Christianity will go

7.11.2009

John Lennon, March 4th 1966:


“Christianity will go. It will vanish and shrink. I needn’t argue about that. I’m right and I will be proved right. We’re more popular than Jesus now. I don’t know which will go first -rock n’ roll or Christianity. Jesus was alright but his disciples were thick and ordinary. It’s them twisting it that ruins it for me”.


He is so right, and I bet that is rock n’ roll the one that will go last, thanks God!

Vuelta al mate

7.07.2009

Hacia 1824 Victorino Bandín escribió:


“Es también muy común en aquel país el mate, que es una especie de té de la India oriental, aunque el modo de tomarlo es distinto, pues es con una bombilla o canuto. Usan por lo regular esta bebida por la mañana en ayunas y muchos la repiten por la tarde. Ella puede muy bien ser saludable y provechosa, pero el modo de beberla es demasiado desaliñado, porque con una bombilla sola se sirven todas las personas que hay en la compañía: los naturales son apasionados de este mate, y cuando caminan lo prefieren a otro cualquier alimento”.


La vida en aquel país, que no es otro país que el nuestro, siguió (como siguen las cosas / que no tienen mucho sentido) pero ese apasionamiento de los naturales por la yerba mate al punto de preferirla al caminar a cualquier otro alimento se nos perdió en el camino y al día de hoy su consumo local es casi siempre un gusto adquirido de quienes hemos vuelto del Sur. Muchos locales se resisten a consumir mate por su sabor amargo (lo propio dicen del fernet, psss) pero es cuestión de agarrarle el gusto a ese amargor. Para mi caso yo tengo, en adición, dos razones: la primera, que para alguien como yo, excesivo e inveterado cafeinómano, el mate se constituye como un oportuno reemplazo del café, el que Talleyrand recomendaba que sea “caliente como el infierno, negro como el diablo, puro como el ángel y dulce como el amor” y a quien yo solía hacerle demasiado caso en esa recomendación (salvo en el apartado de la dulzura) con consecuencias que no podría describir como gratas para mi estómago. Y la segunda, que el consumo del mate, como nos lo refiere Bandín, tiene esta desaliñada forma de servirse “porque con una bombilla sola se sirven todas las personas que hay en la compañía” lo que promueve la sociabilidad y el compartir entre amigos (el mate es la versión líquida y sosegada de los asados): este aspecto comunitario de su consumo me apasiona.


Hace poco me compré un termo de metal y buena pinta que se ajusta muy bien a mi bicicleta, restablecí mi mendocino recipiente, la bombilla y la yerbera, y le presté yerba al Curro, pagadera con la que me traiga el primer viandante sureño de confianza. Así, mi vuelta al mate (que no del mate en general, apasionamiento perdido) es un hecho que disfruto de manera frecuente y que lo disfruto ahora, que tengo ganas de suscribir la frase de Monterroso, “hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea…” mientras miro la bombilla.


P.S.- El termo de esta foto, obviamente, no es el termo de metal y buena pinta que tengo al día de hoy, sino uno prestado para esa ocasión en que cicleé algunas rutas europeas. El resto permanece (salvo la boina que me se la robaron en Medellín) y la foto sucede en Rotterdam.

Casi Soho

7.05.2009

El 18 de junio Marcela Noriega me escribió un mensaje en el feisbuc en el que me dice, “estamos haciendo un especial de Cine y me encargaron entrevistar a cinco personas de Guayaquil. Solo es una pregunta: ¿cuáles son las tres películas que te marcaron y por qué?”. Yo, que no suelo revisar mi feisbuc tan a menudo (pero incremento mi frecuencia cada vez más) abrí el mensaje al día siguiente y respondí deuan que sí, que “porsupollo”. Pero demorarse un día, en términos de periodismo, puede resultar muy tarde y en esta ocasión lo fue. A Marcela le contestaron Santiago Roldós y Cynthia Viteri y completó el número. I’m out: me quedé con las ganas de aparecer en mi revista favorita.


Solo para el récord, yo habría respondido a esa pregunta con la mención de una película que ya la conocen quienes leen este blog desde hace algún tiempo, Cinema Paradiso (por razones que apunté acá y por el prolijo proceso de edición, acá) y habría añadido a la lista Il sorpasso (con esa actuación de Vittorio Gassman que es un canto a la vitalidad) y The clockwork orange (una película que he visto decenas de veces y que me vuela los sesos). Es difícil decidir tres películas entre tantas que uno ha visto, pero el significado biográfico de esas tres me hacen decidirme por ellas. Y solo para el récord, me habría encantado aparecer en esta edición No 79 de Soho, entre la prosa de Esteban Michelena y las tetas de Mirelly Barzola (un bombón, ecuatoriana de nación e hija del noble e ínclito cantón Nobol –me encanta que salgan ecuatorianas en Soho y que terminemos de una buena vez con la penosa pacatería que nos caracteriza). Yo ahí habría estado felish, Polito, felish. Pero las entrevistas no salieron en esta edición y saldrán supongo, en la No 80. Ya hubiera querido estar yo, entonces (arrojemos la hipótesis) entre la prosa de Juan Fernando Andrade y otras tetas de producción local, que ojalá estén así, tan melón con pezón de sandía como las de la Barzola. Pero no será en esta ocasión, ojalá en otra, yo dichoso.

Contra la discriminación

Dos actos contra la discriminación se realizaron en días recientes. El primero, la denuncia por discriminación racial que el futbolista de raza negra Felipe Caicedo presentó el 25 de junio en la Fiscalía del Guayas porque el lunes 22 de ese mes en el restorán El Portón él y un acompañante empezaron a sentirse observados “en forma insistente, con desconfianza y hasta desprecio por un hombre blanco que parecía ser el dueño o administrador y que hacía llamadas desde un celular” para al poco rato aparecérseles quince agentes de policía “irrumpiendo en el lugar y dirigiéndose directamente a mí [nos relata Caicedo] me pidieron que presente mis documentos [y] en forma agresiva y con tratos denigrantes nos exigieron a mi primo y a mí que les explicara por qué estábamos en este sitio ya que no era lugar para nosotros”. (Valga decirlo: de la ley que invoca Caicedo para sancionar a los responsables de este hecho se pueden predicar muchas cosas, pero digámoslo con énfasis, la ley existe y tiene plena vigencia: que se aplique). La denuncia que presentó Caicedo involucra al dueño del restorán (quien alega que fue un cliente el que llamó a la Policía) y a los quince policías que intervinieron. Solo resta esperar que sobre la persona que llamó y sobre los policías, seguido el debido proceso que corresponde, recaiga todo el peso de la ley.


El segundo acto contra la discriminación fue la marcha del Orgullo Gay que en las calles céntricas y en la zona regenerada de Guayaquil se realizó el 27 de junio. Hasta el año 2007 el Municipio de Guayaquil no la autorizaba, sin ofrecer motivación alguna para negarla (podían intuirse, por supuesto, el enorme tamaño de sus prejuicios, inversamente proporcionales al de su concepto de democracia). El 2008 la autorizó, pero el Municipio de Guayaquil la confinó a calles secundarias y le impidió el acceso al centro de la ciudad y a su zona regenerada, espacios donde se concentra su poder político y donde se podía visibilizar de mucho mejor manera la marcha del Orgullo Gay (porque el objetivo de salir a marchar, obviamente, es visibilizarse). Este año 2009 el Municipio de Guayaquil no autorizó la marcha, pero no era indispensable que la autorice: los organizadores consiguieron la autorización de la Intendencia del Guayas y el apoyo de la Defensoría del Pueblo para realizarla y para marchar por la calle Malecón y el bulevar Nueve de Octubre. En esos términos, la marcha del Orgullo Gay representó una grave derrota para el poder político represivo al ejercicio de las libertades individuales que encabeza la M. I. Municipalidad de Guayaquil y un triunfo para el colectivo GLBTT que se afianza, cada vez más (la Constitución y las leyes lo amparan) en el ejercicio de sus derechos.


Los actos referidos son ejemplos que ilustran el que para combatir la discriminación se requiere (en ocasiones) la demanda judicial para que se reconozca el derecho a no ser discriminado y la visibilización de los grupos a quienes se discrimina, para que así, poco a poco, quienes los discriminan caigan en cuenta que los “anormales”, o sea, los que no comprenden lo que significa vivir en una sociedad democrática, son ellos, pobre gente.

White man can't dance like that (the only exception being the black that turned onto white)

7.04.2009


Dijo el sabio Terencio, homo sum, humani nihil a me alienum puto. El proverbio suena a otra cosa (como la palabra pedófilo, que también suena a otra cosa pero que resulta incluso peor de lo que suena, y que, curiosamente, tiene relación con el personaje de esta entrada) pero significa humano soy, nada de lo humano me es ajeno. La frase es admirable y es muy hermosa, pero uno debería introducirle necesarios matices. Así, es altamente probable que incluso ante lo más humano que tenemos (la presciencia de lo cual, precisamente, nos define como tales) que es la muerte, si ésta se manifiesta en el muy sentido deceso (para sus panas) de Mr Albert “Al” Morranas, morador de un suburbio de Anaheim, California, nos valga un enorme elenco de Tn³ de gaver pero, de manera curiosa, no nos suceda lo mismo con la muerte de un muchacho negro nacido en agosto de 1958 en el pequeño pueblo de Gary, Indiana… a condición, claro está, que ese august colored guy haya crecido para convertirse en Michael Jackson, Rey del Pop.


A decir verdad, la muerte del Rey del Pop no nos deja un vacío musical en el mundo porque desde hace muchos años MJ vivía de sus admirables éxitos de décadas pasadas y es improbable que su inminente regreso en Londres lo hubiera podido reposicionar en el espacio estelar que ocupó en el mundo del pop en el que antes era el célebre y único Michael Jackson y en el que ahora era el enigmático Wacko Jacko, un personaje que con sus excentricidades demasiado se prestaba (y se presta, porque la muerte no clausura esa posibilidad) para la chicana y el humor. Pero es innegable que MJ fue un referente generacional y que uno siente una pérdida, no necesariamente a un nivel íntimo (lo que queda reservado para sus fanáticos y yo nunca lo fui) sino como la pérdida de un miembro del paisaje cultural compartido con la mayoría de personas de mi generación, de alguien a quien todos conocíamos sin conocerlo y que sin conocerlo nos era propicio para experimentar emociones (desde la admiración por su música y su baile, hasta la risa por sus excentricidades) y que ahora sólo nos las podrá provocar en el recuerdo de su legado, lo que además le pone un poco de melancolía al asunto, no tanto por la muerte de MJ en sí, sino por hacernos recordar que es ese el destino común de lo humano al que ninguno de nosotros le es ajeno, ni aunque seamos los reyes (del pop, o los magos de la rockola -¡pero que Aladino no muera nunca, carajo!) ni aunque cambiemos de color y 13 cirugías y Neverland, etc.

¿Disaster girl? / Shitty team

Hay quien dice que la culpa de que Barcelona chapotee en la mierda la tiene la maldición de Makanaky, aunque también podría aventurarse en esa misma línea que se trata de otro acto vandálico de la omnipresente disaster girl, la que no sólo le prendió fuego a su casa (como muestra la foto) sino que envía a la Maldición Guatemalteca (la que pronto llegará a nuestras tierras) acompañada de un sujeto con un cello WTF con lamparita prendida colgando y trivializa de manera macabra la vida política argentina reduciéndola a esa payasada que se conoce como Gran Cuñado (de nuevo, acá).


Pero atribuir el hecho cierto de que Barcelona chapotee en la mierda a Makanaky o a disaster girl sólo vale en clave de humor porque esas explicaciones de africanos mágicos y memes vandálicas provocan la evasión de la responsabilidad de quienes sí la tienen (aunque no son los únicos) por este fracaso de 11 años: los dirigentes y los jugadores. Hablemos, en esta ocasión, de la dirigencia, de esta última dirigencia: desde noviembre de 2007, fecha en que el descendiente trucho del prócer YeiYei (porque un Maruri no puede descender de manera directa de un Olmedo Maruri, al menos no en los términos en que lo expone el vídeo) asumió la presidencia de Barcelona S.C. para intentar la réplica local del fenómeno de Mauricio Macri con Boca Jr. experimenta el equipo amarillo un nuevo formato del fracaso: el de convertirse en un fallido producto de márquetin político que se pretendió amasar al calor de la afición del equipo de fútbol más popular del país. Las razones para este fracaso las explica Francisco Carrión en el potente artículo que Esteban Michelena publicó en la última revista Soho (No 79) y que tituló ¡Ya no nos queda Barcelona!: “[Maruri] está obsesionado con la marca, pero no alcanza a contener el peso de los imaginarios que corren junto a la pelota” lo que tiene como consecuencia “una paradoja: la pérdida de identidad que Barcelona sufre en su estilo de juego” y, de inmediato, añade: “La crisis de Barcelona en los últimos 15 años pasa sustancialmente por ese coctel letal que resulta de mezclar la pelota con la política. La injerencia del Partido Social Cristiano y de remate, el arribo del PRE con Bucaram –que fue presidente de la República para ser presidente de Barcelona y casi quiebra al equipo- dejaron fracturas y facturas por pagar”. Así, al cometer Maruri los errores de confundir una gloriosa institución deportiva con un producto Wellapon y añadirle el malevo coctel político (que en este caso se acentúa por los propios intereses políticos de Maruri alla Macri, los que auspicia el PSC) conducen al equipo directo al fracaso. O para decirlo, oh paradoja, en limpio: a la mierda en la que chapotea desde hace rato.


Pasado más de un año y medio de fracasos la respuesta de Maruri es convocar al Pocho Harb para que presida la Comisión de Fútbol: un acto que confirma que lo nuestro es chapotear. Yo no concibo otra salida de esta mierda que descender a la serie B para empezar a aprender la dura lección de dejar de vivir del pasado glorioso (esa forma ilusoria de la mediocridad que muchos nunca conocieron y que cada vez a mayor cantidad de gentes les interesa menos conocer) y empezar a trabajar con humildad y de manera comunitaria, desde abajo y lejos de papanatas oportunistas que pretendan aprovecharse de la afición del que todavía es el equipo más popular del país. Y hoy por hoy, uno de los peores, visto desde donde quiera verse.


P.S.- Lo único bueno de este fracaso de BSC es que Maruri ya no existe para la política: es un elegante cadáver.

P.S. (2).- Deberíamos empezar a escribirse la Historia política de Barcelona S.C., un documento que cuente la injerencia del PSC en la dirección de BSC, así como el rapto bucaramato en los tiempos de la Presidencia del Fantasma de Panamá.

El cuadro más homosocial de la historia política del país

7.02.2009

En tiempos de conmemoración del orgullo gay, vale la pena reflexionar sobre lo que X. Andrade llama "la infatuación mutua entre Febres-Cordero y Nebot atrapados en el cuadro más homosocial de la historia política del país":


Cuando le preguntaron a Nebot por el cuadro homosocial, éste respondió: "Ah. Sí. Ese fresco. Me lo regalaron". O sea, Nebot ofreció una respuesta similar al "meh, yo qué sé" que podría ofrecer el tercer Jonas Brother (sin Miley Cirus, por supuesto) sobre su look. Salvo que la entrevista en la que el Alcalde Nebot ofrece esa respuesta y el artículo donde se la incluye, que la periodista Leila Guerriero publicó en el diario argentino La Nación en diciembre de 2007 tienen mucha más sustancia que la opinión de un Jonas Brother, no tanto por lo que dice Nebot, sino por lo que puede interpretarse a partir de lo que él dice (o sea, a su pesar) y por el contenido de la investigación que LG realizó. De nuevo, acá.

Editorial ilustrativo

7.01.2009

Hoy, el editorial de diario El Universo es ilustrativo de lo que algunos medios de comunicación entienden por libertad de expresión. El editorial empieza con esta afirmación: “Una de las primeras medidas de la nueva dictadura civil-militar en Honduras ha sido acallar a los medios de comunicación que no se han mostrado incondicionales con el golpe de Estado”. Yo contribuyo a precisarlo: la frase “acallar a los medios de comunicación”, en el caso hondureño, implica, entre otras cosas, la suspensión de las señales de radio y televisión (prohibir la difusión de Telesur, Cubavisión y CNN en español, cerrar canal 8 de televisión y estaciones de radio mediante la irrupción violenta de militares para obligarlos al cierre) así como el arresto y la agresión a periodistas por ejercer su profesión. Con la frase que acabo de copiarles el editorial sostiene, de manera implícita, que la única manera de violar la libertad de expresión es mediante la censura que la “dictadura civil-militar de Honduras” ejerce contra “los medios de comunicación que no se han mostrado incondicionales con el golpe de Estado”. Pero nada, absolutamente nada nos dice el editorial sobre los medios de comunicación que (permítaseme decirlo en sus propios términos) se han mostrado incondicionales con el golpe de Estado y que violan el acceso a la información de todos quienes quieran conocer la situación en Honduras. Nada, absolutamente nada nos dice el editorial sobre el cerco informativo y el aislamiento que practican los canales 2, 3, 4, 5, y 7 de televisión en conjunto con Radio América, cerco que el candidato a la Presidencia de la República y actual diputado del Partido Unificación Democrática denomina “un contubernio de todo el sector privado y los medios corporativos de televisión, radio y prensa, además de diferentes sectores religiosos que han estado avalando el golpe de Estado, dando a entender que en Honduras, no ha pasado nada”. (v. a guisa de ejemplo, acá, acá, acá y acá.) Sobre eso, que se refiere a la libertad de expresión en Honduras, nada tiene para decirnos el editorial porque no lo siente mal: de ese aire enrarecido es que respira.


Del párrafo anterior, quien escribe el editorial concluye que “Se corrobora así lo que diversos sectores de la sociedad ecuatoriana hemos venido sosteniendo desde hace dos años y medio en el sentido de que el destino de la democracia y la libertad de expresión están íntimamente vinculados, al punto que la primera no puede sobrevivir sin la segunda”. Se corrobora, nos dice el editorial, la vinculación entre libertad de expresión y democracia: pero no se corrobora ese vínculo en los términos de Perogrullo en que el editorial lo expone (el que las dictaduras violan la libertad de expresión) sino que lo corrobora en un sentido que resulta altamente problemático para diario El Universo y para otros medios de comunicación locales: en el sentido de que el ejercicio corporativo e irresponsable de la libertad de expresión sostiene dictaduras y contribuye a propiciarlas. Lo que corrobora (esto no lo dice el editorial, sería pedirles una decencia que no tienen) es que resulta más peligroso, mucho más peligroso para la democracia el ejercicio de esas prácticas que sostienen dictaduras y las propician y para cuya defensa en el ámbito local, de manera paradójica, suele invocarse la libertad de expresión: un derecho que a algunos medios de comunicación, claramente, les queda muy ancho en la práctica y cuyo concepto y límites no alcanzan a comprender.


Pero sigamos. El editorial continúa con un caso hipotético: “Imaginemos lo que hubiera ocurrido con los contratos del hermano del Presidente Rafael Correa con el Estado si la prensa ecuatoriana estuviese amordazada como en Honduras, simplemente no nos hubiéramos enterado de nada ya que desde el punto de vista del Gobierno no se cometió ninguna ilegalidad”. Sobra decir para cualquiera que lo mire sin apasionamientos la situación de la libertad de expresión en Ecuador no es la situación de censura que ocurre en Honduras, pero bueno, imaginar no cuesta nada (en efecto, no cuesta nada y mucho gana en tendenciosidad): lo que llama la atención es que curiosamente se nos invita a imaginar a partir de una investigación que es excepcional (por meritoria e irreprochable en sus fundamentos y que ojalá que multiplique su ejemplo porque esa es la prensa crítica que se necesita en una sociedad democrática) y que, en particular, ni siquiera la realizó el diario que la invoca porque es evidente que ese tipo de investigaciones, en los tiempos que corren, sobrepasan con mucho el angosto ámbito de su voluntad. Curioso detalle.


Finalmente, la cereza de este tóxico helado editorial: "No permitamos entonces que en Ecuador ocurra con la libertad de prensa lo mismo que hoy sucede con el hermano país centroamericano". Para evitar que suceda lo mismo (dicho sea sin desconocer las miserias de este Gobierno en materia de libertad de expresión) tendrían muchos medios de comunicación de este país que empezar a ejercer el derecho a la libertad de expresión de manera responsable. Obvio, esta no es la conclusión a la que nos invita la lectura de este tendencioso editorial. Pero yo les había advertido al principio que era ilustrativo: lo que no les había anticipado es que lo era muy a su despecho y que en lo que está implícito en el mismo es por donde se le escoran sus miserias.

Contra la tortura

6.28.2009

Desde 1997 se conmemora cada 26 de junio el Día Internacional en Apoyo a las Víctimas de la Tortura. Esta conmemoración es propicia para reflexionar sobre la tortura y sobre las acciones que el Estado ha emprendido y debe emprender para combatirla y para apoyar a las víctimas de la misma. Podemos referir dos acciones pendientes para cumplir esos propósitos. La primera, la ratificación del Protocolo Facultativo a la Convención contra la Tortura (en vigor desde el 22 de junio de 2006) cuyo objetivo es “establecer un sistema de visitas periódicas a cargo de órganos internacionales y nacionales independientes a los lugares en que se encuentren personas privadas de libertad, con el fin de prevenir la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes” (artículo 1). La segunda, “establecer un programa de formación y capacitación para el personal judicial, del ministerio público, policial y penitenciario, incluyendo el personal médico, psiquiátrico y psicológico, sobre los principios y normas de protección de los derechos humanos en el tratamiento de los reclusos”, asignarle presupuesto e instituir un comité interinstitucional con participación de la sociedad civil para la ejecución de ese programa (Caso Tibi vs. Ecuador, Párr. 262-264 y Punto Resolutivo 13).


Sobre la adopción de medidas de formación y capacitación que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó al Estado ecuatoriano en la sentencia que lo condenó por las violaciones a los derechos humanos (incluido su derecho a la integridad personal) en perjuicio del ciudadano francés Daniel Tibi, vale referir, primero, que esa orden de la Corte Interamericana es de obligatorio cumplimiento para el Estado y que éste no puede ofrecer ninguna excusa de orden interno para evadir su cumplimiento (artículo 27 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados y Caso Tibi, Resolución de Cumplimiento de Sentencia, Puntos 5 -7). Segundo, que a pesar de que han transcurrido casi cinco años desde la sentencia de la Corte Interamericana, el Estado todavía no ha cumplido de manera íntegra con las medidas que la Corte ordenó que adopte.


Dos acciones concretas: la primera, de simple ejecución (firma y depósito de un instrumento internacional); la segunda, de ejecución compleja (en la medida en que requiere la participación y el consenso de varios actores del Gobierno y de la sociedad civil). En el cumplimiento de esas acciones, se verificará el compromiso del Estado para conmemorar, cada 26 de junio, sus avances en esta materia y no el inventario de las omisiones que (desde hace tantos años) nos debe.

Hoy, matrimonio

6.27.2009

O sea, whisky y la música de este proto-garantista ("para eso existen las leyes / que suelen todo arreglar") gigante que es El Puma: