Entrevista a una experta

3 de agosto de 2017


Blanca Moncada, periodista de diario Expreso, entrevistó a una doctora en arquitectura por la Escuela Técnica de Arquitectura de Sevilla y codirectora del Máster Laboratorio de la Vivienda del siglo XXI en la Universidad Politécnica de Cataluña, la argentina Zaida Muxí Martínez. Como todo persona que conoce de urbanismo y que no se deja vender gato por liebre, Muxí Martínez se dio cuenta enseguida que Guayaquil es un desastre.


1) Las críticas de Zaida Muxí Martínez a Guayaquil

* La gran extensión de la ciudad y su dispersión.

* La preeminencia absoluta del vehículo privado.

* La falta de planificación.

* La construcción de la ciudad orientada a la satisfacción del negocio inmobiliario.

* La autoridad municipal no cuida del espacio público.

* El malecón como un espacio recuperado para pasear a la manera de un centro comercial. “Guayaquil se ha abierto al río, pero de manera falsa”.

* La falsa sensación de seguridad por vivir en urbanizaciones cerradas.

* No hay calidad de vida en las aceras, no hay sombras, no hay pasos de peatones.

* La creación de urbanizaciones alrededor de una única vía de acceso (Samborondón, Vía a la Costa).

2) Las soluciones de Zaida Muxí Martínez para Guayaquil

* Controlar la expansión de la ciudad.

* Recuperar la planificación de la ciudad y tomar en cuenta la climatología y la participación los ciudadanos para llevarla a cabo.

* Trabajar en la igualdad social, la generación de oportunidades y la creación de variedad que haga atractiva a la ciudad.

* Comprar edificios vacíos en el centro, para habilitarlos y proponerlos para vivienda de estudiantes, a la manera de lo hecho por la Universidad de las Artes.

* El comercio debe volver a las calles.

* Potenciar el transporte público. Los peatones deben ser prioridad.

* Tener una buena relación con la ría.

3) El modelo de desarrollo de la Alcaldía de Guayaquil

El problema de fondo es el modelo de desarrollo de Guayaquil. La Alcaldía de Guayaquil sabe, porque encargó un informe a la Corporación Andina de Fomento (CAF), que el modelo de desarrollo impuesto en Guayaquil es un desastre: “lotes pequeños para la sviviendas, aceras y accesos estrechos, limitadas áreas verdes, y en general un aclara tendencia hacia la impermeabilización del suelo urbano”.

Pero eso no es lo peor. Lo peor, de acuerdo con los expertos de la CAF, es que el crecimiento de Guayaquil cuesta alrededor de US$7 millones por kilómetro cuadrado, mientras que si se utilizaran las iniciativas propias de una ciudad “verde, inclusiva y sustentable”, eso no solo que resultaría 6 veces más económico, sino que además resultaría una alternativa más eficaz para el control de las inundaciones que la alternativa de crecimiento que ha escogido la Alcaldía de Guayaquil.

El mensaje es claro: resulta contraproducente que la ciudad se expanda tanto, pero a su vez, esa expansión beneficia al sector inmobiliario y de la construcción. La ciudad invierte unas seis veces más de lo que invertiría para obtener un peor resultado que el que obtendría con la aplicación de unas políticas amigables con el ambiente y con los ciudadanos, como las que recomienda la CAF en su informe:

“Guayaquil ofrece condiciones inmejorables para desarrollar soluciones integradas en el diseño urbano que combine programas de vivienda, transporte, agua potable, alcantarillado, drenaje, residuos sólidos y medio ambiente [para] diseñar soluciones sustentables en el largo plazo”.

Pero que el PSC aplique este cambio es imposible. ¿La razón? Echaría a perder el negocio de las inmobiliarias y las constructoras (los socios naturales de un Alcalde que salió de entre sus filas).

En resumen: Guayaquil es una ciudad de unos pocos avivatos y unos muchos incautos (y ojo, escojo mis palabras).

4) Conclusión

El hiato entre esto que somos como ciudad y lo que debemos procurar hacer en Guayaquil es enorme. Y mientras más tiempo esté el PSC en el poder, más lejos estaremos de cambiar de rumbo. Porque el problema de fondo con el PSC es aquello (paradójicamente) de lo que más se vanagloria hasta ahora: su modelo de desarrollo.

Esto, porque el modelo de desarrollo aplicado por el PSC en Guayaquil te vende como una Disneylandia lo que realmente funciona como el Play Land Park. Y lo asombroso a estas alturas, realmente, es que haya tantos incautos que no puedan hacer la diferencia.

1 comentarios:

BlankiMonki dijo...

Gracias, Xavi. Eres el mejor.