El divertidísimo gordo Kenig

23 de diciembre de 2015

"El libro gordo de Kenig" cortesía (?) de enunabaldosa.com
 
Mi memoria futbolera de Alejandro Martín Kenig se reduce a un único recuerdo (porque la buena memoria tiende a olvidar lo trivial). Este recuerdo es el de la Negra Eulalia, altavoz en mano, gritándole desde los graderíos del Capwell “gordo, gordo, gordo” cada vez que este obeso delantero tocaba pelota. Así, mi recuerdo es uno de risas, en un mar de olvidos sobre la vida y obra del gordo Kenig en el fútbol nacional (donde vistió las camisetas de cuatro equipos: Deportivo Cuenca, Deportivo Quito, Liga de Quito y Emelec) (1).

Pero, al menos para mí y a pesar de él mismo, en lo que más se ha destacado el gordo Kenig es en el humor. Cuando el portal enunabaldosa.com publicó una relación de su baldosera carrera, la indignación lo pudo a Kenig y les contestó cabreado, con faltas ortográficas y todo:
 
“si esto es para los maletas, se ve que no sabes nada de futbol, en mi carrera he marcado mas de 150 goles en los equipos que jugue, hace poco mostraron por tyc sport las mejores rabonas hechas en argentina, entre esa la mia que patee al arco y pego en travezaño, entro caviglia y la metio de cabeza, sali goleador del campeonato ecuatoriano con 25 goles en un año y segundo goleador de la merconorte con 5 el mismo año, la temporada en platense no meti muchos goles pero hize goles importantes, como el de chilena a san lorenzo en cancha de velez a los 90 minutos y casi se quedan sin salir campeones por ese resultado, hermano jugue en todos lados y volvi a jugar de nuevo en varios paises, vos crees que un maleta tendria tantos clubes en el lomo, deja de robar y dedicate a laburar,
Alejandro Kenig.
perdon, me olvidaba, meti goles en todos los equipos que jugue, y fueron 14, gracias.”
 
Los de En una baldosa se lo tomaron con humor:
 
1° Si es verdad: GORDO SOS MI ÍDOLO!!! AHORA MÁS QUE NUNCA. ES INCREÍBLE QUE MENCIONES COMO LOGRO UNA RABONA QUE PEGÓ EN EL TRAVESAÑO.
2° Si es mentira: AGUANTE EL SENTIDO DEL HUMOR.
 
Desde entonces, el gordo Kenig y su rabona al travesaño han ocupado varias páginas de ese portal web. Se ha destacado su faceta de participante de reality en Miami (donde se embolsicó 100.000 dólares) (3) o de empresario de futbolistas (con su desopilante oficina) (4), entre tantas otras: tal parece que en lo que se proponga, al menos mirado por el lente de enunabaldosa.com, Alejandro Martín Kenig es y será un abanderado del buen humor (5). Aguante el gordo.

(1) Según contó Kenig en una red social, el único equipo en su carrera (que incluye equipos de Argentina, Israel, Chile, Bolivia, Honduras y Ecuador) del que se arrepiente es la Liga de Quito porque era “un equipo muy frío”. V. Revista Estadio, Kenig se arrepiente de haberjugado en Liga de Quito, 30 de noviembre de 2015.
(2) En una baldosa, Kenig Alejandro, 27 de agosto de 2004.
(3) En una baldosa, Actualización ineludible, 28 de septiembre de 2006.
(4) En una baldosa, a-la-bu-rar, 20 de febrero de 2015. En el post hay una foto que da “para 150 comentarios: lo duro que le queda el jetra, la pava eléctrica atrás en el piso, las botellas de chupi abajo del escritorio, la carmela”. Y, además, una cuchara sobre los papeles de trabajo: una idea muy Simpson de la seriedad.
(5) Este romance entre Kenig y la baldosa lleva ya más de una década.

Carlos Gaviria (1937-2015)

22 de diciembre de 2015


La última conferencia de un hombre sabio:

Nuestro lugar en el cosmos


¿Cuál es nuestro lugar en el cosmos? 
 
“Una mota de polvo alrededor de una estrella del montón en los suburbios de una de las miles de millones de galaxias del universo” (1).
Parece desalentador ser tan solo una mota de polvo en la inmensidad del universo. Pero unos sabios consejos de Neil deGrasse Tyson permiten darle sentido a esto y comprender que esa mota de polvo no es poca cosa:
 
  
(1) Santos Sanz, Pablo, ¿Qué pasaría si no hubiera luna?, El país (España), 22 de diciembre de 2015.

Honor a quien honor merece

21 de diciembre de 2015


El Club Sport Emelec es el justo campeón. Las razones de su coronación son desarrolladas por Ricardo Vasconcellos y por Jorge Barraza en sendos artículos que publicó el día de hoy diario El universo. Los suscribo.

Destaco de ellos dos fragmentos, que sintetizan el buen momento del conjunto azul: 

“El mérito de este Emelec, bien conducido dentro y fuera del campo de juego, con sobriedad en el manejo de sus presupuestos y con futbolistas comprometidos en la conquista de la gloria, no puede ser discutido, pues logró sobreponerse a todas las dificultades creadas por sus adversarios y por quienes no querían este tricampeonato para Guayaquil” (1).
“Está claro que este tricampeonato nace de la sabia conducción del club. Desde afuera se ve a Emelec como un club ordenado, serio, gestionado empresarialmente sin perder el espíritu deportivo, priorizando siempre darle alegrías a su gente. La historia pondrá a Nassib Neme a la altura de Capwell. Cuando lo eligieron presidente fue la peor noticia para todos los equipos rivales. Es el mejor elogio que se le puede conceder. Y vaya un aplauso para De Felippe, que recibió el equipo con la vara muy alta y logró renovar las aspiraciones” (2). 
(1) Vasconcellos R., Ricardo, La época de oro del fútbol eléctrico, El universo, 21 de diciembre de 2015.
(2) Barraza, Jorge, Un baño de gloria, El universo, 21 de diciembre de 2015.

Una historia de la pobreza

20 de diciembre de 2015


Una historia animada bien hecha. Y sale, entre otros, Esther Duflo.


Queer as folk

18 de diciembre de 2015


“Al aparecer el Sol en todo su brillo por sobre la cordillera, Cordero vino a mí corriendo, y obligándome, sin mucha ceremonia, a dar media vuelta, me dijo: mire Ud. al Sol del Sud de Colombia. ‘A Ud. en gran medida lo debemos’, le dije. Nos abrazamos con ojos húmedos” (1).
 
Cordero corrió a apercollar con ternura al luisianés José de Villamil y Joly, autor de la cita (2). Este tierno Cordero es León de Febres-Cordero y Oberto, el capitán venezolano que fue cabecilla de la Revolución de Octubre. Cordero y Villamil se abrazaron llorando durante el amanecer del 9 de octubre de 1820, mientras miraban la “aurora gloriosa” que Olmedo inmortalizó en el himno de la ciudad: un sol colombiano saliendo por la cordillera.

Simbólicamente, todo un destino.

(1) Villamil, José 1863, Reseña de los acontecimientos políticos y militares de la provincia de Guayaquil, desde 1813 hasta 1824 inclusive, en: Romeo Castillo, Abel (ed.), La independencia de Guayaquil. 9 de octubre de 1820, Banco Central del Ecuador, Guayaquil, 1983, p. 15.
(2) Villamil es uno de los tres testigos presenciales de los acontecimientos del 9 de octubre de 1820 que escribieron sus memorias y fue primero de todos en publicarlas, en la ciudad de Lima el año 1863. Los otros dos son Manuel J. Fajardo (que publicó su Reseña histórica de los sucesos políticos y militares de la Provincia del Guayas desde 1810 hasta 1823 en Lima el año 1867) y Juan Emilio Roca (quien transcribió los papeles de su padre Vicente Ramón Roca –al tiempo de añadir algunos datos recogidos de sus relaciones verbales de los hechos- en su opúsculo Recuerdos históricos de la emancipación política del Ecuador y del 9 de octubre de 1820, que publicó en Guayaquil el año 1900).

La derecha y la libertad de expresión

17 de diciembre de 2015


Hace exactos diez años y un día, el 16 de diciembre de 2005, escribí un artículo de opinión que se publicó en el diario El universo bajo el título “Lo que no quieren oír” (1). Ése fue el primer artículo que escribí sobre el derecho a la libertad de expresión durante mi período como columnista de ese diario (mayo de 2005-octubre de 2008).

Mi artículo criticó la aprobación en el Congreso Nacional de una Ley Reformatoria al Código Penal que impulsó el legislador socialcristiano (felizmente, ya fuera del foro legislativo y de la política activa) Alfonso ‘Pocho’ Harb (2). La propuesta de ley era un adefesio jurídico propio de las limitaciones de Harb y su partido, resistido por la AEDEP y por otros gremios de periodistas, pero que de todas maneras se aprobó en el Congreso Nacional (3).  

Al momento de escribir el artículo, el Congreso Nacional había aprobado el proyecto de ley y se aguardaba el veto del Presidente de la República, Alfredo Palacio. Para el legislador León Febres-Cordero, si el Presidente decidía vetar la ley era porque “le ha dado gusto a la prensa”, a cuyos miembros atribuyó el creerse “dueños del país”. Febres-Cordero no dudó en descargar su artillería pesada contra los periodistas, a quienes acusó de “irrumpir en la privacidad de los ciudadanos”, de la comisión de ilegalidades y de “omnipotentes”:
 
“Deben sentirse ustedes felices de que se ha ratificado el derecho de ustedes a violar la privacidad de los seres humanos, mañana ustedes abrirán los correos. Si ya hay un veto total no hay acción posible, ha triunfado una vez más la omnipotencia de la prensa” (4).
El mismo día que Febres-Cordero realizó estas acusaciones, el Presidente Palacio había decidido el veto total a la ley. Cuando el diputado Harb conoció la noticia, atribuyó esa decisión a que “Palacio una vez más ha sido influenciado por las presiones, en este caso de los medios de comunicación” (5).  

Así, para la derecha, representada en los políticos del PSC, la prensa era considerada un enemigo, omnipotente y abusivo. Pero hay todavía despistados que creen que los políticos de derecha son defensores de la libertad de expresión, cuando su récord los delata. Es, en el mejor de los casos, un asunto de mala memoria.

(1) Lo que no quieren oír, Xavier Flores Aguirre. El título proviene de una frase de George Orwell, quien escribió en el prólogo a su libro Rebelión en la granja que si la libertad de expresión significaba algo, era “el derecho de decirles a los demás lo que no quieren oír”. El eje de la crítica al adefesio jurídico que propuso Harb consta en el segundo párrafo: “Su redacción es confusa e imprecisa: no define qué es ‘información protegida’, el eje mismo de su propósito; tampoco limita la responsabilidad de las personas que participan en los hechos; peor aún, no se contenta con sancionar ‘los pinchazos a las comunicaciones telefónicas’ pues también se aplica a ‘otros sistemas o formas de comunicación’; de manera inaudita y casi diríase cómica, permite la publicación de la información cuando exista ‘orden judicial de las partes’ (¡?). En una ley penal, todas esas imprecisiones de redacción son inexcusables: contrarían los elementales principios de la certeza de la ley y de la lógica”.
(2) El texto de la reforma se puede consultar en: ¿En qué consiste la reforma polémica del Diputado Harb?, ecuadorinmediato.com, 17 de diciembre de 2005.
(3) El Congreso Nacional aprobó este proyecto de Ley Reformatoria al Código Penal en una sesión del Pleno que presidió (por encargo) la diputada socialcristiana Cynthia Viteri, el miércoles 30 de noviembre de 2005.
(4) ‘Si se veta la Ley habrá triunfado una vez más la omnipotencia de la prensa’, Diario El universo, 29 de diciembre de 2005. Un inventario de los insultos de Febres-Cordero a sus adversarios políticos puede verse en: A la buena memoria, Xavier Flores Aguirre, 21 de mayo de 2009.
(5) Régimen vetó ley que sanciona el espionaje telefónico, Diario El universo, 30 de diciembre de 2005.

Entrevista en 'Pensamiento crítico' (con César Montúfar)


Desde hace años, el periodismo de Carlos Rabascall me parece de lo mejor que se produce en este país. Por ello, siempre es un placer el participar en una conversación que él modera. Un placer aún mayor cuando se comparte el espacio con un actor político capaz y decente como César Montúfar. 

 
En el curso de la entrevista realicé una única cita, la del siempre razonable Spinoza, acerca de que a los hombres hay que concebirlos como realmente son y no como quisiéramos que fueran (1).

Y así, ojalá tuviera la gente de la oposición la grandeza de ánimo de la que se habló al final de la entrevista. Pero concibiendo a la oposición como lo sugiere Spinoza, parece cuestión improbable.

(La entrevista fue el martes 15 de diciembre y se transmitió por Ecuador TV)

(1) Baruch de Spinoza, Tratado político, Capítulo I, párr.. 1, en: Miranda, Carlos E., Selección de escritos políticos de Baruch de Spinoza.

El subsecretario no sabe de rock (no tiene ni puta idea)

16 de diciembre de 2015


Concluía el primer año en que gobernó Gutiérrez y el intendente de Pichincha se apellidaba Olmedo (1). Hubo un concierto, al que asistí, en el que Charly se descontroló y no cantó y lanzó cosas (estuvo a punto de ser algo copado, pero un idiota terminó por lanzarle una silla). El intendente Olmedo arrestó a Charly, que justificó su detención en “un cuarto derruido en el Centro de Detención Provisional de Quito” de la siguiente manera:
 
“Esto me pasa porque el Intendente de acá no sabe de rock. Me acusa y nunca ha ido a un show así” (2). 
El intendente Olmedo guardó a Charly por un par de días y tal vez no haya sabido de rock, pero al menos no era una bestia como el subsecretario de asuntos legislativos del Ministerio de Seguridad de Argentina, Carlos Manfroni, para quien el rock es:
 
“el movimiento ‘artístico’ más subversivo, anticristiano, antimetafísico y contracultural de todos los tiempos” [cuya filosofía] “conduce al deseo desesperado de la muerte e induce al suicidio, como lo demuestran las letras de las canciones de Charly García, Spinetta y Moris. Ofrece la posibilidad de convertirse en un animal o un marica” (3). 
Charly leyó esta sarta de estupideces y pidió que se publique una carta abierta, en la que en un fragmento termina por poner en su lugar a Manfroni:
 
“Merezco una disculpa. 
Yo compuse Los Dinosaurios, y luché contra la dictadura y UN PELOTUDO está en contra de la Revolución Francesa???? De John Lennon???
Del amor??
No cuenten conmigo, ignorantes” (4).
Ni el intendente Olmedo, en los tiempos de Gutiérrez, había caído tan bajo. 

Eso sí, Argentina respeta a sus ídolos. Manfroni le pidió disculpas a Charly y dio un paso al costado (5).

(1) Ninguna relación whatsoever con el híper-guayaco Yei Yei.
(2) Charly García está libre y se fue a su país, Diario El universo, 30 de diciembre de 2002.
(3) Un nuevo funcionario de Cambiemos genera polémica, Política argentina, 13 de diciembre de 2015.
(4) Durísima carta de Charly García contra el gobierno de Mauricio Macri, Diario Los Andes, 15 de diciembre de 2015.
(5) Carlos Manfroni le pidió disculpas a Charly, Diario La nación (Argentina), 15 de diciembre de 2015. 

Edi Rama y una ciudad de colores

15 de diciembre de 2015


“Construya una hermosa ciudad, frene la corrupción”: este fue el lema de la alcaldía de Tirana, capital de Albania, en los años 2000-2011. Edi Rama, alcalde de Tirana durante dicho período, inculcó “el orgullo a los ciudadanos mediante la transformación de los espacios públicos con diseños coloridos” (1). Así lo explica él mismo, en esta TED Talk:


 
Al alcalde Nebot [¿recuerdan a ‘Mostacho el facho’? (2)] le podría dar un ACV si observa esta charla de su colega albano. Aunque, lo más seguro es que ni la entienda, está en otra.

(1) Rama, Edi 2012, Recupere su ciudad con pintura (TED Talk) 
(2) Adum Gilbert, Daniel 2014, Atrevimiento a la no-idea (TED Talk).

La incertidumbre de la historia antigua

14 de diciembre de 2015


Porque la historia la escriben los vencedores. En la opinión de quien es considerada como “la más relevante e influyente especialista en los clásicos de la antigüedad” (1), Mary Beard:
 
“Nunca sabremos si emperadores como Nerón fueron depuestos porque eran malos y fueron definidos como malos precisamente porque fueron depuestos” (2). 
(1) Antón, Jacinto, Emperatriz de Roma, El país (España), 29 de marzo de 2014.
(2) Altares, Guillermo, Los cristianos que Nerón nunca mató, El país (España), 11 de diciembre de 2015.

Tres descripciones de Quito y una explicación ausente

A inicios del siglo XIX, el científico alemán Alexander von Humboldt describió a aquella Quito en la que vivió seis meses de su vida (que hoy lo honra con una calle que corre paralela a la González Suárez) de la siguiente manera:
 
“El pueblo respiraba una atmósfera de lujuria y voluptuosidad, y tal vez no haya otro sitio con población tan enteramente dada a la búsqueda del placer. Así puede un hombre acostumbrarse a dormir en paz al borde un precipicio” (1).
 
Humboldt vivió en Quito seis meses, hospedado por Juan Pío Montúfar. Partió de Quito en junio de 1802 para recorrer América y realizar sus investigaciones. Iba a acompañarlo el sabio payanés Francisco José de Caldas, con quien Humboldt había tratado en Ibarra. Pero Humboldt se encamotó de Carlos Montúfar (hijo de Juan Pío Montúfar y futuro partícipe de las luchas por la independencia del imperio español, razón por la que fue fusilado por sedición en 1816) y prefirió llevarlo a él que al científico Caldas. Caldas (a quien Quito honra con una calle que termina en la Basílica del Voto Nacional) escribió en unas cartas dirigidas a José Celestino Mutis la siguiente descripción de Quito:
 
“El aire de Quito está envenenado; no se respiran sino placeres; los precipicios, los escollos de la virtud se multiplican, y se puede creer que el templo de Venus se ha trasladado de Chipre a esta ciudad” (2).
 
Esta atmósfera en la que “no se respiran sino placeres” de la etapa final del período colonial se desvaneció en el curso de los años republicanos. A fines de los años cincuenta del siglo XX, Benjamín Carrión describió a la ciudad de Quito (que hoy lo homenajea con una calle al Suroeste, en el sector de Santa Martha alta) de la siguiente forma:
 
“Quito, esta villa encumbrada, luminosa y triste, quiere engañar su tedio con el chiste. Pero Quito –y creo hacer con ello su mejor elogio-, no es una ciudad pinturera ni chistosa. Su panorama agreste, montañoso, de bella catástrofe verde. Sus magníficas lluvias torrenciales. Su alejamiento de los fáciles caminos del mundo. Todo eso, y además su mestizaje humano en el que predomina lo indígena, hacen de Quito una ciudad austera, trascendente, pensativa. Una ciudad patética.” (3).
 
El tránsito de Quito desde una ciudad “enteramente dada a la búsqueda del placer” hacia una ciudad “triste” y “patética”, sucedido en el curso de 150 años, exige una explicación.

(1) Ecuador: como Alexander von Humboldt. Diario La nación (Argentina), 13 de abril del 2008.
(2) Barrios, Francisco, Una pasión no correspondida, Revista Arcadia, 23 de junio del 2011. El presidente de la Academia Nacional de Historia de Colombia ha señalado en Caldas una “tendencia homosexual latente”, v. Humboldt era homosexual, ¿pero Caldas?, albicentenario.com. Caldas le da nombre al ron viejo.
(3) Carrión, Benjamín 2012, Ensayos escogidos, Editorial Pedro Jorge Vera CCE, Quito, p. 278.

David Harvey y la vía a Samborondón

13 de diciembre de 2015

Hace poco The Clinic entrevistó a David Harvey. Allí comentó sus impresiones de una visita reciente a Guayaquil:
 
“Por ejemplo, hace poco estuve en Guayaquil, Ecuador. Ahí hay un área de la ciudad donde, a los costados de un gran camino principal, solo existen comunidades privadas. No puedes salir del camino principal para entrar a esas comunidades sin un permiso residencial. Entonces te preguntas qué tipo de mundo se construye allí, en que la experiencia urbana de las personas queda secuestrada tras estos muros, tienen un contacto casi nulo con personas de otras clases sociales. Por lo tanto es un hecho que la concentración de capital se transforma en una barrera para el desarrollo urbano, es decir, se opone a lo que debería ser una ciudad” (1).
Obviamente, Harvey se refiere a la vía a Samborondón. Como ciudad, nuestro mayor problema es mental: el lugar que a Harvey le parece razonablemente reprochable, para muchos guayaquileños es una de sus “metas geográficas y personales”, aún a pesar de sus notorias deficiencias (2).

Pero en todo caso, la diferencia fundamental, esta que permite entender los distintos enfoques del profesor de antropología y de geografía en la City University of New York y de las autoridades de los gobiernos socialcristianos de los cantones Guayaquil y Samborondón que no solo que permiten, sino que estimulan este tipo de comunidades: mientras Harvey se preocupa por la satisfacción de las necesidades de las personas, los socialcristianos (sus prácticas encapsuladas en aquello que ostentosamente denominan “modelo exitoso”) se preocupan por el $$$.

(2) Para la afirmación del sector de Samborondón como una meta geográfica y personal de los guayaquileños y su correspondiente crítica, v. Citámbulos, Xavier Flores Aguirre, 8 de septiembre de 2007; para un recuento de las notorias deficiencias de los servicios públicos en la vía a Samborondón, v. Suburbia Extrema (a.k.a. La vía a Samborondón), John Dunn Insúa, 11 de agosto del 2014.

La derecha no es populista, jamás

12 de diciembre de 2015

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Obrero liberal lo sintetizó muy bien:


Porque cuando Michetti canta a Gilda y Macri la baila en el balcón presidencial, eso en el mundo de la derecha se llama “cercanía con la gente” (o alguna otra sanata similar), nunca jamás populismo. Solo los cabezadura de izquierda no entendemos la diferencia.


(Meh, lo que resulta imposible de digerir es el doblez de la gran prensa y del atado de seguidores a ciegas de lo que ésta manda).

El monumento a Guayas y Quil

11 de diciembre de 2015


En el Plan de Gobierno 2014-2019 del candidato Nebot, en el que la normalidad era la sucesión de lugares comunes y los variados usos del verbo ‘continuar’, lo excepcional fue el ofrecimiento de dos únicas novedades: la construcción de una rueda moscovita y de un monumento a Guayas y Quil. Aunque justo es decir que el monumento a Guayas y Quil no era ninguna novedad.

Porque con ocasión de la inauguración del muelle del Malecón 1900 la noche del 27 de octubre del 2003, el alcalde Jaime Nebot anunció que “un escultor español será el encargado de hacer una nueva escultura de Guayas y Quil”, la que se ubicaría “en uno de los islotes que hay en el río” (1). Este anuncio sobre un monumento a la fábula ideada por José Gabriel Pino Roca parecía cumplirse. Porque en marzo del 2004, el director de cultura del municipio, Melvin Hoyos, afirmó que el encargado de la obra era el escultor español Víctor Ochoa (el mismo que se encargaría de ‘Febres-chuchaqui’, años después) y que en ese entonces se fundía el monumento a Guayas y Quil, “que estará ubicado en el islote Cross del río Guayas” y que supuestamente iba a medir “40 metros de altura”, se iba a hacer “de bronce y hormigón” y cuya base tendría “la forma de la Estrella de Octubre, ícono de la ciudad”, en cuyas puntas, según Hoyos, habría “un muelle donde llegará el transporte fluvial” mientras que la parte superior de la estatua sería “un mirador turístico” (2). Un proyecto ambicioso, que nunca se concretó.

Desde entonces, pasaron casi diez años: aquello que supuestamente ya estaba en curso en el 2004 se recicló alegremente para la campaña de febrero del 2014, pero desprovisto, ya en su ejecución, de muchas de las características que lo habrían hecho interesante: sin la espectacularidad del monumento original (reducido ahora a 25 metros), sin el trasporte fluvial y sin el mirador turístico (3). Reciclado y empobrecido en su concepto, usado para reemplazar un monumento anterior a esta misma fábula a un costo de 2.450.000 dólares, de todas maneras el alcalde Nebot anuncia con entusiasmo este monumento “para sentir orgullo y sonreír” y su departamento de turismo lo presenta como un atractivo de la ciudad. (4)

En resumidas cuentas: un monumento a una fábula, con una ejecución tardía y pobre, postulado como un atractivo turístico digno de orgullo. Toda una postal de la “modernidad” del alcalde Nebot.

(1) Se inauguró anoche muelle del Malecón 1900, El universo, 28 de octubre del 2003.
(4) Para el monto, v. Escultura de 25 m de Guayas y Quil, El universo, 2 de abril del 2014; para la opinión de Nebot, v. Jaime Nebot exige que se permita progreso para vivir en libertad, El universo, 9 de octubre del 2015; para la escultura como atractivo turístico, v. Monumento a Guayas y Quil, Turismo y promoción cívica EP. Nótese que la empresa municipal dice que la escultura tendrá 30 metros, cuando la información de la prensa afirma que será de 25 metros (15 la escultura y 10 la base). El alcalde Nebot, por su parte, refirió este 2015, ya con la obra en curso, que tendría 36 metros (v. El bicentenario debe celebrar que nos mantenemos libres, El universo, 24 de mayo del 2015). Lo suyo es vender humo, de profesión.

Una Constitución esclavista

10 de diciembre de 2015


La Constitución de los Estados Unidos de América adoptada en 1787 fue una Constitución esclavista. Para el historiador Eric Foner resulta evidente que “las cláusulas sobre la esclavitud incluidas en la Constitución fueron compromisos, intentos de encontrar un punto medio entre los críticos y los defensores de la Constitución” (1).

Los compromisos adoptados fueron los siguientes: el artículo uno, sección novena, cláusula primera de la Constitución estadounidense de 1787 prohibió a la función legislativa la abolición del comercio de los esclavos africanos durante dos décadas; el artículo cuatro, sección segunda, cláusula tercera obligó a los estados a la restitución de los esclavos fugitivos a sus dueños; el artículo primero, sección segunda, cláusula tercera estableció que se debía tomar en cuenta a las tres quintas partes de la población esclava para determinar la representación total de cada estado en la Cámara Nacional de Representantes y para el número de votos electorales que le correspondían a cada estado para la elección del presidente del país. Según la traducción de los National Archives (2), esas tres cláusulas esclavistas se redactaron de la manera siguiente:




Es de notar, sin embargo, que en ninguna parte de la Constitución se escribieron las palabras “esclavo” o “esclavitud”. Una explicación de esto la ofreció un delegado a la Convención Constituyente de 1787, Luther Martin, crítico de la ratificación de la Constitución, quien expresó que sus compañeros delegados “trataron por todos los medios de impedir la admisión de expresiones que pudieran resultar detestables a oídos de los norteamericanos”, aunque sí estuvieron “dispuestos a admitir en su sistema las cosas mismas que aquellas expresiones significaban”.

Algunas consecuencias de las cláusulas sobre la innombrable esclavitud fueron que los estados de Carolina del Sur y Georgia importaron 90.000 nuevos esclavos, un número que representa casi una cuarta parte del total de esclavos transportados a la América británica desde 1700; que las leyes esclavistas fueron “extraterritoriales” y, por ende, que no había “aire libre” para los esclavos en ningún lugar del naciente país; y que Thomas Jefferson resultó electo presidente de los Estados Unidos de América el año 1800 por el voto de las tres quintas partes de los esclavos, sin lo cual el presidente John Adams habría resultado reelecto (3).

Las cláusulas sobre la esclavitud se mantuvieron en la Constitución de los Estados Unidos de América por espacio de 78 años. Recién el año en que terminó la cruenta guerra civil que duró cuatro años (1861-1865) entró en vigor la decimotercera enmienda que desterró la esclavitud de la Constitución estadounidense. El lastre social de su existencia, sin embargo, se extiende hasta el día de hoy.

(1) Foner, Eric 2010, La historia de la libertad en EE.UU. De Foner se toman la mayor parte de los datos que constan en esta entrada.
(3) Jefferson era propietario de esclavos; Adams no. Esta derrota fue un patrón histórico: ninguno de los presidentes que no fueron propietarios de esclavos resultó reelecto. De los primeros dieciséis presidentes de los Estados Unidos (el decimosexto fue Lincoln), doce fueron propietarios de esclavos.

Sobre la inutilidad de discutir

9 de diciembre de 2015

Los interlocutores discuten, se acaloran, llegan con frecuencia a litigar entre sí, pero cada uno se queda con su parecer (y el parecer que lo contradice es una estupidez. De aquí proviene el notorio y prestigioso dicho de que ‘discutir no sirve para nada’, salvo para hacerse mala sangre, lo que es una gran verdad; pero lo es porque se discute sin saber discutir). Discutir es inútil cuando los interlocutores no se entienden porque no tienen cuidado de definir las palabras que utilizan; cuando no poseen un vocabulario suficiente para examinar los problemas en detalle, con adecuada precisión; y en fin, cuando cada uno argumenta las propias tesis sin unidad de método lógico y cambiando varias veces el criterio demostrativo. (1)

En el Ecuador la mayoría de las discusiones son inútiles. La gran mayoría no sólo no sabe discutir sino que es verdaderamente ignorante por su ausencia de interés en hacerlo bien, porque eso sería admitir lo que no saben y eso una persona ignorante no puede jamás admitirlo. Porque como escribió Karl Popper, la verdadera ignorancia no es no tener conocimientos, sino rehusarse a adquirirlos.

(1) Sartori, Giovanni 2002, La política. Lógica y método en las ciencias sociales, Fondo de Cultura Económica, México, p. 21.