).


Según Martín A. Lee en Smoke signals, "en los años venideros los prohibicionistas de la marihuana hicieron uso indebido del término skunk y lo utilizaron como una forma genérica de referirse a cualquier marihuana fuerte" (3).

De todas maneras, la malinterpretación quedó y los usuarios habituales de cannabis usan de forma regular el término ‘skunk’ para referirse a la potencia del producto (este proceso de apropiación de una descalificación es común: en algunos casos exitoso, como en el caso de los ‘forajidos’; en otros casos no, como en el caso de los ‘majaderos’). Puede no ser una denominación precisa, pero es una evidencia inobjetable del triunfo del ‘Skunk # 1’ del científico Watson, en razón de la calidad y versatilidad de su yerba pionera.

(1) ‘Skunk’ significa en español ‘zorrillo’. Así, no es largo el camino que lleva de la primera yerba ganadora de la Cannabis Cup a Pepé Le Pew.
(2) ‘Award Winning Cannabis Strains Skunk 1’, cannabiscupwinners.com [Última vista, 3 de mayo de 2016]
(3) Martin A. Lee, ‘Smoke signals. A social history of marijuana –medical, recreational and scientific’, Simon & Schuster, New York, p. 186.

Leicester campeón

2 de mayo de 2016


El 12 de mayo de 2013, casi tres años atrás, el Leicester jugaba un play-off de ascenso con el equipo que luego sería el de la ‘Hormiga’ Paredes, el Watford. La definición apenas segundos antes del minuto 97 se la conoce en YouTube como ‘La final más emocionante del mundo’. Fue una final que el Leicester perdió:

 
Hoy, el Leicester City es el campeón de Inglaterra. El Tottenham, que no le había ganado al Chelsea de visita en 26 años, terminó por empatar a dos un partido que ganaba dos a cero (1). Este empate bastó para convertir al modesto Leicester en campeón del fútbol inglés por primera vez en 132 años de vida.

Ahora que finalmente sucedió, me pongo a pensar en la suerte del periodista inglés John Micklethwait, quien era editor de The Economist en Londres. Este fulano apostaba 20 libras esterlinas cada mes de agosto a favor de su equipo, el Leicester, en la ilusión de verlo campeón. Este año 2016 no lo hizo, porque se mudó de Londres a Nueva York para trabajar como ‘editor-in-chief’ de Bloomberg News. Por primera vez en casi 20 años, Micklethwait no apostó por el Leicester. La apuesta pagaba 5000 a 1, una cantidad absurda (habría ganado 100.000 libras). Para las casas de apuestas resultaba tan probable que el Leicester City quede campeón como que Bono de U2 sea electo Papa por los ancianos varones en el Vaticano (2). Salado.

Igual, debe andar la mar de borracho y contento (3).

(1) Juan L. Cudeiro, ‘El Leicester culmina su epopeya y alza la premier’, Diario El país (España), 2 de mayo de 2016.
(2) John Micklethwait, ‘Leicester City: Dirty dozen or Harvard case study?’, Bloomberg News, 25 de abril de 2016.
(3) Por cierto, en lugares donde el rigor periodístico cuenta, se le criticó a Micklethwait la imprecisión en el uso de dos datos, los que se lo obligó de inmediato corregir, v. Alex Spence & Chris Spillane, ‘John Micklethwait’s awkward tribute to Leicester City’, Politico, 26 de abril de 2016.

Darwin is HIS homeboy

1 de mayo de 2016

Evolution: A disrespective by Rob Brown. Museum and Art Gallery Northern Territory (city of Darwin).

Mejor no hablar de ciertas cosas, diario El Universo

30 de abril de 2016


¿Cuál es el criterio de diario El Universo para excluir del buscador de su sección especial ‘Terremoto en Ecuador’ a poblaciones de la provincia del Guayas en las que hubo daños materiales y pérdida de vidas humanas (Daule, Samborodondón, Guayaquil)? (1).

 
Diario El Universo publicó días atrás noticias sobre cuanto afectaba el terremoto a Guayaquil; pocos días después ignora a la ciudad en la inclusión de las afectadas por el terremoto (2). Todavía más preocupante (3) es que el diario esté consciente (algo que a estas alturas es muy evidente) de las notorias deficiencias en el cumplimiento de las normas de construcción que están a cargo de los municipios, pero no saque de ello conclusión alguna.

Ni una palabra sobre la ausencia de control.
 
Diario El Universo es incapaz de relacionar su opinión editorial con lo que sucedió en la ciudad en la que tiene sede. Nunca le ha interesado: el celo investigativo de diario Expreso está ausente en diario El Universo (4). Diario El Universo ni investiga, ni asocia las deficiencias de la gestión municipal de Guayaquil en materia de fiscalización y control de las construcciones urbanas con los daños y los muertos que ocasionó el terremoto de 16 de abril: prefiere echarle la culpa a una "colectividad" a la que hay que "educar". Todo sumado, diario El Universo termina por minimizar y no discutir las consecuencias del terremoto en Guayaquil, cuando no sólo que éste ha comportado muertos, sino que sus consecuencias se sentirán por varios meses en el tráfico urbano (5).

El servicio es doble: información y opinión a gusto del poder local. Pasado un rato, silencio. De esto vive nuestra desmemoria.
 
(1) Después de Manabí, Guayas es la provincia con mayor número de muertos (6) pero ninguna de sus ciudades consta en el buscador.
(2) Una revisión de los artículos sobre Guayaquil en la sección 'Terremoto en Ecuador' dan cuenta de una situación grave, en particular, por la caída de un paso a desnivel. Incorporar a Guayaquil en el buscador sería de utilidad para los lectores de la edición digital del diario.
(3) “Preocupante”, porque es necesario que se respete lo dicho por la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la información en una sociedad democrática: "la equidad debe regir el flujo informativo", v. Caso Fontevecchia y D'Amico vs. Argentina, Sentencia de 29 de noviembre de 2011 (Fondo, Reparaciones y Costas). Serie C, No 238, p. 45.
(4) Una búsqueda en su portal web no arroja ninguna noticia concreta sobre el estado de los pasos a desnivel en la ciudad. Expreso publicó, en cambio, 'Pasos a desnivel una evaluación necesaria', Jorge Alvarado, 9 de abril de 2016.
(5) ‘Un elefante en la habitación’, Xavier Flores Aguirre, 28 de abril de 2016.

Diario Hoy (Naipe Centralista)

Visión del 'Naipe Centralista'.

Siguente Round

29 de abril de 2016


El martes 12 de abril, unos días antes del terremoto que despertó la solidaridad, Ernesto Yitux y su equipo presentaron en Quito (en ImpaQto) su proyecto audiovisual “transmedia” titulado ‘Siguiente Round’ (1). El propósito de su presentación fue despertar en la gente la confianza suficiente en este proyecto al punto de querer financiarlo. Se puede aportar desde 10 dólares en adelante (según Yitux en FB, aquel martes 12 en la ciudad capital se recaudó la misma cantidad que en Guayaquil, con cuatro veces menos asistentes: ¿por qué no me extraña?). Y es que realmente lo vale:

 
Los de ‘En Corto’ fueron a cubrir la presentación de ‘Siguiente Round’. El resultado está en este enlace.

Para el cierre de su nota, nos pidieron que no salgamos con cervezas en la mano. El único que hizo lo correcto fue Andrés Loor:

 
Los mecanismos para apoyar este extraordinario proyecto y sus correspondientes recompensas se encuentran en el portal web Siguiente Round.

(1) Para comprender los alcances de esta historia, tres ilustrativas notas de prensa: 'Siguiente Round: Cuando los golpes cambian vidas', Diario El Telégrafo, 23 de marzo de 2016; Martha Murga, ''Siguiente Round', una historia de cambio', Diario El Universo, 5 de abril de 2016; ''Siguiente round': la otra arista del boxeo vista desde un documental', Diario El Comercio, 8 de abril de 2016.

El elefante en la habitación

28 de abril de 2016


Hubo únicamente dos estructuras de cemento que colapsaron en Guayaquil durante el terremoto del 16 de abril de 2016. La primera, esta vivienda particular situada en la esquina noroeste de Ayacucho y García Moreno.

Fuente: Metro Ecuador.

Fuente: Revista Vistazo.
 
Varias veces pasé frente a esa propiedad y me detuve a pensar en su fragilidad. Su diseño parecía y resultó totalmente irresponsable. Es la única de las viviendas particulares que colapsaron durante el terremoto que es de construcción reciente: no es ni de “materiales mixtos”, ni tiene tampoco “entre 30 y 60 años de construcción”, como las otras 19 viviendas siniestradas. Es la única vivienda cuya construcción se autorizó durante la administración de Jaime Nebot (1).

La otra estructura de cemento que colapsó fue el paso a desnivel que conectaba la calle Luis Cordero Crespo con la avenida De las Américas.

 
En resumidas cuentas:

A causa de un terremoto de magnitud 7.8 en la escala de Ritcher cuyo epicentro se situó a más de 150 kilómetros de Guayaquil, colapsaron 19 construcciones de materiales mixtos de entre 30 y 60 años de antigüedad y 2 construcciones de cemento: una de propiedad privada, visiblemente mal hecha, cuya construcción fue aprobada por la actual administración municipal, y otra de propiedad pública, visiblemente mal mantenida y cuyo mantenimiento era responsabilidad de la Alcaldía de Guayaquil. Este paso a desnivel es, con mucho, la construcción más grande que colapsó en Guayaquil a consecuencia del terremoto del 16 de abril. Su desplome ocasionó dos muertos, circunstancias de las que poco o nada ha informado o comentado el periodismo local (2).
  
¿Qué controles aplica la Alcaldía para el cuidado de la vialidad urbana? ¿Qué sucedió en el caso concreto de este paso a desnivel colapsado? ¿Qué controles aplica la Alcaldía para la construcción de viviendas particulares? ¿Qué sucedió en el caso concreto de la vivienda de Ayacucho y García Moreno? ¿Son esos controles eficaces? Y más importante todavía: ¿Está Guayaquil preparada para un terremoto como el que tuvo epicentro en Pedernales? ¿O nos veremos obligados, en caso de fuerte terremoto, a repetir las escenas de muerte y de horror en Manabí, pero ahora en carne propia? (3). 

La responsabilidad de la Alcaldía de Guayaquil de la que nadie habla. Cortesía de Banksy.
 
El periodismo en Guayaquil no sirve ni para responder siquiera estas preguntas básicas sobre la ciudad que habita. Es una lágrima.

(1) Según los propios habitantes del edificio, éste estaba "mal hecho, porque temblaba al pasar un auto, temblaba pero que usted no tiene idea, las paredes eran cuarteadas, la casa era cuarteada", v. ‘Vivienda se desplomó en pleno centro de Guayaquil’, RTS, 17 de abril de 2016 (m. 4:05-4:15).
(2) Es impresionante: ninguna estructura de cemento alrededor del paso a desnivel sufrió daños graves en kilómetros a la redonda, únicamente el paso a desnivel se desplomó. A un periodismo alerta y responsable esta “singularidad” lo pondría a investigar la causa de esta catástrofe costosa: el desplome de una estructura de millones de dólares, que ocasionó dos muertos y que causará molestas en el tráfico de la ciudad en los meses por venir. Pero de ese periodismo no hay en Guayaquil.
(3) Según esta noticia de diario Expreso, mejor que Dios (es un decir) nos pille confesados: “si el epicentro del temblor hubiese sido en Guayaquil, esta pudo haber sufrido igual o peor daño que el que hoy lamentan Portoviejo, Pedernales [sic] Muisne y otros cantones manabitas y esmeraldeños ¿por qué?, debido a que las construcciones antitécnicas también abundan en esta ciudad”, v.  Jorge Alvarado, ‘Construcción sin ingeniería se impone al uso de normas y nuevas técnicas de edificación’, Diario Expreso, 22 de abril de 2016. Pero como ya fue dicho, diario Expreso anda “caliente, caliente”, pero la pifia al final, v. ‘Mejor no hablar de ciertas cosas, diario Expreso’, Xavier Flores Aguirre, 26 de abril de 2016.