El socialcristianismo, enfermedad social (test para su detección)

8.12.2011

(Publicado originalmente en www.gkillcity.com)


Este gentil servidor de GkillCity.com pone a disposición de la ciudadanía este práctico test para detectar si padece Ud. la enfermedad social del socialcristianismo (y de su camuflaje de madera):


1) ¿Está Ud. de acuerdo que en el espacio público existan restricciones "de ingreso a áreas públicas -el lugar X 'se reserva el derecho de admisión'-, de besarse, sentarse, circular o comportarse de una manera distinta a la ordenada, de vestimenta para el caso de los habitantes del cerro Santa Ana y de los taxistas -fallida esta última-, de acceso de los desposeídos -vagos y mendigos- y de los vendedores informales a las áreas regeneradas (que se traduce en una 'limpieza sociológica' del sector y en abusos varios de las autoridades que aplican esta restricción) y [que existan] regulaciones inconsultas (como por ejemplo, la estética que en general se impone, la eliminación de las bancas en la zona regenerada, la implantación de disfuncionales áreas verdes, etc.) que conducen, en esencia, a una arquitectura urbana que propicia la conversión del ciudadano en turista de su propia ciudad y a un uso del espacio público sujeto a una vigilancia extrema que favorece la comisión de violaciones a las libertades civiles de las personas en nombre de una idea sesgada [...] del orden y la seguridad"?. (Véase acá, y acá)


2) ¿Está Ud. de acuerdo con negarle a los ciudadanos toda posibilidad de participación en la gestión de los bienes y de los dineros públicos que administra el municipio local (o sea, en la administración de nuestro billete) así como en el debate sobre las políticas públicas que esa misma entidad aplica en nuestra ciudad? (Véase acá, y acá)


3) ¿Está Ud. de acuerdo con la represión a los comerciantes informales, en vez de discutir con ellos su sensata propuesta? (que consiste en lo siguiente: "que se cree una comisión de evaluación y diseño de nuevas ordenanzas que estaría conformado por un delegado del Municipio, un delegado del Gobernador, un delegado de los mercados, un delegado de los comerciantes ambulantes y un delegado de los comercios tradicionales, así como definir las zonas de trabajo, los productos que se puedan vender, otorgar permisos de funcionamiento para los vendedores, la entrega de un carné de funcionamiento y creación de un programa de capacitación con temas como atención al cliente, manejo de negocios y tributación"). (Véase acá, y acá)


4) ¿Está Ud. de acuerdo con que la libertad que deba priorizarse sea la "de comercio" al tiempo que considera válido que se restrinjan de manera ilegítima el ejercicio de otros ámbitos de la autonomía personal? (Véase acá, y acá)


5) ¿Está Ud. de acuerdo con perseguir (a través del ruin procedimiento de la delación entre ciudadanos por el pago de 1000 dólares) y encarcelar a quienes pintan de colores las paredes grises de la ciudad? (Véase acá, y acá)


6) ¿Está Ud. de acuerdo con que acudir en turbamulta a un juzgado y golpear a un juez es la manera correcta de obtener "justicia popular" y no un síntoma evidente de fascismo? (véase acá -min. 1:52-2:35)


7) ¿Está Ud. de acuerdo con aplicar la censura previa de manera contraria a los tratados internacionales de derechos humanos y a la Constitución porque considera que ciudadanos adultos de Guayaquil no se encuentran en "capacidad de decodificar algunos mensajes"? (Véase acá, y acá)


8) ¿Está Ud. de acuerdo con imponerle una sanción de 12 años a quienes ejerzan su derecho a la protesta contra la mala administración de la Metrovía? (Véase acá, y acá)


9) ¿Está Ud. de acuerdo con la discriminación a los homosexuales? (Véase acá, y acá)


10) ¿Está Ud. en incapacidad de pensar y rebatir los puntos anteriores sin recurrir a la bajeza de los ataques personales, el recuerdo de la barbarie bucaramata, la ignorancia, el moralismo o la exaltación de la violencia (o sea, sin incurrir en "todo lo que es" el kit cerebral socialcristiano)?


La última pregunta del test es porque un día su sensei mayor les contó a sus huestes socialcristianirijillas que eso de pensar era cosa de "sociólogos vagos". La muletilla es facilona y subnormaloide, pero para los socialcristianos de cepa ha sido razón suficiente para despreciar la discusión con los otros de fuera de su estrecho círculo, el debate de ideas con el resto de los ciudadanos, el civil diálogo.


De ahí que los políticos y los administradores públicos socialcristianos nunca intervengan fuera de su zona de confort (o sea, ese pool de prensa escrita, radio y TV de obscena obsecuencia a sus políticas públicas) y, en consecuencia, no intervengan jamás en ningún espacio de debate ciudadano abierto sobre su administración y sus políticas públicas, en el que puedan exponerse a críticas. Ahora, si lo miramos en detalle, esto tiene mucha lógica, porque el líder socialcristiano remanente, Jaime Nebot, fuera de su cuidada zona de confort es un fracasado: las dos campañas en las que participó para la Presidencia de la República (elecciones del 92' y 96') en las que tenía que verse de qué madera es que estaba hecho, las perdió: la primera frente a un anciano y la segunda frente a un demente. Su madera resultó muy turra, a pesar de lo cual todavía entuca a la gente con el verso aquel de que es "de guerrero". Pfffff.


Y de ahí que los socialcristianos de cepa, cuando discuten en redes sociales o en otros ámbitos sobre asuntos de interés público, no puedan pensar como ciudadanos de una sociedad democrática del siglo XXI, sino que tengan que incurrir en la bajeza de los ataques personales, el recuerdo de la barbarie bucaramata, la ignorancia, el moralismo o la exaltación de la violencia. Pensar las ideas detrás de las preguntas de este test es algo que está muy lejos de las posibilidades de estos vulgares rednecks de una Alabama decimonónica revestida de ridículo Miami, que oculta la basura (o sea, sus propias miserias) debajo de la alfombra.


Pero lo peor de todo, lo peor, es su profunda ignorancia. Porque, sea dicho con las palabras del "sociólogo vago" Karl Popper, la verdadera ignorancia no es no tener conocimientos, sino rehusarse a adquirirlos.

Y así osa llamarse "historiador"

7.06.2011

Calvin Huecos (AKA, “Melvin Hoyos”) escribió una nota en su página de facebook titulada “reflexiona muchacho, aún estás a tiempo”. Como buena parte de lo que Calvin ha dicho sobre este tema de la censura previa, su nota está llena de mentiras y de equivocaciones. ¿Mentiras y equivocaciones anteriores?: se las puede observar en la Demanda (Pág. 2-4) con su respectiva y sustentada refutación.


Según Calvin en su nota, “un grupo de jóvenes manipulados por el señor Xavier Flores llegaron al Palacio de Justicia”. Primera mentira: en realidad, cada cual asistió porque quiso (de hecho, yo llegué solo a la audiencia) y la única difusión que se hizo fue a través del twitter y de www.gkillcity.com. Luego dice Calvin, “curiosamente, el señor Flores comenzó a preocuparse por los niños después de haber defendido a raja tabla, el que exista un lugar en donde puedan exponerse obras como la escultura de un niño cuando es violado por un adulto”. En realidad, otra mentira. La preocupación por los niños estuvo desde el principio y puede leerse en la demanda que lo que se buscaba era la conciliación de “la obligación de ‘protección moral de la infancia y adolescencia’ con el derecho colectivo o social de todas las demás personas a conocer las ideas, opiniones e informaciones que se involucran en esas expresiones artísticas y a juzgarla por sí mismas” (Demanda, Pág. 15). La confusión de Calvin es tal que supone que la existencia de un lugar “donde pueda exponerse obras como la escultura de un niño cuando es violado por un adulto” al cual se restrinja el acceso a niños y adolescentes no es protegerlos adecuadamente (es, además, la manera legítima de protegerlos de acuerdo con las obligaciones internacionales del Estado establecidas en el artículo 13.4 de la Convención Americana). Esto, Calvin no lo comprende. Es de suponer que, según Calvin, sólo puede protegerse de verdad a los niños y los adolescentes cuando también se censura a los adultos la posibilidad de juzgar por sí mismos. Cualquiera podría entender que para proteger a unos (los niños y adolescentes) no es necesario privar a otros (todos los adultos) de su derecho a tener un juicio propio sobre una obra de arte, por sexualmente explícita que ésta sea (no por nada es adulto, ¿no?). Cualquiera lo podría entender, menos Calvin. Él está negado.


Por cierto, la “escultura de un niño cuando es violado por un adulto” que tanto horroriza a Calvin es, en realidad, una obra que Graciela Guerrero presentó en la exposición “Playlist: grandes éxitos en el arte contemporáneo del Ecuador”, que organizó el museo municipal en enero del 2010. La obra de Guerrero era, en realidad, una provocación para pensar las representaciones que la prensa amarillista (típica del diario de mayor circulación nacional, diario Extra) hace de casos atroces de violencia sexual. En palabras del propio catálogo de la exposición, la obra de Guerrero constituye una crítica a:


las estrategias de la prensa amarillista, la cual ha circunvalado -desdeñando cualquier consideración ética- las recientemente estrenadas restricciones constitucionales para la cobertura de hechos violentos, suplantando con ilustraciones caricaturescas las fotografías que anteriormente publicaban de las víctimas de actos delictivos. En todos los casos las obras hablan de lo superficial que resulta todo abordaje mediático en relación a fenómenos sociales como estos”.


O como después diría Rodolfo Kronfle en su bitácora de Internet:


“Si el diario con mayor tiraje del país circula una imagen de un “moreno violando a un niño” […] ¿porqué se censura exactamente la misma imagen convertida en escultura cuando lo que hace esta segunda sería precisamente criticar la circulación incuestionada de la primera?... ¡sin palabras!”


Pero Calvin no procesa otra manera de entender el arte como no sea desde la prohibición: todo lo que no se ajusta a su estrecho marco de referencia moral y sexual es, de plano, pornográfico y no vale. Así de limitados son los alcances intelectuales de Calvin en esta materia.


Según Calvin, la protección de los niños no me importa a mí, porque lo que sí me importa “es que la pornografía se enseñoree en nuestra sociedad, así le haga daño a nuestros niños y nuestros jóvenes”. Esto es absurdo y es mentiroso. Las únicas veces que la demanda se refiere a la pornografía es cuando se lo cita a Calvin refiriéndose a la misma: lo que postula la demanda es una defensa del arte critico que puede ser “molesto, irritante o provocador” (lo que puede incluir lo “sexualmente explícito”; se sostuvo este criterio con fundamento en el caso del artista León Ferrari resuelto por la Cámara Contencioso Administrativa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; V. Demanda, Pág. 8) por oposición a la idea de arte del Municipio que es tan conservadora que el jefe actual del museo municipal, Víctor Hugo Arellano, ha llegado a sostener que debe ser “expresión con valor cultural que deleite, edifique y enaltezca a la mujer y a los niños”. El interés principal de la demanda no es, ni mucho menos, la promoción de la pornografía (la que, insisto, sólo existe en las obsesiones de Calvincito, en ninguna parte más se la menciona) sino que no se nos imponga a todos los adultos una censura previa ilegítima y arbitraria, porque la imposición de ese tipo de censura es la violación “más radical y extrema” de la libertad de expresión (V. Demanda, Pág. 12-14). En la demanda y en el alegato se demuestra sobradamente que el municipio ha ejecutado (dispuesto y firmado por Calvin en conjunto con el alcalde Nebot) un acto de imposición de censura previa de manera ilegítima y arbitraria porque no existe ningún fundamento jurídico para la imposición de la censura previa: ninguna competencia ni ninguna atribución de ninguna de las autoridades del municipio los faculta a imponerla (V. Alegato, Pág. 6-10). Es más, es tan grosera la violación del derecho a la libertad de expresión que se impone contra disposición expresa constitucional en contrario: el artículo 18.1 de la Constitución prohíbe la censura previa. Que Calvin me atribuya, nuevamente, que no me importa si se ocasiona daño a los niños y adolescentes, es otra mentira más. Más arriba se citó la demanda en este sentido de necesidad de proteger a los niños; en el alegato se volvió a insistir en la obligación de proteger a los niños y adolescentes (V. Alegato, Pág. 10-12). Pero Calvin ve solamente lo que quiere ver. Sea por analfabetismo funcional o por mala fe, se rehúsa a entender las razones expuestas y desarrolladas ampliamente tanto en la demanda como en el alegato.


Luego Calvin lanza una retahíla de acusaciones personales que las tomo de quien provienen y les doy la importancia que, en consecuencia, se merecen: nula. De allí, Calvin me atribuye que “hasta museógrafo” he llegado a creerme, “al pensar que dentro del Museo Municipal se pueden realizar reestructuraciones físico- espaciales para formar una nueva sala”. Esto es otra mentira más de Calvin. El uso de mamparas lo refirieron 40 personas vinculadas a actividades artísticas que presentaron un amicus curiae al amparo del artículo 12 de la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales y Control Constitucional entre quienes figura su ex jefa del museo municipal, quien estuvo a cargo de colocar esas “reestructuraciones físico-espaciales” que son las mamparas (en palabras del diccionario: “Panel o tabique de vidrio, madera u otro material, generalmente móvil, que sirve para dividir o aislar un espacio”) para crear esos espacios aislados y en el alegato se presentaron unas fotografías que demuestran que se lo había hecho antes. Según Calvin, en esa sala yo quiero colocar “toda la pornografía” que pretendo “hacer creer que es arte”. Pero lo que se quiere con esas mamparas es que sean el área física que permita mantener las obras sexualmente explícitas en un área de acceso restringido a los niños y adolescentes para garantizar su debida protección y donde, advertido del contenido de las obras sexualmente explícitas, cualquier adulto que así lo desee pueda ingresar. Y ésta es la clave de todo este asunto. Para Calvin, una persona adulta tampoco debe ver esas obras porque no todos están en capacidad para decodificar algunos mensajes”. La auténtica razón por la cual la censura previa debe imponerse, entonces, “es porque la mayoría no tiene capacidad para decodificar mensajes por sí misma y necesita que alguna autoridad iluminada que sí tiene esa rara capacidad de decodificación (la que, ¡oh, sorpresa!, coincide con sus pudorosos gustos artísticos) le impida el acceso a esas ideas, por su propio bien. Así, ante los ojos de Hoyos, la mayoría de los ciudadanos somos “incapaces relativos” (justo como los niños) a los que se nos debe imponer un tutor social (el propio Hoyos) que decida por nosotros cuáles expresiones podemos y cuáles expresiones no podemos conocer. Así, más le vale a Hoyos y a la [Muy Ilustre Municipalidad de Guayaquil] un ciudadano ignorante ‘que entrega sus facultades deliberativas y decisorias, al menos en cuanto corresponde a los asuntos públicos, a las instancias estatales’, que un ciudadano crítico: tal es la idea detrás de esta disposición de censura y como lo advierte la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, esa idea de ciudadanía solo puede entendérsela en el contexto ‘de los regímenes autoritarios’”. (V. Demanda, Pág. 16 y la Agenda Hemisférica para la Libertad de Expresión de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión).


Nosotros (hablo por quienes presentamos la demanda) creemos, en cambio, que toda persona adulta tiene el derecho a decidir por sí misma lo que quiere o lo que no quiere ver (aunque eso que quiere ver sea pornografía: no en vano, por ejemplo, la única restricción de acceso a los cines pornográficos es la de edad: una vez que eres adulto, eres libre de ver lo que quieras) y que el hecho de que Calvin considere que hay personas que no están en “capacidad para decodificar algunos mensajes” es un acto de soberbia intelectual (algunos no pueden “decodificar” por sí mismos y él asume, entonces, la tarea de “decodificar” por ellos) que sólo puede merecer desprecio colectivo y reproche jurídico.


Finalmente, Calvin dice que podría “canalizar” mi “potencial” en “algo más constructivo”, en vez de “hacer daño al arte, a nuestra gente, pero principalmente a nuestros niños”. Como se ha visto en los documentos citados, es todo lo contrario: nosotros postulamos una defensa del arte crítico, una defensa de la gente adulta a decidir por sí misma las cosas que ve y las que no y la protección legítima, adecuada y eficaz de los niños y adolescentes, con el debido respeto a las normas internacionales, la Constitución y las leyes. Por lo visto, Calvin Huecos es un ser muy mentiroso y profundamente equivocado.


Nótese que he respondido todas y cada una de las mentiras de Calvincito con documentos que son plenamente contrastables. Todo lo contrario de lo que ha hecho Calvin, que no sustenta ninguno de sus puntos en fuentes primarias sino en meras tergiversaciones y opiniones subjetivas y antojadizas. Y así es como osa este sujeto llamarse “historiador”. Pfffff.

Contra la censura previa

6.22.2011

Se presentó este lunes 20 una demanda de acción de protección y de medidas cautelares contra la censura previa impuesta por el municipio de Guayaquil en el Salón de Julio. La demanda puede leerse por acá. Para hacérselas breve, en la descripción de los hechos se describen las mentiras evidentes y las equivocaciones del director de cultura del municipio, Melvin Hoyos (AKA, “Calvin Huecos”); en la argumentación jurídica se comprueba como la imposición de la censura previa es una violación de la prohibición de censura previa establecida en la Constitución y en instrumentos internacionales; en el fondo de todo, lo que nos prueba la existencia misma de la censura previa es que las autoridades del municipio de Guayaquil piensan de nosotros sus ciudadanos que todos somos idiotas (incapaces de “decodificar” algunos mensajes, en palabras del mentiroso y equivocado Calvin) que no merecemos tener nuestro propio juicio sobre una obra artística (o, ya que estamos, sobre la gestión pública en general: el municipio de Nebot es, de manera tan turra como aleve, contrario a la participación de los ciudadanos en la administración de lo que nos pertenece: nuestros recursos, nuestros espacios públicos, nuestra ciudad) ni la posibilidad de discutirlas. Así, es tan simple como esto: nos prefieren ignorantes antes que informados y críticos. Y esa es, sépase, una lógica propia de gobiernos autoritarios y de personas miserables.


La demanda la ha difundido El Comercio, La República, ecuadorenvivo, en grupos de Internet y, porsupollo, en nuestro espacio (mío y de amigos) www.gkillcity.com. (Sígannos en redes sociales: se viene La Descarga).

Querido Calvin:

5.05.2011

Estás en el horno: sólo un tipo ignorante, paniaguado o idiota podría sostener la grosera e ilegal vulneración del derecho a la libertad de expresión que suponen tus declaraciones en Expresiones publicadas el domingo 1 de mayo. El que unas obras no se admitan al Salón de Julio por tratarse de “obras sexualmente explícitas” es un acto de censura previa, una evidente y grosera violación al derecho de un artista que desee participar en el Salón de Julio a expresar sus ideas artísticas a través de imágenes de “obras sexualmente explícitas” (como las que utilizó Gabriela Chérrez en el Salón de Julio de 2007 y con las que obtuvo el primer premio) así como una evidente y grosera violación del derecho de todas las personas a apreciarlas y discutirlas (ese es el propósito del arte, ¿no lo crees, Calvin?). Es probable que te preocupe que esas imágenes puedan ofender a algunas personas y es cierto, eso es probable. Pero querido Calvin, no seas bobito: para evitar que esas personas se ofendan, lo lógico es advertirles del contenido de las obras (lo que se llama, en materia de libertad de expresión, una regulación de “tiempo, lugar y modo”) y que quien quiera observarlas las observe y quien no quiera hacerlo, no lo haga, como corresponde en pleno uso de la libertad de cada uno: de esta forma se concilia el derecho del artista de expresarse y de los ciudadanos de conocer su expresión, así como el respeto a las personas que por su sensibilidad podrían ofenderse con “obras sexualmente explícitas”. ¿Tiene sentido, Calvin, no lo crees?


Es probable que lo creas, porque es probable que no seas idiota como para no entender las sencillas razones por las cuales tu opinión publicada en Expresiones constituye una evidente violación a la libertad de expresión. Pero es que no va de ti, Calvin. Son tus jefes los que te dan la orden y tú eres quien tienes que ponerla cara con chivita mosquetera (piquetera la chivita, eh) y ni modo: te tocó esa. Y da igual, los medios de comunicación, tú bien lo sabes, no dirán nada: su defensa de la libertad de expresión es muy turra, solamente funcional a sus intereses (y entre sus intereses está una devoción –oh, paradoja- casi de “sexualidad explícita” para callar lo que perjudique al Municipio de Guayaquil: ¿quieres ejemplos?: acá, acá y acá). Ningún editorialista lo criticará; la información que se dé, si alguna se da, será insustancial. Tú censuras, en grosera violación a la libertad de expresión, y los medios de comunicación callan, o dicen pendejadas: el ciclo de la “omertá” (el código mafioso del silencio, porsiaca) se cierra bonito. The show goes on.


Pero las cosas se le han puesto más difíciles al show conjunto de la Alcaldía de Guayaquil y los medios de comunicación locales. Las redes sociales rompen ese ciclo absurdo y embrutecedor, y se hace difícil sostener los silencios como antes se hacía, y cada vez es peor. Esta carta abierta dirigida a ti, querido Calvin, quiere contribuir a esa dificultad, o mejor dicho, contribuir a romper esos silencios. Si nos tomamos el derecho a la libertad de expresión en serio, ese debería ser el resultado. Veremos.


Por lo pronto, sólo dejarte constancia de cuán ignorante, paniagudo o idiota te hacen ver tus conservadores y patéticos jefes. Eso, y que te mejores. Saluditos,


Atte.,


xaflag


P.S.- Y ya que estamos, Calvincito, ¿el libro panegírico que escribiste sobre el ministro velasquista que supo ser el viejo de tu Jefe Mayor (con un título trucho que hace referencia a “El Tigre del Bulubulu”, que era el apodo de Pedro Montero –wtf?), era simple devoción particular y chupamedias a tu Jefe Mayor o lo pagamos todos los guayacos con nuestros impuestos? Porque fíjate que los mismos que suelen llorar por la libertad de expresión (a veces y por conveniencia) suelen llorar porque se despilfarran fondos públicos. Y si hay algo que, al menos es eso, es escribirle un libro al papá de tu Jefe Mayor con dineros de la institución que maneja el Jefe Mayor, ¿no lo crees?


* Calvin Huecos (AKA Melvin Hoyos) es Director de "Cultura" del Municipio de Guayaquil (aunque nos pese).

Prometeo deportado

10.06.2010

Asúntense y véanla: bien craneada, posi la actuación y muy decidora de ese plural y errático nosotros.



Cerró el dealer

Como sabiamente dijo Keith Richards: “I’ve never had a problem with drugs. I’ve had problems with the police” (también se queja Richards de la calidad). Cardoso plantea un escenario factible, Hidalgo un escenario ideal, ambos conscientes de que la llamada “Guerra contra las Drogas” no combate el crimen tanto como perpetra una prolongada y conveniente estupidez.

Tiririca & Tiko Tiko, al poder

Yo les tiré en su momento un cable, porque me gustan las causas perdidas (por eso la alegría de estar vivo) pero como era de esperarse no fue suficiente. Pero Brasil (país del futuro, argüió Zweig) nos prueba, porque triunfó Tiririca, que sí era posible, que todavía es posible: Tico Tico 2013.

Cantinflas & Morden (goodfellas)

10.05.2010


Este Cantinflas lanza la parrafada “[Correa] ha tomado medidas que no están conformes con lo que se entiende internacionalmente que es un comportamiento de una sociedad civil que está apoyando a la democracia", en vez de decir "[Correa] no ha tomado medidas que sirvan al liberalismo de mercado que beneficia a las empresas transnacionales" (1): le faltó a este Cantinflas (Adolfo Franco, se llama) la honestidad de la que se empacha Siobhan Morden, para quien las prácticas normales son el neocorporativismo y el carajazo. Cómicos y sinvergüenzas, goodfellas.


(1) Una atenuante para la torpeza de este sujeto es que debe tratarse de una de las cosas más jodidas el expresar de manera honesta un discurso tan excluyente.

I love Pinochet

10.02.2010

I love Pinochet es la versión audiovisual, concentrada y de fuente certera del libro El Dios de Pinochet, también de Marcela Said. (Hacia el final, coloreitor Phillips y la morocha de Chanel son la ornamental boludez en su punto). Por acá.

Racismo y taxismo

9.29.2010

Coincidencias en Pascuales, ayer he empezado la lectura del libro Racismo y discurso en América latina cuyo coordinador fue el holandés Teun van Dijk (mucha e interesante información de este personaje, en su página web www.discursos.org) y me he encontrado, ayer, con este artículo de Felipe Burbano de Lara (una de las pocas personas que siempre vale leer en el periodismo de opinión local) y, hoy, con este artículo de Aníbal Bonilla, ambos, en buena medida, en sintonía con el discurso crítico que postula van Dijk. Tal parece que Rosita, la taxista, se las trae.


Como se las ha traído también el taxismo en clave blaugrana, que le pasó cuatro al coso amarillo que preside el inútil de Maruri. Nuevo papelón: Maruri es un animal de costumbres.


Final: dos vídeos de Teun van Dijk, right away y para bolear (a las 4:31 del primer video la enfocan a Nelsa Curbelo, ¿no?):



American Psychobolche


La pesadilla latinoamericanista ya está aquí.

Romper una canción (Vinagre y rosas)

9.28.2010

Intenté agarrarle el gusto al último disco de Sabina vía intra-literaria: me conseguí Romper una canción, libro escrito por Benjamín Prado sobre el viaje literario de ambos el que, según Sabina, debía hacerse porque “yo vivo en una felicidad doméstica de la que es imposible sacar un verso; pero tú [Benjamín] estás hecho polvo, y eso es una mina. Te propongo aprovecharme de tus desgracias y que nos vayamos por ahí a escribir canciones contra tu ex novia”; ese “por ahí” se convirtió en Praga y ese libro que se escribió en su contratapa promete contar “esa aventura que fue puro rocanrol, llena de versos y versos tachados, chicas que vienen y que se van, viajes, música, alcohol, risas y, sobre todo, lleno de una amistad sin fronteras ni direcciones prohibidas”. Una promesa que, a pesar de cierta anecdótica gracia, retruécanos y humoradas, el libro termina por incumplir ampliamente.


Yo intuyo, de bote pronto, dos problemas en el Sabina actual: el afán de hacer caja y esa “felicidad doméstica”, que es la ausencia de calle y drogas en la lírica sabinera. El afán de hacer caja se nota en la inclusión en el disco de zanguangos tipo Pereza, pero mucho, mucho más grave, es la ausencia de calle y drogas (la que se ha lamentado por acá) que se nota en esa lírica tan apoltronada, de esquina con brandy y perro sabueso. Una lírica que se merece otro registro y no este pronto-a-convertirse en papelón. No se lo merece el viejo y puñetero Sabina.


Para precisar: en uno de esos hermosos libros que escribió mi casi tocayo Javier Menéndez Flores, se consigna la frase de Sabina que decía que el último disco de Manu Chau “apestaba a autocomplacencia”: botellita, porque no a otra cosa apesta este último disco de Martínez, así como el libro de Prado que intenta reivindicarlo y que sólo sirve para añadirle fetidez a lo que ya, curtido en aséptico tiramisú, muy mal olía.


Nota random de salida: mejor que Sabina se quite la careta y diga de manera directa lo que sus canciones dicen de manera sinuosa (con letras como “Tendrás sexo conmigo y después te echaré a la mierda”, “Si te dije que te quiero es porque estaba drogado”, “Puedes estar en mi cama, pero si quieres amor te puedes ir a la re puta que te parió”, “En los intervalos que hay entre nuestra actividad sexual me aburro mucho”, ja). O sea: mejor este Joaco que aquel Martínez y su partner-in-crime de autocomplacencia:


Cómo cocinar a un Cristo

9.27.2010


“Sale completamente solo”, ja.

Mecánica nacional

9.26.2010


Una versión mexicana (1971) de La autopista del Sur, de Cortázar: El laberinto de la soledad en clave de humor y aplanado en multitudinaria carretera.

(Por acá.)

Opus Dei, una cruzada silenciosa

9.25.2010

Sostiene Volpi en El insomnio de Bolívar que es “imposible entender a América Latina sin la religión católica y sus vericuetos: su férrea moral y su hipocresía cotidiana; su vocación por los pobres y los indígenas y su cercanía con los ricos y los poderosos; su solidaridad con las víctimas y su complicidad con los torturadores; la educación que ofrece a sus élites y su rescate de los desheredados; sus lazos con la teología de la liberación y sus vínculos con los siniestros Legionarios de Cristo o el Opus Dei”. (En mi inventario de vicios no se cuenta la religión católica.) Sobre esta última institución, el Opus Dei, un documental ilustrativo a cargo de Marcela Said y Jean de Certeau, por acá.

(Me imagino a John Stuart Mill mirando el fragmento en que habla José Miguel Ibáñez, en el piso de la risa.)

El Dios de Pinochet

9.24.2010



El Dios de Pinochet: un retrato de familia del “fascismo” iberoamericano. El libro es menos de lo que yo esperaba (tiene más de divulgación que de análisis profundo) y se le notan las costuras, pero resulta sumamente útil para documentar y atizar un justificado desprecio.

Nito en Guayaquil

Nito en Guayaquil, íntimo, sobrio y bien. Canción para mi muerte:

En la pequeña foto, con Nito y su facha de prócer.

El Gobierno del domingo (#?a)

9.22.2010

Attention mesdames et messieurs, que no va a empezar el show del maestro rosarino, pero sí el Gobierno del domingo (#?a), por acá, acá et acá.

El Feo (Lupera se revolea unos mangos)

9.21.2010

Fausto Lupera no es nuevo en este espacio: fue el primer galardonado en el ranquin de la infradotación, en el que ya Lupera exhibió su “mirada astuta”. La acuciosa investigación de xaflagcorp. (hice clic en unos pocos enlaces de The Clinic) permite revelarles que esa “mirada astuta” de Lupera, bajo la aparente influencia de objetos y/o sustancias, le ha servido ahora para revolearse unos mangos en una potonovela que nos conduce por los meandros morales e intelectuales de este personaje. Sin más preámbulo, algunas muestras del producto de su esforzado trabajo:







Mestre en Guayaquil

9.20.2010

Out of fucking nowhere, el gran Robin de García en Guayaquil, jueves 23, Teatro Fedenador, 20h30 (Una entrevista a NM, en su última visita a Ecuador, por acá). Más datos, por acá.

Jazz en el Maac

9.19.2010

Este fin de semana, en el MAAC Cine de Guayaquil se presentaron el viernes, el quinteto alemán Subtone y el sábado, el trío de Mario Canonge (él, francés de Martinica, en el piano, acompañado de Linley Marthe, de Islas Mauricio, en el bajo y del holandés Charles Sandjoe en la batería). Lo de Subtone, excelente; pero lo del personal Canonge, uffff, excepcional. Todo un lujo. Una entrevista a Canonge, acá, sendos vídeos a continuación: