Ruiz Navas (Naipe Centralista)

17 de abril de 2017


El Naipe Centralista advierte que el sacerdote Mario Ruiz Navas:

A) Nació en Pujilí, “al igual que el dictador Rodríguez Lara”.
B) Fue presidente de la conferencia episcopal ecuatoriana “y cercano por tanto a todos los gobiernos” (lo que revela la matriz conservadora de nuestra sociedad, supuestamente laica desde 1906).
C) Es columnista de diario El Universo “desde donde se esmero [sic] en atacar las corrientes descentralizadoras y autonomicas [sic] y en cabildear con las fuentes de poder establecidos [sic]”.

Y el curita Ruiz continúa de columnista de El Universo. La última vez que tuve noticias de él, falseaba datos sobre la independencia americana.

Domingo de Resurrección

16 de abril de 2017

"Matemango # 1"

Vindicación del Cholo

15 de abril de 2017

Como a Simeone o al General José de San Martín, a Sigifredo Agapito Chuchuca le decían “El Cholo”. Y no había nada que lo enorgullezca más:

“Parece mentira, pero siento que el pueblo todavía me quiere por lo que hice como futbolista en Barcelona. Unos me llaman Agapito o Sigifredo, pero la mayoría me identifica por Chuchuca. Sin embargo, ¡te juro!, me siento mejor cuando me gritan “Cholo”. ¡Hermano, no te miento!, ese instante es muy grato para mí porque la piel se me pone de gallina. Es algo que me identifica plenamente con mi raza” (1).

El primer ídolo del Ídolo, a quien Washington El Chanfle Muñoz definió como “la imagen del guayaquileñismo” (2).

Fuente: Fragmento del cromo del Álbum Oficial de Barcelona, publicado por Panini

(1) Ruiz, Emilio, ‘El cofre de los recuerdos’, citado en: ‘Matemango # 3’.
(2) ‘Agapito’ Chuchuca tiene su busto en el Monumental’, Revista Estadio, 10 de diciembre de 2016 (increíblemente, este titular supone que “Agapito” era el apodo de Sigifredo Agapito Chuchuca Suárez, no su segundo nombre); ‘Sigifredo Chuchuca, símbolo de Barcelona’, Diario El universo, 16 de diciembre de 2003, noticia que contiene la frase de Muñoz con ocasión del fallecimiento del Cholo.

El lamento de Crespo Toral

14 de abril de 2017

En un artículo publicado el año 1902 sobre la cuestión limítrofe con el Perú, Crespo Toral hace un recuento de los grandes fracasos del Ecuador:

“En Ecuador, desde 1830, viene arrastrando los desastres de una luctuosa historia. Sobre un territorio conmovido por odios de regionalismo; en medio de la vieja oposición de razas; con el más soberbio militarismo como protagonista; con las comparsas de caracteres versátiles o menguados; la fiebre de ensayos constitucionales de todos los días; siendo los gobiernos civiles rápidos destellos –ensueños de fugitivo bienestar- echados abajo con la punta de la espada; con paréntesis de grandeza, señalada principalmente por el genio único de García Moreno; la República preparada o improvisada por el General Flores, que supeditó al desagraciado Lamar en su empresa; ni en el terreno de la diplomacia, ni en el de la imposición o justicia armadas, se ha podido mantener, para el objeto de sacar, limpia y esplendorosa, la herencia de Quito, la de 1809. La reseña de nuestro pleito con el Perú traduce las desventuras de toda nuestra historia. Unidos, honrados y caballeros, pudimos echar en la balanza –junto con la justicia- el hierro y tal vez el oro, que valen mucho cuando se vindica el derecho; y fuimos y somos todavía… un pueblo pobre, sin vínculos de nacionalidad…
Por la ruindad de nuestro patriotismo, es por lo que el Perú pretende dejarnos en peor situación que en vísperas de Tarqui. No heredamos la gloria: ¿la sangre de los hijos del Sur se fue en balde, por las aguas del Tarqui, hacia el distante mar Atlántico…? ¿Quizá el océano del olvido?” (1).

Lapidario.

El poeta curunado. Fuente: 'Obras completas, t. XI'.

Y para peor: no aprendimos hasta 1942, cuando perdimos la mitad de nuestro territorio con el Protocolo de Río de Janeiro y llegamos a ser menos de lo que éramos “en vísperas de Tarqui”. En aquella ocasión, el Embajador de Brasil, Osvaldo Aranha, nos conminó a portarnos serios: “Aprendan a ser país, y luego reclamen sus derechos”.

En eso de “aprender a ser país”, pues todavía seguimos en el intento. Y con más pena que gloria.

(1) ‘Pleito secular: el estado del asunto’ [1902], en: Crespo Toral, Remigio, ‘Obras completas, t. XI [Pleito secular]’, Biblioteca Ecuatoriana Aurelio Espinoza Pólit, Quito, 1992, p. 36.

El Aniñado Sabido vs. Los Aniñados Bobos

12 de abril de 2017


El chiste se cuenta solo.


Un mensaje de Maquiavelo para el candidato Lasso


Lo que en Juan Manuel de Rosas era una cuestión práctica, Nicolás Maquiavelo (1469-1527) lo teorizó en su obra clásica “El príncipe”:

“Nunca debe dejarse empeorar un mal por evitar una guerra, pues al cabo no se evita, y solamente se dilata en daño propio” (1).

A Guillermo Lasso no le impide acceder a la Presidencia de la República el supuesto “fraude” que ahora alega; se lo impide su relación con Jaime Nebot.

El interés de Nebot es cuidar su territorio, ahora amenazado por AP. Desde esa lógica, Lasso es un intruso y debe ser rechazado (con maestría política: haciendo que él se lo agradezca, como ha sucedido). Desde la lógica electoral que debería entender Lasso, los votos de los “novo-bolivianos” no son suficientes. Lasso debería entrar a disputar de frente el electorado de Guayas y Guayaquil, si quiere crecer lo suficiente como para acceder a la Presidencia de la República.

Así, los intereses de Nebot y los de Lasso son claramente contrapuestos. Mientras Nebot busca conservar su poder, Lasso debería disputárselo para incrementar el suyo. Si Lasso, en esta última elección, hubiera sumado a su triunfo en 13 provincias un triunfo claro en la provincia del Guayas (con unos 200.000 votos de diferencia), por estos días estaría ocupado en la conformación de su gabinete de gobierno.

Ya el tema está para el chuleteo.
 
En conclusión, en esta relación entre Nebot y Lasso, Nebot aplica la Ley del Embudo (2). Mientras Lasso no busque cambiar ese estado de cosas de manera radical, solo dilatará la situación causándose “daño propio”, como lo advertía Maquiavelo en “El príncipe”.

Por supuesto, nadie garantiza que tenga éxito (Nebot bien podría comérselo al escabeche), pero es la única buena pelea que Lasso necesita hacer.

(1) Maquiavelo, Nicolás, ‘El príncipe’, Editorial Edaf, Madrid, 2006, p. 31 [Primera edición: 1532].
(2) En la elección presidencial y de asambleístas del año 2013, CREO resignó participar en las elecciones para asambleístas en la provincia del Guayas para obtener a cambio el apoyo de Nebot contra Correa en Guayaquil. Pésimo arreglo: Guillermo Lasso no solo perdió la posibilidad de sumar más asambleístas (podría haber llegado a catorce y constituir a CREO como una bancada legislativa por sí mismo en la Asamblea Nacional) sino que el apoyo de Nebot no le reportó ningún beneficio: Lasso perdió en todas las parroquias del cantón Guayaquil frente a Correa. Pero lo más grave (lo maestro, desde la perspectiva de Nebot) fue retrasar el crecimiento de CREO en el feudo principal del PSC (este retraso en su crecimiento se reflejó en sus números del 2017). Desde la perspectiva de Nebot, CREO no es un grupo político afín, es la competencia de un mismo mercado electoral. En esta relación entre Nebot y Lasso se ha cumplido la sentencia del político colombiano Alzate Avendaño, quien decía que la política es el arte de defenderse de los amigos.

San Martín en Guayaquil

11 de abril de 2017


La única visita del Libertador José de San Martín y Matorras (1778-1850) a Guayaquil fue para su entrevista con Simón Bolívar en julio de 1822. Terminada la entrevista, José de San Martín partió a Lima, el 20 de septiembre de 1822 presentó su renuncia al Congreso del Perú y pasó a retirarse a Europa desde 1824. Murió en Boulogne-sur-Mer, Francia, el 17 de agosto de 1850.

Daguerrotipo de José de San Martín

Se ha colmado de misterios a la entrevista de Guayaquil entre San Martín y Bolívar. Para el historiador argentino Felipe Pigna, hay una explicación de “política doméstica” (argentina) para comprender la decisión tomada por San Martín:

“Se ha pretendido llenar de misterio la entrevista cuando en realidad ha quedado bastante claro lo que pasó en aquellos memorables días. Había básicamente dos temas en discusión; mientras San Martín era partidario de que cada pueblo liberado decidiera con libertad su futuro, Bolívar, preocupado por el peligro de la anarquía, estaba interesado en controlar personalmente la evolución política de las nuevas repúblicas. El otro tema polémico fue quién conduciría el nuevo ejército libertador que resultaría de la unión de las tropas comandadas por ambos. San Martín propuso que lo dirigiera Bolívar pero éste dijo que nunca podría tener a un general de la calidad y capacidad de San Martín como subordinado. Esta decisión tenía mucho que ver con la enemistad manifiesta de las autoridades porteñas que habían abandonado a su suerte hacía tiempo al Libertador y a su ejército. El nuevo hombre fuerte de Buenos Aires, Bernardino Rivadavia, viejo enemigo de San Martín, había dado por concluida la campaña libertadora en Mendoza. Queda mejor hablar de misterio antes que admitir que el Estado argentino, en manos entonces del ‘más grande hombre civil de la Argentina’, al decir de Mitre, había tomado la férrea decisión de destruir a San Martín abandonándolo y quitándole toda capacidad de negociación y todo apoyo militar para terminar su gloriosa campaña. El general argentino tuvo que tomar entonces la drástica decisión de retirarse de todos sus cargos, dejarle sus tropas a Bolívar y regresar a su país” (1).

San Martín llegó a Guayaquil el 26 de julio por la mañana y se retiró al día siguiente por la noche. Sostuvo dos entrevistas con Bolívar, la más importante el día de su partida. Apenas permaneció dos días en Guayaquil, pero en ese breve período, el Libertador San Martín empezó su retirada del poder y dejó descendencia: la hubo en la guayaquileña Carmen Mirón y Alayón (2).

(1) Pigna, Felipe, ‘Los mitos de la historia argentina 2. De San Martín a “El granero del mundo”’, Editorial Planeta, Buenos Aires, 2005, p. 55. El resaltado es propio.
(2) Así lo consigna Jurado Noboa en un libro con un título de jocoso sensacionalismo: Jurado Noboa, Fernando, ‘Las noches de los libertadores’, Vol. 2, Ediciones IADAP, Quito, 1991. Conozco a varios descendientes de este enlace.

Juan Manuel de Rosas explica este 2 de abril

10 de abril de 2017


Juan Manuel de Rosas, millonario y caudillo (1):

“… pero a mí parecer todos cometían un gran error: se conducían muy bien con la clase ilustrada, pero despreciaban a los hombres de las clases bajas, los de la campaña, que son gente de acción. […] Me pareció pues muy importante conseguir una influencia grande sobre esta gente para contenerla o dirigirla y me propuse adquirir esa influencia a toda costa; para esto me fue preciso trabajar con mucha constancia, y hacerme gaucho como ellos, y hacer cuanto ellos hacían, protegerlos, hacerme su apoderado, cuidar de sus intereses […] me propuse que conociesen que sin mí nada podían…” (2).

Es un mensaje que tiene sentido en el contexto de la derecha costeña, en particular, del electorado guayaquileño. El porteño Rosas en el siglo XIX era como el PSC en el Guayaquil actual: ambos con la enorme ventaja de no ser únicamente de clase media, de tener entrada en los barrios populares, de que sus habitantes conocen “que sin [ellos] nada podían” (lo que en Rosas era rústico, en el PSC es un clientelismo curtido).

Guillermo Lasso debió disputarle a Jaime Nebot este electorado desde la creación misma de su movimiento CREO, allá por el año 2012. Lleva ahora cinco años de retraso, que le pasaron una alta factura este 2 de abril (3).

(1) Juan Manuel de Rosas (1793-1877) dirigió los destinos de un territorio que hoy es la República Argentina entre 1829 y 1852.
(2) Pigna, Felipe, ‘Los mitos de la historia argentina 2. De San Martín a “El granero del mundo”’, Editorial Planeta, Buenos Aires, 2005, p. 196-7. El resaltado es propio.
(3) Al respecto, v. ‘Cantonal e ineficaz’, Xavier Flores Aguirre, 9 de abril de 2017.

En defensa del voto nulo


El voto nulo es una expresión legítima. He escrito a favor del nulo y fue el voto con el que me inauguré como participante en una elección presidencial (1).

Es tradición de los perdedores (sobre todo de los malos) reclamar a los que votaron nulo. Los perdedores piensan que si esos votos nulos los hubieran apoyado, no habría triunfado su rival. Esta idea parte de una profunda incomprensión de los votantes por el nulo, pues supone que ellos pudieron haberse salvado de esta crítica escogiendo una opción (que usualmente es la de quien los critica) en vez de haber desperdiciado su voto.

Esta crítica está equivocada porque, en rigor, el votante por el nulo no desperdicia su voto. Todo lo contrario, aprovecha su momento democrático con la papeleta de votación en sus manos para mandar su mensaje generalizado de desinterés o de repudio. Es un voto típico del quechuchista, o de aquel que no se come un amague de esos políticos hijue...

En consecuencia con lo anterior, la gente que vota nulo suele tener personalidad y valerle paloma la opinión de cualesquiera de los fanáticos de cada bando político, perdedores o no. Como buen ateo civil, no participa de ninguno de estos sucedáneos de las guerras de religiones.

Y más allá de que las críticas a los votantes por el nulo les hace “lo que el viento a Juárez”, es importante desmentir que el voto nulo sea un desperdicio. De acuerdo con el Código de la Democracia (Art. 147.3): "Se declara la nulidad de las elecciones en los siguientes casos: [...] 3. Cuando los votos nulos superen a los votos de la totalidad de candidatas o candidatos, o de las respectivas listas...". 

Así, para la organización eficaz del repudio a la clase política de un territorio específico, el voto nulo es una excelente herramienta. Que esté subutilizada habla mal de nosotros como sociedad, nunca de su potencial.

(1) En un artículo publicado en diario El universo de cara a las elecciones del año 2006, insté a mis lectores a que voten por el nulo, v. ‘No en nuestro nombre’, 30 de septiembre de 2006. Mi “estreno democrático” fue en la elección entre Abdalá Bucaram y Jaime Nebot, AKA “El cáncer vs. El Sida”.

Cantonal e ineficaz

9 de abril de 2017

El saldo de estas elecciones para el alcalde Jaime Nebot: la confirmación de un liderazgo cantonal e ineficaz.

1. La confirmación de un liderazgo cantonal

En una entrevista en Teleamazonas, tras la primera vuelta electoral, Nebot afirmó que la fortaleza del PSC “está evidentemente en la Costa, y particularmente en las provincias de Guayas, Los Ríos, El Oro”, pero precisó que es fuerte “fundamentalmente, en Guayaquil” (1).

La confirmación de que su poderío se extiende exclusivamente sobre Guayaquil se dio en esta segunda vuelta. Nebot apoyó a Lasso en esta segunda vuelta, pero Lasso perdió en todas las provincias en las que Nebot afirma que el PSC es fuerte. Lasso perdió en Guayas por 4.00 puntos, en El Oro por 7.54 puntos y en Los Ríos por 17.98 puntos.

Lasso ganó, sin embargo, en el cantón Guayaquil. Por un margen de 5.06% se impuso a Moreno. Nebot le ofreció su apoyo “a cambio de nada” y Lasso pudo aruñarle un triunfo a su rival (en un contexto de derrotas de Lasso en todas y cada una de las provincias de la Costa) en el cantón que Nebot administra. Así, la influencia política de Jaime Nebot se ha acotado a los límites de un territorio cantonal.

2. La ineficacia del apoyo de Nebot

En su última miercolina, el alcalde Jaime Nebot explicó el resultado en Guayaquil:

“Esto es sencillo. El señor Lasso en la primera vuelta sacó 22 por ciento. La doctora Viteri sacó 28 por ciento. Si usted suma 22 por ciento más 28 por ciento son 50 por ciento. Tres por ciento más porque algo de lo poco que sacó Paco Moncayo o Abdalá Bucaram, se reparte esa votación, ¿no es cierto? Ahí están los votos. No hay más, mi amigo” (2).

¿Es esto cierto?

El triunfo de Guillermo Lasso en el cantón Guayaquil se explica, principalmente, por su enorme votación en los sectores de clase media y alta del cantón. En esta segunda vuelta, la misión de Lasso era remontar los votos de diferencia que le había sacado Moreno en la primera vuelta en el cantón Guayaquil, que ascendían a casi 200.000 votos (197.163).

El escenario aparecía favorable para ello. Algunos pensaban que los únicos votos que podrían sumarse a Moreno en la segunda vuelta era el 3% de Iván Espinel. En todo caso, el crecimiento de la candidatura de Guillermo Lasso estaba asegurado. ¿Crecería lo suficiente?

La candidatura de Lasso creció más que la candidatura de Moreno en las 21 parroquias que componen el cantón Guayaquil. Pero creció de manera distinta. En las parroquias en las que Guillermo Lasso obtuvo una brecha de crecimiento en su votación superior al 20%, Lasso triunfó. En las parroquia que Guillermo Lasso obtuvo una brecha de crecimiento inferior a ese 20%, casi invariablemente, perdió (3).

TABLA 1. Resultados de Lenin Moreno y Guillermo Lasso en las parroquias del cantón Guayaquil, en la primera y segunda vuelta

PARROQUIAS
(Votos válidos, 1ra y 2da vuelta)
Lenin
Moreno
1ra vuelta
Lenin
Moreno
2da vuelta
Guillermo
Lasso
1ra vuelta
Guillermo
Lasso
2da vuelta
AYACUCHO
13.777 / 13.870
3.796 (27.56%)
4.782
(34.48%)
4.008 (29.09%)
9.085
(65.52%)
BOLÍVAR
11.318 / 11.444
3.631 (32.10%)
4.708
(41.15%)
2.856 (25.25%)
6.733
(58.85%)
CARBO
21.793 / 22.046
6.543 (30.03%)
8.632
(39.16%)
6.147 (28.21%)
13.412
(60.84%)
CHONGÓN
8.152 / 8.437
4.207 (51.65%)
5.591
(66.24%)
1.314 (16.13%)
2.849
(33.76%)
EL MORRO
2.239 / 2.402
757 (33.82%)
1.206
(50.21%)
444 (19.84%)
1.196
(49.79%)
FEBRES-CORDERO
257.008 / 261.821
93.883 (36.54%)
130.949
(50.02%)
42.512 (16.54%)
130.820
(49.98%)
GARCÍA MORENO
47.379 / 47.734
13.478 (28.45%)
17.601
(36.87%)
11.602 (24.49%)
30.138
(63.13%)
GÓMEZ RENDÓN
5.863 / 6.181
2.077 (35.45%)
3.395
(54.96%)
942 (16.08%)
2.782
(45.04%)
LETAMENDI
75.230 / 76.200
23.737 (31.56%)
32.088
(42.12%)
15.227 (20.25%)
44.088
(57.88%)
9 DE OCTUBRE
9.643 / 9.560
2.775 (29.33%)
3.505
(36.67%)
2.943 (31.11)
6.053
(63.33%)
OLMEDO
11.854 / 11.976
3.759 (31.72%)
4.631
(38.67%)
3.468 (29.27%)
7.346
(61.33%)
PASCUALES
155.728 / 160.580
70.409 (45.24%)
96.920
(60.36%)
24.490 (15.73%)
63.644
(39.64%)
POSORJA
12.933 / 13.603
6.648 (51.44%)
9.195
(67.60%)
1.225 (9.48%)
4.408
(32.40%)
PUNÁ
4.612 / 5.162
2.810 (60.94%)
3.930
(76.13%)
328
(7.11%)
1.232
(23.87%)
ROCA
11.462 / 11.558
3.263 (28.48%)
4.196
(36.30%)
3.487 (30.44%)
7.362
(63.70%)
ROCAFUERTE
11.086 / 11.295
3.131 (28.24%)
4.028
(35.66%)
3.886 (35.05%)
7.266
(64.34%)
SUCRE
13.030 / 13.172
4.126 (31.67%)
5.221
(39.65%)
3.349 (25.71%)
7.946
(60.35%)
TARQUI
460.453 / 472.999
145.178 (31.53%)
203.609
(43.05%)
130.351 (28.31%)
269.320
(56.95%)
TENGUEL
6.237 / 6.572
3.095 (49.58%)
4.275
(65.07%)
1.043 (16.71%)
2.295
(34.93%)
URDANETA
23.273 / 23.371
6.480 (27.86%)
8.565
(36.65%)
5.859 (25.19%)
14.806
(63.35%)
XIMENA
327.571 / 332.382
121.928 (37.25%)
167.142
(50.29%)
63.067 (19.27%)
165.202
(49.71%9
9 DE OCTUBRE
9.643 / 9.560
2.775 (29.33%)
3.505
(36.67%)
2.943 (31.11)
6.053
(63.33%)
TOTAL
1.490.641 / 1.522.365
525.711
(35.28%)
718.578
(47.47%)
328.548
(22.05%)
795.134
(52.53%)

TABLA 2. Incremento de la votación de Lenin Moreno y Guillermo Lasso en las parroquias del cantón Guayaquil e indicación de la brecha a favor de Lasso y del triunfador por parroquia

PARROQUIAS
Moreno
Lasso
Brecha
Triunfador
AYACUCHO
6.92%
36.43%
29.51%
Lasso
BOLÍVAR
9.05%
33.60%
24.55%
Lasso
CARBO
9.13%
32.63%
23.50%
Lasso
CHONGÓN
14.59%
17.63%
3.04%
Moreno
EL MORRO*
16.39%
29.95%
13.56%
Moreno
FEBRES-CORDERO
13.48%
33.44%
19.96%
Moreno
GARCÍA MORENO
8.42%
38.64%
30.22%
Lasso
GÓMEZ RENDÓN*
19.51%
28.96%
9.45%
Moreno
LETAMENDI
10.56%
37.63%
27.07%
Lasso
OLMEDO
6.95%
32.06%
25.11%
Lasso
PASCUALES
15.12%
23.91%
8.79%
Moreno
POSORJA*
16.16%
22.92%
6.76%
Moreno
PUNÁ*
15.19%
16.76%
1.57%
Moreno
ROCA
7.82%
33.26%
25.44%
Lasso
ROCAFUERTE
7.42%
29.29%
21.87%
Lasso
SUCRE
7.98%
34.64%
26.66%
Lasso
TARQUI
11.52%
28.64%
17.12%
Lasso
TENGUEL*
15.49%
18.24%
2.73%
Moreno
URDANETA
8.79%
38.16%
29.37%
Lasso
XIMENA
13.04%
30.44%
17.40%
Moreno
9 DE OCTUBRE
7.34%
32.22%
24.88%
Lasso
TOTAL
12.19%
30.48%
18.29%
Lasso
* Parroquias rurales

TABLA 3. Parroquias del cantón Guayaquil ordenados según su cercanía al 20% de brecha a favor de Lasso e indicación del triunfador por parroquia

PARROQUIAS
Brecha
Triunfador
GARCÍA MORENO
30.22%
Lasso
AYACUCHO
29.51%
Lasso
URDANETA
29.37%
Lasso
LETAMENDI
27.07%
Lasso
SUCRE
26.66%
Lasso
ROCA
25.44%
Lasso
OLMEDO
25.11%
Lasso
9 DE OCTUBRE
24.88%
Lasso
BOLÍVAR
24.55%
Lasso
CARBO
23.50%
Lasso
ROCAFUERTE
21.87%
Lasso
BRECHA DEL 20%
FEBRES-CORDERO
19.96%
Moreno
XIMENA
17.40%
Moreno
TARQUI
17.12%
Lasso
EL MORRO
13.56%
Moreno
GÓMEZ RENDÓN
9.45%
Moreno
PASCUALES
8.79%
Moreno
POSORJA
6.76%
Moreno
CHONGÓN
3.04%
Moreno
TENGUEL
2.73%
Moreno
PUNÁ
1.57%
Moreno

Como se puede apreciar, el apoyo de Nebot mengua en los sectores populares, en los que triunfó Moreno. La brecha de crecimiento en el cantón Guayaquil es del 30.48%, pero en los sectores populares como las parroquias Febres-Cordero, Ximena y Pascuales (que representan casi el 50% de la votación cantonal), esta brecha a favor de Lasso disminuye de manera considerable, al punto que se convierte en un magro 8.79% en Pascuales, donde Moreno le saca casi 20 puntos de diferencia a Lasso (Pascuales es la cuarta parroquia más populosa de Guayaquil).

La votación de los sectores populares y rurales del cantón Guayaquil, así como la votación del resto de los cantones de la provincia del Guayas (con la excepción de Samborondón) es la que aguanta la arremetida de la clase media y alta del cantón Guayaquil y permite, en definitiva, el triunfo de Moreno en la provincia del Guayas.

Como en su momento sostuve, si Guillermo Lasso no remontaba a Lenin Moreno en Guayas, era virtualmente imposible que Lasso triunfe en la segunda vuelta. El 2 de abril lo confirmó.

El apoyo ofrecido por Nebot “sirvió” en los sectores que de todas maneras no lo requerían (el voto de la clase media y alta es voto anti-correísta, por ende, anti-Moreno, diga lo que diga Nebot) pero mermó en los sectores populares, donde era realmente necesario.

Solo resta decir que qué bueno que este fue un apoyo dado “a cambio de nada”, pues no sirvió para nada. Donde no fue redundante, resultó ineficaz.

(1) ‘02 MARZO 2017 Entrevista al Alcalde Jaime Nebot en Teleamazonas’, YouTube [1:11-1:25]
(2) ‘5 ABRIL 2017 ENLACE RADIAL’, YouTube [13:33-14:00]
(3) “Brecha de crecimiento” significa los puntos de diferencia que sacó el candidato Guillermo Lasso frente al candidato Lenin Moreno. La única excepción a esta brecha del 20% es Tarqui, que es una parroquia peculiar, pues en razón de su enorme población (la parroquia más poblada del Ecuador) contiene una enorme población de clase media y alta (Alborada, Sauces, Los Ceibos, Miraflores, Urdesa y Vía a la Costa) así como una enorme población de sectores populares (Chongón, La Prosperina, Colinas de la Florida, Mapasingue, Martha de Roldós). Esta parroquia repite el mismo esquema provincial: los votantes de clase media y alta eligen masivamente a Lasso, mientras que la votación de los sectores populares apoyan mayoritariamente a Moreno.