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Uruguay nomá

5 de julio de 2018


¿Qué es Uruguay? La broma geopolítica dice que son 3 millones de argentinos viviendo en territorio brasileño. Pero es mucho más que eso: es una prueba casi poética de que el artificio de la Patria convoca y produce héroes.

El juego de Uruguay es el triunfo de los valores de la escuela pública*. No en vano su DT es un profesor: el Maestro Tabárez (que lo ha sido por 4 mundiales seguidos). Los yoruguas han logrado construir un país tranquilo y laico, sin taras conservadoras, donde el aborto es seguro y gratuito, donde se legalizó el matrimonio homosexual y el consumo recreativo del cannabis. Increíblemente, tratándose de un país sudamericano, en Uruguay el dilema del prisionero se resuelve en lo colectivo.

Y siempre es de temer la selección de un país que juega así, como su goleador Edinson Cavani tal como descrito por un uruguayo vocacional, Antoine Griezmann: “Juegan todos juntos y lo dan todo por sus compañeros, es algo que vivo cada día en el Atlético y me encanta. El estilo de Cavani, que defiende y trabaja por el equipo, y es lo que adoro”.

Si pones a 11 así, no falta nada. ¡Uruguay nomá!

* ¿Cuáles son estos valores? Pues: “Lo colectivo por sobre lo individual... justipreciar las propias fuerzas y las fuerzas de los adversarios... asumir los propios errores y no poner la culpa afuera... ser autocríticos sin utilizar la autocrítica como masoquismo destructivo... no comprometer la propia conducta a cambio de un resultado obtenido de mala fe”. Es decir, masomenos la antítesis de un ecuatoriano promedio.

Conducir por la izquierda

15 de junio de 2018


Soy un firme convencido de que el cumplimiento generalizado de dos simples reglas cambiarían de manera radical la circulación de los vehículos a motor en Guayaquil:

Regla # 1: Toma un carril y mantente en él.
Regla # 2: Si tomas el carril izquierdo, vas rápido.

Hoy salí temprano de mi casa para ver el primer partido de este día de Mundial que empezaba a las 7 am. Subía en mi carro por Avenida del Ejército, por el carril izquierdo. Sobre ese mismo carril rodaba una moto, e iba lento. Le pité. Obvio, fue un esfuerzo inútil. Le pité una vez más, y recién allí el de la moto encendió una direccional. Iba a virar a la izquierda en Alejo Lascano, como también iba a hacerlo yo.

Viramos. Nos detuvimos uno al lado del otro en la luz roja de la intersección de Lascano y Mascote. Yo estaba del lado izquierdo, él a mi derecha. El tipo tenía un casco que le cubría la boca y yo tenía mi ventana del pasajero cerrada, por lo que cuando empezó a increparme no le entendí ni verga, pero era obvio que el motoquero ensayaba un reclamo por haberle pitado dos veces.

Bajé la ventana del pasajero. Le empecé a hablar en un tono suficientemente alto como para que no se pierda ni una de mis palabras: “La izquierda es para ir rápido, si vas por la izquierda, debes ir rápido”. Acompañaba mis dichos con gestos visibles y aspaventosos: con la mano derecha hacía las señas correspondientes a “rapidez” y con la mano izquierda señalaba el carril izquierdo. Estaba consciente, por el tono y los gestos, de que lo estaba tratando como a un perfecto subnormal, pero es que en el fondo sospechaba que de eso se trataba este combo de hombre y moto. 

Yo supongo que él quiso decirme que iba lento por la izquierda porque pensaba virar a la izquierda, pero eso era una estupidez, porque este pelmazo motorizado ya iba lento dos cuadras antes de la intersección en la cual iba a hacer eso. De todas maneras, no me enteré jamás: mi voz y su propio casco corcharon todo intento de expresión de su parte. “No te escucho, pana”, le dije, “tu casco no te deja hablar. Lo importante es: Izquierda, Rápido. Izquierda, Rápido. Apréndelo”.

Mi monólogo fue interrumpido porque giré por Mascote, mientras él continuó de largo por Lascano. Eran las 7:05. El partido iba 0 a 0*.

* Partido entre Uruguay y Egipto, que ganó Uruguay por 1 a 0 con un clásico trinomio yorugua: córner, cabezazo y gol de último minuto.

El vasquito Cea

9 de junio de 2017


Hubo un tiempo en que se estilaban los amuletos en el arco.

Evidencia gráfica de un arquero y su amuleto: el portero de las Indias Orientales Neerlandesas (desde 1945, Indonesia) con su muñequito. Mundial de 1938.

Sucedió lo que tenía que suceder y un día la globa mandó a volar uno de esos. Le cupo ese alto honor al vasquito Cea:

“En la semifinal de París, 1924, Uruguay jugó contra Holanda. Y los holandeses madrugaron, sacaron ventaja colocándose 1 a 0 y dale que dale, el ataque celeste no podía quebrar la resistencia de los súbditos de la entonces reina Guillermina. El arquero se llamaba Van der Moulen. Y como era el tiempo cuando se usaban las mascotas, había colgado un conejo de trapo en la red. Era su amuleto. En la hora desesperada, el vasquito Cea se fue abriendo camino a pata y pulmón y cuando estuvo en posición de tiro, empalmó a toda capellada la globa a la que le dio con la pata y con el alma. La redonda pasó la línea fatal y pegó en el conejo que fue a parar a los yuyos. Se había quebrado el embrujo. Cea había empatado. Fue un 6 de junio. Uruguay ganó y pasó a la final. Fue campeón olímpico” (1).

Esa final se jugó un día como hoy, 9 de junio. Ese día, en 1924, Uruguay venció a Suiza por marcador de 3 a 0 y obtuvo su primer campeonato mundial. Venció Uruguay también en el campeonato olímpico siguiente, celebrado en Ámsterdam en 1928, así como en el campeonato mundial de fútbol de 1930 (el primero con tal denominación), celebrado íntegramente en el estadio Centenario de Montevideo. Y como lo anota Diego Lucero, “José Pedro Cea fue un gran jugador. El único jugador del mundo que triunfante en tres títulos de carácter mundial, no faltó a un solo partido. Cinco en París, Cinco en Ámsterdam, cinco en Montevideo…” (2).

Porque Uruguay ha sido cuatro veces campeón del mundo, y en tres de esas ocasiones fue figura descollante el vasquito José Pedro Cea (1900-1970), aquel que le tumbó el conejito de trapo a Van der Moulen para abrir el camino al primero de los campeonatos mundiales de la escuadra yourugua.

(1) Lucero, Diego, ‘Siento ruido de pelota… Crónicas de medio siglo’, Editorial Freeland, Buenos Aires, 1975, pp. 106-107, artículo ‘Pedro Cea, un crack de la era romántica’. El resaltado no es del original.
(2) Ibíd., p. 107.

Más que un gol

4 de junio de 2017


El mítico Diego Lucero (né Luis Alfredo Sciutto, 1901-1995) escribió lo siguiente:

“Y fue… más que gol, un himno, una plegaria, una elegía, un romance, un canto épico, una hazaña, una divina locura, un rapto heroico, un chispazo genial, el que paró el reloj, el que apretó el tomate en la kermese, el que se acabó el jabón. Fue un gol como para el poema: “Alcanzame la lira, la de fierro, la más pesada y negra…”. Fue como la “Sinfonía Inconclusa”, pero concluida; fue como la marcha de “Aída” con todos sus forzudos cantando “Il ritorna vincitore”: fue como si Claudita Cardinali te dijera: “Sí”; fue como Onassis firmando un cheque; fue como el asalto al Banco de Boedo, bello y perfecto; fue como si a la hora cuando sentís que estás lo que se dice cocinando pedís el milagro y el milagro se produce; fue como Leguí definiendo sobre el disco y por la mitá de un hocico, un mano a mano; fue como Gardel cantando “Siga el corso”; fue Espaguetti De Vicenzo, haciendo el hoyo entre golfos y golfas y apuntando bien en la libreta; fue como cuando le ponés el último sope moneda nacional a un pleno y se te da el numeracho salvador que te saca de la zanja; fue el monumento a la bandera; el triunfo de lo que siempre dice la Ciriaca: “mientray vida, hay esperanza”; fue… la victoria del hombre en sí mismo; el arrebato del héroe que pide para sí la ocasión de intentar salvar lo que parece perdido; es el soldado de Maratón llevando el parte de la victoria, es Chichilo cuando te viene a anunciar que acertaste a la quiniela: es… fue… lo más grande que hizo Dios después del arroz con leche. Ese fue el gol de Verón” (1).

Es su descripción del gol de empate de ‘La bruja’ Verón, en la final de la Copa Libertadores de 1968, que enfrentó a Estudiantes de la Plata con Palmeiras de Brasil. El partido terminó 2 a 1, anotó ‘Bocha’ Flores a falta de tres minutos para la victoria Pincha. Estudiantes terminó por ser campeón de la Libertadores y después de la copa Intercontinental, disputada al Manchester United.

De esta jugada no hay registro en video. Apenas fotos y crónicas.

Guía del gol. Fuente  .
El artículo del yorugua se tituló “Verón, Verón, qué grande sos” (JAJA). Me lo imagino a Diego Lucero a las carcajadas, mientras lo escribía.

(1) Lucero, Diego, ‘Siento ruido de pelota… Crónicas de medio siglo’, Editorial Freeland, Buenos Aires, 1975, pp. 77-78.

¿Eficaz? ¿Solidaria?

13 de febrero de 2017

La Alcaldía de Guayaquil ha afirmado que es una institución eficaz y solidaria. Y no hay en Guayaquil ningún periodista que desmienta estos supuestos atributos de la administración municipal. Esto, aunque desmentirlos no sea difícil: tan solo basta un pequeño ejercicio de contraste, como el siguiente. 

*

¿Eficacia?

Desde el año 2014, la Alcaldía de Guayaquil entrega alrededor de 20.000 tablets anuales a los bachilleres del cantón, en el marco del programa “Bachiller Digital”. Según el Alcalde Jaime Nebot, este programa “abre las puertas al mundo del conocimiento”. Nadie en Guayaquil lo ha desmentido.

El programa “Bachiller Digital” tiene un antecedente uruguayo: el “Plan Ceibal”, implementado desde el 2006, durante el primer gobierno de Tabaré Vásquez (2005-2010) (1). El “Plan Ceibal” ha sido evaluado por la UNESCO y se lo ha caracterizado como

“una política consolidada y madura, cuya implementación ha permitido que todos los estudiantes y docentes de la educación primaria y media básica uruguaya tengan acceso a laptops personales, Internet, contenidos digitales y apoyo para hacer uso educativo de los mismos. Si bien Ceibal ha logrado movilizar gradualmente a estudiantes y docentes hacia la adopción de tecnología y su integración en las aulas, su principal desafío sigue siendo cómo incentivar un mayor y más relevante uso de la tecnología para impactar masivamente en los aprendizajes” (2).

Por contraste, el programa “Bachiller Digital” ni ha sido sometido a evaluación, ni tampoco se ha pensado evaluarlo. En rigor, el programa “Bachiller Digital” no se ha pensado para impactar en el aprendizaje de los bachilleres. La Alcaldía de Guayaquil se limita a entregar las tablets con un programa incorporado (Get Abstract) y eso es todo. Si a raíz de esto, los bachilleres aprenden algo o ven porno cortesía de la Alcaldía de Nebot, eso ya no es de su incumbencia.

En conclusión, mal podría resultar eficaz un programa sin objetivo claro, ni indicadores para medir su eficacia.

¿Solidaridad?

El concepto de solidaridad de la Alcaldía de Guayaquil se inspira en el concepto de solidaridad de los Reyes Magos de Capusotto:

“No te olvides de ser solidario. Acordate: dale al pobre lo que te sobre. Que él, se arregla con cualquier mierda”.

Aquí una explicación gráfica de esta afirmación:



(1) “Uruguay fue el primer país del mundo que se comprometió a masificar la tecnología entre los escolares entregando laptops a todos los niños”, v. ‘El caso del Plan Ceibal de Uruguay’, UNESCO [2016], capítulo “Descripción del Plan Ceibal”, p. 21.
(2) Ibíd., capítulo “Conclusiones y recomendaciones”, p. 61.

La sensatez de Pepe Mujica

28 de enero de 2015

Se sabe que en la opinión pública latinoamericana, a Pepe Mujica suele tenérselo en altísima estima. En el caso del Ecuador, por su sencillo estilo de vida, por su campechanía para abordar temas difíciles y por las políticas de su gobierno en materia de la marihuana, el matrimonio homosexual y el aborto, Pepe Mujica se ha granjeado la simpatía de un amplio número de personas, tanto de oficialistas como de opositores, así como de todo lo que existe en medio y alrededores (pues aunque a veces no lo parezca, la opinión no se reduce a dos únicos bandos, como cierto maniqueísmo imperante quiere hacer pensar). Valga como ejemplo de su sensatez, esta opinión de Mujica sobre la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo en Uruguay, ofrecida a un programa de la TV española:



Mucho debe aprender Rafael Correa de esta actitud para entender las regulaciones y las  políticas públicas, no desde su respetable ideario católico sino desde sus responsabilidades como político. Pues como Correa, Mujica no está a favor del aborto (“¿quién puede estar a favor del aborto?”, se pregunta) pero a diferencia de él, está a favor de regular lo que existe para “salvar más vidas” en vez de “dejarlas [a las mujeres] aisladas en su drama” y en la clandestinidad. Al día de hoy, Uruguay es el único país en América latina que ha cumplido con la meta establecida en los Objetivos del Milenio de reducir la mortalidad materna en tres cuartas partes entre 1990 y 2015. Ecuador, por contraste, de entre todas las metas de los Objetivos del Milenio, la que más lejos se encuentra de cumplir es precisamente la reducción de la mortalidad materna. La Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (LeyNo 18.987), puesta en vigencia en octubre del 2012, tiene mucho que ver en el alcance de este logro uruguayo. A partir de su vigencia, el número de mujeres fallecidas por causa de un aborto mal practicado se redujo a cero. Antes de su vigencia, en cambio, moría una mujer por semana.  “Es sentido común”, dice Mujica en el video. Los resultados están a la vista.

Pero el ángulo que me interesa explorar de Pepe Mujica es otro, mucho menos estudiado por quienes suelen exaltar su figura e ideario. Pepe Mujica es un defensor de la explotación de los recursos naturales. Como ha señalado en esta entrevista, “la naturaleza la tenemos que usar, pero cuidándola”:


Para Mujica, lo clave es el gobierno de la política en la explotación de los recursos, para que su redistribución contribuya al bienestar de la población. “No se trata de decirle no a la explotación y al progreso”, dice Mujica. “Hay que decirle sí, pero hacer las cosas bien”. Se trata, entonces, de dañar la naturaleza lo menos posible y de beneficiar a la gente en la mayor medida posible:
“si hacemos las cosas bien, tendremos menos margen de ganancia, pero en definitiva vamos a preservar la naturaleza y los recursos como corresponde al porvenir. Pero es idiota, teniendo una riqueza, tratar de no multiplicar los efectos de esa riqueza”.
En mi opinión, esto es tan solo la extrapolación de la sensatez característica de Mujica (manifestada con su habitual campechanía) al campo de la política económica. Es sentido común, diría Mujica.

Una razón más para admirarlo.

¡Ganó el Pepe!

30 de noviembre de 2009


Un personaje admirable, quien me interesó mucho mientras estuve en Montevideo (justo antes de las elecciones de la primera vuelta) y me ha interesado mucho después y que ahora es el Presidente de Uruguay. Una nota de su victoria, su página de Internet, una pequeña nota biográfica y un abrazo simbólico para este triunfo oriental y esperanzador.