Nuestra derecha es como Messi. Pero como Messi
cuando le preguntó a Carlitos Tévez si podían ir a un concierto de Oasis, en
Londres, o acaso en Manchester. La respuesta del Apache dejó en evidencia que
el mítico Messi había vivido en un termo: ‘Se
han separado, Leo’. Los de Oasis se habían separado hace mucho rato,
pero Leo ni enterado. Él sólo juega a la pelota, y en ese aspecto sigue siendo
genial.
Pero de genial nuestra derecha no tiene na’ y
en eso se diferencia de Messi. En lo que sí se parece a Messi es en eso de vivir
en un termo. Sólo observa su entorno, usualmente en modo predatorio. Su idea de
llegar a la Presidencia es para utilizar los recursos del Estado en beneficio
de su grupo en el poder y asociados, porque en este país la Presidencia es un
botín de facciones en disputa*. Es menos
un país que un cómic.
La miseria de las élites del Ecuador (el grueso
de un ‘grupo en el poder y asociados’) frente a la masa de desposeídos que
también son parte del país se refleja en las cifras del estudio ‘Responses to COVID-19 in five Latin American
countries’. Los países parte del estudio son Brasil, Chile, Colombia, Ecuador
y Perú. El resumen que de él se hizo en un artículo que publicó la BBC el 19 de
octubre de 2020 [‘Coronavirus: ¿por qué América Latina es la región con más muertes en el mundo?’] es lapidario sobre la actuación del Ecuador. En materia
económica, el artículo destacó que ‘todos los países, salvo Ecuador, redujeron sus tasas de interés, crearon
condiciones para otorgar créditos y
establecieron medidas para proteger el
empleo’. Y empeora su actuación cuando se compara el ‘apoyo económico que
se entregó a los hogares tomando en cuenta la evolución de la enfermedad’.
Ecuador es maldito:
‘De
los cinco casos analizados, Brasil es el
que realiza un esfuerzo mayor, gastando alrededor de US$880 por habitante (alrededor
de 10% del PIB nacional), seguido de Chile, con casi US$800 (5,2% del PIB).
Colombia y Perú gastaron casi US$500 (7,6%) y US$380 (5,6%) por habitante.
Ecuador es el país que menos apoyo entrega: US$24,8
per cápita y 0,4% del PIB’.
Si por su egoísmo no se hace casi nada para
apoyar a los pobres, la alternativa de las élites es corchar las opciones de
los pobres para cambiar la situación. Para eso es importante la persuasión de
los medios de comunicación masiva (parte clave de ‘grupos en el poder y asociados’),
pero por sobre todo, son importantes las armas de la Fuerza Pública y sus
sueldos siempre al día (v. ‘Cada año, Ecuador gasta en promedio el 2,37% del PIB en temas militares’ y ‘‘Prefieren pagar a la fuerza pública; el resto a lacola’’).
¿Es, o no, un Estado represivo cuando se
prefiere el gasto en policías y militares a la ayuda económica a los pobres? El
mensaje es claro: nuestro Estado (a la fecha, arlequín de las élites de derecha)
adolece de aporofobia.
* Disclaimer: Con la
izquierda y sus simulacros ocurre algo similar. El problema es estructural, el
sistema electoral está arreglado (v. ‘Una revolución contra la idiotez’).