Un septuagenario equivocado

22 de octubre de 2016


Cuando pienso en la rapacidad del ser humano, recuerdo aquella historia narrada en el libro de Jared Diamond ‘Guns, germs, and steel(1): en unas islas llamadas Chatham (como el nombre inglés de nuestra isla San Cristóbal) situadas a unos 800 kilómetros al este de Nueva Zelanda, a finales del año 1835, los maorí atacaron a los moriori hasta casi su total exterminio.

La historia es como sigue: ambos grupos, maorí y moriori, tuvieron un origen común pero un desarrollo diferente. Anterior al año 1500, una porción del grupo original maorí (‘los moriori’) migró desde la isla norte de Nueva Zelanda a las islas Chatham (‘Rekohu’, en lengua moriori). Mientras los maorí se desarrollaron como un pueblo guerrero, los moriori eran una sociedad igualitaria y pacífica de cazadores-recolectores. El mes de diciembre de 1835 los maorí viajaron hasta las islas Chatham para masacrar a los moriori de una manera indiscriminada. Su justificación era sencilla: “¿Y qué con [el exterminio de los moriori]? Eso estaba de acuerdo con nuestras costumbres” (2).

Obviamente, el mundo ha evolucionado de estos actos rapaces: los ha institucionalizado. En un marco institucional, las clases dirigentes del Ecuador han sido incapaces de “formar consensos amplios y perdurables que permitan identificar e implementar políticas públicas inclusivas necesarias para el respeto y goce efectivo de todos los derechos humanos” (3). En otras palabras, los políticos ecuatorianos son predadores unos de otros: todos quieren ser aquel maorí que aniquila al moriori, aquel poderoso que se impone al débil. El patriarca del PSC, León Febres-Cordero, describió la naturaleza rapaz de la política ecuatoriana a cabalidad: “yo tuve que ser lo que fui para poder supervivir, sino me destruían” (4).

*

Este antecedente es necesario para comprender el argumento de Nebot para esta contienda electoral, que se compone de dos elementos: 1) hago todo lo que me conviene en primera vuelta; 2) en segunda vuelta pacto con el ganador en primera vuelta del “bando opositor”. Así, la primera vuelta funciona a manera de primarias para la oposición. Hay un detalle a considerar en esta argumentación: Jaime Nebot y el PSC se juran indispensables para esa segunda vuelta.

¿Es realmente así? Su alfil Viteri y su pirotecnia retórica servirán para arrastrar asambleístas, pero no llegará a segunda vuelta. Lasso se encuentra estancado desde hace fu y sus nuevas estrategias para crecer parecen una receta para perder. Por su parte, Moncayo es la nueva cara septuagenaria en el panorama de candidaturas presidenciales que, curiosamente, con un buen discurso de conciliación y una red adecuada de alianzas, podría alcanzar la segunda vuelta para el “bando opositor”.

En este probable escenario de segunda vuelta, Nebot y su rebaño son prescindibles porque restan más que lo que suman al candidato Moncayo. Una eventual alianza de Moncayo (ID) con el PSC sí que podría restarle a Moncayo un pedazo del electorado anti-correísta de centro-izquierda (porque Nebot también tiene un efecto reactivo, en especial en la Sierra).

La debacle de Nebot, en todo caso, habría empezado antes. En febrero, Jaime Nebot era un político de oposición que aglutinaba en torno suyo a representantes de Quito (su alcalde, Mauricio Rodas) y de Cuenca (el prefecto del Azuay, Paúl Carrasco) en un movimiento político nuevo y con altas aspiraciones:
 
Para el mes de octubre, sin embargo, a Jaime Nebot se le vino abajo aquella “cosa” con la que pretendía hacer historia. Apenas se quedó en alianza con Ramiro González, quien es incluso repudiado por miembros de su propia agrupación política. Los miembros originales de ‘La Unidad’, Rodas y Carrasco, lo cambiaron por el “nuevo Guillermo”, aquel que es su supuesto “enemigo” dentro de la misma tendencia conservadora de derechas. 

Y el que sea Ramiro González quien se haya quedado a su lado es un giro curioso de los acontecimientos, si se toma en cuenta este antecedente:

Un sujeto de "doblez utilitaria al infinito", según el muy guayaco Naipe Centralista. Fuente 

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Jaime Nebot ha jugado a la política con las fórmulas rapaces de la ‘Vieja Guardia’ (su lema, “del consenso, su apariencia”) y no le ha servido. Su experimento de ‘La Unidad’ fracasó: Rodas huyó a tiempo, mientras que a esa sardina llamada Carrasco lo deglutió él mismo, cuando actúo a su entera conveniencia (5). Los dos lo abandonaron y Nebot ha terminado por quedarse solo (pues quedarse con Ramiro González es, técnicamente, quedarse solo).

Cuando pienso en la rapacidad del ser humano, pienso en el Jaime Nebot de esta contienda electoral: un señor septuagenario que no sabría otra cosa que imponerse (como los maorí a los moriori), que se pretende “el Gran Elector de la Oposición” y que se jura indispensable en una posible segunda vuelta.

Un señor septuagenario que está equivocado, en la forma y en el fondo.  

(1) Diamond, Jared, ‘Guns, germs, and steel. The fates of human societies’, W. W. Norton & Company, New York, 1999 [Primera edición, 1997], capítulo segundo: ‘A natural experiment of history. How geography molded societies on Polynesian islands’ (pp. 53-67).
(2) Ibíd., p. 54. Uno de los supervivientes moriori recordaba que “mataron a hombres, mujeres y niños, sin discriminación” (p. 53).
(3) Retrato de un país roto’, Xavier Flores Aguirre, 27 de enero de 2016. En lo sustancial, nuestras “clases dirigentes” no han variado su comportamiento. Siguen siendo unos profundos imbéciles.
(4) Cara a cara al diablo’, Xavier Flores Aguirre, 2 de julio de 2012.
(5) Sardina en oferta’, Xavier Flores Aguirre, 5 de octubre de 2016.

Delicias asiáticas

21 de octubre de 2016

Ramdeng, Phnom Penh.

Aussie humour


Occidente adolescente. Training to be USA.


K-feína II


Segunda colaboración con los amigos de K-feína: conversación en la radio de Ecuador Inmediato con Álvaro Samaniego y Carol Murillo, por espacio de hora y media (3:00–4:30 pm). Se le dio con saña a la política desorientada de la oposición y a su Tiburón. Hete aquí el enlace.

El burócrata ecuatoriano que contribuyó a la teoría de la evolución

20 de octubre de 2016

El crédito de la teoría de la evolución se lo ha llevado el inglés Charles Darwin (1809-1882). Sin embargo hay un antecedente que, aunque relevante, resulta usualmente ignorado en la historia de esta idea: el rol que desempeñó el burócrata ecuatoriano de origen noruego, Nicholas Oliver Lawson (1790-1851), quien actuó como gobernador de las islas Galápagos durante la época de la visita de Darwin (septiembre-octubre de 1835).

Nicholas Oliver Lawson nació el 23 de noviembre de 1790 en la isla de Sekken, Noruega, con el nombre de Nicolai Olaus Lossius. Para la época en que conoció a Darwin, Lawson tenía 44 años bien vividos: marino de vocación temprana, capturado por piratas en el Mediterráneo, establecido en los Estados Unidos de América y combatiente en la guerra de 1812 contra los ingleses; se afincó después en Canadá y más tarde viajó al otro extremo del continente para tomar parte en la guerra chilena por la independencia bajo el mando de Cochrane. Había viajado por varios países del norte y del sur de América, y también por la India. Contaba con alrededor de dos años de residencia, puede que incluso más, en el recién ocupado “Archipiélago del Ecuador”, territorio arisco de islas oceánicas del que el Estado ecuatoriano había tomado posesión el 12 de febrero de 1832, durante el primer gobierno republicano del país (1).

La teoría de la evolución le valió a Darwin ser representado como mono por los retrógradas de la época.

El vice-gobernador Lawson era un tipo con una experiencia vital de la que Darwin carecía (con apenas 26 años y un único viaje a cuestas) y una experiencia de campo sobre las Galápagos que Darwin ni tenía, ni podría tener. Cuando el bergantín Beagle atracó en la isla Floreana (entonces llamada Charles) fue el vice-gobernador del Archipiélago del Ecuador, Nicholas Lawson, actuando a nombre del gobernador José María de Villamil, quien invitó el viernes 25 de septiembre de 1835 a cenar en su colonia al capitán Robert Fitz-Roy y al naturalista Charles Darwin. De su conversación con Lawson durante esta cena, Darwin consignó en la primera edición de su ‘Journal of Researches’ [1839] el comentario de que Lawson “podía distinguir la isla a la que pertenecía una tortuga apenas se la presentaban”, pues sus formas eran distintas de una isla a otra.

Pero en ese día de septiembre y para la época de la publicación de esta primera edición del ‘Journal of Researches’, Charles Darwin todavía era un creacionista. Las distintas especies de tortuga podían explicarse, en su cabeza, pues habían llegado transportadas por bucaneros desde el océano Índico. Sin embargo, la observación de Lawson le haría sentido a Darwin tiempo después. Y así lo consignó en la segunda edición del ‘Journal of Researches’ [1845]:

“Hasta ahora no he indicado el rasgo más notable de la Historia Natural de este archipiélago, y es que las diferentes islas, en una extensión considerable, están habitadas por conjuntos diferentes de seres. El vicegobernador, Lawson, me llamó la atención sobre este hecho, manifestándome que había notables diferencias entre las tortugas de las diversas islas, y que podía discernir con toda seguridad la isla de donde procedía cada una. Por algún tiempo no presté gran atención a este aserto…” (2).

De esta manera, Nicholas Oliver Lawson, funcionario público de la naciente República del Ecuador y atento observador, ayudó a construir la teoría de la evolución, de significativa importancia en la historia de la humanidad (3). Es, sin duda, la mayor contribución de un burócrata ecuatoriano a la historia de las ideas.

Nicholas Lawson (Nicolai Lossius) murió en Valparaíso el 1 de mayo de 1851, a la edad de 60 años.

(1) Ingrid P. Nuse, ‘The Norwegian who inspired Darwin’, Science Nordic, 23 de mayo de 2015;  Marcel E. Nordlohne, ‘A seven-year search for Nicholas Oliver Lawson’ [Summary].
(2) El Journal of Researches se lo ha traducido al español como ‘Diario del viaje de un naturalista alrededor del mundo (en el navío de S.M. «Beagle»)’ [Trad.: Juan Mateos]’ (p. 486). El contraste entre las dos ediciones de este libro es analizado en: Nicholls, Henry, ‘Lonesome George. The life and loves of a conservation icon’, Macmillan, New York, 2006, p. 58-9.
(3) Bill Bryson, ‘Darwin’s singular notion’ [Cap. 25, pp. 240-8].

No existe tal cosa como el invicto de la Taza Blanca

19 de octubre de 2016


En el año 1998, el campeonato nacional de fútbol se jugó con una modalidad singular: ningún partido podía terminar empatado. Si terminaba empatado en el tiempo reglamentario, se tenía que definir por penales. Barcelona y Liga empataron en la Taza Blanca 1 a 1, el gol amarillo lo anotó Anthony ‘Pipa’ de Ávila. Se fueron a los penales y en esta instancia anotó el penal del triunfo para Barcelona quien es hoy el vicepresidente del club, Carlos Alfaro Moreno (1).

 
Este partido se jugó el 6 de diciembre de 1998, en un aniversario más de un día en que Quito no se fundó (su fundación fue un 28 de agosto [2]); la Taza Blanca (siempre pienso en este lugar como un sanitario gigante, de allí lo de ‘taza’) se inauguró el 6 de marzo de 1997. En la reglamentación de la época, Barcelona ganó en la Taza Blanca de Ponciano y, por ende, no hay tal invicto de dicho establecimiento. 

Puede que a algunos no les guste este hecho histórico, porque fue una modalidad excepcional. Pero tales eran las reglas del juego el año 1998, no hay nada que reprochar. Es como si hoy alguno quisiera desconocer los campeonatos obtenidos por dos equipos de Quito (la Liga de Quito y el Nacional) en un mismo año, el 2005, que fue el único año en que se jugó con esta “modalidad excepcional” de campeonatos de apertura y clausura.

Pues ni lo uno ni lo otro. En consecuencia, no hay tal invicto. 

(1) También anotó un penal Jimmy 'mormón' Montanero, un grande de la casaca amarilla: 'Montanero', Xavier Flores Aguirre, 5 de marzo de 2016.
(2) 'Quito: la ciudad que no se fundó en diciembre', Xavier Flores Aguirre, 5 de enero de 2016. 

Andrés Carrión, seriously... WTF?

18 de octubre de 2016


Andrés Carrión tiene muchos años en la televisión. Incluso en los ochentas quiso tener un canal de televisión (Ortel) que el presidente Febres-Cordero, patriarca de los lobotomizados, impidió que salga al aire. ¿Libertad de expresión? Sus pistolas.

Por sus años de experiencia en el tele, ¿qué carajo le pasó a Carrión? Si un video puede sintetizar el refrán “salir por lana y volver trasquilado” es este episodio de dos minutos:
 
 
Andrés Carrión se metió a una pelea con las armas de un soldado boliviano en la Guerra del Pacífico. Correa, prusiano para estas cosas, lo reventó y lo dejó sin vista al mar (1).

*

Los otros días fue Alfredo Pinoargote a quien un chileno arrastró como Alfaro, ahora el presidente le dio un repaso a Carrión… Nuestro periodismo es porno-miseria. Sin el porno, claro. Ni eso.

(1) En Francia, el periodista Bernard Pivot leía de 10 a 14 horas diarias en preparación para una entrevista. Este fulano, cuando llegaba a su entrevista, de seguro sabía más del entrevistado que lo que él podía recordar de sí mismo: “No había trucos, sino mucho trabajo. Yo me tiraba leyendo cada día entre 10 y 14 horas. Me leía todos los libros, completos, de cada autor que entrevistaba. Era un enorme esfuerzo de reflexión… También era muy importante tener claro que el autor era más importante que el presentador y que las respuestas eran más importantes que las preguntas” (‘Bernand Pivot: “Las familias se juntaban para ver mis programas de libros”’).
Uno mira el periodismo nuestro y el único sentimiento honesto que puede inspirarle es la vergüenza ajena (“alipori”).

José Moreira infame

El colombiano Francisco de Paula Nates (nacido en Popayán, 1826) escribió el año de 1863 un folleto de trece páginas contra José Moreira, quien fue Gobernador de Manabí entre los años de 1861 a 1864, durante la primera presidencia de García Moreno. Al estilo de Charles Dickens en ‘A Christmas Carol’ (novela publicada en 1843), el payanés Francisco de Paula Nates presentó el pasado, el presente y el futuro del “satánico Gobernador actual José Moreira”, quien fuera su cuñado (1).


Portada del beligerante folleto, cortesía de la Universidad de Indiana.
 
De su pasado, Nates destacó en José Moreira su afición pirómana (2), sus estafas, el que “ha comido de todos los saleros políticos” y el que estaba apadrinado por el general Juan José Flores (3). En su presente, Moreira es acusado por Nates de borracho (3), de nepotismo por ubicar en cargos públicos a su parentela política (incluido un tal Cenón Balda, catalogado como “Capitán Pereza”), de abuso de poder, de robos y de pillajes, a base de hacer un río revuelto “en donde pesca desde el primer mandón, hasta el último teniente parroquial”. Del porvenir, afirma el furibundo payanés Nates que lo que debiera éste ofrecerle a Moreira “sería la horca”. También la infamia, como quedó expresado en el soneto que concluyó la diatriba de Francisco de Paula Nates contra José Moreira:  

JOSE MOREIRA INFAME

Su porvenir

Que halle de frío i duro bronce el pecho
De aquel a quien dirá sus hondas penas,
Que arrastre la existencia entre cadenas,
Y abrojo punzador tenga por lecho.

Que no le preste sombra amigo techo
Al suspender jadeante sus faenas,
Y que yermas i estériles arenas
Ofrezca el mundo á su mortal despecho:

Que nunca los eternos resplandores
Del sol de la verdad, hieran su mente;
Y que poniendo sello a sus dolores

Abriéndose la tierra de repente; …
Trague voraz a José Moreira infame:
I el futuro si le nombra; así le llame.

Diatribas eran aquellas.

(1) Nates, Francisco de Paula, ‘A los pueblos del Ecuador i al mundo todo; la provincia de Manabí i su gobernador José Moreira’, Imprenta Democrática, Pasto, 1863. Una calle en Quito lleva su nombre, en el barrio Quito Tennis. En la obra sobre las calles de Quito de autoría de Ángel Dávalos se describe a Nates lacónicamente como “Personaje notable de la época colonial”. Lo cual es incompleto, porque no explica la razón de dicha “notabilidad” y, mucho peor, es equivocado, porque Nates nació en 1826, cuando el período colonial ya había concluido (‘Quito. Significado y ubicación de sus calles (a comienzos del siglo XXI)’).
(2) Un incendio ocasionado por Moreira en Portoviejo provocó que la capital de la provincia se traslade a Montecristi: “[Montecristi] pasó a ser la capital de la provincia de Manabí entre el 18 de mayo de 1861 y el 18 de octubre de 1867 debido a un feroz incendio que azotó a Portoviejo. De lo que se sabe, aquel incendio fue provocado por un grupo de insurgentes de Charapotó, capitaneados por don José Moreira…”, v. ‘Insurgencia y liberalismo en Manabí entre los siglos XVIII y XIX’.
(3) La referencia a su afición beoda es muy graciosa: “Siempre montado en el carro tempestuoso de su pasado, es un bebedor de aguardiente en las tiendas de consumo público. La Vara gubernativa duerme sobre los mostradores de chinganas, i el mandón embrutecido se retira cuando sale el nuevo sol. ¿Qué trabajos provechosos pueden esperarse de un nombre que sale de la Cantina bestializado, i toma la pluma para dictaminar lo relativo a la suerte de una provincia?”. Nates ofrece como testigos de estas bebezonas a “Juan Daste, Pedro Durán, Ignacio Rodríguez, i varios otros con patente en el pueblo Montecristi”. El texto de Nates es hiriente, como se lo vislumbra desde el epígrafe de su autoría que le estampó: “En donde el hierro impera, la sangre escribe”.

Love, Love, Love

17 de octubre de 2016

Con Nadya, en Camboya [2015].


Somewhere in the light


Darwin, un muchacho inquieto

16 de octubre de 2016


Cuando Charles Robert Darwin (1809-1882) empezó su viaje como naturalista en el bergantín ‘HMS Beagle’ contaba con apenas 22 años. Nacido en Shrewsbury, Inglaterra, el 12 de febrero de 1809 (el mismo día que en una cabaña cerca de Hodgenville, Estados Unidos, nació Abraham Lincoln), el joven Darwin zarpó del puerto de Devonport rumbo a América del Sur el 27 de diciembre de 1831. Cuatro años, nueve meses y seis días después, tras un recorrido de 40.000 millas, el bergantín Beagle atracó en el puerto de Falmouth, el 2 de octubre de 1836. Fue el único viaje que Charles Darwin hizo fuera de Inglaterra en toda su vida. 

Acuarela de Charles Darwin apenas vuelto de su viaje alrededor del mundo en el bergantín Beagle.

Por aquellos días en que permaneció en Galápagos (del 15 de septiembre al 20 de octubre de 1835), con 26 años, Charles Darwin todavía era un muchacho que quería divertirse. En Galápagos, por ejemplo, a costilla de las tortugas y otras especies:

“… El acercamiento de Darwin a su campo de estudio causaría asombro el día de hoy. Montó las tortugas gigantes cual caballos: ‘Frecuentemente me ponía en sus lomos, y golpeaba en las partes bajas de sus caparazones, se levantaban y caminaban”, escribió en su Journal of Researches. Se portó como un canalla con una iguana que se ocupaba en excavar una madriguera en Santiago: ‘La miré por un largo rato, hasta que la mitad de su cuerpo se hallaba enterrado. Entonces caminé y la jalé de la cola’. También molestaba a las iguanas marinas: ‘Más rápido permitían su captura atrapándolas por la cola que lo que saltaban al agua… A una la tiré varias veces tan lejos como pude, dentro de un piscina profunda que había dejado la marea en retirada; pero invariablemente retornaba en línea recta al lugar donde yo me encontraba’. Darwin estaba sorprendido de la mansedumbre de las aves: ‘Todas ellas se acercaban lo suficiente como para matarlas con una varita, y algunas veces, como yo mismo lo intenté, con un gorra o un sombrero. Una escopeta aquí es casi superflua; con la boca de mi cañón me volé un halcón de la rama de un árbol” (1).   

Años después, Charles Darwin le daría sentido a lo recolectado en las Galápagos. A pesar de lo que cuentan algunos despistados, Darwin no vivió un “momento Eureka” en ninguna de las cuatro islas que visitó en su periplo de cinco semanas por el archipiélago (2). Su teoría de la evolución la empezó a construir unos años después, tras comparar los picos de los pinzones que los tripulantes del Beagle habían recolectado en septiembre y octubre de 1835 (3), en una época en la que maltratar animales por propósitos “científicos” era todavía moneda común y corriente. Y en una época en la que Charles Darwin todavía era un tipo que “no sabía exactamente qué hacer con su vida, ni hacia dónde iba a caminar, no sabía lo que quería” (4).
Los 14 pinzones de las Galápagos que contribuyeron a la teoría de la evolución.

(1) Nicholls, Henry, ‘Lonesome George. The life and loves of a conservation icon’, Macmillan, New York, 2006, p. 55. El citado Journal of Researches se lo ha traducido al español como ‘Diario del viaje de un naturalista alrededor del mundo (en el navío de S.M. «Beagle»)’ [Trad.: Juan Mateos].
(2) Las islas que visitó Darwin, con la denominación en inglés con que Darwin las conoció: San Cristóbal (Chatham), Floreana (Charles), Isabela (Albemarle) y Santiago (James). La gente que cree en cosas como el “momento Eureka” es, casi de manera invariable, la misma que cree en la fábula de un Abdón Calderón con una bandera tricolor (?) entre los dientes, casi sin extremidades, vuelto tortuga.
(3) Si bien las Galápagos deben su nombre a las tortugas, la teoría de la evolución se vincula al estudio de los pinzones que Darwin y otros viajeros del Beagle recolectaron en las Galápagos (de hecho, fueron más útiles los pinzones de los otros viajeros, porque estaban asociados a la isla de la que se los obtuvo: Darwin, el naturalista, no había hecho eso). Ninguna tortuga llegó a Inglaterra para su posterior estudio científico, porque los 48 ejemplares que se llevaban fueron convertidos en alimento para la tripulación del Beagle en su camino a Tahití. Darwin estuvo entre los comensales. 
(4) Godfrey Merlen, citado en: Arturo Torres (ed.), ‘Tras el rastro de Charles Darwin en Galápagos’, Diario El Comercio, 22 de noviembre de 2014. Un relato interesante del periplo sudamericano de Darwin se encuentra en: Felipe Guhl, ‘Darwin en Surámerica: principio y fin’, Hipótesis, No 10 [Diciembre 2009]. Para un recuento de la evolución del pensamiento de Charles Darwin sobre su famosa teoría (en inglés), v. Frank Sulloway, ‘The evolution of Charles Darwin’, Smithsonian, Vol. 36, No. 9 [Diciembre 2005]. En la página web de Frank Sulloway existe mucha información valiosa sobre Darwin y este tema en particular.

ONU Hábitat: inicio desastroso

14 de octubre de 2016

Hoy empezó la III Conferencia de ONU Hábitat en Quito. Una conferencia que se lleva a cabo cada veinte años (Vancouver 1976, Estambul 1996, Quito 2016), cuya relevancia es extraordinaria, pero cuya ejecución hoy ha sido paupérrima. En el primer día de inscripciones, Quito demostró no estar en capacidad de organizar un acto de esta envergadura.

La desorganización reinó: filas enormes que no mostraban ningún progreso por varias horas. Algunas autoridades laxas, que permitían que se salten la fila algunos “apadrinados”. Tarde se les ocurrió traer agua para refrescar a la gente del sol canicular que pegaba sobre nosotros por su incompetencia, pero no se les ocurrió traer donde recoger los desechos. Más tarde aún, recién llegaron las baterías sanitarias que envió el Municipio de Quito (¡en manos de estos incompetentes está el futuro de esta ciudad). 


La desorganización que produjo la incompetencia. Fuente.

Lo peor fue el trato de algunos funcionarios públicos, que decían tratar de ayudar. A una supuesta subsecretaria de turismo, que vino a portarse condescendiente para a la primera de recibir una queja, alzar la voz, se la mandó zumbando. Respetos guardan respetos: optó por retirarse antes de pasarlo mal esta fulana, tan rubia platino como completa inútil. Pero peor fue el caso de un imbécil de la “organización”, quien quiso poner orden a los gritos y que terminó por decir que “el que no quiera estar, que se vaya”. A ese cretino sí que le cayó su buena puteada. Obvio, su “plan” no prosperó. Una raya más al tigre. Toda la organización fue un gran fracaso, realmente.

Hoy sentí vergüenza ajena por mi país, que espero que sea pasajera. Ojalá se recupere.

Fidel Egas (Naipe Centralista)

En el río revuelto de la “crisis bancaria”, el pescador Fidel Egas ganó (1). Años después, Egas apostó por Eduardo Maruri (le colocó un billete a su carrera política, pensada para convertir a este bodoque en el Macri del Guayas) pero fracasó (2). Así es el fútbol.




(1) Nota bene: Las herramientas para ganar fueron la influencia en el poder político y en el poder de los medios de comunicación, por los “periodistas que respondían a sus intereses”. De la influencia desmedida de los medios de comunicación en la política estaba advertida la Embajada de los Estados Unidos, cuya embajadora durante el año de N. S. de 2004, Kristie Kenney (1955), comentó tras una disputa entre dueños de medios de comunicación, que la naturaleza de dicha disputa (el hecho de que la prensa nacional se sienta más libre para criticar al Gobierno que a un banquero fugitivo, en razón del chilling effect) “revela mucho dónde reside el poder en el Ecuador”: v. Wikileaks, ‘How free is the press in Ecuador?’, Quito, 13 de octubre de 2004.
(2)Maruri not Macri’, Xavier Flores Aguirre, 28 de octubre de 2013. 

Corrupción

13 de octubre de 2016


Los otros días, tomé un autobús de Quito a Guayaquil. Llegué a la terminal Jaime Roldós a las seis y media am. Salí de ella, cuando recordé que había olvidado un libro en el autobús. Corrí de vuelta, “tal vez lo encuentre todavía”, pensé (tengo los buenos recuerdos de haber recuperado un lote de libros en una situación similar, en Mendoza, Argentina).

Alcancé el autobús en el andén, pero el libro ya no estaba allí. Le pregunté al chofer si alguien lo reportó como objeto olvidado y me dijo muy suelto de huesos que “seguramente otro pasajero se lo llevó”. Por poco y le contesto: “claro, ¿qué se podría esperar de un colectivo de ecuatorianos, ¿no?” (1). 

Pero me contuve. Iba a ser inútil para el propósito de recuperar mi libro, que era lo que realmente me importaba (al menos el libro lo tiene uno de mis primos, así termino de leerlo).

(1) Realmente me molestó la naturalidad para admitir que alguien hurtó mi libro, como si la corrupción fuera tan normal (porque lo es). En Ecuador existe la hipocresía de decir que nuestro pueblo es bueno y los políticos son corruptos (tesis de Benjamín Carrión en ‘Cartas al Ecuador’, por ejemplo). Yo no creo en ese adefesio. Yo creo en lo lógico: nuestro pueblo es corrupto y, por ende, los políticos son corruptos. Así funciona para la generalidad de los casos. (¿Y cómo no funcionaría así? Un país nacido de una conquista brutal y un proceso colonial explotador y segmentado en razas, con una riqueza pésimamente distribuida -asociada una mayor riqueza a una piel más alba- y uno de los niveles más altos de desconfianza inter-personal que se registra a nivel mundial). Ecuador, país mal hecho. 
Momentos como éste me confirman en esta apreciación. 

Un genocidio explicado en tres caricaturas

12 de octubre de 2016

De ‘¿Valió la pena? (Los humoristas gráficos ante Colón y su viaje)’ extraigo tres caricaturas que explican, en sendos episodios, las consecuencias del “descubrimiento” de América (hoy se conmemoran 524 años) en los nativos del continente (1):

Dan Piraro (Estados Unidos de América). El plan.
Bob Darroch (Nueva Zelanda). El engaño.

Gustaaf Lambrecht (Bélgica). El resultado.

(1) Ricci, Michael & Joseph George Szabo (eds.), ‘¿Valió la pena? (Los humoristas gráficos ante su Colón y su viaje)’ [Título original: Was it worth it?], Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 1992.

José Cevallos, alcalde

9 de octubre de 2016

Tal vez el 9 de octubre del 2019, quien dé el discurso de la ciudad sea un nativo de Ancón, José Francisco Cevallos. Si Barcelona triunfa en estos años y Cevallos sanea el equipo de las deudas de desastrosas décadas administrado por aniñados rapaces o bobos (su fase principalmente socialcristiana, vale decirlo), el presidente del club más popular de la ciudad tendría viento en popa para ejecutar un “Plan Macri” y obtener la Alcaldía de Guayaquil para el período 2019-2023.

Una curiosa paradoja del destino sería que el socialcristianismo cierre su ciclo de haber hecho caminar a Guayaquil en la dirección equivocada, porque su rival político sepa aplicar de una manera eficaz (que sería exitosa para la divisa amarilla –porque con los números de los campeonatos no se puede vender humo, como sí suele hacer la Alcaldía con sus cifras) la receta que iba a poner en la Alcaldía de Guayaquil a un relevo que aseguraba el dominio del PSC: Eduardo Maruri. Un fulano que parece el ñaño mono de Mauricio “cabeza de canguil dulce” Rodas (1).

Que el 2019 lo venzan al PSC con la receta que no supo aplicar: eso sería un acto de justicia poética para virar la página de la administración socialcristiana. Durante más de dos décadas el PSC ha trabajado dos señas de identidad: la venta de humo sobre su gestión y la ineficacia para resolver los problemas fundamentales de la ciudad (contaminación de sus ríos y esteros, falta de espacios públicos y de áreas verdes, agravamiento de la congestión vehicular, imposición de un “modelo de desarrollo” excluyente y carente de una planificación a largo plazo –en particular, para la prevención de inundaciones y de terremotos). Por supuesto, todo debidamente opacado por el silencio de un periodismo lerdo o cómplice.

(1) No sólo por la capilaridad de corte canguil, sino por el discurso vacío y la incapacidad de gestión. Rodas contó con la fortuna de estar en el lugar correcto, en el momento adecuado. Eduardo Maruri, después de su fracaso como presidente del Barcelona Sporting Club, se convirtió en un cadáver político. Que no es improbable que resulte ser también el destino de Rodas en un futuro no tan lejano.

"Grifa locura"

8 de octubre de 2016

¿Quién habría dicho que la traducción más literal de ese clásico de la cultura cannábica que es “Reefer madness” sería “Grifa locura”?

El término “reefer”, según un libro de historia de la marihuana escrito por un profesor de la Universidad de North Carolina en Chapel Hill, John Charles Chasteen (1955), es probable que venga del término “grifo”, que era una forma común para denominar a la marihuana en México. También en Ecuador (1).

Murder! Insanity! Death!
REEFER MADNESS son 68 minutos de humor involuntario que recomiendo ver competentemente grifo (con el propósito de reírse más todavía).
  
Eso sí: aún hay gente que cree en sandeces como ésas ("Murder! Insanity! Death!).

El mayor enemigo de la legalización de la cannabis es la ignorancia.

(1) “…sometimes the Mexicans called the stuff grifo, which is the probable the origin [sic] of the ‘reefer’ in Reefer Madness”: Chasteen, John Charles 2016, ‘Getting high: Marihuana through the ages’, Rowman & Littlefield, Lanham, EE.UU, p. 16.

Pregunta a Montúfar

7 de octubre de 2016

Si César Montúfar cree que un “político sin ideología es como un velero en altamar” y sostiene que un político que afirma no tener ideología le “da sospecha” (1), entonces…

Ante la díada "planificación vs. billete inmediato", el alcalde la tiene clara...

Nebot afirma no creer ni “en la derecha ni en la izquierda” sino simplemente en “el éxito del pueblo”. Asimismo, afirma que “no es el momento de los partidos ni de las ideologías, es el momento de hacer bien las cosas, de la eficacia, del pragmatismo” (2). Así, por sus propias declaraciones, Nebot debería ingresar a la categoría de “sospechoso” en la interpretación política de Montúfar.

C. Viteri está en las mismas. En el lanzamiento unilateral de su precandidatura, Viteri afirmó que “las ideologías, en este momento, no sirven para llenar el estómago de la gente con hambre” (21:43-21:51) (6).


Bravísima y sin ideología: socialcristianísima.
La pregunta, entonces, es:

¿Qué hace Montúfar en una misma agrupación con J. Nebot y C. Viteri?

(1) Marlon Puertas, ‘César Montúfar: para ganar a Correa, con ángeles y demonios’, Focus, Ecuador, 22 de septiembre de 2016.
(2) Nebot:‘ Cynthia Viteri no es precandidata, es la candidata del PSC’, Ecuador en Vivo, 27 de julio de 2016; 'Jaime Nebot: "No soy hombre ni de izquierda ni de derecha, mi única ideología es el éxito del pueblo"', Ecuador Inmediato, 7 de octubre de 2016.
(3) 'Cynthia Viteri anuncia su candidatura a la Presidencia de Ecuador 2017', YouTube, 29 de junio de 2016. El video tiene apenas 3.698 visitas y 16 likes por 75 votos a la contra.