El récord de Rafael Correa

24 de mayo de 2017

Son casi 21 años desde aquel 10 de agosto de 1996 en el que Abdalá Bucaram se posesionó como Presidente Constitucional de la República del Ecuador. Desde esa fecha lejana hasta este 24 de mayo de 2017, dos períodos de signo contrario pueden distinguirse: uno de inestabilidad (1996-2007) y otro de estabilidad (2007-2017). En el período inestable tenemos a tres presidentes (Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez), cuyo número de días en el gobierno es creciente. Ninguno de ellos, sin embargo, terminó su período. Todos fueron derrocados por levantamientos populares hábilmente propiciados, sostenidos y aprovechados por la élite política.

Tabla 1. Número de días en el gobierno de los últimos cuatro presidentes elegidos por votación popular

Presidente
Inicio
Término
Días
Abdalá Bucaram
10-VIII-1996
7-II-1997
181
Jamil Mahuad
10-VIII-1998
21-I-2000
529
Lucio Gutiérrez
15-I-2003
20-IV-2005
826
Rafael Correa
15-I-2007
24-V-2017
3.782

Por su parte, en el período de estabilidad hay un único presidente: Rafael Correa. Su gobierno, que hoy concluyó, duró un total de 3.782 días (10 años, 4 meses, 9 días). Con esa marca, el expresidente Rafael Vicente Correa Delgado ha impuesto el récord de días de gobierno ininterrumpidos en ejercicio de la Presidencia de la República desde que el Estado ecuatoriano se separó de la Gran Colombia, en mayo de 1830.

Tabla 2. Los diez Presidentes de la República de mayor duración
           
Presidente
Inicio
Fin
Período
Días
Rafael
Correa
2007
Enero
15
2017
Mayo
24
10 años
4 meses
9 días
3.782
Ignacio
de Veintimilla
1876
Septiembre
8
1883
Julio
9
6 años
10 meses
1 día
2.495
Eloy
Alfaro
(1er período)
1895
Junio
5
1901
Agosto
31
6 años
2 meses
26 días
2.278
Juan José
Flores
(2do período)
1839
Febrero
1
1845
Marzo
6
6 años
1 mes
5 días
2.225
Gabriel
García Moreno
(2do período)
1869
Agosto
10
1875
Agosto
6
5 años
11 meses
25 días
2.187
Eloy
Alfaro
(2do período)
1906
Enero
16
1911
Agosto
11
5 años
6 meses
24 días
2.033
José María
Urbina
1851
Julio
24
1856
Octubre
15
5 años
2 meses
19 días
1.910
José María
Caamaño
1883
Octubre
15
1888
Junio
30
4 años
8 meses
15 días
1.720
Gabriel
García Moreno
(1er período)
1861
Enero
17
1865
Agosto
30
4 años
7 meses
13 días
1.686
Juan José
Flores
(1er período)
1830
Mayo
13
1834
Septiembre
10
4 años
3 meses
25 días
1.581

En este Top Ten hay siete presidentes, uno venezolano y seis ecuatorianos (tres repiten: Flores, García Moreno y Alfaro). Tres de los seis ecuatorianos han sido oriundos de Guayaquil (García Moreno, Caamaño y Correa), uno de Quito (de Veintimilla), uno de Montecristi (Alfaro) y uno de Píllaro (Urbina). Por su parte, el venezolano Juan José Flores era porteño, de Puerto Cabello, Estado de Carabobo.

Desalojos y diario El universo

23 de mayo de 2017


Me han hecho notar en un red social que diario El universo sí ha publicado una noticia sobre el desalojo de las familias en Cerro Colorado, planificado para el día de hoy. Es la siguiente:

Fuente    

Si el diario El universo se jacta (por su nonagésimo quinto aniversario) de respetar “a la fidelidad de los hechos, a la dignidad de las personas y a los derechos humanos” [sic], entonces no se entiende el porqué esta nota es tan pobre de contenido. El respeto a todo aquello que diario El universo dice respetar, implica necesariamente una redacción de las noticias comprometida con los ciudadanos a quienes informa y, en particular, con los ciudadanos sobre los que escribe (porque como diría Kapuscinski, un buen periodista intenta “comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”. Pero Kapuscinski, para el periodismo de Guayaquil, es hablar en mandarín).

Porque nada de eso se intenta en esta noticia. Como lector, uno apenas se informa de un problema entre unas personas pobres y necias que viven sobre la vía pública y el Municipio de Guayaquil, que impone su autoridad.

Los pobres involucrados ni siquiera viven en un asentamiento propio, pues se los ubica en referencia a otro sitio (son personas que viven “frente a Bastión Popular”, según el titular). El Municipio “visita” a estos habitantes pobres y “con combos tumbaron paredes que correspondían a cercas y el techado sobresalido”. Vale anotarlo: ni una sola preocupación frente a la destrucción de viviendas particulares hecha por una autoridad estatal, para un diario dizque comprometido con “los derechos humanos”.  

En la última línea de la noticia, diario El universo presenta la justificación de los hechos, de boca de la autoridad a cargo:

“Xavier Narváez, director municipal de Justicia y Vigilancia, dijo que las familias ya han sido notificadas del desalojo y que se niegan a ir al sitio que el Cabildo propone”.

No hay ninguna preocupación del diario sobre el “sitio que el Cabildo propone”, ni de las circunstancias de la notificación que le hicieron a quienes van a desalojar, ni del proceso que dio lugar a esa notificación (si lo hubo). Para diario El universo, estas cosas simplemente le suceden a los pobres. Que se jodan.

Porque de los pobres, casi nada se sabe. En diario Expreso, se informó de una peculiaridad de las siete familias afectadas: todas tienen un familiar discapacitado. Este hecho no le ha impresionado a diario El Universo, pues se ha limitado a informar que “una de las moradoras del sector”, de nombre Clara Macías, “clamaba […] que no la desalojen” y que, por ello, “tuvo una crisis de salud”, por lo que su hija, Karina Carrillo, “sacó un tanque de oxígeno de su vivienda y le suministró la sustancia hasta calmarla”. Carrillo “contó” que las siete familias “esperan ser reubicadas”.

En esta redacción no se puede estar más lejos de intentar “comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”. Allí se cuentan cosas que simplemente le suceden a los pobres, esa gente necia de la que apenas se sabe que desea ser reubicada, pero que se niega a ir al sitio que el Municipio les propone. Un sitio, por cierto, del que nada se sabe.

Esta redacción, que parece más de RR.PP. del Municipio de Guayaquil que de un periódico comprometido con “los derechos humanos”, se confirma con la ausencia de seguimiento a esta noticia. Hoy es martes 23, día del desalojo, pero ninguna noticia se ha publicado desde esta noticia turra del viernes 19. Es como si la “angustia” (así está en el titular, al menos) de aquellos a quienes se va a desalojar ya se hubiera disipado.

¿Presión municipal? ¿Piloto automático? ¡Quién sabe?

Pero lo que sí: esta forma de “informar” no es ninguna novedad para la prensa turra de Guayaquil, siempre situada tan lejos de Kapuscinski y tan cerca de la Alcaldía de su ciudad.

El útimo dictador civil

21 de mayo de 2017


El quiteño José María Velasco Ibarra (1893-1979) ha sido el último dictador civil de la República del Ecuador. El 22 de junio de 1970, el Registro Oficial No 1 publicó el Decreto Supremo No 1 en el que Velasco Ibarra justificó su decisión de declararse dictador (durante el quinto y último velasquismo), en los siguientes términos:


Qué cortés, este demagogo (1). Por cierto, Velasco Ibarra no terminó su período presidencial el 31 de agosto de 1972, como decía el Decreto Supremo. Se lo impidió el Carnavalazo de febrero de 1972, por el que subió al poder el general Guillermo 'Bombita' Rodríguez Lara.

(1) Esta cortesía explicativa no la tuvieron los militares en los golpes de Estado de 1963 y de 1972, en los que únicamente declararon, a efectos de iniciar su dictadura: “En ejercicio de las Facultades de que se halla investida…”, v. Elecciones y Democracia en el Ecuador, p. 22.

Desalojos y silencio (retrato del Guayaquil 2017)

20 de mayo de 2017


En un sector de la ciudad, la Alcaldía de Guayaquil pretende desalojar a varias familias, que tienen un detalle en común: todas son pobres y tienen a cargo un familiar discapacitado.

A estas familias, ubicadas en la cooperativa Luz del Guayas (frente al bloque 5 de Bastión Popular) y ocupantes de sus viviendas desde hace más de 25 años, se les notificó el año 2015 que estaban asentados en la vía pública. Este 11 de mayo, a estas familias les llegó un oficio de la Comisaria Sexta de la Alcaldía de Guayaquil, donde se dispone lo siguiente: “La Comisaría Sexta dispone que se proceda a retirar la vivienda, de manera inmediata, caso contrario, se oficiará a la Dirección de Obras Públicas para la respectiva ejecución de la demolición” (1).

Sin embargo, los moradores estaban indignados: “nos prometieron que no habría demolición sin que antes nos reubicaran. Esto es una burla” (2). La Alcaldía de Guayaquil envió el miércoles 17 “más de diez volquetas y dos maquinarias”, pero uno de los habitantes “sufrió un quebranto”, razón por la cual “las maquinarias y funcionarios de Justicia y Vigilancia se retiraron del lugar” (3).

*

La situación se mantiene en suspenso. La Alcaldía de Guayaquil les notificó a las familias al borde del desalojo “que tienen plazo hasta el próximo martes para desalojar” (4).

Esta situación permite hacer un retrato de los involucrados:

1) Alcaldía de Guayaquil: Primero hizo una promesa a las familias de la cooperativa Luz del Guayas que luego no les cumplió. Amenaza con usar la fuerza (“Mañana les bajamos las casas”) y está a punto de ejecutarla (el martes que viene). Esta es su peor cara.

2) El periodismo de Guayaquil: Salvo por dos artículos de diario Expreso (uno firmado por Blanca Moncada y otro por su redacción), ningún otro medio de comunicación escrita se ha preocupado de esta amenaza de desalojo. Ni privados, ni públicos: una vergüenza.

3) La sociedad civil de Guayaquil: En parte, porque no son informados por la prensa de Guayaquil, en parte, por sus conceptos vacíos, su indignación resulta sesgada y manipulada. A algunos en Guayaquil, si en este desalojo tendría parte el Gobierno central, los movería la indignación (al menos en sus redes sociales); a esos mismos, como en este desalojo tiene parte el Gobierno seccional de Guayaquil, los inmoviliza el silencio. Nuestra sociedad civil, en general, es vergonzosa. 

4) Los guayaquileños pobres: “Es como si de los [pobres] no se acordase nadie, como si a nadie le interesase lo que pasa aquí, como si sus habitantes fueses seres anónimos, escondidos en la gran ciudad, por los que nadie ha de preocuparse”. Esta frase proveniente de un video de YouTube (referida a los Guasmos) es la descripción perfecta de cómo NO representamos a los más pobres de entre nosotros, de cómo la extrema y persistente desigualdad en Guayaquil los mantiene en el olvido (5).

(1) Blanca Moncada, ‘Sus casas serán una calle’, Diario Expreso, 18 de mayo de 2017.
(2) Ibíd.
(3) ‘El desalojo en Cerro Colorado se pospone por cuatro días’, Diario Expreso, 19 de mayo de 2017.
(4) Ibíd.
(5) Sin embargo, el periodismo de Guayaquil vive la fantasía de su defensa de su “respeto a la fidelidad de los hechos, a la dignidad de las personas y a los derechos humanos”, v., para el caso de diario El Universo, ‘Cinismo de aniversario’, 16 de septiembre de 2016.

Xavier Alvarado Roca (Naipe Centralista)

19 de mayo de 2017



De nuevo, como en el caso de Bonil, los autores del Naipe Centralista histeriquean acerca del rol centralista del periodismo guayaquileño. En este naipe se menciona a la “editora quiteña Patricia Estupiñán” de la revista Vistazo, quien “se convirtió en azote de las personalidades de la región” (?). Cuando, en realidad, se ha comido todos los amagues.

En todo caso, como sucede con otros dueños de medios de comunicación (piénsese en Fidel Egas, quien también figura en esta baraja), los autores del Naipe Centralista son conscientes del rol manipulador de Alvarado Roca, en términos meridianamente claros: “Ordena fustigar o asesinar periodísticamente a quien no le da el reconocimiento como para satisfacer sus complejos de grandeza”.

Es decir, uno más en la historia de nuestro patético periodismo.

La lentitud (segunda parte)

18 de mayo de 2017


“El primero que, retratándonos, dijo que los ecuatorianos parecemos ‘bolivianos con Valium’, se refería seguramente a los de la Sierra, en alusión a la lentitud de sus reacciones, a su desgano de vivir, o sea a su tristeza” (1).

He escuchado también referirse a los ecuatorianos como “bolivianos con opio”, dicho por colombianos a raíz de sus tratos con ecuatorianos en la frontera de la sierra norte. Que sea el serrano Jorge Enrique Adoum (Ambato, 1926-Quito, 2009) el que haya hecho alusión a que esta lentitud es una principal característica del Interande, confirma que no hay forma más precisa para definir su comportamiento que el título de la novela de Milan Kundera.

(1) Adoum, Jorge Enrique, ‘Ecuador: señas particulares’, Eskeletra Editorial, Quito, 2000, [Sexta edición], p. 225 (en el capítulo titulado “La tristeza de la alegría popular”).

No hay calle para Emelec

16 de mayo de 2017

Está vigente una disposición municipal por la cual la calle San Martín, en el tramo entre la calle Quito (el límite oeste del Capwell) y la ría, debe cambiar su nombre a “Club Sport Emelec”. Esta disposición se la ha cumplido a medias (1).

En un recorrido de las 52 esquinas cuya señalética debería ostentar el nombre del Club Sport Emelec, se observa que solamente 27 tienen esta denominación. Y en un lugar donde no parece posible que vaya a cambiarse el nombre es en la intersección de San Martín y Eloy Alfaro, donde se encuentra la “Asociación Barcelona Astillero”. Allí sí no hay chance para Emelec (2).

Calle equivocada

(1) Como se ha anotado antes en esta bitácora (v. ‘Cosas de equipo chico’), los propios directivos emelecistas querían evitar el cambio de nombre de la calle San Martín por el de su equipo porque “decían que podía haber una polémica”.
(2) Pues ni modo que la dirección de la “Asociación Barcelona Astillero” sea Eloy Alfaro, entre Club Sport Emelec y Letamendi.

Patrimonio ruinoso

15 de mayo de 2017


Una muestra más de la notoria incompetencia de la Alcaldía de Guayaquil en el mantenimiento del patrimonio arquitectónico de la ciudad es la promesa fallida de convertir el castillo José Martínez de Espronceda en “la biblioteca Carlos A. Rolando y el Archivo de la Ciudad con obras de autores nacionales”.

La página oficial para la promoción turística de Guayaquil lista este edificio como patrimonial y ofrece pronto una biblioteca:

Fuente: http://www.guayaquilesmidestino.com/
 
La noticia de que este edificio se convertiría en una biblioteca municipal surgió a partir de la expropiación del inmueble por parte de la Alcaldía de Guayaquil el año 2010. Pero eso no pasó.

Como evidencia de ello, este es el estado actual de este bien municipal. Claramente, esto no es una biblioteca.

El deterioro visible en la esquina noreste de las calles Eloy Alfaro y Venezuela

Conventillos del lado de la calle Venezuela
 
El abandono
 
El deterioro desde la calle Eloy Alfaro



Grafitis

En este descuido no hay excusa: el bien es de propiedad de la Alcaldía de Guayaquil. Es una muestra punzante de cuán poca importancia le dan desde la alcaldía de la ciudad a la conservación de nuestro patrimonio arquitectónico. En esencia, mientras no dé $$$, ni hablar.